L-Arginina. Un viagra femenino

Los aminoácidos son las unidades químicas de las proteínas y éstas no podrían existir sin las combinaciones de los mismos. Incluso son necesarios para que ciertas vitaminas, minerales, hierbas y enzimas sean de acción efectiva.

Se encuentran en dos formas, una es la imagen especular de la otra: las formas D (dextrógira) y L (levógira). Debido a que las L están en la misma forma natural que en los tejidos vivos animales y en las plantas, son consideradas como las más compatibles con la química humana.

L-Arginina es un aminoácido que interviene en la primera fase de la respuesta erectiva tanto del pene como del clítoris y, por acción de la enzima óxido-sintetasa, se convierte en óxido nítrico (es un gas vasodilatador que producirá el comienzo del proceso de vasodilatación en los cuerpos cavernosos de las estructuras clitoridianas) pudiendo de esta manera aumentar la capacidad eréctil del órgano erótico por excelencia en las mujeres

También daría mayor capacidad y poder a nivel de los músculos del cuerpo.

La L-Arginina:

  • Mejora la respuesta eréctil del clítoris y del pene.
  • Hay quienes sostienen que retardaría el crecimiento de los tumores y, probablemente, del cáncer, pero es algo que no está comprobado.
  • Desintoxica las funciones del hígado.
  • Interviene en el proceso de liberación de la Hormona del crecimiento (Growth Hormone), a la que se le atribuyen propiedades antienvejecimiento (anti-aging).
  • Mantiene sano el sistema inmune.
  • Aumenta la producción de colágeno y la masa muscular, disminuyendo los depósitos de grasas corporales.

En uso tópico (gel) podría aumentar la excitación, turgencia y erección clitoridianas favoreciendo el orgasmo en mujeres anorgásmicas o incrementar el goce en mujeres que no tienen ninguna disfunción y simplemente desean sentir y gozar más.

Se puede tomar diariamente en forma de comprimidos -en ambos sexos- y también usar en mujeres, a veces combinada con otras sustancias, en forma de crema para aplicación en la zona del clítoris.

Fuente: www.sexovida.com

Eyaculación Precoz. La Estadistica.

Prevalencia de la Eyaculación Precoz.

Uno de cada cuatro españoles padece eyaculación precoz, si bien un 75% de los hombres ha sufrido algún episodio de este tipo a lo largo de su vida, según destacó la Asociación Española de Urología (AEU).

La organización precisó que esta prevalencia sitúa a la eyaculación precoz como la disfunción sexual “más frecuente en el varón”, por encima incluso de la disfunción eréctil.

Factores Psicológicos y Orgánicos.

En el tratamiento de la eyaculación precoz ya se utiliza una familia de fármacos, los inhibidores de recaptación de serotonina, conocidos como Antidepresivos de la tercera generación: IRSS. este grupo comprende sobre todo los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina, conocidos como IRSS, que son los medicamentos nuevos, también llamados de última generación (trazodone, nefazodone, fluoxetina, fluvoxamina, sertralina, paroxetina y citaloprán), más otros agregados también en fechas relativamente recientes como la venlafaxina, la reboxetina y la mirtazapina.

De estos inhibidores se aprovechan sus efectos secundarios para retrasar la eyaculación.

En cuanto a la posible causa psicológica de la eyaculación precoz, Astobieta señaló que ésta puede ser “la única razón de su aparición”, si bien reconoció que “parece existir un componente biológico importante”.

Posibles efectos secundarios de los Antidepresivos.

Dependen de cada antidepresivo y de cada persona. Habrá quien no tendrá ninguno, o solamente uno o dos de ellos. Otras personas los tendrán casi todos.

Casi nunca obligan a variar la medicación, aunque puede hacerse en todos los casos.

Los efectos secundarios más frecuentes de los antidepresivos clásicos son:

Sequedad de boca. Estreñimiento. Sudoración. Temblor.

Con los antidepresivos modernos los efectos secundarios suelen ser muy leves. Los más frecuentes son: Náuseas. Cefalea. Disminución de la libido.

Priligy. Un nuevo recurso para el tratamiento de la Eyaculación Precoz.

Llega a España el primer fármaco para corregir y retrasar la eyaculación precoz.

La Agencia Española de Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) ha autorizado la comercialización en España del primer fármaco indicado para controlar y retrasar la eyaculación precoz, dapoxetina, registrado por la farmacéutica Janssen-Cilag con el nombre de ‘Priligy‘.

A partir del miércoles 8 de julio se podrá comprar en las farmacias y necesitará la prescripción médica de un facultativo.

Según explicó el director de Desarrollo de Negocio y Relaciones Institucionales de la compañía en España, Antonio Fernández, existirán presentaciones de 30 y 60 miligramos que costarán 11,8 y 15 euros respectivamente por comprimido, y su administración -vía oral- debe hacerse entre una y tres horas antes de mantener una relación sexual.

Aproximadamente entre el 30 y el 40% de los hombres sufren eyaculación precoz en algún momento de su vida, un trastorno sexual caracterizado por la dificultad del hombre en controlar la eyaculación durante sus relaciones sexuales, tanto antes como durante o después de la penetración, más frecuente en los jóvenes que comienzan a mantener relaciones sexuales o en aquellos que no han aprendido a controlar su eyaculación.

En su mayoría causado por un componente psicológico.

Aunque en la mayoría de los casos existe un componente psicológico tras esta disfunción, “también existen causas fisiológicas” que afectan a la dificultad en el control, y es ahí donde incide el mecanismo de acción de este nuevo fármaco, que ayuda a prolongar el tiempo hasta la eyaculación y mejorar la angustia asociada a este problema, fármaco, que ayuda a prolongar el tiempo hasta la eyaculación. Sigue leyendo

Terapias sexuales

Publicado en: Revista Argentina de Psiquiatría Forense, Sexología y Praxis, de la Asociación Argentina De Psiquiatras, año I, Vol. 1, N° 1, 1994, Bs. As.

Delimitación del campo

Las (Psico)Terapias Sexuales entran, a nuestro entender, en el campo de las Psicoterapias Focalizadas, de objetivos limitados. Planteamos esto porque nos sirve para enmarcarlas y definirlas no como algo atípico y fuera de todo marco teórico (sólo basadas en el uso de unas cuantas técnicas probadas como eficaces) sino en un marco ideológico que, pudiendo ser variable de acuerdo a la formación del terapeuta, las sustenta y permite su instrumentación de manera sistemática y planificada. Hablamos de la formación del Terapeuta ya que, éste podrá tenerla predominantemente psicoanalítica o gestáltica, tanto como conductista o sistémica, aunque luego sus intervenciones técnicas se alejen de la ortodoxia.

Quizás podríamos definirlas entonces como Psicoterapias breves, entendidas así porque abarcan un lapso de unas 10 a 15 sesiones en la mayoría de los casos, con baja frecuencia (semanal o quincenal), focalizadas (ya que recortan el síntoma tratando de definir el problema con la mayor claridad posible), de objetivos limitados puesto que procuran la remisión sintomática, con un abordaje de la pareja desde un punto de vista sistémico, con la implementación de múltiples recursos técnicos: suministro de información, señalamientos y redefiniciones, intervenciones paradojales y prescripciones del síntoma, sugerencias específicas (las llamadas “tareas”), juego psicodramáticos o gestálticos, sueño dirigido, técnicas corporales y de relajación, hasta interpretaciones desde una perspectiva psicoanalítica o el uso de medicaciones específicas cuando esto se requiera. Sigue leyendo

El vaginismo

Adolfo, 30: Cuando quiero penetrar a mi mujer noto una obstrucción. ¿Es lo que llaman vagina estrecha?

Sergio, 26: Desde que comenzamos a tener relaciones con mi novia nunca pude penetrarla totalmente pues ella acusa un dolor insoportable. Esto impide que mi penetración sea completa. Los deseos de consumar el acto en los dos son normales, ya que no hay problemas de frigidez ni de lubricación. ¿Qué podemos hacer?

Ana, 26: ¿considera que un curso de control mental puede solucionar el vaginismo?, porque en mi caso no puedo hacerme el control ginecológico ni el Papanicolau y eso me preocupa mucho. A este paso que voy no podré tener hijos porque no tolero la introducción de nada en mi vagina.

Susi, 23: Yo deseo mantener relaciones con mi novio pero cuando él lo intenta siento que se me cierra la vagina. Él hace más fuerza y allí siento un dolor muy fuerte. Luego mi novio se enoja conmigo porque me acusa de que no quiero tener relaciones.

Roberto, 28: ¿Qué hacer cuando la vagina se cierra impidiendo totalmente la penetración?

Norma, 32: cuando la penetración es muy profunda siento un dolor, que después desaparece con la mayor excitación. El dolor vuelve después de la relación sexual. ¿A qué se debe?

Esta disfunción femenina consiste en una contracción espasmódica e involuntaria de los músculos vaginales, de manera recurrente y casi constante, que no permite la penetración en coito. Hay casos en que la contracción se presenta sólo ante el intento de penetrar con el pene; en otros, no permite la entrada de los dedos, ni de los tampones e incluso, como el caso de Ana, imposibilita el examen ginecológico.

Deberíamos diferenciar lo que llamamos coito doloroso o dispareunia (en el cual la penetración, a pesar de acarrear dolor o molestias, es posible en forma parcial o total) del vaginismo donde la penetración no es posible puesto que, ante la introducción del pene o de un dedo, los músculos de la vagina se contraen de manera no voluntaria.

El vaginismo no depende de la voluntad y no se regula conscientemente: no es “un mero cerrar las piernas”. Hay que destacar que la mujer puede excitarse y lubricar, pero cuando el compañero quiere realizar el coito percibe una resistencia, al punto que si hace demasiada fuerza ella comienza a sentir dolor.

Esta situación se puede mantener a través de los años y, a veces, hace crisis cuando la pareja desea tener hijos y esta dificultad se lo impide. Se han barajado varias causas para justificar esta disfunción: las orgánicas como las patologías vaginales que causen dolores (vaginitis, endometrosis, bartolinitis, etc.) pueden producir un cierto espasmo que impida la realización del acto. Pero, lo más frecuente, es que esté provocada por causas psicológicas. Desde fobias a la penetración (hay casos donde las mujeres fantasean que sin son penetradas van a sufrir desgarros o lastimaduras), conflictos infantiles y experiencias traumáticas del pasado (abuso sexual infantil), terror al embarazo y a la maternidad, hostilidad hacia el compañero, influencias familiares coercitivas.

Una de las consecuencias del vaginismo, acompañada muchas veces de una disfunción sexual masculina complementaria (impotencia, eyaculación precoz, fobias sexuales), es el llamado matrimonio no consumado.

No creo que sea bueno tratar de resolverlo con remedios caseros, como es el caso de las “pomadas especiales” o de la xilocaína, ni con cursos de control mental. El tratamiento del vaginismo es de sencilla resolución con las modernas Terapias Sexuales, que combinan intervenciones de tipo psicoterapéutico, incluyendo tareas a realizar por la mujer, tanto a solas como con su pareja, y también con suministro de información. En los casos donde la fobia a la penetración es irreductible con técnicas psicoterapéuticas es conveniente el uso de medicación antifóbica y antipánico.

Terapia sexual

La terapia sexual es un conjunto de estrategias para tratar disfunciones del desempeño sexual cuando no hay etiología médica (fisiológica), o como complemento al tratamiento médico.

La terapia sexual requiere una evaluación rigurosa que incluye el examen médico y el psicológico. La razón de ello radica en que las disfunciones sexuales pueden tener base somática, base psicógena o ambas. Un ejemplo claro es la disfunción eréctil (a veces aún llamado “impotencia”), cuya etiología puede incluir, por un lado, problemas circulatorios, y por otro, ansiedad de desempeño.

Estrategias de tratamiento

Focalización sensorial: Una serie de ejercicios, durante los cuales se enfatiza las caricias sensuales no genitales. Es importante destacar que durante la implementación de esta estrategia, aunque haya excitación sexual, no ha de procederse genitalmente. Durante una segunda fase, las caricias llegan a los pechos y a los genitales, pero aún no hay coito.

Placereado (pleasuring): Es muy parecida a las fases avanzadas de la focalización sensorial. En él, uno de los miembros de la pareja acaricia los genitales de la otra sin haber coito. A discreción del terapeuta, puede variarse con uno de los miembros de la pareja auto-administrándose las caricias. Cabe notar que el placereado no sólo se puede usar de modo terapéutico, sino también como una forma de mejorar la comunicación sexual de una pareja sin que haya disfunción. Sigue leyendo

Tratamiento de la Eyaculación Precoz.

Dependiendo de su severidad, la eyaculación precoz puede ser reducida considerablemente. Los tratamientos para los casos más leves se enfocan en entrenar gradualmente al paciente, mejorando su condicionamiento mental al sexo y el control de su estímulo erótico. En casos clínicos, se han presentado fármacos que retardan o eliminan la disfunción sexual. En contados casos se apela a la cirugía (neurotomía selectiva).

Medicamentos para la Eyaculación Precoz.

Los antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) han demostrado ser efectivos en retardar la eyaculación en hombres tratados por trastornos psiquiátricos. Se consideran a los ISRS como los más efectivos en el tratamiento farmacológico de la eyaculación precoz, entre ellos, paroxetina, fluoxetina y sertralina.

Modificación Conductual y Terapia Sexual.

La orientación y educación sexual es el primer paso para tratar la eyaculación precoz y tiende a ser multidisciplinario. La mayoría de los sexólogos prescriben una serie de ejercicios que permiten que el paciente recobre el control eyaculatorio. Aunque la intención de los ejercicios es para pacientes con eyaculación precoz, otros hombres pueden servirse de los ejercicios con el fin de intensificar sus vidas sexuales. Uno de los ejercicios más comunes es el llamado Parar y Continuar, documentado por Semans en 1956.

La técnica tiene sus variedades, aunque el propósito es el mismo: hacer que el hombre se acostumbre a mantener una erección por un extendido período de tiempo, a medida que se incremente gradualmente su tolerancia sexual. Un 95% de los sujetos expuestos a estos ejercicios logran aprender a controlar la eyaculación entre 5 y 10 minutos. Al hacer estos ejercicios, el hombre logra una erección por su propia estimulación o masturbación. Una vez conseguida la erección, se detiene la estimulación hasta que pierde la erección de su pene. En ese punto, reanuda la estimulación erógena para lograr erecciones simultáneas. Gradualmente, por un período de varias semanas, logra estimularse por períodos de tiempo más extensos, eventualmente ganando autocontrol eyaculatorio. Para que la técnica tenga éxito, el sujeto debe evitar desanimarse si, en el proceso, eyacula con mucha rapidez. En lugar de ello se recomienda que use su respuesta sexual humana para aprender cómo variar su técnica de manera que consiga el mejor y más sostenido beneficio. Otra variante, por ejemplo, es el de estimular el cuerpo hasta el frenillo del pene, y con el tiempo, seguir explorando el glande a medida que logre mejorar el control. Otras variantes se enfocan en fortalecer al músculo Pubocoxígeo, encontrado en ambos géneros.

La pareja del paciente suele integrarse en estos ejercicios. Pueden estimular al paciente usando la técnica de Parar y Continuar. Cuando el sujeto haya logrado cierto nivel de control eyaculatorio, la pareja puede entonces ser penetrada, inicialmente sin la ritmicidad penetrante, hasta el punto de que estén listos ambos amantes para la eyaculación. Una vez que el pene del paciente consiga acostumbrarse a estar dentro de su pareja, puede añadir ritmos y variantes, de acuerdo a sus habilidades, usando igualmente la técnica de Parar y Continuar. En casos menos severos, el hombre logra sobreponerse al trastorno de manera rápida, haciendo innecesarios los ejercicios con su pareja.

Más información en nuestra clínica. Para pedir cita previa llama al 963812919 – 696904072-

Eyaculación Precoz. Fisiología.

El proceso eyaculatorio.

El proceso físico de la eyaculación requiere dos acciones secuenciales: la emisión y la expulsión. La emisión es el primer mecanismo e involucra la deposición del líquido seminal de los conductos deferentes, las vesículas seminales y de la glándula prostática a la uretra posterior. La segunda fase de la expulsión del semen incluye el cerrado del cuello de la vejiga seguido de contracciones rítmicas de la uretra por intermedio de los músculos pélvicos y del perineo y la relajación intermitente del esfínter externo de la uretra.

Se cree que el neurotransmisor serotonina (5HT) tiene un papel central en modular la eyaculación. En varios estudios con animales, se ha demostrado que tiene un efecto inhibidor de la eyaculación modulando a través de ciertas áreas en el cerebro, involucradas en el control eyaculatorio, en especial el núcleo paragigantocelular. Se cree, por tanto, que los niveles bajos de serotonina en la hendidura sináptica en estas áreas en particular del cerebro podrían causar una eyaculación precoz. Esta teoría está apoyada por la efectiva acción del inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS), el cual incrementa los niveles de serotonina a nivel de las sinapsis, mejorando la eyaculación precoz.

Las neuronas motoras del sistema nervioso simpático controlan la fase de emisión del reflejo de la eyaculación,  mientras que la fase de expulsión es ejecutada por las neuronas motoras somáticas y autonómicas. Estas neuronas motoras están localizadas en los nervios raquídeos toraco-lumbares y lumbosacros y se activan en una manera coordinada cuando llegan a una suficiente estimulación sensorial para alcanzar el umbral eyaculatorio a nivel del sistema nervioso central.

Desde hace cierto tiempo, los científicos han sospechado una participación genética en algunas formas de eyaculación prematura. En un estudio, el 91% de los hombres estudiados y que padecían de eyaculación precoz durante toda su vida, tenían un familiar directo con el mismo trastorno de toda la vida. Otros investigadores han notado que aquellos con eyaculación precoz tienen una respuesta neurológica más rápida en los músculos pélvicos. Los sexólogos sugieren ejercicios sencillos relacionados con esa musculatura, que parecen mejorar significativamente el control eyaculador en hombres con estos factores neurológicos. A menudo, estos hombres pueden beneficiarse con medicamentos antidepresivos, como paroxetina o sertralina -fármacos inhibidores de la recaptación de la serotonina-, debido a que tienden a mejorar los tiempos de eyaculación. Algunos hombres se aplican cremas anestésicas, aunque por lo general no son recomendadas por los terapeutas.

Tratamientos Disfunción Eréctil.

Menos del 10 % de los hombres que sufren DE buscan ayuda médica. Al enfrentarse con la DE, es frecuente que se desmoralicen, se depriman o busquen tratamientos milagrosos. Existen innumerables remedios populares que se deben considerar con toda cautela y escepticismo. Actualmente existen muchos tratamientos eficaces y muy seguros, aunque en ningún caso mágicos.

La modalidad del tratamiento viene dictada por el problema específico que causa la disfunción eréctil. El primer paso es definir la causa, si es posible, y luego intentar la solución más sencilla y menos arriesgada. En síntesis, las distintas alternativas terapéuticas incluyen una o varias de las siguientes:

  1. Cambiar los hábitos de vida que afectan a la salud de las arterias y venas: dejar de fumar, moderar el consumo de alcohol y de grasas, hacer algo de ejercicio y aprender a relajarse.
  2. Cambiar o reducir los medicamentos que puedan estar provocando DE, como algunos antidepresivos, diuréticos y betabloqueantes.
  3. Psicoterapia y terapia conductual. Independientemente de la causa de la DE, se recomienda para todos los pacientes alguna forma de terapia psicológica, conductual, sexual o de combinación, generalmente asistidos por su pareja, sea ésta hombre o mujer.
  4. Terapia transuretral y de inyección. Consiste en inyectar medicamentos en el tejido eréctil para relajar los músculos lisos del pene y permitir que pueda tener lugar la erección. Está indicada en algunos casos de DE. Los medicamentos inyectados suelen ser asociaciones de papaverina-fentolamina, o bien alprostadil (prostaglandina E1). Las reacciones adversas son generalmente menores, pero pueden incluir erecciones prolongadas y dolorosas (priapismo; véase príapo). Una alternativa a las inyecciones es un dispositivo de plástico para aplicar estos medicamentos a través de la uretra. Aunque más seguras y menos costosas que los tratamientos quirúrgicos, estas terapias tienen una tasa alta de abandonos, ya que la pérdida de espontaneidad hace perder interés en el procedimiento. Las sustancias vasoactivas son sustancias que,, introducidas a través de la uretra o inyectadas en los cuerpos cavernosos del pene, producen una erección que permite una buena relación sexual. Pueden utilizarse 1 o 2 veces por semana. Antes de empezar el tratamiento es importante hacer las pruebas necesarias para conocer la respuesta a dichas sustancias.
  5. Los medicamentos orales que estimulan la actividad de la dopamina en el cerebro pueden aumentar el deseo sexual y con ello facilitar la erección. Con este fin se han comercializado pastillas sublinguales de apomorfina.
    Sildenafilo (Viagra). Aprobado para su uso en Europa y Estados Unidos, es el medicamento oral que ha mostrado resultados más prometedores en la DE. En los estudios realizados, el sildenafilo mejoró las erecciones en 3 de cada 4 participantes (~75%), comparado con sólo 1 de cada 4 que mejoraron al tomar un placebo; con sildenafilo, uno de cada tres intentos de coito fue un éxito —comparado con sólo 1 de cada 5 intentos en pacientes con placebo. Viagra® aumenta una sustancia llamada GMP cíclico, que se produce en el pene durante la actividad sexual y que incrementa el flujo sanguíneo. Así, el sildenafilo eleva el flujo peneano de forma natural, de modo que la estimulación sexual causa erección. Viagra® no es, pues, un afrodisíaco, ni una hormona, ni un producto que cause por sí mismo erección, sino que sólo ayuda a conseguir una erección cuando existe estimulación sexual. El Viagra® se toma “a demanda” –sólo cuando se desea–, y su acción comienza en 30 minutos y dura hasta 4 h. No se recomienda más de una tableta al día. Los efectos colaterales incluyen molestias digestivas, dolores de cabeza, enrojecimiento facial y dolores musculares, y, en un 3 % de los tratados, alteraciones de la visión. Como otras sustancias para tratar la DE, el Viagra® está contraindicado en caso de enfermedades cardíacas y, sobre todo, jamás debe asociarse con los medicamentos llamados nitratos (por ejemplo, la nitroglicerina que se usa bajo la lengua para tratar la angina de pecho); en asociación con sildenafilo, los nitratos pueden bajar la tensión arterial bruscamente hasta niveles peligrosos.
    Tadalafilo (Cialis®) y Vardenafilo (Levitra®). Dos fármacos de la misma familia que sildenafilo (inhibidores selectivos de la fosfodiesterasa tipo 5).
  6. Yohimbina. Empleado como medicina popular durante años, actualmente existe evidencia de que puede mejorar la potencia en un tercio de los hombres con DE leve, sobre todo en combinación con el antidepresivo trazodone.
  7. Tratamientos hormonales. La terapia con testosterona está indicada sólo en hombres con hipogonadismo (niveles bajos de testosterona, la hormona masculina). Puede utilizarse por vía oral o en parches. La testosterona no se recomienda nunca para hombres con niveles normales de hormona masculina; en éstos puede mejorar el impulso sexual, pero a costa de causar daños sobre la próstata y el hígado, a veces irreversibles. Cuando la DE se debe a niveles excesivos de la hormona prolactina, puede ser útil el medicamento bromocriptina.
  8. Otros: se han utilizado, con distintos grados de éxito, medicamentos como pentoxifilina (Elorgan®), naltrexona —un antídoto de la heroína y la morfina— o el antihipertensivo minoxidil.
  9. Dispositivos de aspiración (vacío). Colocación del pene en un cilindro plástico hermético, donde se crea a continuación un vacío, lo cual causa que la sangre fluya hacía el pene. Después se asegura una banda alrededor de la base del pene para retener la erección, y el cilindro se retira. La falta de espontaneidad de este método es el inconveniente principal.
  10. Implantes peneanos. Tres tipos de implantes se emplean actualmente para el tratamiento de la impotencia; todos ellos deben implantarse quirúrgicamente: implantes hidráulicos, prótesis e implantes plásticos hinchables. Aunque muchos pacientes se han beneficiado de la cirugía del implante, éste es un procedimiento irreversible; el tejido eréctil se lesiona de forma permanente cuando se implantan estos dispositivos. En el momento actual ha caído en relativo desuso, a expensas de métodos menos arriesgados y menos costosos. Son unos cilindros de silicona (sustancia no rechazada por el organismo), de estructura anatómica, que se introducen en número de dos dentro de los cuerpos cavernosos del pene y que producen la rigidez necesaria para una buena y adecuada relación sexual. Existen diferentes vías y técnicas para implantar la prótesis; la intervención dura aproximadamente 45 minutos. Mediante una incisión de la piel de 3-4 cm en la parte inferior del pene y en la raíz del escroto, se llega a los cuerpos cavernosos, donde se colocan las dos prótesis correspondientes, siendo mínimo el porcentaje de complicaciones. Todo ello con anestesia local o regional. Al ser una cirugía poco agresiva, el postoperatorio no requiere cuidados especiales; el paciente puede abandonar la clínica entre 12 y 24 horas después de la intervención, y a las 3 ó 4 semanas de adaptación se puede reiniciar la vida sexual normal.
  11. Cirugía vascular. Para los hombres cuya impotencia sea causada por problemas de las arterias o las venas del pene, la cirugía vascular puede ser una opción. Se practican dos tipos de operaciones:
  12. Cirugía de revascularización (anastomosis): conexión de una arteria de la pierna con las arterias del dorso del pene, desviando cualquier bloqueo y aumentando el flujo sanguíneo.
  13. Ligadura venosa: se realiza cuando el pene no puede almacenar una cantidad suficiente de sangre para mantener una erección. Se atan o extirpan las venas que están causando un drenaje excesivo de sangre del pene.
  14. Afrodisíacos y tratamientos alternativos. Los afrodisíacos son sustancias que supuestamente aumentan el impulso, el deseo y el desempeño sexual. La leyenda ha atribuido cualidades afrodisíacas a alimentos como los chiles, el chocolate, el regaliz, la manteca, las anchoas, las ostras y las vieiras. El “Spanish fly” o cantáridas, hecho de escarabajos secos, es el afrodisíaco más “famoso” y es particularmente inútil y nocivo.

Juego sexual

Se conoce como juego sexual a los preludios del acto sexual. Con estos juegos se desarrolla la exitación de la pareja y la lubricación de los órganos genitales, lo cual facilita el coito. Los juegos sexuales pueden realizarse desde breves minutos hasta varias horas antes de producirse el acto sexual.

Su variedad es infinita, desde la más leve insinuación por la palabra —ya sea en vivo como por otros medios (telefónico, radiado, televisivo)—, pasando por la más delicada mirada o gesto (con los ojos, los labios, las manos), incluyendo un tocamiento o roce por “equivocación” (con las caderas, los senos, los glúteos, las manos), hasta escenas muy específicas preparadas con anticipación.

Otra posibilidad es utilizar distintos tipos de ropa, por ejemplo lencería o uniformes de enfermera o policía. También se puede agregar algún tipo de juguete sexual. Estos se venden en tiendas especializadas llamadas sex-shops y van desde un par de dados que le indican a la pareja qué parte del cuerpo debe besar o acariciar, hasta un dildo o vibrador.

A veces, el llevar a cenar a la pareja de forma discreta a un restaurante con categoría puede servir también como previo a cualquier tipo de juego o fantasía sexual. No hay que descartar el sutil regalo de algo imprevisible pero confortador.

Con los juegos sexuales se puede conseguir más intimidad entre la pareja y es otra forma de conocerse íntimamente. Algunos sexólogos los recomiendan en parejas maduras que han perdido un poco la pasión en la cama.