En esto Programa usted irá conocer el Tratamientos para la Disfunción Eréctil: Eyaculación Precoz, Mal de Peyronie, Tamaño del Penis. En 6 partes. Entre en contacto: www.ibrasexo.com.br
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Diagnóstico para la Disfunción Sexual Masculina
En este programa “Salúd & Sexualidad” Dr. Alfredo Donis Romero habla sobre los diagnósticos de las disfunciones sexuales, en 6 partes. Entre en contacto: www.ibrasexo.com.br
Solucionando la Eyaculación Precoz
Hablando de soluciones a la eyaculación precoz esta es a través del re-aprendizaje que se lleva a cabo primeramente reconociendo sensaciones en el propio cuerpo que va avisando que tan excitado está y cuando se aproxima la eyaculación y así ir controlando dicha excitación sin que se pierda la erección y evitando que el reflejo de la eyaculación se dispare automáticamente y con ello sobrevenga la eyaculación sin que se pueda detenerse. También es importante a través de la psicoterapia reconocer los miedos, ansiedad y aprender a controlarlos, para que no interfieran al momento de la interacción sexual con la pareja.
Es importante que la pareja vea el problema como de los dos y no únicamente como el problema del varón, pues con esta actitud es más fácil solucionar el problema debido a que ella coopera en los ejercicios y va viendo la mejoría y evolución del problema.
El reaprendizaje no es una acción de un día, hay que ser constantes con los ejercicios y esto lleva alrededor de 6 meses en la mayoría de los casos.
No hay medicamentos que “curen” dicha disfunción, hay algunos medicamentos que ayudan a bajar la ansiedad en los pacientes y como consecuencia retarda más la eyaculación en llegar, sin embargo, cuando se dejen de tomar los medicamentos volverá a eyacular como siempre lo ha hecho, por eso la única forma es a través de la re-educación.
¿Qué cosas afectan al eyaculador precoz?
Bueno, todos sabemos cuán excitante puede ser una pareja nueva, o una a la cual hemos deseado mucho tiempo. Y algunas mujeres provocan una clase de excitación y entusiasmo por el sexo cuando están con el hombre lo hace acabar rápidamente, un eyaculador precoz que desea retardarse debe aprender a reconocer cuándo está por eyacular antes de aprender a controlarlo efectivamente.
Causas de la Eyaculacion Precoz
Características Generales
La Eyaculación Precoz (vamos a llamarla EP a partir de ahora) hoy en día es muy frecuente, se estima que el 40% de los varones menores de 50 años la padecen.
Actualmente se define a la eyaculación precoz como la falta de control voluntario de la eyaculación, o sea no eyacular cuando uno lo desee o no poder controlarlo.
Causas de la Eyaculación Precoz
Las causas que originan una eyaculación precoz son en la gran mayoría de las ocasiones de tipo psicológico, son raras las causas orgánicas o físicas, aunque también hablaremos de estos tipos en el próximo informe.
Entre las causas más frecuentes es una angustia en donde irrumpen una serie de pensamientos como ” no saldrá bien”,” ella no va a quedar satisfecha”, y lo que hay atrás es un temor al fracaso, una obsesión por no fallar, y como resultado en un momento erótico aparecen los pensamientos y aumento de neurotransmisores a nivel cerebral por la angustia y esto hace que el reflejo eyaculatorio se dispare aún más rápido. O sea que acabemos mas rápido.
En otras personas lo que sucede es que enseñaron a su cuerpo a eyacular pronto desde la adolescencia, esto es por la equivocada mentalidad de pecado y culpa que tiene la masturbación y entones el muchacho aprende a masturbarse rápido y pasando un momento angustiante y en el momento que tiene una pareja con la cual ejercer su sexualidad continúa eyaculando como lo aprendió por muchos años.
Hay otras personas que presentan la eyaculación precoz con algunas parejas y con otras no.
Y esto es curioso, paso a explicarles, Pueden terminar mas rápido con: a) la pareja que le pida mas b) con las que quisieran quedar mejor c) con las que consideran superiores a ellos. Sin embargo, en cambio con parejas que consideran inferiores o que no les importa quedar bien o mal pueden retardar la eyaculación o controlarla hasta que ellos lo deseen.
Con la edad se va retrasando la eyaculación como un proceso natural del cuerpo humano, por lo que es raro encontrar eyaculadores precoces en adultos mayores, es más frecuente en personas de 30 a 50 años.
El tratamiento para la eyaculación precoz está enfocado a varias acciones, una es bajar la ansiedad o angustia que se presenta en el momento erótico, mejorar la calidad de la experiencia erótica/sensorial. Lo anterior se logra a través de la verbalización de miedos y angustias (hablarlos con nuestra pareja) que al hacerlos conscientes se pueden manejar y controlar más fácilmente, además de realizar una serie de ejercicios con los cuales el individuo va reconociendo los avisos que su cuerpo manda para indicar que tan excitado se encuentra y que tan cercana viene la eyaculación para ir jugando con el grado de excitación.
También se puede bajar la angustia con medicamentos específicos o con algunos antidepresivos que como efecto colateral retardan en algunos pacientes la eyaculación, todo esto bajo la supervisión del médico especialista en sexualidad.
Enfermedades de Transmision Sexual.
Contraer una enfermedad venérea no es un motivo para avergonzarse y ocultarlo. todo lo contrario: conviene ir cuanto antes al médico especialista cuando se manifiestan los primeros síntomas. Algunas enfermedades pueden tener consecuencias irreversibles si no se atajan a tiempo.
Las enfermedades de transmisión sexual son todas aquellas infecciones que pueden adquirirse a través de las relaciones sexuales.
Lo primero que debemos pensar es que una enfermedad venérea no es exclusiva de aquellos que llevan una vida sexual “agitada”. Todos estamos más o menos expuestos a contraer una. Sin embargo podemos conocer los medios para evitar ser contagiados y, si tenemos una, evitar contagiar a los demás. Contraer una enfermedad venérea no es un motivo para avergonzarse y ocultarlo. todo lo contrario: conviene ir cuanto antes al médico especialista cuando se manifiestan los primeros síntomas. Algunas enfermedades pueden tener consecuencias irreversibles si no se atajan a tiempo.
Las prácticas de riesgo con una mayor probabilidad de contraer este tipo de enfermedades son:
- Tener varias parejas.
- Ejercer la prostitución
- Frecuentar prostitutas o chaperos.
- Mantener relaciones sexuales esporádicas con desconocidos.
- Practicar el sexo anal, puesto que el recto es una vía de contagio habitual.
- Mantener relaciones sexuales en lugares públicos, como bares, discotecas o saunas.
- Compartir jeringuillas infectadas.
- No utilizar preservativo en las relaciones sexuales.
Los síntomas generales de una enfermedad de transmisión sexual en un hombre son los siguientes:
- Secreción anormal de fluidos por el pene.
- Escozor al orinar.
- Dolor durante la penetración.
- Picores en el pene.
- Erupciones, manchas o enrojecimiento de los genitales.
- Inflamación de los ganglios de la ingle.
Están incluidas en esta categoría las siguientes infecciones: Sífilis, Gonorrea, Herpes, Ladillas, Hepatitis B, Papiloma Genital, Clamidiasis y SIDA.
La Sífilis es una enfermedad venérea que se transmite casi siempre por contacto sexual. Es, como la gonorrea, muy contagiosa y peligrosa. La evolución de la enfermedad es fácilmente divisible en diferentes etapas identificables:
La primera, suele aparecer diez o catorce días después de la infección. Es infecciosa e indolora pero claramente se produce una ulceración rojiza en la zona de contacto (los genitales, o incluso en la boca o el ano) que, en ocasiones, puede sangrar de manera espontánea sin dejar cicatriz.
La segunda, aparece después de seis semanas y hasta tres meses y se caracteriza por fiebres; erupciones cutáneas de tonalidad cobriza en el pecho, la espalda, los brazos y las piernas; nódulos linfáticos –es decir, bultitos- en el cuello, las axilas o la ingle; alopecia; dolores de cabeza; dolor en los huesos y articulaciones; manchas en las mucosas; sensación de malestar general…
La tercera, puede darse incluso tres años después del contacto y se caracteriza por la afección de numerosos órganos y tejidos, entre ellos la piel, los huesos, las articulaciones, el sistema nervioso o incluso el cardiovascular. Es fácil que se produzcan úlceras evidentes en la piel y que se inflamen los pies, manos, rodillas e incluso que se produzcan lesiones claras en el corazón, el cerebro o la médula espinal. Como última consecuencia, las lesiones en los vasos sanguíneos pueden provocar serios fallos cardíacos que desemboquen en la muerte.
Es evidente que a los primeros síntomas debemos acudir al médico para salir de dudas. La sífilis es curable con un tratamiento adecuado.
La Gonorrea tiene un período de incubación de 5 a 20 días después de la infección. A partir de ese período, se presentan los siguientes síntomas:
- Inflamación en las mucosas del aparato urogenital
- Dolor abdominal.
- Pinchazos en la zona del pene.
- Escozor al orinar
- La orina se enturbia.
- Secreción de pus amarillenta o verdosa por el pene
En los casos no tratados la inflamación puede extenderse por todo el tracto genital y llegar a desde la uretra a la próstata, la vejiga…
El tratamiento de esta enfermedad debe ser realizada cuanto antes por un médico especializado. Resultan muy eficaces los tratamientos con antibióticos (tetraciclina y doxiciclina). Tratada adecuadamente la enfermedad no deja secuelas de ningún tipo.
El herpes tiene un período de incubación de 3 a 20 días después de la infección. Pasado este período se manifiestan los siguientes síntomas:
- Erupción cutánea localizada en los genitales o en la boca, dependiendo del tipo de virus (VHS-1 en la boca y VHS-2 en los genitales). La erupción consiste en uno o más grupos de vesículas grandes y resistentes.
- Aparición de unas ampollas dolorosas alrededor de los genitales, ano y otras partes del cuerpo.
- Escozor al orinar.
- Fiebre.
- Dolores de cabeza.
- Malestar general.
- Inflamación de los ganglios de la ingle.
Una vez que se ha producido el contagio, no existe curación. Cualquier tratamiento está orientado a aliviar los síntomas. dichos síntomas pueden aparecer y desaparecer espontáneamente.
Las Ladillas. Los primeros síntomas de aparecen entre 24 y 48 horas después del contagio, y son los siguientes:
- Picor en el pubis.
- Irritación.
- Sangrado en la zona infectada por el parásito.
- Fiebre en algunas personas muy sensibles.
Si tu pareja está infectada, la mejor manera de evitar el contagio es evitar las relaciones sexuales y el uso de sus prendas de vestir. Existen multitud de lociones y champús específicos que pueden ser indicados por el médico y farmacéutico. Si se tiene pareja conviene que ambos sigan el mismo tratamiento simultáneamente para evitar nuevos contagios. Conviene lavar con agua caliente todas aquellas prendas de vestir que se sospechen puedan estar infectadas. Por el alto nivel reproductivo de este parásito es imprescindible comenzar el tratamiento cuanto antes.
La hepatitis B tiene un período de incubación de 4 semanas a partir del contagio. A partir de entonces se producen los siguientes síntomas:
- Cansancio general
- Pérdida de apetito
- Dolores de cabeza
- Fiebre
- Náuseas y vómitos
- Oscurecimiento de la orina
- Puede presentarse una coloración amarillenta de la piel y de los ojos
Se transmite a través del contacto íntimo con sangre, saliva, lágrimas, semen y otros fluidos de personas infectadas, con lo cual puede contagiarse en cualquier tipo de relación sexual, incluidos los besos y otros contactos íntimos. Se contagia también al compartir agujas y jeringuillas. Los tatuajes, los pendientes y aros en el cuerpo también pueden ser una vía de contagio si no se hacen bajo las medidas adecuadas de higiene.
No existe un tratamiento que acabe con este virus. Los síntomas suelen desaparecer transcurridos uno o dos meses. En algunos casos los síntomas persisten durante toda la vida del individuo.
El Papiloma Genital. Esta enfermedad tiene un período de incubación entre las 24 y 48 horas después del contagio. Los síntomas son los siguientes:
- Picor en las zonas afectadas
- Aparición dos ó tres semanas más tarde de unas verrugas en los genitales, la uretra, el ano y en algunos casos en la garganta, según el tipo de relación sexual que originó el contagio
El contagio se produce simplemente con tocar la zona infectada. La enfermedad no tiene cura, permaneciendo “latente” en el organismo del individuo por el resto de su vida y pudiendo aparecer en cualquier momento.
El tratamiento consiste en eliminar las verrugas, ya que si no se tratan, estas por simple contacto se pueden extender a otras partes del cuerpo. Las verrugas pueden ser eliminadas con antivirales, geles y cremas, tratamientos químicos de aplicación local, por cirugía láser o por congelación. Conviene efectuar un diagnóstico claro y preciso de que variante del virus ha sido la causante de la aparición de las lesiones. Existen variantes inofensivas cuya consecuencia se limita a las “verrugas genitales benignas”, pero también existen variantes que son “oncogénicas”, directamente relacionadas con el cáncer de pene o de ano.
Clamidiasis. Aproximadamente en la mitad de los casos no aparecen síntomas. Si hay síntomas, estos aparecen entre 8 y 30 días después del contagio, y consisten en:
- Escozor al orinar
- Secreción de flujo no purulento por el pene
- Dolor abdominal
- Fiebre
- Náuseas
- Inflamación del recto
- Dolor e inflamación de los testículos
Cuanto antes, el médico especializado debe diagnosticar la enfermedad y hacer un seguimiento. El tratamiento con antibióticos constituye un buen método de curación. No efectuar un tratamiento a tiempo puede dar lugar a una esterilidad irreversible en el hombre.
Posturas Sexuales. Hombre Encima
Se conoce popularmente como “la postura del misionero”, nombre que fue asignado por vez primera por los habitantes de las islas del Pacífico que presenciaron las “extrañas” actividades maritales de los misioneros blancos con la mujer acostada y el marido encima.
La postura en la que el hombre asume el papel más dominante, encima de la mujer, es una de las más comunes. Sin embargo, como elección obvia y automática, ha sido puesta en tela de juicio en los últimos años, debido a que las mujeres sexualmente liberadas desean compartir el papel activo en el sexo.
Se conoce popularmente como “la postura del misionero”, nombre que fue asignado por vez primera por los habitantes de las islas del Pacífico que presenciaron las “extrañas” actividades maritales de los misioneros blancos con la mujer acostada y el marido encima. Los isleños preferían hacer el amor con la mujer encima del hombre, postura en la cual ella podía expresar plenamente su sexualidad. En realidad, la “postura del misionero” habría sido la elección obvia siempre que el hombre asumiera el papel dominante en la pareja o la mujer considerara su papel sexual sólo un como deber.
El hecho de que esta postura siga siendo popular entre parejas sexualmente emancipadas probablemente se deba a que es una posición muy íntima, en la que ambos permanecen frente a frente y en contacto visual, pudiendo intercambiarse besos tiernos y excitantes y palabras de amor. Además ofrece un estrecho contacto físico entre las partes más erógenas y vulnerables del cuerpo, el pubis, el abdomen, el pecho y los senos.

Preparación para la penetración
A medida que avanza el juego sensual hacia el contacto sexual, hay un momento de transición física y psicológica para el hombre y para la mujer. No os precipitéis hacia la penetración si cualquiera de vosotros no se encuentra preparado. Si ambos os encontráis excitados a causa de las caricias, besos, palabras y abrazos del juego preliminar, la vulva de la mujer se habrá hinchado y la vagina estará segregando fluidos lista para recibir el pene; el pene del hombre estará erecto y firme, y dispuesto para introducirse en ella. Para comprobar si la mujer está lo suficientemente lubricada para recibir el pene, el hombre puede pasar los dedos sobre la vulva y la abertura vaginal, o simplemente preguntarle si se encuentra preparada para la penetración.

El hombre, en esta posición básica, se encuentra entre las piernas de la mujer cuando el pene empieza a penetrar en la vagina. La mujer se encuentra tumbada boca arriba y abre totalmente las piernas para que él pueda penetrarla. Una maniobra lenta y cuidadosa asegurará la permanencia del pene en la vagina de manera que no se salga. A muchas mujeres les gusta la penetración lenta, en la que la punta del pene se introduce y se demora provocativamente dentro del orificio vaginal. Esto ofrece a la mujer más tiempo para relajarse, emocional y físicamente, a fin de que la vagina quede inundada del deseo de ser llenada.
El hombre puede empezar a empujar despacio, moviendo la pelvis lenta y suavemente de un lado a otro, y dando más tiempo para la compenetración. Cuando está excitada, la parte más externa de la vagina se contrae y puede apretar firmemente el pene e incrementar así las agradables sensaciones de fricción. Sin embargo si el hombre se encuentra muy excitado, la pareja ha de tener cuidado para no sobreestimular la punta eróticamente sensible del pene si él es propenso a eyacular demasiado deprisa.

Para la mujer, la movilidad resulta más difícil haciendo el amor con el hombre encima. Puede ser conveniente colocar una almohada sobre las nalgas para que la pelvis bascule. De este modo, tendrá mayor libertad de movimientos en la cadera y quedará liberada la tensión de la región lumbar. Apoyando los pies en el colchón, puede hacer palanca con los músculos de las piernas para mover la pelvis y aumentar las sensaciones de ambos consiguiendo una mayor estimulación del clítoris mediante el roce con el pubis del hombre. El hombre debe soportar su propio peso con los brazos y las manos, manteniendo el tronco ligeramente levantado para no aplastarla con el cuerpo.

La penetración profunda puede lograrse desde una posición en la que la mujer arquee ligeramente la espalda, de forma que la vagina quede levantada y abierta. El hombre puede ayudarla levantando y soportando la pelvis de la mujer mientras la empuja hacia él. Muchas mujeres encuentran muy excitante el hecho de tener los glúteos ligeramente separados en esta posición, de manera que el ano queda expuesto y un tanto distendido. El empuje en esta posición crea intensas sensaciones vaginales y, soportando el peso de la pelvis con una mano, el hombre puede utilizar los dedos para estimular el clítoris al mismo tiempo.


Fimosis y Eyaculacion Precoz e Impotencia.
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