Cáncer de pene

El cáncer de pene es un tumor poco frecuente en los paises desarrollados que se presenta en la piel o en los tejidos del pene. Los varones a los que se les quita la piel del pene durante la infancia (circuncisión o postectomía), tienen menor probabilidad de presentar cáncer de pene. Se debería consultar un urólogo si se presentan los siguientes problemas en el pene: bultos o nódulos, úlceras, cambios de color, sangrado o salida de liquido anormal. En cualquiera de estos casos el problema puede ser producido por un cáncer de pene. Si hay lesiones sospechosas, el urólogo realizará una biopsia (quitar una pequeña muestra de la zona anormal) que será estudiada con un microscopio para localizar lesiones cancerosas. El tratamiento dependerá de la extensión que tenga el tumor. Si se detecta un cáncer de pene se debe realizar una tomografía computada (scanner) con la finalidad de diagnosticar la presencia de gánglios invadidos por tumor. Actualmente existen 4 tipos de tratamientos que se pueden utilizar para tratar éste cáncer:

1- cirugía (extirpación del tumor con una operación).

2- radioterapia externa o intersticial (local) para matar las células cancerosas y reducir el tumor.

3- quimioterapia (utilización de medicamentos que se inyectan en una vena y actúan sobre las metástasis (células de tumor que se han extendido a otros órganos).

4- tratamientos biológicos (que estimulan las defensas del individuo contra el tumor. Si el tumor es muy extenso puede ser necesaria la extirpación completa del pene; si el tumor es menos extenso puede bastar con la extirpación de parte del pene (penectomía parcial). En ocasiones es necesario la extirpación de los ganglios de la ingle o incluso de la pelvis. Si el cáncer se localiza solamente en la piel del pene (estadio I) puede bastar con la extirpación de la piel (circunsición o postectomía).

Sistema endocrino y actividad sexual

El sistema endocrino actúa transmitiendo los estímulos a través de la sangre, en forma de sustancias químicas especializadas (hormonas). En términos endocrinos, las glándulas sexuales están en constante intercambio con la hipófisis (o pituitaria) así como con el medio ambiente y con otras glándulas. Para tener una visión global de los problemas endocrinos que se relacionan con la actividad sexual debemos recordar la hipófisis (figura 2). Al respecto el lóbulo anterior de ésta, es también glándula maestra, debido a las múltiples indicaciones que ella tiene sobre las demás glándulas.

De la hipófisis, parten las hormonas que regulan las actividades de las gónadas – la hormona luteinizante que tiene su acción sobre los testículos determinando la producción de la hormona testicular. Por otra parte, las funciones de la hipófisis están reguladas por el hipotálamo a través de la circulación sanguínea.

En lo que respecta al sistema reproductivo propiamente tal, sabemos que los testículos presentan dos grupos de células especializadas, a saber: las células Leydig, que son responsables de la síntesis y secreción de la testosterona y el epitelio germinal, donde ocurre la espermatogénesis.

Existen nervios que conectan al hipotálamo con todas las regiones del cerebro. También recibe nervios que proceden de las zonas erógenas (los genitales y los pezones), de las vísceras (órganos internos) y del sistema límbico. El hipotálamo tiene conexiones vasculares con el lóbulo anterior de la hipófisis. Estos capilares sanguíneos se conocen como sistema portal hipotálamo-hipofisario, y conectan los lechos capilares del hipotálamo con los lechos del lóbulo anterior de la hipófisis.

Hormonas

Las células de Leydig están bajo el control directo de la hormona ICSH (hormona estimulante de la célula intersticial) que no se puede distinguir de la hormona luteinizante (LH) y son sensibles a la gónadotrofina choriónica (CG). El epitelio teleogerminal es mantenido y estimulado directamente por la hormona estimulante del folículo hipofiario (PSH) e indirectamente por la hormona ICCH a través del andrógeno de las células de Leydig.

Función de la testorterona

La testosterona es generalmente responsable por las características masculinas del cuerpo. Se produce por estimulación de la placenta en el feto y deja de producirse en la infancia, volviendo a aparecer después de los 11 o 13 años. Así, se aumenta la producción desde la pubertad y en la edad adulta, hasta los 40 años. Allí baja, llegando a los 80 años a la quinta parte de los valores máximos.

No está bien claro por el cual se inicia la acción de la testosterona en la pubertad. Algunos se refieren a alguna acción del tiempo sobre el hipotálamo, que dejaría de secretar el factor inhibidor de la gonadotrofina. La hipófisis anterior empieza producir la gónadotropina y se aumenta la función testicular. La testosterona es la responsable del crecimiento del pene, del escroto y de los testículos, además del aparecimiento de las características sexuales secundarias.

Aspectos Neurológicos en la Respuesta Sexual.

El determinismo neurológico de la función sexual es algo más que la excitación de las vías nerviosas inferiores. Los reflejos sexuales de congestión vaso – motor, la excitación sensitiva localizada, etc., son los llamados circuitos cortos. Son solamente parte de una función más variable e imprevisible que ofrece cantidades de respuestas motoras posibles y de excitaciones complejas emanadas de todos los sentidos, de impresiones afectivas y de afinidades intelectuales.

Al estudiar los procesos neurológicos sexuales dejamos de lado los que incluyen zonas superiores de procesos asociativos que deben ser considerados al estudiar el fenómeno sexual en su totalidad. Al respecto, es poco conocido el sistema neuropsíquico superior de la actividad sexual, ya que los estudios con neurotransmisores son muy recientes. Los resultados, aunque algo apresurados, podrían indicar que la dopamina tiene una acción estimuladora de las respuestas sexuales mientras que la serotonina ejercería el efecto contrario. Quienes apoyan esta teoría han comprobado que niveles altos de prolactina (niveles altos de prolactina suele ir acompañado de una hipoactividad dopaminérgica) pueden producir impotencia en el varón.

De todos modos, debemos considerar como una unidad el sistema anátomo – fisiológico de la regulación nerviosa de la función sexual.

La excitación producida en cualquiera de las ramificaciones se esparce en todo el sistema y por lo tanto, una falla en el funcionamiento de un elemento se hará sentir en la actividad sexual en su totalidad.

Las erecciones reflejas que aparecen como respuestas a estimulación táctil de las zonas erógenas aparecen sin discriminación entre un estímulo sexual y un estímulo no sexual. Por el contrario la erección psíquica se produce en respuesta a estímulos mediados por el sistema nervioso central y, por eso, probablemente no depende sólo de factores externos como los visuales, sino que la acompañan también procesos cognitivos. Los factores psíquicos usualmente juegan un papel importante en el acto sexual masculino y pueden iniciarlo – aún cuando no son lo único – puesto que tenemos que focalizar nuestra atención, desde un punto de vista neurológico, en tres factores:

Aparato periférico

Médula

Cerebro

El acto sexual en el hombre resulta de un mecanismo reflejo inherente integrado en la médula sacra lumbar y sus mecanismos pueden iniciarse de una estimulación sexual directa.

La erección es inducida por la estimulación de los nervios pre – sacros y pélvicos. Esta reacción es el resultado de la suma de estímulos psíquicos e impulsos afrentes llevados al sistema nervioso central a través del nervio pudendo.

Con relación a los órganos sexuales, el sistema simpático, y para – simpático desempeñan un importante papel para lo cual ambos se encuentran en homeostasis. El sistema nervioso simpático se compone de fibras que emergen de la porción tóraco – lumbar de la médula con comunicación de los centros superiores del cerebro. El sistema para – simpático actúa sobre los mismos tejidos y estructuras que el sistema simpático, pero su acción es opuesta. Se origina en núcleos específicos del cerebro asociados con determinados nervios craneanos y la región sacra de la médula.

En estados satisfactorios el sistema para – simpático juega un papel importante, mientras que bajo situaciones de miedo, preocupación y ansiedad, la sangre dirigida hacia las estructuras somáticas por la acción del simpático hace que se reduzca la irritabilidad de los órganos sexuales y resulte la disminución de la actividad o deseos sexuales.

La erección es acusada por estímulos para – simpáticos que son originados en el centro para simpático vasodilatador. Estos estímulos van de la región sacra de la médula hacia el pene a través de los nervios erectores. Esa función es influenciada por la inhibición del centro simpático vasoconstrictor. Como vemos, esta función, por el hecho de estar regulada por el sistema nervioso autónomo invalida cualquier esfuerzo del individuo por dominar el síntoma de impotencia, provocando, por el contrario, un aumento de la inhibición.

Normalmente el hombre que desea mantener una relación no focaliza su atención en la erección, o de hacerlo, el temor de no tenerla, lo afecta de tal punto que si esta se presenta,, va a ser débil. Se rompe así la armonía de la función sexual automática, surgiendo la inhibición cortical, que incluye componentes físicos y psicológicos y sugiere la existencia de una mediación controlada por el lóbulo temporal.

A pesar de las limitaciones para el estudio de la acción del sistema nervioso central, que se relaciona con el “conocimiento sexual” y posiblemente funciona en integrar, analizar e interpretar las diversas modalidades de sensaciones sexuales y para iniciar una respuesta.

En un sistema nervioso central íntegro la libido suficiente para sobrepasar el nivel atraviesa vías hipotalámicas y se dirige a los centros erectores de la médula, los cuales estimulan la erección del pene. Ésta, retroalimenta a través de los impulsos sensoriales, el lóbulo temporal, manteniendo y aumentando la carga libidinosa en un proceso que se denomina circuito reverberante, que mantiene el estado sexual y la acción del individuo.

La región hipotalámica – hipofisiaria es reconocida como ampliamente conectada con el comportamiento sexual.

Estructura anatómica del pene.

La estructura anatómica del pene es el soporte ideal para la vaso – dilatación como respuesta fisiológica primaria al estímulo sexual.

El pene está formado por tres cuerpos cilíndricos de tejido eréctil: los cuerpos cavernosos y el cuerpo esponjoso. Los cuerpos cavernosos son dos (derecho e izquierdo) ubicados en el plano dorsal, paralelos el uno al otro, miden de 15 a 16 centímetros en estado fláccido y 20 a 21 centímetros en erección. El cuerpo esponjoso contiene además de tejido eréctil, la uretra.

Las tres estructuras se encuentran rodeadas por una capa fibrosa individual, la túnica albugínea y circundadas por densas vainas.

En la base o raíz peneal, los cuerpos cavernosos divergen para insertarse en las ramas del pubis y del isquión (el arco púbico). Cada una de ellas está rodeada por el músculo isquio – cavernosos, de naturaleza estriada. El cuerpo esponjoso, a su vez, está encapsulado por un músculo esquelético constituyendo el bulbo esponjoso.

Los dos cuerpos cavernosos y el cuerpo esponjoso, constituyen el tejido eréctil del pene que recibe sangre arterial de las arterias pudendas internas. Estas ramas son: las arterias dorsales del pene, que se encuentran cerca de la superficie dorsal del pene en la túnica albugínea; y por otra parte, las arterias cavernosas corren en sentido longitudinal a través de cada cuerpo cavernoso; dos arterias bulbo – uretrales corren longitudinalmente a través del cuerpo esponjoso en dirección ventral con respecto a la uretra. Estas arterias terminan en pequeños capilares que se abren en forma directa en los espacios cavernosos.

El retorno venoso se realiza por la vena dorsal superficial y por la vena dorsal profunda.. En el espesor de los cuerpos cavernosos existen muchos compartimientos separados por bandas o cordones de tejido fibroso llamadas tubérculas. Estos compartimientos están entremezclados con arteriolas cuya túnica íntima contiene supuestamente pequeñas protuberancias que en el estado de contracción ocluyen de modo parcial su lúmen, reteniendo la sangre en los senos cavernosos. Cuando las arteriolas se dilatan, el flujo de sangre en el pene aumentan y los senos se llenan. Se cree que las venas del pene contienen válvulas que dificultan la salida de la sangre. También se cree que la contracción del músculo isquio – cavernoso ayuda a la erección por constricción venosa secundaria; a este mecanismo se le da poco valor en la actualidad.

No todas las veces que se da la vaso – dilatación se encuentra una causa de tipo erótico. Son también capaces de determinar la erección los esfuerzos físicos, como elevar una carga pesada (erección parcial, generalmente) y se han visto erecciones debido a procesos irritativos. Hay aún erecciones de tipo espontáneo que se dan al despertarse el sujeto, además de las erecciones durante el sueño.

Las sensaciones sexuales pueden originarse en las estructuras internas, tales como áreas irritadas de la uretra, vejiga, próstata, vesículas seminales, los testículos y los vasos eferentes.

Una de las causas de la “necesidad sexual”, es probablemente la saturación de los órganos sexuales con secreciones. Las infecciones e inflamaciones de esos órganos, algunas veces causan deseo sexual casi continuo. Desde el punto de vista sensitivo, el glande contiene un sistema sensorial periférico, altamente organizado, que transmite al sistema nervioso central, una modalidad de sensación, que puede ser denominada como sensación sexual.

Los impulsos pueden ingresar en la médula espinal desde áreas adyacentes al pene para incrementar la estimulación durante el acto sexual. Por ejemplo, la estimulación del epitelio anal, el escroto y las estructuras perineales en general, pueden enviar impulsos a la médula, los cuales aumentan la sensación sexual.

Por lo tanto el acto sexual del hombre, resulta de un mecanismo reflejo inherente integrado en la médula sacra o lumbar y sus mecanismos pueden iniciarse debido a una estimulación psíquica o estímulo sexual directo.

El pene es un tubo cerrado, formado por tres haces de tejido vascular unidos por tejido conjuntivo y cubiertos por piel laxa. Dos haces grandes de tejido, los cuerpos cavernosos, forman la parte superior del pene y contienen numerosos compartimentos que se llenan de sangre durante la excitación sexual, lo que provoca la erección y rigidez del pene. Los nervios sacros controlan el flujo de sangre hacia el interior de los cuerpos cavernosos, debajo de éstos se encuentra el tercer haz de tejido, el cuerpo esponjoso. Este haz está perforado por la uretra. El extremo del pene ostenta un ensanchamiento muy rico en terminaciones nerviosas sensitivas que recibe el nombre de glande, que está cubierto por una capa cutánea retráctil llamada prepucio.

 

Fimosis y Eyaculacion Precoz e Impotencia.

En un polemico video,el Lic Norberto Litvinoff comenta la obvia relacion,que ya muy pocos discuten,entre la fimosis,sobre todo la tratada quirurgicamente y las mas comunes disfunciones sexuales.-
Demostrando que si….que hay UNA RELACION.-

Punto G: Sola o en Pareja

Punto G: Sola o en ParejaEl punto G no es un mito, como creen equivocadamente algunas persona. Es un centro altamente erógeno capaz de proporcionar a la mujer un goce inigualable. Este libro te explica todo lo que debes saber para alcanzar nuevas cotas de placer en tu vida sexual. Tanto si estás en pareja como si quieres disfrutar de tu cuerpo en solitario, este manual te enseña a localizar el punto G y a estimularlo para destar un verdadero ‘big bang’ del placer. Para ello cuenta con detalladas ilustraciones que muestran, paso a paso, el camino hacia el éxtasis femenino.

Añadir a la Cesta Mas Informacion

Zonas Erogenas

El cuerpo humano está plagado de puntos que producen sensaciones placenteras con apenas acariciarlos. Son las zonas erógenas.Las zonas erógenas son lugares de nuestro cuerpo donde las caricias producen sensaciones placenteras.
No se trata de puntos arbitrarios: son aquéllos en los que se concentra gran cantidad de terminaciones nerviosas y gracias a ello responden con una especial sensibilidad ante una estimulación adecuada.
Las zonas primarias, son las partes del cuerpo más erógenas, las que mejor responden ante cualquier toque sensual y la mejor vía para llegar a la excitación sexual. Su estimulación son invitaciones descaradas al sexo. Por ejempo: la punta de los pezones y el clítoris en la mujer; el pene o las tetillas en el hombre.

Las zonas secundarias, como el cuello, el centro de la espalda, las orejas, la garganta, los labios, la parte anterior de las piernas, el ano, son partes del cuerpo que responden con altos niveles de placer y excitación, aunque con menor grado que las primarias.

De todas formas, la totalidad del cuerpo humano es una zona erógena, ya que la estimulación de cualquier punto es una fuente de sensaciones placenteras. Además, cada persona posee un mapa erógeno exclusivo y diferente. Por eso es muy importante que cada persona explore su cuerpo y descubra sus partes más erógenas.


La búsqueda de los puntos erógenos puede iniciarse por cualquier parte del cuerpo. Pies, párpados, brazos antepiernas, la nuca, el pelo y todo el resto de la superficie corporal están a la espera de ser explorados. El contacto y la estimulación de la piel es uno de los mayores componentes de la actividad sexual. Es muy importante aprender a acariciarse y a dejarse acariciar. No hay que concentrarse únicamente en las zonas erógenas comunes, ya que la piel está compuesta de una infinidad de puntos sensibles que hay que descubrir día tras día. Repetimos: el cuerpo entero es una enorme zona erógena, aunque en algunos puntos las sensaciones son mayores que en otros.

Las zonas erógenas

El cabello
El masaje del cuero cabelludo produce un relax muy placentero, por lo que resulta recomendable al comienzo y al final del acto sexual. Utiliza los pulgares para dar a tu pareja suaves masajes circulares. También masajea las sienes y el centro de la frente.

Los ojos
Los párpados masculinos y femeninos están repletos de terminaciones nerviosas que se excitan facilmente. Los besos, los lamidos suaves con la lengua y las suaves caricias con los dedos, producen sensaciones muy agradables y estimulantes.

Las orejas
Las orejas son partes del cuerpo muy sensibles, y en contra de la creencia general, las de los hombres suelen serlo más que las de las mujeres. Hay dos partes muy sensibles en los dos sexos: el lóbulo de la oreja y la parte trasera. Sin importar el sexo de tu pareja, prueba la siguiente técnica: introduce la punta de tu lengua en el interior de su oreja y traza circulitos. Después lame el lóbulo de la oreja y aprisionalo entre tus labios, apretandolo suavemente. Puedes repetir los movimientos y alternar con caricias en las otras partes de la oreja con tu lengua y tus labios. También puedes soplar un poco, detrás de la oreja. Si a estas caricias y mimos le añades una dosis de palabras cariñosas y de suaves susurros seguro que derritirán de placer a tu pareja.

La boca
La sensibilidad de los labios aumenta con la excitación haciéndolos muy sensibles al roce y la caricia de otros labios y otras partes del cuerpo. La lengua permite realizar suaves caricias en cualquier parte del cuerpo de tu pareja y es para muchas personas, el vehículo para obtener los juegos sexuales más sensuales y excitantes.

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Cómo ubicar el Punto G

* adaptado de Beverly Whipple, Ph D (co-autora del libro “The G spot and other recent discoveries about human sexuality”, hay versión en español)

El punto de Gräfenberg (punto G) es una zona sensible que se percibe a través de la pared anterior o superior de la vagina. Los investigadores sexuales Dr. John Perry y Dra. Beverly Whipple la denominaron Punto G (G Spot) después que el médico alemán Dr. Ernst Gräfenberg la describiera en el año 1950.

En abril de 2001 tuvimos la oportunidad de que la Dra. Beverly Whipple visitara la Argentina durante unas Jornadas de Sexología organizadas por la licenciada María Luisa Lerer. En esa ocasión nos entregó gentilmente un artículo donde refería que “el punto G puede sentirse a través de la vagina a mitad de camino entre la parte posterior del hueso púbico y el cuello del útero y se detecta como una pequeña protuberancia que se hincha mientras es estimulada. Al principio, cuando se lo toca muchas mujeres dicen que sienten como la necesidad de orinar, a pesar de que la vejiga esté vacía. Después de 2 a 10 segundos de estimulación la reacción inicial se reemplaza, en algunas mujeres, por una fuerte y distinta sensación de placer sexual. Hay mujeres que experimentan un orgasmo por la estimulación de esta zona y algunas expulsan un líquido proveniente de la uretra cuando experimentan este tipo de orgasmo. El fluido emitido tiene aspecto lechoso: no es semen ni orina, no tiene olor, sabor ni mancha.”

La Dra. Whipple agregaba allí que “las mujeres dicen tener dificultad en localizar y estimular el punto G por sí mismas (salvo que usen un consolador, un vibrador del punto G o aparato similar) pero no tienen dificultad en identificar la sensación erótica cuando esta área es estimulada por una pareja. El problema de tratar de localizar el punto de Gräfenberg por sí mismas es que se necesitan dedos muy largos o una vagina corta para alcanzar el área mientras yacen acostadas sobre la espalda.”

Continúa diciendo que “cuando se estimula el punto G y comienza a hincharse, por lo general, puede sentirse como un pequeño poroto (frijol) esponjoso y en algunas mujeres se hincha hasta alcanzar el tamaño de una moneda. Al experimentar con el punto de Gräfenberg necesitará aplicar una presión mayor que la que hace en el clítoris y puede sentir una sensación interna mayor que la que se siente con la estimulación del clítoris”.

“Después de que haya explorado su punto de Gräfenberg puede querer compartir la experiencia con un compañero. El punto G puede ser estimulado por los dedos del compañero (con un tipo de movimiento “ven aquí”), con un consolador o con el pene. La posición que más tiende a la estimulación con el pene es la de la mujer sentada sobre el varón. Muchas mujeres dicen experimentar múltiples orgasmos por este tipo de estimulación y algunas experimentan la emisión de fluido orgásmico. El orgasmo que resulta de este tipo de estimulación suele ser una sensación profunda interior.”

La sexóloga norteamericana agregaba que “al compartir esta información con ustedes, no quiero crear un nuevo objetivo para que alcancen las mujeres. Sin embargo, quiero que tomen conciencia de la variedad de experiencias orgásmicas de que dispone una mujer. En efecto, algunas mujeres han realmente experimentado su primer orgasmo al estimular el punto G. Quiero ayudar a aquellas mujeres que disfrutan de este tipo de estimulación y de los orgasmos con o sin eyaculación de fluido para que se sientan mejor de sí mismas y de lo que están experimentando. Muchas mujeres dicen sentirse “anormales” porque les gustó este tipo de estimulación o porque ellas expulsaron un fluido con la estimulación sexual. En efecto, algunas mujeres en el pasado aprendieron a retener el fluido y también aprendieron a contenerse y no tener orgasmos, para evitar la confusión de ser lo que ellas consideraban “anormal”.

Espero que se relajen y disfruten de cualquier tipo de
estimulación sexual que encuentren placentera.
Dra. Beverly Whipple

Vulva, los órganos genitales externos de la mujer

La vulva es el conjunto de los órganos genitales externos de la mujer, así forma parte del aparato reproductor femenino. La vulva y la vagina, —dos estructuras anatómicas diferentes que no deben confundirse—, son los órganos de la copulación.

En las mujeres, la vulva consta de:

  • el vestíbulo, en cuyo fondo se abren la uretra y la vagina;
  • los labios mayores y
  • los labios menores;
  • el pubis o monte de Venus;
  • el clítoris;
  • los bulbos vestibulares (o bulbos vulvares), un par de cuerpos eréctiles anexos;
  • las glándulas de Bartholin o glándulas vestibulares mayores, un par de glándulas anexas.

Labios.-

Los labios mayores son cada uno de los dos labios que cubren a los correspondientes labios menores en los bordes de la hendidura vulvar formando pliegues de la piel de tejido adiposo, cubiertos por vello púbico después de la pubertad. El extremo anterior de cada labio confluye en un pliegue que forma el capuchón del clítoris, al que envuelve. Estos labios se reúnen en un pliegue posterior en forma de letra ‘u’ llamado horquilla. Horquilla, labios mayores y capuchón del clítoris conforman la totalidad de los límites de la superficie de la vulva. Pueden ser grandes o pequeños, cortos o largos y tener diversos tamaños. Todo esto es normal. Pueden ser sexualmente sensibles e hincharse un poco cuando la mujer se excita.

Los labios menores también son sensibles y pueden hincharse durante la excitación sexual. Se localizan dentro de los labios mayores y van de la capucha del clítoris hasta debajo de la vagina rodeando los orificios de la vagina y la uretra. El orificio de la vagina recibe el nombre de introito y la zona con forma de media luna que se encuentra tras ese orificio se conoce como horquilla vulvar. A través de diminutos conductos que están situados junto al introito, las glándulas de Bartholin, cuando son estimuladas, secretan un flujo (moco) que lubrica la vagina durante el coito.

Pueden variar de un color rosado a un café oscuro, según el color de la piel de la mujer. Igual que los pezones, los labios menores pueden cambiar de color cuando la mujer madura. Algunas veces sobresalen entre los labios mayores, y pueden ser arrugados o lisos.

Clítoris

El clítoris está ubicado debajo del punto donde los labios menores se encuentran. La cabeza, o glande, del clítoris puede aparecer más pequeña que un guisante, o ser más grande que la punta de un dedo. Pero solamente la punta del clítoris se puede ver arriba de la vulva, en los pliegues suaves donde los labios se encuentran, bajo la piel de la capucha del clítoris. El resto del cuerpo esponjoso del clítoris, más de 9 cm, se encuentra escondido dentro del cuerpo. Puede tener medidas diversas, y puede también tener distintos grados de sensibilidad. Igual que el pene, el clítoris se pone rígido y se hincha durante la excitación sexual. El fin del clítoris es únicamente proporcionar un importante centro de placer sexual para la mujer. A diferencia del pene o de la vagina, el clítoris no tiene un papel importante en el coito o en la reproducción. El clítoris está allí solamente para hacer que la mujer sienta placer, y es muy sensitivo. Una de las mejores maneras para producir placer en el clítoris es realizar un cunnilingus. Tiene unas 8.000 terminales nerviosas, dos veces más que el pene.

Vagina

Las distintas partes de la vulva

Las distintas partes de la vulva

La vagina es el pasaje que conecta los órganos sexuales externos de la mujer con el útero, cuello y la vía por donde el bebé es conducido fuera del cuerpo de la madre en el parto. Es también donde el flujo menstrual sale del cuerpo y por donde el pene entra durante el coito.

Secreciones y olores

Probablemente ésta es la fuente de mayores preocupaciones acerca de la vulva. Igual que la mayor parte del cuerpo humano, la vulva puede ser problemática. Durante la pubertad, la vagina comienza a producir una secreción que puede ser incolora o blanca. La leucorrea. Esta es la forma en que la vulva se limpia por sí misma pues las secreciones sacan los gérmenes y otras sustancias indeseables. Cuando se está ovulando o se produce la excitación sexual la vagina producen una secreción transparente y lubricante considerada un lubricante natural.

El olor característico de la vulva tiene una aceptación subjetiva para los individuos, hay quienes piensan que es agradable y quienes piensan lo contrario, pero en una mujer saludable, por lo general, el olor natural de su vulva no es desagradable. Si huele realmente mal, como a pescado o a levadura o con algún otro olor fuerte y desagradable, es aconsejable el consejo ginecológico pues una secreción maloliente puede ser señal de que hay una infección vaginal (enfermedad de transmisión sexual) que se deba tratar inmediatamente.

Salud e higiene

En un esfuerzo para eliminar todos los olores y secreciones naturales, muchas mujeres y chicas abusan de duchas y desodorantes femeninos. La vagina se limpia a sí misma, los lavados excesivos pueden alterar el balance de bacterias útiles que se encuentran en la vagina y llegar a que la mujer contraiga vaginitis: inflamación de la vagina.

La salud de la vulva va ligada al modo de vida y conocimiento de cada mujer, el cuidado anímico personal, la alimentación sana, el ejercicio y la limpieza periódica con un jabón específico, muy suave, y abundante agua, aplicado con la mano siempre del frente hacia atrás.

Referencia

  • KAUFMAN, Raymond H.: Enfermedades Benignas de la Vulva y la Vagina, Elsevier, 1996. ISBN 84-8174-118-3.

Vagina

La vagina es un conducto muscular elástico que en las hembras de los mamíferos, se extiende desde la vulva (lo más exterior del sistema reproductor de la hembra) hasta el útero.

El origen de la palabra parece estar ligado a la funda, usada para guardar las espadas (llamado vaina en lengua común). Al pasar los siglos se usó en tratados de anatomía el latinismo vagina para referirse al conducto del órgano reproductor femenino.

En estado de vacuidad, es aplanada de adelante a atrás y sus paredes se aplican una a otra en toda su extensión menos en sus extremidades.

La longitud de la vagina varía según razas y genotipos; es de 8 a 11 cm como promedio. Tiene en su cara anterior una longitud de 7 cm, mientras la posterior, que es la más larga, mide 9 cm. Sin embargo puede dilatarse, aumentando su longitud tres o cuatro centímetros más de lo normal.

Su diámetro oscila mucho, promedio 3 cm. Sólo existen terminaciones nerviosas en el tercio cercano a la abertura vaginal, los dos tercios sensoriales. En el epitelio mucoso poliestratificado existe gran cantidad de glucógeno cuya fermentación producida por el bacilo de Döderlein confiere el carácter ácido al líquido vaginal.

- Muscular: posee a su vez dos estratos diferenciados, uno interno compuesto de fibras circulares y uno externo más grueso compuesto de fibras musculares longitudinales y que se continúa con la capa muscular del útero.

- En la zona más distal existe otra capa más externa compuesta de musculatura estriada. Se trata del músculo bulbo cavernoso.

Funciones

Funciones de la vagina desde un punto de vista

  • Canalización del flujo menstrual durante la menstruación.
  • Es la entrada del pene para el coito, por donde se introduce el esperma con los espermatozoides para la fertilización de los óvulos de la hembra.
  • Facilita el acto sexual por la lubricación de las secreciones de las glándulas de Bartholin.
  • La salida del feto y de la placenta del útero al final del período de gestación.

Sexualidad

La importancia de la vagina dentro del juego sexual está en el factor psicológico, por ser donde se introduce el miembro masculino, y sola, o junta con el clítoris y el punto G los que cuentan con las terminaciones nerviosas más importantes.

La vagina en un principio suele estar protegida por el himen o “virgo”, una membrana fina con algunas perforaciones que permiten salir la menstruación. Normalmente el acto del coito produce que se pierda por la penetración del pene a la vagina, aunque puede deberse a otros factores como la actividad deportiva. En algunas culturas este hecho es un factor de gran importancia que determina la pérdida de la virginidad.