Dolor coital

Tipos de dolor o dispareunia:

- Dispareunia profunda: Las causas principales pueden incluir enfermedades inflamatorias de la pelvis, cirugía ginecológica o pélvica, radioterapia para tumores ginecológicos, tumores uterinos o vaginales y fibroides, endometriosis (engrosamiento de la pared de la matriz), infecciones del tracto urinario, quistes de ovario, falta de lubricación o alguna infección de transmisión sexual. También puede ser la consecuencia de una determinada postura durante el coito en la que la penetración sea mayor.

- Dispareunia leve: es común y tiene muchas causas. Los síntomas pueden ser el escozor o ardor y la zona puede estar inflamada e irritada. Este dolor puede también sentirse en otros momentos además de durante el coito, por ejemplo, durante actividades como caminar, correr o montar en bicicleta. Cualquier problema dermatológico también puede afectar a la zona alrededor de la vagina como eczema, verrugas, psoriasis y liquen escleroso, que hace que la piel se retraiga y se haga más frágil. Otras causas pueden ser herpes y úlceras vaginales. La intolerancia a los espermicidas y los condones de látex, así como ciertos jabones, también pueden producir irritaciones.

Vaginismo:

Suele considerarse una respuesta condicionada y que puede estar relacionada con la anticipación de dolor en el coito.

Tipos de vaginismo:

Vaginismo primario: Cuando la mujer nunca ha experimentado la penetración vaginal.
Vaginismo secundario: Cuando la mujer ha tenido experiencia de penetración pero lo ha desarrollado posteriormente.

Causas: la creencia de que la vagina es demasiado pequeña, sentimientos negativos sobre el sexo y la sexualidad, abuso sexual previo, traumas vaginales (como el parto), un primer coito doloroso, problemas en la relación, miedo a quedarse embarazada y creencias religiosas estrictas.

Tratamientos: Existen soluciones efectivas para tratar el vaginismo. La mayoría incluye el tratamiento terapéutico por parte de un psicólogo o sexólogo. La terapia sexual ha demostrado gran efectividad en los casos de vaginismo.
Los entrenadores (dilatadores) vaginales están fabricados en plástico y son de cuatro tamaños graduados. Se trata de cilindros huecos con terminaciones redondeadas que permiten llevar a cabo el tratamiento de forma suave y progresiva. Se comienza utilizando el más pequeño y poco a poco se va subiendo el tamaño hasta que se consigue introducir el tamaño más grande fácil y cómodamente. Sin embargo, algunas mujeres no se sienten cómodas y prefieren usar sus propios dedos para esta terapia. El índice de éxito de esta terapia es muy elevado.

Sexologos Valencia

Disfunciones sexuales masculinas:

• Disfunción Eréctil (impotencia)
• Eyaculación Precoz
• Eyaculación Retardada
Deseo Sexual Inhibido
Parafilias
• Dolor en el coito
• Abusos Sexuales

Disfunciones sexuales femeninas:

Deseo Sexual Inhibido
Anorgasmia
Vaginismo
Dispareunia (Dolor en el coito)
• Aversión al sexo
Parafilias
• Abusos sexuales

• Problemas de Relación
• Dificultades en la comunicación
• Pautas de educación afectivo – sexual
• Mediación en Separación y Divorcios
• Problemas Sexuales

• Depresión
Ansiedad
• Fobias
• Obsesiones.
• Dificultad en las relaciones sociales
• Trastornos del control de impulsos
• Trastornos Psicosomáticos
• Habilidades sociales

Programas de Educación Afectivo – Sexual:

• Infantil
• Primaria
• ESO

Cursos y Conferencias:

• Formación en Valores
• Autoestima
• Habilidades Sociales
• Menopausia
• Problemas de pareja
• Drogas

• Colectivos…

Vaginitis

El termino más común para generalizarlas es: “Vaginitis”. Las infecciones vaginales molestan por lo menos una vez en la vida a todas las mujeres, y aparecen tanto en mujeres vírgenes como en mujeres sexualmente activas..

Antes de describir las infecciones vaginales, debemos conocer como es y cuáles son las condiciones normales del flujo vaginal.

Luego de que la mujer ha entrado a la pubertad, comenzará a notar manchas blanquecinas o amarillentas en la ropa interior. Esta es una seña normal que ayuda a limpiar y humedecer la vagina, este líquido es saludable cuando:

  • No tiene olor
  • Es blanquecino
  • Se vuelve mas elástico cuando estás en periodo de ovulación

Cuando hay cambios en las secreciones vaginales, es cuando probablemente haya una infección en tu vagina, la cual debes tratar de inmediato.

Definición.

Las conocidas infecciones vaginales o vaginitis, es una respuesta del cuerpo cuando un agente desconocido como un hongo o una bacteria ha invadido la vagina, o bien, como método de contraataque a una irritación.

  • Las más comunes son las que se producen a causa de: vaginosis bacteriana, infecciones por hongos o tricomoniasis.
  • Las enfermedades de transmisión sexual como gonorrea o clamidia, provocan también flujos vaginales no normales. Es por esto, la importancia de chequearse médicamente ante cualquier cambio que notemos en la consistencia o el olor del flujo vaginal.

Signos y Síntomas

Ante la presencia de una infección en tus partes íntimas, notaras lo siguiente: .

  • Flujo vaginal de olor fuerte y desagradable
  • Picazón en el área vaginal
  • Ardor al orinar
  • Dolor e irritación vaginal
  • Molestias a la hora de mantener relaciones sexuales.

Sin embargo, algunas mujeres no notan los síntomas de la infección hasta que estos son ya muy fuertes. Por esto es necesario el control ginecológico regular, y hacerse auto chequeos diarios en la ducha, para verificar que todo anda bien.

Vaginismo.

Esta disfunción femenina consiste en una contracción espasmódica e involuntaria de los músculos vaginales, de manera recurrente y casi constante, que no permite la penetración en coito. Hay casos en que la contracción se presenta sólo ante el intento de penetrar con el pene; en otros, no permite la entrada de los dedos, ni de los tampones e incluso, imposibilita el examen ginecológico.

Deberíamos diferenciar lo que llamamos coito doloroso o dispareunia (en el cual la penetración, a pesar de acarrear dolor o molestias, es posible en forma parcial o total) del vaginismo donde la penetración no es posible puesto que, ante la introducción del pene o de un dedo, los músculos de la vagina se contraen de manera no voluntaria.

El vaginismo no depende de la voluntad y no se regula conscientemente: no es “un mero cerrar las piernas”. Hay que destacar que la mujer puede excitarse y lubricar, pero cuando el compañero quiere realizar el coito percibe una resistencia, al punto que si hace demasiada fuerza ella comienza a sentir dolor.

Esta situación se puede mantener a través de los años y, a veces, hace crisis cuando la pareja desea tener hijos y esta dificultad se lo impide. Se han barajado varias causas para justificar esta disfunción: las orgánicas como las patologías vaginales que causen dolores (vaginitis, endometrosis, bartolinitis, etc.) pueden producir un cierto espasmo que impida la realización del acto.

Pero, lo más frecuente, es que esté provocada por causas psicológicas. Desde fobias a la penetración (hay casos donde las mujeres fantasean que si son penetradas van a sufrir desgarros o lastimaduras), conflictos infantiles y experiencias traumáticas del pasado (abuso sexual infantil), terror al embarazo y Sigue leyendo

Coito Doloroso

Es el dolor persistente o recurrente (en el pene, la vulva y/o la vagina) que acompaña la penetración vaginal completa, incluso a veces con el mero intento de la penetración.

La llamada dispareunia o coito doloroso puede darse en ambos sexos, pero en el caso de las mujeres es, según Fordney y otros autores, una de las disfunciones sexuales más comunes.
En la práctica ginecológica es bastante frecuente que la mujer refiera la presencia de dolor o molestias al mantener relaciones coitales.

No siempre lo relata al profesional en forma espontánea, ya que muchas veces el pudor o la vergüenza le impiden hacerlo, pero si el médico la interroga en un marco de confianza y respeto puede surgir el dato (Barbón N., 1986).

La palabra dispareunia deriva del griego “mal apareamiento o mal acoplamiento”.

En el varón puede aparecer tanto durante el coito o simplemente durante la estimulación genital con o sin erección o en el orgasmo sin penetración.

Dijimos que tanto podía doler durante el coito, como también antes o después de éste. Puede darse desde los inicios de la vida sexual (dispareunia primaria) o luego de una etapa de normalidad (dispareunia secundaria).

Es evidente que en todos estos casos hay que realizar un examen ginecológico (en los varones un examen urológico) para detectar la presencia de patología orgánica. Si no hay dolor en el examen al Sigue leyendo

Disfunciones Sexuales en Mujeres.

El 60% de las mujeres sufre disfunción sexual

El 60 por ciento de las mujeres sufre disfunción sexual frente al 40 por ciento de los hombres, aunque son los varones los que acuden más a las consultas ante la falta de deseo, dificultades para la excitación, problemas para alcanzar el orgasmo o por sufrir dolor en las relaciones.

Así lo indicó Lorenzo Guirao, presidente de la Asociación para la Investigación de las Disfunciones Sexuales en Atención Primaria, en una conferencia de prensa celebrada en el Congreso Mundial de Menopausia, que reúne en Madrid a 3.000 expertos.

Se estima que el 30 por ciento de las mujeres carece de interés por el sexo, el 20 por ciento tiene relaciones no placenteras, el 50 por ciento encuentra muchas dificultades para llegar al orgasmo y el 25 por ciento es incapaz de lograrlo. Sigue leyendo

Disfuncion Erectil en los Españoles

Cuatro de cada diez españoles sufre disfunción eréctil, según un estudio.

El 42 por ciento de los españoles con edades comprendidas entre los 18 y los 95 años sufre disfunción eréctil en España, según sostiene el ‘Estudio Epidemiológico para la detección de Disfunciones Sexuales en pacientes de Atención Primaria’, que revela que este problema lo sufre también el 39 por ciento de los andaluces.

Para llevar a cabo dicho trabajo, realizado por los doctores Lorenzo Guirao y Luis García-Giralda, de la Asociación para la Investigación de Disfunciones Sexuales en Atención Primaria (AIDS-AP), se entrevistó a 3.600 hombres que acudieron a consultas de atención primaria alegando motivo diversos y en un total de 720 centros españoles.

El objetivo del estudio, cuyo análisis estadístico concluyó en julio de 2009, se centraba en la detección de la disfunción sexual, los hábitos sexuales, así como la calidad y satisfacción con la vida que tenían los pacientes, informó hoy la farmacéutica Lilly.

Uno de los aspectos estudiados en este trabajo ha sido la calidad y satisfacción con la vida que Sigue leyendo

Disfunciones Sexuales Femeninas

Las disfunciones sexuales femeninas están siendo objeto de atención como nunca antes. Esta, a partir de un simposio realizado en Boston (USA), es una nueva clasificación de las mismas que, aunque esquemática, sirve para ponernos de acuerdo en cuanto a cómo denominarlas y así hablar un idioma común. Como verán la palabra “frigidez” ha sido erradicada del lenguaje sexológico.

1. Desórdenes del Deseo

Trastorno por aversión al sexo: Aversión extrema persistente o recidivante y con evitación de todo o casi todos los contactos sexuales genitales con una pareja sexual. Se relaciona con las fobias sexuales.

Deseo sexual hipoactivo: Disminución o ausencia de fantasías y deseos de actividad sexual de forma persistente o recurrente.

2. Desórdenes de la Excitación Femenina

Incapacidad persistente o recurrente para obtener o mantener la respuesta de lubricación propia de la fase de excitación, hasta la terminación de la actividad sexual.

3. Desórdenes del Orgasmo Femenino

Es el recurrente o persistente retraso o ausencia del orgasmo (anorgasmia) luego de una fase de excitación normal.

4. Dispareunia

Dolor genital recurrente o persistente asociado a la relación sexual.

5. Vaginismo

Aparición recurrente o persistente de espasmos involuntarios del tercio anterior de la vagina que interfiere en la relación sexual.

Sexologos Valencia. Dispareunia.

DISPAREUNIA O DOLOR EN EL COITO.

El dolor en el coito es conocido como dispareunia y se presenta generalmente durante la penetración, pero existen personas que reportan sentir dolor antes, durante o después de la relación sexual. La causa puede ser un factor psicológico o un traumatismo local (laceración del himen, lesiones en la uretra, lesiones en la piel producto de una infección).

Otras causas pueden deberse a la falta de lubricación, la cual puede ser producto de una mala o poca estimulación previa al coito; presión vigorosa sobre una uretra sensible; penetración inapropiada; lesión del introito vaginal debido a alteraciones inflamatorias; infecciones; inflamación de las glándulas sudoríparas labiales; irritación por alergia a preservativos espumas y geles anticonceptivos; anomalías del tracto genital femenino (p. ej., tabique vaginal congénito, himen rígido) y enfermedades dermatológicas.

Existen causas de tipo psicológica que se denominan Dispareunia Adquirida.

La dispareunia adquirida (es aquella que se produce después de un periodo de haber tenido relaciones sin dolor), esta no se relaciona con el primer coito y con frecuencia se desarrolla años después del mismo. Sus causas incluyen los efectos derivados de la menopausia, alteraciones físicas producto de cirugías, así como por alteraciones de tipo físico y producto de enfermedades o medicamentos inapropiados. Sigue leyendo

Sexologos Valencia. Vaginismo.

Definición de Vaginismo.

La definición de vaginismo nos dice que es la imposibilidad de realizar el acto sexual por la contracción involuntaria de los músculos del tercio inferior de la vagina.

Algunas mujeres que padecen vaginismo pueden gozar de los juegos sexuales, e incluso alcanzar el orgasmo, por vía de la estimulación del clítoris, siempre que no se produzca el coito ni la introducción del pene en la vagina.

Generalmente la contracción involuntaria y condicionada (espasmo) de los músculos de la parte inferior de la vagina, son generados por un deseo inconsciente de la mujer de evitar la penetración.

El dolor por el vaginismo puede impedir que se logre la penetración, resultando casi siempre la ausencia de consumación del “acto sexual”.

 

Causas del Vaginismo.

El vaginismo se considera que es producto de una respuesta aprendida, con frecuencia debida a lo que se conoce médicamente como “dispareunia” (dolor a la penetración o al intento de la penetración). Incluso tras eliminar la causa del dolor (dispareunia), el solo recuerdo del dolor puede mantener el vaginismo (contracción involuntaria de los músculos de la vagina).

Otras posibles causas son el miedo de que se produzca un embarazo, temor a ser controlada por un hombre, temor a perder el control, miedo a sufrir dolor durante la penetración. Si la mujer tiene estos temores el vaginismo se cataloga como “vaginismo primario” (permanente).

Incluso, el miedo hace que al contacto del médico con la zona de la pelvis, la persona muestra una reacción de dolor o intenta evitar la revisión médica.

Es importante señalar que cuando en la revisión médica se observan espasmos en la vaginal durante la exploración pélvica confirma el diagnóstico.

La historia de la persona y su desarrollo psicológico y sexual y la exploración física pueden definir las causas del vaginismo. Las causas se pueden ubicar en dos generalidades, las físicas y las psicológicas o emocionales. En ocasiones se requiere del uso de anestesia local para evitar el espasmo y lograr la exploración médica, lo cual no es muy recomendable.

Tratamiento del Vaginismo.

Las técnicas de relajación muscular brindan una buena opción para tratar el vaginismo. La persona que lo padece tendrá que seguir una terapia de aprendizaje de relajación, y en algunos de los casos se llegan a usar dilatadores de goma o plástico de tamaño consecutivo; esto depende del origen del problema, lo que quiere decir que no en todos los casos es prudente usar estos instrumentos, ya que pueden causar un trauma mayor.

Se realizan ejercicios de relajación general y existen técnicas de ejercitación vaginal, las cuales pueden ser una buena alternativa de terapia para estos casos.

Es muy importante señalar que en estos casos es necesaria la supervisión de un especialista, ya que en la mayoría de los casos que se intenta auto manejar el problema, por lo general los resultados son generadores de un proceso que agudiza aún más el problema.

En el manejo de la terapia se busca reducir y eliminar la ansiedad en ambas personas de la pareja, ya que es muy común que existen factores emocionales negativos en ambos producto de la frustración por esta disfunción sexual.

La incidencia de este problema fue estimado con certeza por Masters y Johnson (1987) entre un 2 y 3%.

El vaginismo también puede apareces después de un problema orgánico que ha provocado dolores durante el coito, cuando estos remiten el reflejo aprendido que se mantiene.

La reacción de la pareja es importante ante este problema, hay quien no le da importancia, unos mantienen y fomentan el problema demostrando miedo a hacerlas daño y otros consideran que es la forma que tiene la pareja de estropear el acto sexual, lo que deteriora la relación.

Los sexólogos Masters y Johnson tratan el vaginismo ofreciendo a la pareja una indicación de la índole del reflejo espasmódico involuntario y mostrando el funcionamiento del reflejo en el curso de una exploración pélvica meticulosa en presencia del compañero, a la vez que se pide a la mujer que observe la exploración a través de un espejo. Después de este primer paso, el clínico enseña a la paciente varias técnicas para relajar los músculos que rodean la vagina. El método que mencionan como más eficaz, es el de hacer primero que la paciente tense deliberadamente estos músculos, dejando luego que se distiendan por si solos. Enseguida se entregan a la mujer un juego de dilatadores de plástico de diferentes tamaños. Se introduce e! más pequeño, poco más o menos del grosor de un dedo, en el interior de la vagina.

Otra sexóloga, Helen Kaplan, considera que el tratamiento del vaginismo es con base en la modificación de la causa inmediata de este trastorno, es decir, la respuesta condicionada que lo genera. Las causas más profundas se tratan sólo en el caso de que representen un obstáculo para la desensibilización corporal.

Para desensibilizar el introito vaginal espástico, el método más común es el descrito anteriormente. Kaplan opina que cuando la aprehensión y el temor de la paciente y su consiguiente evitación fóbica de la inserción representan obstáculos importantes para la aplicación de esta técnica terapéutica, el primer objetivo debe ser eliminar dicha fobia, ya que una vez conseguido esto, el procedimiento de extinción se realiza en cuestión de días.

Las fobias específicas suelen ceder ante un amplio espectro de técnicas terapéuticas. El psicoanálisis, la terapia de la conducta y la hipnosis, así como la farmacoterapia, son algunos de los métodos que parecen haber logrado éxitos en este campo. Los terapeutas de la conducta han informado de resultados excelentes en el tratamiento de fobias mediante la “desensibilización sistemática”. La sensibilización es otra excelente herramienta que puede utilizarse para desterrar las fobias.

El objetivo principal del tratamiento es aliviar la ansiedad de la paciente y para ello utilizan el formato que más conviene a cada paciente en particular. Así que puedes estar seguro o segura de que existen alternativas de solución y para eso solo debes hacer un espacio para visitar a un especialista y verás que pronto recuperarás la posibilidad de vivir con plenitud sexual.