Acerca de Sexologos Valencia

Psicólogo - Sexólogo Clínico --- Clínica de Sexología y Psicología Pérez-Vieco --- Maestro Valls, 28 - 2. -46022. Valencia(Spain) --- Telf. 963812919 - 696904072

El Clitoris. Su descubrimiento.

El término clítoris procede del griego antiguo κλειτορίς (kleitorís), que fue reintroducido sin cambios en el Renacimiento. El primer médico antiguo en haberlo nombrado fue Rufo de Éfeso (siglos I-II d. C.). Además, se sabe que en griego existía un verbo derivado: κλειτοριάζω (kleitoriázō), que significaba “acariciar(se) el clítoris para producir placer”.

La literatura médica moderna menciona por primera vez la existencia del clítoris hacia el siglo XVI, aunque hay disputas sobre el momento exacto. Renaldo Columbus (también conocido como Mateo Realdo Colombo) fue un profesor de cirugía en la Universidad de Padua, en Italia, y publicó en 1559 un libro llamado De re anatomica, en el que describió “la sede del placer femenino”. Columbus concluyó que “como nadie ha descubierto estos detalles y su propósito, si se permite que le dé nombres a cosas que descubro, debería ser llamado ‘el amor o dulzura de Venus’.”

La aseveración de Columbus fue rechazada por su sucesor en la universidad, Gabriele Falloppio (descubridor de las trompas de Falopio, actualmente denominadas tubas uterinas), que se adjudicó el ser el primero en descubrir el clítoris. En el siglo XVII, el anatomista holandés Caspar Bartholin (véase glándulas de Bartolino) rechazó ambas pretensiones, diciendo que el clítoris ya era ampliamente conocido por la ciencia médica desde el siglo II.

Durante la época victoriana del siglo XIX, las mujeres que padecían de problemas uterinos, hormonales o emocionales eran diagnosticadas con una supuesta enfermedad llamada histeria femenina, la cual no tenía remedio y solo podía ser aminorada por medio de masajes de clítoris (equivalentes a lo que hoy en día reconocemos como masturbación). Los médicos manipulaban la vulva de la “paciente” hasta que esta alcanzaba el orgasmo, momento en que se aplacaban los síntomas de su mal. La lista de síntomas asociados con este mal era tan larga que llegó un momento en que el número de casos se convirtió en una epidemia; casi cualquier dolencia leve podía servir para diagnosticar histeria. Cabe notar que muchos de esos síntomas -por ejemplo la pesadez abdominal, la “lubricación vaginal excesiva” y la conducta lujuriosa- serian reconocidos hoy en día como indicios de frustración sexual.

El famoso ginecólogo William Masters y la trabajadora social Virginia Johnson (conocidos popularmente por sus dos apellidos juntos: Masters y Johnson) son considerados pioneros del estudio de la respuesta sexual humana; ambos efectuaron extensos estudios sobre el clítoris.

En los años 1970 la palabra clítoris era considerada ofensiva en los medios de comunicación estadounidenses, pero en los últimos años ha desaparecido de la lista de palabras tabú.

Se cree que el primero que usó la palabra clítoris en la televisión fue el doctor Rich O’Brien, un colega de Harvard de Garabedian, durante el programa conducido por la doctora Ruth Westheimer.

En algunas culturas africanas se practica la infibulación o la ablación (mutilación total o parcial) del clítoris a una edad muy temprana, para evitar que las mujeres conozcan el placer sexual y el orgasmo. Esta práctica es considerada, en esas culturas, parte de un rito de iniciación a la pubertad que se supone protege la virginidad de las mujeres y asegura que vivirán en castidad hasta el matrimonio. Pero, para otras sociedades, creencias o culturas se trata de una forma de discriminación hacia la sexualidad de la mujer.

Terapia sexual

La terapia sexual es un conjunto de estrategias para tratar disfunciones del desempeño sexual cuando no hay etiología médica (fisiológica), o como complemento al tratamiento médico.

La terapia sexual requiere una evaluación rigurosa que incluye el examen médico y el psicológico. La razón de ello radica en que las disfunciones sexuales pueden tener base somática, base psicógena o ambas. Un ejemplo claro es la disfunción eréctil (a veces aún llamado “impotencia”), cuya etiología puede incluir, por un lado, problemas circulatorios, y por otro, ansiedad de desempeño.

Estrategias de tratamiento

Focalización sensorial: Una serie de ejercicios, durante los cuales se enfatiza las caricias sensuales no genitales. Es importante destacar que durante la implementación de esta estrategia, aunque haya excitación sexual, no ha de procederse genitalmente. Durante una segunda fase, las caricias llegan a los pechos y a los genitales, pero aún no hay coito.

Placereado (pleasuring): Es muy parecida a las fases avanzadas de la focalización sensorial. En él, uno de los miembros de la pareja acaricia los genitales de la otra sin haber coito. A discreción del terapeuta, puede variarse con uno de los miembros de la pareja auto-administrándose las caricias. Cabe notar que el placereado no sólo se puede usar de modo terapéutico, sino también como una forma de mejorar la comunicación sexual de una pareja sin que haya disfunción. Sigue leyendo

Orgasmo a lo largo de la historia.

Antigüedad

Los antiguos griegos le daban un alto valor al orgasmo, no importando si éste se alcanzaba a través de la masturbación o del sexo homo- o heterosexual. Los romanos reservaban el orgasmo al hombre; no era deseado que las mujeres tuvieran sentimientos agradables en el acto sexual. Un hombre que ayudaba a su esposa a llegar al orgasmo con técnicas como el cunnilingus era visto como impotente.

Sin embargo, en varias culturas – entre ellas también la griega y la romana – se ha comprobado la existencia de objetos que ayudaban a la mujer a llegar al orgasmo, la mayoría, en forma de falo. Los primeros de ellos se encontraron en Pakistán y datan de alrededor de 4.000 a.C. En Egipto, el orgasmo femenino tuvo una gran importancia ritual, por ejemplo, en la fiesta de Isis.

Medioevo y Edad Moderna

Los tabúes sexuales que se difundieron en la moral del Medioevo y en ciertos grupos culturales que influyen hasta hoy, derivaron de las religiones que asumieron el NeoPlatonismo como criterio de interpretación, justo en tales ideologías es donde lo corpóreo, material y genital era lo opuesto a lo bueno, celeste y espiritual dando lugar a su propia idea del sexo. El orgasmo, sobre todo el femenino, no era visto como algo “natural” sino como material, maligno, corpóreo y para algunos diabólico. Hasta épocas recientes algunas conductas que son vistas como “normales” en sociedades tolerantes de hoy eran entonces prohibidas, así por ejemplo, en Alemania, hasta 1994 era vigente el Artículo 175 que penaba relaciones homosexuales.

A partir del Siglo XV es documentado que los médicos europeos se valieron de la ayuda manual para que las mujeres con enfermedades catalogadas como “histeria” (por ejemplo, nerviosidad y dolores de cabeza) podían conseguir el orgasmo. En el Siglo XIX estas prácticas disminuyeron dado que se empezaron a comercializar otra vez aparatos como los primeros vibradores. En el mismo siglo, la literatura medicinal mencionaba varias veces al orgasmo femenino y lo describía – erróneamente – como necesario para una concepción exitosa. En Francia ya era común la expresión la petite mort, la muerte pequeña, para referirse al orgasmo femenino.

Siglo XX

Los cambios en las concepciones morales, la disminución de la influencia de la Iglesia y mejores métodos científicos hicieron posible investigar el fenómeno de manera más profunda y ayudaron a destabuizarlo.

Sigmund Freud y Wilhelm Reich

El psicólogo Sigmund Freud, uno de los pioneros del psicoanálisis, jugó un rol importante en el establecimiento de la sexualidad como objeto de estudios científicos serios. Según él, la tensión sexual (libido) incumplida era la responsable de las enfermedades psicológicas, mientras que desde la subliminación de ésta resultaban los logros culturales del hombre. Sin embargo, Freud no le concedió demasiada importancia al orgasmo mismo.

A partir de mediados de la década del 1920, el alumno de Freud Wilhelm Reich investigó la capacidad de alcanzar el orgasmo. En 1927 escribió la primera monografía sobre el tema, La función del orgasmo. En este trabajo propuso utilizar la potencia orgásmica como indicador para la salud mental, basándose en sus experiencias como terapeuta y estudios empíricos. Las enfermedades neuróticas, según Reich revelaban una impotencia de vivir un orgasmo “completo”, lo que bloqueaba a la líbido. Como meta para curar estas patologías, propuso lograr que el paciente acepte el “reflejo” del orgasmo. Estos estudios lo llevaron una década más tarde hacia la vegetoterapia, que incluía mente y cuerpo.

En los años 1950 otros psicólogos desarrollaron variantes de este tipo de terapia, incluyendo técnicas como el yoga, el cual había sido desaprobado por Reich ya que éste según él iba dirigido hacia un mayor autocontrol , lo que justo buscaba evitar. Un ejemplo es el neotantra de Margot Anand, una alumna de Osho. Un alumno de Reich, Alexander Lowen, modificó su vegetoterapia sin incluir a técnicas exóticas, llegando hacia el análisis bioenergético. Ninguno de estos tipos de psicoterapia tuvieron como meta la recuperación de la “potencia orgásmica” de Reich.

Reporte de Masters y Johnson

Masters y Johnson investigaron el orgasmo humano en la década del 1960 y crearon el término del ciclo de la respuesta sexual humana. En la investigación se recurrió a personas que aceptaron realizar el coito y otras estimulaciones sexuales en condiciones de laboratorio. Por lo tanto es cuestionada la representatividad del estudio, ya que se trataba de personas con un alto interés en la sexualidad y poco pudor al respecto. Masters y Johnson concluyeron que existía en el humano una permanente tensión sexual, que solamente debía ser estimulada para llegar al orgasmo. Hoy la mayoría de los científicos ya no concuerda con esta tesis, argumentando que la sexualidad humana no se puede reducir al hecho de alcanzar el orgasmo.

Estudios recientes

Desde el conocido reporte Kinsey de los años 50 han sido numerosas las encuestas y los estudios empíricos sobre la conducta sexual en general y la relación de las personas con el orgasmo en particular.

En el año 2004, una encuesta alemana reveló que la mayoría de las mujeres no distiguían orgasmos “clitorales” de orgasmos “vaginales”, solamente mencionaban diferencias respecto al tipo de estimulación, pero no respecto a la vivencia del orgasmo. Esto va conforme con estudios recientes que todos los orgasmos son producidos por el clítoris.
Un estudio publicado el 11 de junio de 2005 en el magazine New Scientist reveló que probablemente la capacidad de alcanzar orgasmos femenina es influenciada por los genes. Las encuestadas habían sido mellizas, y se encontró una importante correlación en las parejas de hermanas respecto a su capacidad de alcanzar orgasmos por medio del coito y por medio de la masturbación.

Fimosis

La fimosis (del griego phimos φῑμός) es una anomalia de los anexos cutáneos del pene que altera la mecánica de este órgano. La fimosis se debe a la estenosis del orificio prepucial que impide la retracción completa del prepucio para dejar el glande descubierto, activamente durante la flacidez del pene, o pasivamente durante la erección.

O aún más simple, la fimosis es la estrechez del prepucio, vale decir, el glande no se puede descubrir. Lo normal es que el glande pueda descubrirse para poder asearlo en estado flácido y para tener relaciones sexuales placenteras.

Cómo se produce la fimosis.

El prepucio se desarrolla como una pequeña capa de epitelio que rodea el glande, a partir de la duodécima semana de gestación. Para el momento del nacimiento, oculta completamente al glande y está adherido fuertemente a su epitelio. En el transcurso de los primeros cuatro a cinco años de edad, se produce la separación gradual del prepucio, mediante las erecciones intermitentes y la acumulación de células de descamación, las cuales no deben ser confundidas como esmegma.

Si no se puede retraer completamente el prepucio hasta detrás del glande, entonces habría fimosis. No todos los prepucios se retraen automáticamente al experimentar una erección del pene. Si se puede hacerlo manualmente, no se tiene fimosis.

La fimosis es bastante frecuente, sobre todo en niños, antes de la adolescencia. Se estima que sólo menos del 2% de los adolescentes de 17 años padecen fimosis. En el 95% de los recién nacidos es difícil la retracción prepucial. A los 6 meses sólo el 20% de los prepucios son retráctiles, al año el 50% son retráctiles y a los 3 años el 90% son retráctiles.

Clasificación.

Suele tener varios grados, desde una estrechez dolorosa durante la erección que deja descubrir el glande, hasta una estenosis puntiforme que dificulta hasta la micción. Se ha hecho una clasificación de la fimosis en 3 categorías:

Fimosis Puntiforme: aquella en la que el orificio prepucial es de un diámetro mínimo, apenas apreciable, con la piel circundante de aspecto y grosor normales.

Fimosis cicatricial o anular no retraible: aquella en que la piel que rodea el orificio prepucial está indurada o engrosada, habitualmente por balanopostitis previas.

Fimosis anular: aquellos casos que no puedan incluirse en ninguno de los dos grupos anteriores, estando el prepucio estrechado en mayor o menor medida y por alguna circunstancia existan complicaciones o fracaso para la retracción.

Se cree que la causa de la fimosis es congénita, pero también puede ser debida a retracciones forzadas del prepucio de los bebés durante su higiene por los padres, que crea anillos fibrosos en el prepucio y adherencias balanoprepuciales.

En los adultos las causas de fimosis suelen ser variadas, la balanopostitis crónica o recidivante, sobre todo en diabéticos, balanitis xerótica obliterante y traumatismos (directos, actos sexuales violentos, manipulaciones urológicas).

Fimosis y parafimosis.

Hay que diferenciar la fimosis de la parafimosis urgencia urológica producida por la inflamación o edema del prepucio, que impide el recubrimiento del glande tras su retracción forzada y que produce una constricción o estrangulamiento del glande por un anillo del prepucio que se ha retraído, con riesgo de necrosis del glande, que puede ocasionar su pérdida. Es relativamente frecuente en adultos con sondaje urinario y en niños tras sus primeras manipulaciones peneanas.

La peor complicación aguda es la parafimosis. En esta situación aguda, el glande está hinchado y adolorido, y el prepucio se encuentra inmovilizado por la inflamación, en una posición parcialmente retraída. La parte proximal del pene sigue flácida. La parafimosis es considerada una emergencia.

Complicaciones.

  • Coito doloroso: debido a la falta de deslizamiento del prepucio sobre el glande y el pene.
  • Balanitis: es la infección del pene, debido a la acumulación de esmegma en el espacio balanoprepucial.
  • Infecciones de orina: si la infección del esmegma asciende por la uretra.
  • Problemas en la micción: que oscilan desde disuria, hasta retenciones agudas de orina de repetición y que requieren sondaje urinario.
  • Adherencias balanoprepuciales: es la unión del prepucio con el glande, que complica más la fimosis y que pueden estar presentes en ausencia de fimosis.
  • Cáncer de pene: es una complicación rarísima, con una incidencia menor de 1/100.000 varones al año, que puede ser debida a la persistencia de fimosis después de la pubertad.
  • Parafimosis: se da cuando el glande pasa de forma forzada a través de un anillo fimótico estrecho, a continuación se edematiza, se inflama, y no puede regresar a la posición normal. Los cambios inflamatorios progresan en la parte retenida bajo presión (glande) y no cesarán hasta su reducción manual o quirúrgica. Debe evitarse con una manipulación adecuada ante la existencia de fimosis.

Tratamiento de la fimosis.

Generalmente la fimosis se trata con la circuncisión médica, realizada por un urólogo en condiciones de asepsia y con el material quirúrgico necesario.

Se suele realizar a partir de los tres años de edad, pues antes, la mayoría de las estrecheces prepuciales son reversibles. Después de los tres años, el propio niño en su higiene diaria y más tarde con la masturbación, permite la solución de la mayoría de las supuestas fimosis.

Antes de recurrir a la circuncisión, el tratamiento con corticoides tópicos indicados por el pediatra a partir de los tres años durante unos dos o tres meses y con la ayuda de retracciones suaves puede solucionar la fimosis.

El 2% o menos de los varones adultos que padecen fimosis, podría reducirse aún más, ya que el tratamiento carece de riesgos en la mayoría de los casos, porque no siempre es necesaria la circuncisión.

La Circuncisión.

La circuncisión es la extirpación o amputación del prepucio del pene, lo que deja al descubierto el glande. Las causas más frecuentes de circuncisión son los motivos religiosos, culturales o médicos. En 2006, según estimaciones de la OMS, el 30 % de los hombres del mundo era circunciso.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Programa de la ONU contra el Sida (ONUSIDA) recomendaron el 28 de marzo de 2007, por primera vez, la circuncisión masculina como una intervención importante adicional para reducir el riesgo de contagio del virus del Sida por vía heterosexual.

Origen de la circuncisión.

La circuncisión se menciona en el siglo V antes de Cristo por Heródoto, que la nombra en el segundo libro de sus Historias y le atribuye su origen a los egipcios. Este origen parece confirmado por los numerosos vestigios arqueológicos, el más antiguo es un grabado de la tumba de Ankhamahor (entre 2300 y 2200 antes de Cristo) que representa una circuncisión practicada con una piedra de sílex en un hombre de pie.

Esta práctica se encuentra extendida en el judaísmo, cuya realización es una práctica obligatoria desde hace más de 3.500 años, cuando el patriarca Abraham fue circuncidado por una orden divina, según los textos bíblicos.

Circuncisión y religión

La circuncisión se cita en numerosas ocasiones en el Tanaj (para los judíos) o Antiguo Testamento (para los cristianos) de la Biblia. Abraham y su familia fueron los primeros circuncidados, a partir de que Dios se apareciera a Abraham y le indicara las condiciones de su alianza con el pueblo judío (Génesis, XVII): “He aquí mi pacto contigo: serás padre de una muchedumbre de pueblos, de los que saldrán reyes. Tú, de tu parte y tu descendencia, circuncidad a todo varón, circuncidad la carne de vuestro prepucio y ésa será la señal de mi pacto entre mí y vosotros. A los ocho días de edad será circuncidado todo varón entre vosotros, de generación en generación, tanto el nacido en casa como el comprado por dinero a cualquier extranjero que no sea de tu linaje”.

A los 99 años, Abraham se circuncidó, impuso la práctica a su primogénito Ismael, así como a todos los hombres y niños de su casa. Repetirá la operación en su hijo pequeño Isaac a los ocho días de su nacimiento.

En el Nuevo Testamento, sólo uno de los cuatro evangelistas nombra de forma clara la circuncisión de Cristo. Se trata de Lucas (2:21) “Cuando se hubieron cumplido los ocho días para circuncidar al niño, le dieron el nombre de Jesús, impuesto por el ángel antes de ser concebido en el seno”. El primero de enero coincide con la circuncisión de Cristo.

Por el contrario, en la mayoría de sus epístolas, Pablo de Tarso, que vivía en diáspora y en el medio heleno, indica frecuentemente que la circuncisión no es necesaria (Corintios, VII:19): “Nada es la circuncisión, nada el prepucio, sino la guarda de los preceptos de Dios.”

La circuncisión fue objeto de una querella entre helenistas o judíos helenizados y los judíos ortodoxos. Esta querella había sido lanzada por la coronación del rey seléucida Archelaus IV Epifano que preconizaba la helenización a ultranza con:

  1. La efebía o preparación militar que suponía la gimnasia desnudos en la palestra.
  2. Abandono de la circuncisión entre los griegos, en contra de los judíos.
  3. La adopción de la lengua griega en detrimento del arameo.

Esta tentativa se estanca, pero dio lugar a la guerra de los Macabeos a la que hacen referencia dos libros del Antiguo Testamento y dos libros apócrifos. Uno de sus autores fue Jason de Cirene, judío de la diáspora helenizado.

  • Judaísmo:  fieles a la tradición de los hebreos, la mayoría de los judíos continúan practicando la circuncisión al octavo día después del nacimiento del niño, excepto en caso de contraindicación médica. El padre es el responsable de preparar la ceremonia, que debe realizarse por la mañana temprano y es precedida por una vigilia consagrada a los rezos. La circuncisión se llama en hebreo milah, pero la expresión completa es brit milah,[6] cuyo primera palabra significa alianza. En efecto, esta circuncisión se practica para recordar el pacto establecido entre Yavé y Abraham, en el que éste sería hecho “padre de muchedumbre de gentes” (Gén. 17:4). La personas gentil que ha culminado su preparación con vistas a su ingreso a la familia judía, y que ha sido aprobada por un bet-din (especie de tribunal con tres rabinos) competente, debe necesariamente además realizar tres pasos ceremoniales (dos si es mujer): Circuncisión (sólo varones),Inmersión en pileta ritual, Ofrenda en el Templo (este paso en la actualidad es omitido, pues al no existir Templo en Ierushalaim, está vedada la ofrenda de sacrificios).
  • Cristianismo: Pablo de Tarso fue el primer cristiano que propuso el abandono de la circuncisión, en contra de los judeocristianos. Sin embargo, la circuncisión continuó practicándose entre las iglesias coptas de Egipto y Etiopía. Entre los cristianos, destaca de forma anecdótica que en Inglaterra, la reina Victoria creía que la familia real descendía del Rey David. Hizo circuncidar a sus hijos y nietos, manteniéndose la costumbre hasta finales del siglo XX, cuando la princesa Diana se opuso a la circuncisión de sus hijos. Un país de mayoría católica, las Filipinas, presenta una tasa de circuncisión del 100%. Parece que esta práctica cultural se remonta a unos orígenes prehispánicos y que fue fortalecida por la colonización norteamericana (1898-1946).
  • Islam: la circuncisión es practicada por la mayoría de los musulmanes, aunque no se considera obligatoria ya que no está ordenada en el Corán. Es una tradición de origen bíblico, que ya se practicaba en tiempos preislámicos. En Irán, tiene lugar a menudo en el mismo momento del nacimiento. Sin embargo, la edad en la que se circuncida al niño es muy variable, incluso frecuentemente la edad de siete años se considera la mejor edad de la circuncisión. Lo más importante es que la operación sea realizada antes de la pubertad. La circuncisión de un niño se celebra con una fiesta familiar en la cual el circunciso recibe regalos. Los adultos incircuncisos que se convierten al islam no tienen por qué hacerse practicar esta operación.

El Pene.

Definiciones del miembro viril.

El pene (del latín penis, que significa “cola”) o falo (del griego φαλλός, transliterado phallós) es el órgano copulador masculino, que interviene, además, en la excreción urinaria.

El diccionario de la Real Academia Española (D.R.A.E.) indica que la palabra pene procede del latín penis. A su vez, se cree que este término latino deriva del griego πέος (transliterado péos).

El término falo proviene del latín phallus, y éste del griego φαλλός (phalós), según la R.A.E. Aunque en la actualidad falo es utilizado como sinónimo de pene, el vocablo phallus se usaba para describir imágenes de dicho órgano, ya sean pintadas o grabadas.

En lenguaje familiar o vulgar, tiene varios sinónimos en distintos idiomas. Camilo José Cela dedicó un volumen de su Diccionario secreto a los diversos nombres de este órgano.

El Pene humano

El pene humano alcanza su estado erecto llenándose de sangre, por lo cual carece de báculo, un hueso que se encuentra en el pene de muchas especies de mamíferos y cuya función es la de hacer posible la erección. En el ser humano, el pene no puede retirarse dentro de la ingle y es más largo que el promedio del reino animal, en proporción a la masa corporal.

En el desarrollo embrionario, el órgano que en el embrión de sexo masculino se convertirá en el pene es el equivalente al órgano que en el sexo femenino se convertirá en el clítoris. Y, en aquellos casos en los que se presenta alguna malformación durante dicho desarrollo, es posible que el bebé nazca en alguno de los llamados estados intersexuales, es decir, en etapas intermedias del desarrollo del pene o del clítoris, y es por ello que algunos individuos presentan, en la edad adulta e independientemente del sexo determinado por la concentración de las hormonas en la sangre, un pene demasiado pequeño o, por el contrario, un clítoris excesivamente grande.

Estructura del pene y eyaculación.

El pene humano está conformado por tres columnas de tejido eréctil: dos cuerpos cavernosos y un cuerpo esponjoso. Los primeros se encuentran uno al lado del otro en la parte superior del pene, mientras que el último se ubica en la parte inferior.

El glande, una zona muy sensible, constituye el final del cuerpo esponjoso y la parte más ancha del mismo. Tiene forma de cono y está recubierto por un pliegue de piel suelta, el prepucio, que puede ser retirado hacia atrás, para dejar el glande expuesto, o puede incluso eliminarse a través de una sencilla intervención quirúrgica (la circuncisión, muy útil en casos de fimosis o de parafimosis). El área de la parte inferior del pene de donde se sujeta el prepucio se llama frenillo. Sigue leyendo

Ablación del Clítoris.

La ablación de clítoris o mutilación genital femenina es la ablación o eliminación de tejido de cualquier parte de los genitales femeninos por razones culturales, religiosas o cualquier otra no médica.

Los Orígenes.

Es un ritual de iniciación en origen realizado a las niñas de algunos países de África, Oriente medio y otros. La costumbre es de procedencia incierta, localizada en la zona centro-africana y la práctica se ha extendido a todo el mundo por la emigración. Es destacable que la aplicación de la ablación es más común hoy en día de lo que lo era en periodos anteriores.

Practicada en muchos casos como rito de iniciación a la edad adulta, actualmente este motivo está disminuyendo debido a la prohibición de su realización en muchos países. En algunos casos se recurre a tradiciones religiosas para argumentar en su favor, pero lo cierto es que ni la doctrina musulmana ni la cristiana dicen nada sobre este tipo de mutilación.

La pérdida casi total de sensibilidad es la principal consecuencia para las afectadas, con el añadido trauma psicológico. Hay mujeres que mueren desangradas o por infección en las semanas posteriores a la intervención, ya que se realiza casi siempre de manera rudimentaria, a cargo de curanderas o mujeres mayores, y con herramientas no muy ortodoxas como cristales, cuchillos oxidados o cuchillas viejas de afeitar y nunca en centros sanitarios.

A la ablación se le conoce con distintos nombres:

  • Infibulación y escisión, son expresiones que se corresponden con el procedimiento empleado para efectuar la mutilación.
  • Mutilación genital femenina (MGF), que es la expresión oficial utilizada para referirse a esta práctica por la OMS (Organización Mundial de la Salud).

Definición

La ablación sexual es la mutilación de parte de los genitales externos femeninos para evitar sentir placer sexual, con la finalidad de que pueda llegar virgen al matrimonio, puesto que si no es de ese modo, la mujer puede ser rechazada. También se realiza para evitar la supuesta promiscuidad de la mujer y asegurar que solamente tenga hijos con el marido.

Existen varios tipos de ablación:

  • Amputación del prepucio del clítoris (circuncisión), pudiendo extirparse en parte o en su totalidad el clítoris (clitoridectomía).
  • Una forma más agresiva sería la escisión o mutilación del prepucio total o parcial, del clítoris y los labios menores, conservando los labios mayores.

  • La infibulación es la forma más agresiva y consiste en la extirpación del clítoris y labios mayores y menores. Después del acto, hay un cosido de ambos lados de la vulva hasta que queda prácticamente cerrada, dejando únicamente una abertura para la sangre menstrual y la orina. La infibulación también es llamada circuncisión faraónica.

Práctica en la Actualidad

Según las estadísticas, la práctica de la ablación afecta en la actualidad alrededor de unas 135 millones de mujeres y niñas en el mundo. Se cree que cada vez se practica a niñas con una edad mucho menor quienes sufren la mutilación para evitar que puedan juzgar la práctica por sí mismas al ser mayores.

El aumento de la inmigración ha traído ésta práctica a Europa. La mutilación genital femenina, en cualquiera de sus modalidades, se encuentra penada por la ley en los principales países del continente con algunas excepciones como Italia o Irlanda. No obstante, aunque existen en algunos países europeos normativas legales de control sobre el permiso de salida para las niñas en situación de riesgo por este tipo de costumbres, hay denuncias de que medio millón de mujeres y niñas han sufrido la MGF en Europa en los últimos tiempos, incluso en centros sanitarios bajo cuerda.

La embajadora de la Organización de las Naciones Unidas contra la ablación, la ex-modelo somalí Waris Dirie, quien sufrió infibulación a los 5 años, ha conseguido que ésta práctica sea ilegal en algunos países africanos, aunque se siga practicando de hecho. UNICEF, en un informe, afirma que ésta práctica se puede eliminar en una generación si hay un esfuerzo cultural.

La ablación es una costumbre extendida en una amplia región de África, donde es practicada indistintamente por musulmanes, cristianos, y animistas.

Ha despertado gran interés y sorpresa el hecho de que en fechas recientes, se encontraron claras evidencias de que la práctica de la ablación se ha difundido a tribus indígenas de la etnia embera-chamí que habitan en el suroccidente de Colombia. El hecho quedó en evidencia por las denuncias de autoridades a cargo de la defensa de los derechos humanos y la muerte de niñas indígenas por infecciones producto de operaciones quirúrgicas llevadas a cabo en precarias condición de asepsia.

Las autoridades indígenas, agremiadas en la Organización Nacional Indígena de Colombia, ONIC, han pedido que no se adelanten juicios sin conocer las realidades de las costumbres locales y alegan el derecho de los pueblos indígenas a su autodeterminación. El asunto es objeto de un profundo debate, pues quienes abogan por la defensa de los derechos de la mujer, que consideran violados con la mutilación, insisten que tal autodeterminación no puede estar por encima de lo dispuesto en la Constitución Nacional de Colombia, norma que prima sobre cualquier otra en el ámbito nacional y en ella se prohíbe claramente este tipo de prácticas.

El día mundial contra la ablación es el 6 de febrero.

Adicción al Sexo.

La hipersexualidad o adicción al sexo es el deseo de mantener un nivel de comportamiento sexual humano lo suficientemente alto como para ser considerado clínicamente significativo.

Se tiene una necesidad incontrolable por sexo de todo tipo, desde relaciones sexuales con otras personas hasta masturbación o consumo de pornografía.

La hipersexualidad se caracteriza por una frecuente estimulación genital que, una vez alcanzada, puede no resultar en la satisfacción emocional (o sexual) a largo plazo del individuo. En cambio, va acompañada en ocasiones de sentimientos de malestar y culpa. Se piensa que esta insatisfacción es la que alienta la elevada frecuencia de estimulación sexual, así como síntomas psicológicos y neurológicos adicionales.

El concepto de hipersexualidad sustituye los antiguos conceptos de “ninfomanía” (o “furor uterino”) y “satiriasis”. La ninfomanía se consideraba como un desorden psicológico exclusivamente femenino caracterizado por una libido muy activa y una obsesión con el sexo. En los hombres el desorden era llamado satiriasis. Actualmente, los términos “ninfomanía” y “satiriasis” no aparecen listados como desórdenes específicos en el DSM-IV, aunque permanecen como parte del CIE-10.

El umbral para lo que constituye la hipersexualidad está sujeto al debate, y los críticos preguntan si puede existir un umbral diagnóstico. El deseo sexual varía considerablemente en los humanos; lo que una persona consideraría como deseo sexual normal podría ser entendido por otros como excesivo y por otros como bajo.

El consenso entre aquellos que consideran la hipersexualidad como un desorden es que el umbral se alcanza cuando el comportamiento causa incomodidad o impide el funcionamiento social. Los hipersexuales pueden tener problemas laborales, familiares, económicos y sociales. Su deseo sexual les obliga a acudir frecuentemente a prostíbulos, comprar artículos pornográficos, realizar con frecuencia llamadas a líneas eróticas y mantener relaciones sexuales con desconocidos, haciendo que su vida gire en torno al sexo.

La hipersexualidad puede expresarse también en aquellos con desórdenes bipolares durante periodos de manía. Personas que sufren de desorden bipolar pueden presentar continuamente enormes oscilaciones en el libido, dependiendo de su estado de ánimo. Algunas veces esta necesidad psicológica de actividad sexual es mucho más alta de lo que ellos reconocen como normal, y a veces está muy por debajo de ello.

La hipersexualidad es una de la dependencias menos conocidas y visibles, puesto que las personas que lo padecen suelen mantenerlo oculto y disimularlo, sobre todo con las personas conocidas (con las que se muestran incluso como tímidos). Se estima que hasta el 6% de la población lo padece, y que sólo el 2% de los afectados son mujeres. Tiene tratamiento siempre y cuando la persona que lo padece sea capaz de reconocerlo.

La Eyaculación.

Definición de Eyaculación.

La eyaculación es la expulsión o emisión de semen a través del pene, acompañada de sensaciones placenteras. Las primeras eyaculaciones se suelen producir mientras se tiene un sueño erótico. A esas primeras emisiones se les llama torarquía o semenarquía. Cuando la eyaculación se produce sin líquido, se denomina anaeyaculación.

Se suele intentar hacer que coincida con un orgasmo; mientras dura el acto sexual el hombre puede alcanzar una eyaculación cada cierto tiempo, en tanto que la mujer puede alcanzar varios orgasmos uno detrás de otro (multiorgasmicidad).

Si la eyaculación del hombre se produce en un tiempo que oscila entre 30 s y 7 min, se puede decir que es propenso a tener eyaculación precoz. Los hombres que padecen este problema (un 30 % de la población lo ha sufrido alguna vez) tardan una media de 1,8 min en eyacular, mientras que el resto tarda más de 7 a 8 min.

Fase de Emisión

La emisión no es continua, sino espasmódica: la primera y segunda convulsiones son usualmente las más orgásmicas e intensas en sensaciones sexuales, y emiten la mayor proporción del volumen total de semen. Luego, cada contracción se asocia con un volumen en disminución de esperma y también descensos en el placer.

Durante el coito o la masturbación, muchos sujetos tienen dificultad para resistir la tentación psicológica de continuar ininterrumpidamente, con la estimulación glande-pene, para llegar irremediablemente al “punto de desencadenamiento” de la eyaculación, al momento de empezar a sentir que el orgasmo se hace inminente e imposible de evitar. Seguramente, resistir la compulsión de continuar hace mucho más largo el proceso coital, aumentando en la pareja el placer de continuar armoniosamente, hasta que la pareja llegue exitosamente a sus orgasmos.

Fases de la eyaculación masculina

Tiene tres fases:

  1. fase de excitación: en la que ocurren cambios moroffuncionales
  2. fase meseta: se produce una pequeña secreción desde la glándula de Cowper
  3. fase de orgasmo: en la que se producen las distintas contraciones de los deferentes, los esfínteres, vesículas, próstata y diversos músculos que provocan que el salga el líquido seminal.

La fase emisiva forma parte del “reflejo eyaculatorio”, bajo control del sistema nervioso simpático, mientras que la “fase eyaculatoria” está bajo control de un reflejo espinal a nivel de la médula espinal, la vía S2-4 del nervio pudendo.

Durante la emisión, los dos ductos vasos deferentes se contraen para propeler espermatozoides desde el epidídimo, donde estaban almacenados en la ampolla, al final de dichos vasos deferentes. El momento del comienzo de la emisión se experimenta como el “punto de no retorno” o punto de inevitabilidad eyaculatoria.

El esperma que pasa a través de los ductos eyaculatorios se mezcla con fluidos de las vesícula seminales, próstata, y las glándula bulbouretrales para formar el semen o eyaculado.

Durante la eyaculación propia, el semen es eyectado a través de la uretra con rítmicas contracciones placenteras.

La salida de semen no es continua; es espasmódica. El primer chorro, con una velocidad superior a 50 km/h, puede tener energía para alcanzar más de 2 m. Este mecanismo sirve para proveer semen en lo más profundo de la vagina; los siguientes impulsos son de menor energía. La cantidad varía mucho entre razas, edades, abstinencias; no más de 3 a 5 ml por lo común (puede llegar a 15 ml). Después se produce un periodo de remisión y de resiliencia, en el que, en algunas ocasiones, si se trata de estimular el glande, puede llegar a producir dolor, debido a lo sensible que se encuentra en ese momento.

Las contracciones rítmicas, sentidas por la pareja penetrada, son parte del “orgasmo masculino”. Posiblemente, la media de típicos orgasmos masculinos dure cerca de 17 s; pero nuevamente varía desde pocos segundos a más de un minuto. Después de comenzado el proceso orgásmico, los pulsos de eyaculado de semen empiezan a fluir desde la uretra, alcanzando un pico de descarga alto y luego disminuye el flujo. Un típico orgasmo consiste en 10 a 15 contracciones. La tasa de contracciones declina gradualmente durante este proceso orgásmico.

Las contracciones rítmicas iniciales se dan con un intervalo medio de 0,6 s, con un incremento ascendente de 0,1 s por contracción. Las contracciones orgásmicas de muchos hombres proceden con intervalos rítmicos regulares durante el orgasmo. Y muchos también experimentan más contracciones adicionales irregulares al concluir el orgasmo. El semen comienza a expulsarse violentamente desde el pene durante la primera o con la segunda contracción del orgasmo. Para muchos hombres, el primer chorro sucede durante la segunda contracción.

La fuerza y volumen eyaculatorio varían enormemente de un sujeto a otro y según la edad. Aparentemente, una eyaculación normal puede contener entre 1,5 a 5 mL. La cantidad de tiempo de abstinencia eyaculatoria desde la última eyaculación influye en el volumen eyaculatorio adulto.

Bilbiografía

  1. Walter F. Boron, Emile L. Boulpaep, (2005). Medical Physiology: A Cellular and Molecular Approach. Philadelphia, PA: Elsevier/Saunders. ISBN 1-4160-2328-3.
  2. Gerstenburg, T. C. “Erection and ejaculation in man. Assessment of the electromyographic activity of the bulbocavernosus and ischiocavernosus muscles”, British Journal of Urology, 1990 Apr;65(4):395-402.
  3. “Swimming Toward Conception: The Semen Analysis,” Focus on Fertility, American Infertility Association and Organon Pharmaceuticals USA Inc.

Tratamiento de la Eyaculación Precoz.

Dependiendo de su severidad, la eyaculación precoz puede ser reducida considerablemente. Los tratamientos para los casos más leves se enfocan en entrenar gradualmente al paciente, mejorando su condicionamiento mental al sexo y el control de su estímulo erótico. En casos clínicos, se han presentado fármacos que retardan o eliminan la disfunción sexual. En contados casos se apela a la cirugía (neurotomía selectiva).

Medicamentos para la Eyaculación Precoz.

Los antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) han demostrado ser efectivos en retardar la eyaculación en hombres tratados por trastornos psiquiátricos. Se consideran a los ISRS como los más efectivos en el tratamiento farmacológico de la eyaculación precoz, entre ellos, paroxetina, fluoxetina y sertralina.

Modificación Conductual y Terapia Sexual.

La orientación y educación sexual es el primer paso para tratar la eyaculación precoz y tiende a ser multidisciplinario. La mayoría de los sexólogos prescriben una serie de ejercicios que permiten que el paciente recobre el control eyaculatorio. Aunque la intención de los ejercicios es para pacientes con eyaculación precoz, otros hombres pueden servirse de los ejercicios con el fin de intensificar sus vidas sexuales. Uno de los ejercicios más comunes es el llamado Parar y Continuar, documentado por Semans en 1956.

La técnica tiene sus variedades, aunque el propósito es el mismo: hacer que el hombre se acostumbre a mantener una erección por un extendido período de tiempo, a medida que se incremente gradualmente su tolerancia sexual. Un 95% de los sujetos expuestos a estos ejercicios logran aprender a controlar la eyaculación entre 5 y 10 minutos. Al hacer estos ejercicios, el hombre logra una erección por su propia estimulación o masturbación. Una vez conseguida la erección, se detiene la estimulación hasta que pierde la erección de su pene. En ese punto, reanuda la estimulación erógena para lograr erecciones simultáneas. Gradualmente, por un período de varias semanas, logra estimularse por períodos de tiempo más extensos, eventualmente ganando autocontrol eyaculatorio. Para que la técnica tenga éxito, el sujeto debe evitar desanimarse si, en el proceso, eyacula con mucha rapidez. En lugar de ello se recomienda que use su respuesta sexual humana para aprender cómo variar su técnica de manera que consiga el mejor y más sostenido beneficio. Otra variante, por ejemplo, es el de estimular el cuerpo hasta el frenillo del pene, y con el tiempo, seguir explorando el glande a medida que logre mejorar el control. Otras variantes se enfocan en fortalecer al músculo Pubocoxígeo, encontrado en ambos géneros.

La pareja del paciente suele integrarse en estos ejercicios. Pueden estimular al paciente usando la técnica de Parar y Continuar. Cuando el sujeto haya logrado cierto nivel de control eyaculatorio, la pareja puede entonces ser penetrada, inicialmente sin la ritmicidad penetrante, hasta el punto de que estén listos ambos amantes para la eyaculación. Una vez que el pene del paciente consiga acostumbrarse a estar dentro de su pareja, puede añadir ritmos y variantes, de acuerdo a sus habilidades, usando igualmente la técnica de Parar y Continuar. En casos menos severos, el hombre logra sobreponerse al trastorno de manera rápida, haciendo innecesarios los ejercicios con su pareja.

Más información en nuestra clínica. Para pedir cita previa llama al 963812919 – 696904072-