Vasectomía. Todo lo que necesitas saber.

- La vasectomía consiste en la ligadura de los conductos (deferentes) que llevan los espermatozoides desde los testículos hasta el conducto de la orina (uretra). A través de ella son conducidos al exterior en el momento de la eyaculación.
- Los espermatozoides son solo uno de los componentes del semen. Por lo tanto, tras la vasectomía, no se modifica la eyaculación, aunque el semen si puede cambiar algo de consistencia.
- La vasectomía no afecta a la secreción de hormonas masculinas del testículo. Por lo tanto, esta cirugía nunca puede provocar impotencia.
- Las vasectomía esta indicada principalmente en:
  • Parejas estables con dos o más hijos y mayores de 30 años que deseen la anticoncepción.
  • En parejas, en las que la mujer no puede tomar anticonceptivos debido a intolerancia, efectos secundarios o enfermedades que contraindiquen su toma (hipertensión arterial, cardiopatía, diabetes …..)
- Esta intervención se realiza con anestesia local a través de uno o dos cortes de 1 Cm en el escroto.
- Si lo desea, antes de la vasectomía puede guardar semen para conservar espermatozoides congelados. Esto permite, en un futuro tener hijos con su propio semen.
- La Vasectomía no es una intervención irreversible, ya que mediante técnicas de microcirugía se puede recuperar la fertilidad. El porcentaje de éxito de ésta técnica depende del tiempo transcurrido tras la vasectomía, oscilando entre un 90% a los 2 años hasta un 35% a los 10 años.

 

 

Recomendaciones previas a la intervención
1. Para garantizar la máxima higiene de la intervención, la noche antes de la cirugía rasure la piel de la bolsa de los testículos (escroto) y la zona inguinal próxima.
2. El día de la cirugía debe ducharse, lavando la zona con un jabón normal.
3. No coma ni beba durante las 4 horas previas a la intervención.
4. Adquiera en su farmacia un suspensorio genital. Se trata de una prenda similar a un calzoncillo ajustado. Su farmacéutico le aconsejará la talla más adecuada. Tras la intervención, el propio cirujano se lo colocará. Es muy útil, ya que evita los movimientos de la zona y por lo tanto, el dolor.
5. A pesar de que la anestesia es local, es conveniente que acuda acompañado a la intervención. No debe conducir después de la cirugía, ya que puede sentir algunas molestias en la zona testicular y eso puede quitarle la concentración necesaria.
6. Refiera siempre al Urologo la medicación que esta tomando. En algunos casos, se le puede indicar algún tratamiento o suspender algo que está tomando.

Recomendaciones tras la cirugía
1. En la mayor parte de los casos, solo sentirá una leve molestia en la zona de la intervención. No obstante, es normal que pueda sentir dolor. El umbral del dolor, en cada paciente es distinto y por lo tanto, no debe preocuparle. Si le duele, tome calmantes que su médico le ha prescrito.
2. Mantenga reposo relativo durante las 48 horas siguientes. Esto implica evitar esfuerzos bruscos, largos paseos, deporte y situaciones similares.
3. Puede y debe ducharse al día siguiente, lavando cuidadosamente la herida quirúrgica con un jabón normal. Seque la zona con una gasa y sin frotar.
4. Realice una cura diaria de la herida con solución iodada durante 7 días.
5. Lleve el suspensorio genital durante 10 días.
6. Puede aparecer un pequeño hematoma en el testículo (zona azulada) y una leve inflamación. Si así ocurre, aplique hielo en la zona. Generalmente desaparece a los 20-25 días.
7. No es necesario sacar los puntos. Caen solos a los 7-15 días aproximadamente.
8. Evite relaciones sexuales durante 10 días.
9. Debe mantener los métodos anticonceptivos previos hasta que su médico se lo indique.
10. Aproximadamente a los 2 meses de la cirugía se le realizará un seminograma de control para confirmar que no existen espermatozoides en el semen.
11. No obstante y ante cualquier duda, no dude en consultar a su cirujano.

Información sobre la cirugía de la fimosis (circunsición)

- La postectomía o Circuncisión consiste en la eliminación del prepucio. Este tejido cubre la parte final del pene o glande. En algunos casos, se retrae y no permite dejar al descubierto el glande. Si esto se produce, estamos ante un caso de fimosis.
- A pesar de que es una enfermedad más común en los niños, se produce con relativa frecuencia en pacientes de todas las edades.
- La circuncisión garantiza la higiene del glande y puede evitar infecciones urinarias en determinados casos.
- En aquellos casos en que la fimosis provoque dolor durante las relaciones sexuales, también es necesaria esta intervención.
- La operación se realiza con anestesia local y dura unos 30 minutos aproximadamente. Tras la intervención, puede volver a casa con normalidad.
- Tras la cirugía se coloca un sencillo vendeja en la punta del pene que no dificulta la micción.
- Durante el postoperatorio puede tener algunas molestias, que ceden con los analgésicos habituales.
- Para su comodidad, se utilizan puntos de sutura absorbibles que no tienen que retirarse posteriormente.

 

 

Recomendaciones previas a la intervención
1. Para garantizar la máxima higiene de la intervención, la noche de la cirugía rasure la zona próxima a la base del pene.
2. El día de la cirugía debe ducharse, lavando la zona con un gel convencional.
3. No coma ni beba durante las 4 horas previas a la intervención.
4. A pesar de que la anestesia es local, es conveniente que acuda acompañado a la intervención. No debe conducir después de la cirugía, ya que puede sentir algunas molestias en la zona de la intervención y eso puede alejarle de la concentración necesaria.
5. Acuda a la intervención con un pantalón cómodo y un calzoncillo algo ajustado (tipo slip).
6. Consulte siempre la medicación que está tomando. En algunos casos, se le puede indicar algún tratamiento o suspender al que está tomando..

Recomendaciones tras la cirugía
1. En la mayor parte de los casos, solo sentirá una leve molestia en la zona de la intervención. No obstante, es normal que pueda sentir dolor. El umbral del dolor en cada paciente es distinto y por lo tanto, no debe preocuparle. Si le duele, tome los calmantes que su médico le ha prescrito.
2. Mantenga reposo durante las 48 horas siguientes. Esto implica evitar esfuerzos bruscos, largos paseos, deporte y situaciones similares.
3. Puede y debe ducharse al día siguiente, lavando cuidadosamente la herida quirúrgica con un gel convencional. Seque la zona con una gasa sin frotar.
4. Realice una cura diaria de la herida con solución iodada durante 7 días. Tras la cura, coloque el pene apoyado hacia arriba (para evitar que se inflame), de forma similar a como se ha colocado tras la intervención
5. Puede aparecer un pequeño hematoma en la zona de la sutura, una leve inflamación o un mínimo sangrado. Si así ocurre, no se preocupe, ya que no tiene importancia y se resuelve espontáneamente. Si observa un leve sangrado, aplique una ligera presión con una gasa estéril y este cederá en 2-3 minutos.
6. No es necesario sacar los puntos. Caen solos a los 7-15 días aproximadamente.
7. Si tiene alguna erección espontánea, coloque ambas plantas de los pies sobre una superficie fría para que esta ceda espontáneamente. Evite las relaciones sexuales durante 4 semanas.
8. No obstante y ante cualquier duda, no dude en consultar a su cirujano.

Condilomas genitales

Son verrugas que aparecen en los genitales o en la región anal de los hombres y mujeres. Son causados por un virus llamado Virus del Papiloma Humano que se contrae por contacto sexual directo con una persona portadora de dicho virus. Muchos portadores son asintomáticos (no saben que tienen el virus y no presentan condilomas). En muchas ocasiones el diagnóstico es obvio ya que se pueden observar los condilomas en el pene o en la vagina. Sin embargo, en ocasiones los condilomas no se pueden observar sin la ayuda de una lupa para aumentar su tamaño. Una de las formas de ponerlos de manifiesto es mojando el área sospechosa con ácido acético al 5% y mirando con una lupa la zona después de 10 minutos. La desnaturalización de las proteínas que produce el ácido acético hace que la zona se vea blanquecina si existen condilomas.
Uno de los problemas producidos por los condilomas es la relación que tienen con la aparición de cáncer de cuello uterino en la mujeres, por lo que las mujeres con condilomas o las mujeres cuyas parejas presentan condilomas deberían someterse mas frecuentemente a revisiones ginecológicas.
Tratamiento: Uno de los tratamientos consisten en la aplicación de podofilina o ácido tricloroacético. Una forma mas agresiva de tratamiento es la extirpación quirúrgica con coagulación eléctrica o la aplicación de láser. Otros tratamientos incluyen el interferón, 5-fluoracilo o congelación con nitrógeno líquido.
La erradicación completa de los condilomas puede ser difícil ya que n o siempre se pueden visualizar todas las lesiones.

Sexualidad masculina en la edad avanzada

Las personas de 60 años o mas generalmente son considerados como abuelos con una vida sexual casi inactiva. Sin embargo un elevado porcentaje de varones de más de 60 años son sexualmente activos, aunque necesiten mas tiempo y mayor estimulación directa en el pene para lograr una erección completa. El riesgo de desarrollar disfunción eréctil se incrementa con la edad. Casi un varón cada 22 con edad entre 60 y 69 años, sin problemas previos de erección, desarrollara una disfunción eréctil dentro de un año.

El tratamiento hormonal con testosterona solo está indicado si existe deficiencia de la misma. El reemplazo de testosterona es preferible realizarlo con las preparaciones tipo gel (Testogel ®) ya que tienen una vida media mas corta y puede ser suspendido inmediatamente en el caso de que aparezcan efectos secundarios o se diagnostique un cáncer de próstata.

Fuente: Urovirtual.net

La impotencia sexual

En las parejas, la base para una relación duradera es una buena comunicación. Sin embargo, cuando sobrevienen problemas sexuales, se puede afectar la comunicación en la pareja. El National Institute of Health definió la disfunción eréctil como la incapacidad para conseguir o mantener una erección. Esta enfermedad puede afectar hasta el 20% de los varones en los países desarrollados, de los cuales menos del 10% consultarán para conseguir un tratamiento.

Cualquier varón puede presentar en algún momento de su vida un fallo en la erección que generalmente se produce por cansancio, estrés o consumo excesivo de alcohol, que es transitorio y que desaparece con el descanso o al llegar las vacaciones. En los casos en que el problema se mantiene, se debe consultar a un especialista (andrólogo, urólogo). Se considera que el 70% de los varones que presentan disfunción eréctil presentan un problema físico, mientras que en el 30% restante el problema será psicológico. En algunos casos coexisten los problemas físicos y psicológicos. Los problemas físicos que mas frecuentemente producen disfunción eréctil son: Diabetes, obstrucción de las arterias del pene, problemas neurológicos, cirugías sobre próstata o sobre recto, abuso de drogas, alcohol o tabaco, problemas hormonales o enfermedades crónicas de los riñones o del hígado. Los problemas psicológicos que causan disfunción eréctil son: estrés en el trabajo o en el hogar, discusiones conyugales, excesivas expectativas sexuales, depresión, etc.

En general no existe una edad límite para consultar por una disfunción eréctil y además no debe considerarse que es la evolución normal del envejecimiento pues los hombres pueden disfrutar de una actividad sexual satisfactoria hasta edades muy avanzadas, solamente debe estar dispuesto a resolver su problema.

Durante la primera visita el especialista realizará una exhaustiva historia clínica para intentar identificar el elemento causal de la disfunción y además un examen físico completo (genitales, sistema nervioso, sistema vascular). Posteriormente solicitará pruebas de laboratorio incluyendo determinación de hormonas para descartar enfermedades generales que puedan ser la causa de la disfunción eréctil. En la siguiente visita el especialista realizará un estudio con Doppler arterial para identificar que el aporte de sangre al pene es el correcto y además un test que consiste en la inyección de una sustancia en el pene (prostaglandina, Caverjet) que consigue que se produzca una erección si el paciente no tiene alteraciones en las arterias. En los casos en que el test es positivo y el paciente no había sido sometido a cirugías que pudieran haber cortado los nervios de la erección, se considera que la causa mas probable es un trastorno psicológico por lo que se aconsejará psicoterapia.

Si el test de Caverjet es negativo, lo más probable es que el problema sea de las arterias y el paciente deba ser operado para colocar una prótesis peneana. Las prótesis son de tipo semirígidas en las que el pene mantiene permanentemente la erección y unas mas sofisticadas y caras que son hidráulicas que el paciente hincha antes del acto sexual, deshinchándose al finalizar el coito.

Actualmente, con la incorporación de tratamientos por vía oral (sildenafilo, Viagra® ) y proximamente la apomorfina se ha facilitado el tratamiento de la disfunción eréctil. Otras acciones que son efectivas en el tratamiento de la disfunción eréctil son la suspensión del tabaco o de la ingesta excesiva de alcohol. La administración de hormonas masculinas es efectiva en un reducido número de pacientes ya que solo el 5% de los casos de disfunción eréctil se debe a alteración de las hormonas como la testosterona, la prolactina o los estrógenos. Los aparatos de vacío (Vacuum) que consiste en un cilindro de plástico dentro del que se coloca el pene y sobre el que se realiza un vacío (succión controlada) que produce una erección que se mantiene colocando una banda de goma en la base del pene. Luego del acto sexual, al retirar la banda de goma el pene pierde la rigidez. Otra terapéutica efectiva en el 70-80% de los casos es la inyección (prácticamente indolora) en uno de los costados del pene de una sustancia (prostaglandina) que produce una erección.

El paciente debe saber que en la actualidad la impotencia sexual es curable.

 

Fuente: Urovirtual.net

El Orgasmo de los Españoles.

Según se desprende de la 3ª Fase del Informe Durex de Bienestar Sexual, que analiza la frecuencia e intensidad del Orgasmo, los amantes españoles se sitúan en cabeza de los países con buen comportamiento sexual y que con mayor frecuencia alcanzan el orgasmo. El 66% de los amantes españoles logra llegar al objetivo casi cada vez, compartiendo cima en Europa con los italianos y, a escala mundial, con los mejicanos y sudafricanos.

Muy por debajo se encuentran los franceses, los que menos frecuentemente alcanzan el orgasmo (sólo un 48%), seguidos de cerca por el Reino Unido (el 53%), Rusia (el 54%) y Alemania (el 55%). Cierran la lista China y Hong Kong, países en los que sólo un 24% de su población afirma alcanzarlo.

De la encuesta, realizada en 26 países, se extrae que, además de ser la culminación del placer sexual, el orgasmo es también fundamental para sentirse bien con uno mismo. Cuantos más orgasmos se tienen -afirman los expertos- más aumentan las posibilidades de lograr una salud física, mental y sexual adecuada.

Las conclusiones revelan que el 58% de quienes alcanzan el orgasmo están contentos con los aspectos emocionales de su vida sexual y que, 8 de cada 10 (el 77%) que alcanza el orgasmo con frecuencia se siente cercano/a a su compañero/a durante el sexo.

Los/as que siempre llegan al orgasmo y que lo disfrutan intensamente son aquellos/as que están más involucrados en una variedad de actividades sexuales, los que probablemente han tomado medidas para mejorar su vida sexual y los que utilizan productos como aceites para el masaje, lubricantes, juguetes sexuales o revistas.

Los españoles también advierten las ventajas de llegar al orgasmo. Nueve de cada diez (el 88%) de los que lo consiguen, se sienten bien sexualmente y casi el 67% disfruta de una buena salud psicológica.

Aunque el 81% de los hombres españoles casi siempre culminan su relación sexual con el orgasmo, sólo el 52% de las españolas declara alcanzarlo casi siempre. En ambos casos muy por encima de la media mundial que se sitúa en un 63% para ellos y un 32% para ellas.

En el caso femenino, de los 45 a los 54 años se da una fase crítica en la frecuencia e intensidad, que se recupera y amplía a partir de los 55. En los hombres los niveles más bajos de intensidad se sitúan entre los 16 y 24 años.

Una relación sin prisas, retrasando el climax, ayuda a que las mujeres alcancen el orgasmo. En nuestro país las parejas dedican a los preliminares una media de 18/19 minutos.

Para las españolas, el camino más directo para llegar al orgasmo es la masturbación, mientras que los españoles prefieren el sexo en pareja.

Si bien es cierto que todavía podemos crecer en frecuencia, nuestros orgasmos son intensos. En la encuesta, 7 de cada 10 ciudadanos admiten estar satisfechos con la intensidad de los mismos, un punto por encima de la media mundial que se sitúa en 6 de cada 10. Además, esta intensidad es equiparable en ambos sexos, lo que denota que hay una buena comunicación entre las parejas españolas.

Pese a estos satisfactorios resultados, el orgasmo se puede mejorar con la edad, la experiencia y la práctica.

En nuestro país, la encuesta encontró que:

A) El masaje puede ser muy efectivo. Los españoles que alcanzan orgasmos regularmente, con frecuencia inician su relación utilizando el contacto sensual con su pareja.

B) Juguetes sexuales, como los vibradores, incrementan enormemente la calidad de los orgasmos en las mujeres. Quienes los utilizan comentan sentirse plenamente satisfechos con la intensidad de los mismos.

C) Tomarse el tiempo necesario puede tener un impacto significativo sobre la calidad de orgasmos. Los españoles que están totalmente satisfechos por la intensidad de sus orgasmos, emplean un promedio de dos minutos más de juegos preliminares que los que no lo están.

D) Es necesario pasar más tiempo solos con nuestras parejas. Incluso al 42% de los que llegan al orgasmo con regularidad les gustaría pasar más tiempo con su compañero/a.

E) Libros, vídeos, revistas… ayudan a los hombres españoles a intensificar sus orgasmos.

F) La ternura, el amor y una relación más duradera son factores determinantes en las mujeres para conseguir el orgasmo

Eyaculación Precoz. Todo sobre la Eyaculacion Precoz.

“…y el fuego genital transformado en delicia
corre por los delgados caminos de la sangre
hasta precipitarse como un clavel nocturno,
hasta ser y no ser sino un rayo en la sombra”.

Pablo Neruda.

por el Licenciado Andrés Moltedo Perfetti, Psicólogo egresado de la Universidad Católica de Valparaíso y del Posgrado en Sexualidad Humana de la Universidad Diego Portales (Santiago de Chile). Miembro de la Sociedad Chilena de Sexualidad Humana.

¿Qué  es?

El diccionario de la RAE, define eyacular como “Lanzar con rapidez y fuerza el contenido de un órgano, cavidad o depósito, en particular el semen del hombre o de los animales”[1] y precoz como “Proceso que aparece antes de lo habitual”[2].

Existen varias expresiones sinónimas de eyaculación precoz, tales como eyaculación prematura, eyaculación rápida, eyaculación inoportuna, falta de control de la eyaculación, y control eyaculatorio inadecuado o pobre.

Hasta antes de las investigaciones de Kinsey (1948), en occidente el hombre no se había preocupado por su tiempo de duración coital ni por la velocidad de su eyaculación. Con anterioridad a la década de los setenta, la eyaculación precoz era considerada como un subtipo de impotencia, la que era definida como “la imposibilidad de practicar normalmente el coito vaginal. Comprende trastornos de la erección y de la eyaculación”[3]. Mientras que para otros autores “la impotencia psíquica puede afectar… los actos preparatorios, la erección (que puede ser incompleta o estar ausente), la eyaculación (que puede ser retardada, selectiva o precoz) y los trastornos del orgasmo (que pueden ser totales o parciales).” [4]

Con posterioridad a los estudios de Masters y Johnson en los años sesenta y setenta, la eyaculación precoz es reconocida como un problema independiente de la impotencia, sin embargo, surge la dificultad de definirla con precisión.

A lo largo de la historia, se la definió acorde a diversos criterios, que apuntaban al tiempo de duración coital (30 segundos), al número de movimientos peneanos intravaginales, o al porcentaje de orgasmos alcanzado por su pareja.

Para algunos autores, la eyaculación precoz es aquella que se produce antes de la penetración, siendo eyaculado el semen fuera de la vagina. Es así como Kusnetzoff, hace una distinción entre eyaculación precoz y rápida. “La eyaculación puede suceder antes de la introducción vaginal (eyaculación precoz verdadera) o casi inmediatamente después de introducir (eyaculación rápida)”[5]. Sin embargo, para otros autores, se trataría de una eyaculación ultraprecoz.

Existe una línea teórica que entiende como precoz a aquella eyaculación que se produce fuera de la vagina o a los pocos instantes de la penetración. Gindin y Huguet establecen una diferencia entre lo que denominan eyaculación ante portas (“antes de la puerta”) o inter femora (“entre las piernas”) que “comprende los casos de eyaculación cuando se está por introducir el pene. El eyaculado se produce entre las piernas o nalgas de la pareja”[6], con la eyaculación precoz, donde lo más común es que la eyaculación y el orgasmo tengan lugar al poco tiempo después de la introducción del pene, en menos de veinte segundos y con no más de diez a quince movimientos. Sin embargo, lo esencial y característico es la imposibilidad de decidir el momento para eyacular o de tener control voluntario y no el tiempo o el número de movimientos.

Otra línea teórica [7], se centra en el tema del control del reflejo eyaculatorio por parte del hombre. Entre los principales autores que siguen esta línea, se encuentran:

Helen Kaplan, la cual afirma que un hombre con problemas en la fase orgásmica no tiene control sobre el orgasmo. “El aspecto crucial de la precocidad es más bien la ausencia de control voluntario sobre el reflejo eyaculador, independiente de si esto se da después de dos impulsos o cinco, de si ocurre antes de que la mujer alcance el orgasmo. Podemos decir, pues, que existe eyaculación precoz cuando el orgasmo se da de una manera refleja, esto es, cuando se halla fuera del control voluntario del individuo una vez alcanzado un intenso nivel de excitación sexual” [8].

Masters, Johnson y Kolodny siguen esta línea teórica cuando definen a la eyaculación precoz como una “eyaculación incontrolada durante los escarceos amorosos, o bien cuando el hombre intenta la penetración, o al poco de iniciado el acto sexual” [9].

Sin embargo, para otros autores, la esencia del diagnóstico, de la definición y de la calificación de precoz de la eyaculación, se encuentra en la opinión “subjetiva” de al menos uno de los miembros de la pareja:

Es así como para Alex Comfort, denomina precoz “a la eyaculación que se produce antes de lo que desean ambos componentes de la pareja”[10].

Una definición más completa de esta línea es la que da la American Psychiatric Association (APA) en el DSM-IV, donde se refiere a la eyaculación precoz diciendo que “la característica esencial de la eyaculación precoz consiste en la aparición de un orgasmo y eyaculación persistente o recurrente en respuesta a una estimulación sexual mínima antes, durante o poco tiempo después de la penetración y antes de que la persona lo desee”[11].

Masters, Johnson y Kolodny distinguen acorde a la intensidad del problema, a los casos más graves, donde la eyaculación sobreviene de modo invariable antes de la introducción del pene en la vagina; a los casos menos extremos donde la eyaculación se produce cuando se intenta la penetración o a los pocos segundos después de la misma; mientras que la forma más leve es aquella en la que los hombres consiguen contenerse hasta que ya están practicando el coito, pero pierden el control tras unos cuantos movimientos peneales intravaginales.

Los temas del control y de la subjetividad se pueden observar en la definición que dan Gindin y Huguet, al calificar a la eyaculación como precoz cuando “se presenta mucho antes de lo que el sujeto desea. Se define por la ausencia de su control voluntario.”[12].

Según Masters, Johnson y Kolodny, “tener una pauta prolongada de eyaculaciones claramente rápidas es el distintivo de la eyaculación precoz. Por este motivo, los hombres que tienen problemas para controlar la rapidez de sus eyaculaciones sólo en determinadas circunstancias no sufren realmente esta disfunción”[13].

No estoy totalmente de acuerdo con ninguna de las definiciones anteriormente mencionadas por considerarlas parciales. Respecto a las que se centran en el tiempo, coincido con Masters, Johnson y Kolodny, quienes afirman que considerar como criterio determinante de la eyaculación precoz el que ésta ocurra “poco después de la penetración es algo sometido a debate. Algunas parejas piensan que el coito supuestamente debe acabar en unos diez a veinte segundos y están perfectamente contentas con esa situación, mientras que otras parejas se sienten angustiadas o decepcionadas si el varón no es capaz de aguantar quince minutos de vigorosas acrobacias coitales”[14]. En relación al control voluntario absoluto, estos autores critican la parte que se refiere a que la eyaculación ocurre antes de que lo quiera la persona, ya que para ellos la eyaculación es “al fin y al cabo una reacción refleja que habitualmente no está sujeta a un estricto control de la voluntad, razón por la cual, a pesar de que muchos hombres desean tener un mayor poder de contención en sus relaciones sexuales, en este caso el deseo o voluntad no hacen mucho para definir si existe un problema”[15]. Sigue leyendo

Disfunción eréctil como marcador de vasculopatía en la diabetes mellitus tipo 2 en España. Estudio DIVA

Por José Ramón González-Juanatey a, Eduardo Alegría Ezquerra b, Ramón Gomis Barberá c, María Jesús Salvador Taboada d, Lilian Grigorian Shamagian a, José Antonio Casasnovas Lenguas e, Víctor López García-Aranda f, Domingo Acosta Delgado g, Javier Salvador Rodríguez h, Antonio Hernández Mijares i, Arantxa Matalí Gilarranz j

a Servicio de Cardiología, Complejo Hospitalario Universitario, Santiago de Compostela, A Coruña, España.
b Departamento de Cardiología, Clínica Universitaria de Navarra, Pamplona, España.
c Departamento de Endocrinología y Nutrición, Hospital Clínico de Barcelona, Barcelona, España.
d Servicio de Cardiología, Instituto Dexeus, Barcelona, España.
e Servicio de Cardiología, Hospital Miguel Servet, Zaragoza, España.
f Servicio de Cardiología, Hospital Clínico Universitario Virgen de la Macarena, Sevilla, España.
g Servicio de Endocrinología y Nutrición, Hospital Universitario Virgen del Rocío, Sevilla, España.
h Departamento de Endocrinología y Nutrición, Clínica Universitaria de Navarra, Pamplona, España.
i Departamento de Endocrinología y Nutrición, Hospital Universitario Dr, Peset, Valencia, España.
j Laboratorios Almirall S. A. Barcelona, España.

Fundamento y objetivo

La disfunción eréctil (DE) es un signo de enfermedad vascular en los sujetos con diabetes mellitus tipo 2 (DM2). El objetivo principal del estudio DIVA (por las letras iniciales de diabetes y vasculopatía) fue estimar la prevalencia de vasculopatía clínica y asintomática, así como la prevalencia de factores de riesgo en los sujetos diabéticos atendidos por especialistas en España; en él se analizó la relación de los datos citados con la prevalencia de DE.
Pacientes y método
registro transversal compuesto por 2.444 sujetos consecutivos (56% varones con una edad media de 65,2 años) diagnosticados de DM2, atendidos en consulta por 387 cardiólogos y endocrinólogos.
Resultados
el 37% de los sujetos presentaba cardiopatía isquémica, el 12% presentaba enfermedad cerebrovascular (ECRV) y el 13% presentaba arteriopatía periférica. El 40% de los varones tenía DE (según criterios del Índice internacional de la función eréctil), aunque en comparación con los grupos que no presentaban DE, en este grupo la enfermedad cardiovascular era significativamente más prevalente, así como los signos de vasculopatía subclínica (albuminuria e índice tobillo-brazo [ITB] anormal). El único factor predictor de DE independiente de otras variables de confusión fue la hipertrofia ventricular izquierda (riesgo relativo [RR] de 5,2; intervalo de confianza [IC] del 95%: 1,1¿24,1; p=0,03); el ITB fue menor que 0,9 de significación limítrofe (RR de 5,9; IC de 95%: 0,9¿39,9; p=0,06). El mal control glucémico y lipídico (p<0,05 en ambos casos) así como la presencia de ECRV, de enfermedad arterial periférica (p<0,01 en ambos casos) y de disfunción renal (p<0,001) eran más prevalentes en sujetos con DE grave.

Conclusiones

El 40% de los varones diabéticos presenta DE. Los resultados de este estudio demuestran que la DE puede considerarse como marcador de aterosclerosis e incluirse en los algoritmos de estratificación de riesgo y detección de vasculopatía asintomática.

Med Clin (Barc). 2009;132:291-7.

Palabras clave: Disfunción eréctil. Enfermedad cardiovascular. Diabetes mellitus. Registro.

Fuente: Medicina Clínica Vol.132 Núm. 08