Como Masturbarse.
La masturbación como ejercicio de autocontrol
Asimilar el placer utilizando a manera de ejercicios la masturbación, nos ayuda a no apresurar el orgasmo, untarnos con aceites y acariciar nuestros genitales tomándonos nuestro tiempo para apreciar las sensaciones sexuales. A medida que el cuerpo se vaya excitando, relajarse y respirar profunda y regularmente. Los hombres deberán evitar eyacular ya que se considera un derroche de la energía vital.
El fin “inmediato” de estas prácticas, es que al aprender a darte placer tú mismo, descubres cómo y dónde te gusta que te toquen. Además exploras por los misterios de tu erotismo, único y personal, que luego podrás trasmitir a tu pareja.
Ambos sexos se benefician de esta práctica pues aumenta y desarrolla la sensibilidad al tacto y el potencial orgásmico. Además de hacer desvanecer fantasmas, tabúes y complejos con respecto a nuestra propio placer.
Master y Johnson
De acuerdo con Masters and Johnson, pioneros de la investigación sexual en el mundo, las fases de la respuesta sexual humana son excitación, meseta, orgasmo y resolución. Y como regularmente unos segundos después del orgasmo se presenta la eyaculación, existe la creencia de que ambos procesos son lo mismo.
Entonces, el “secreto” radica en aprender cómo alcanzar el clímax, una o las veces deseadas sin que se desencadene la eyaculación, para que en ese momento no se transite a la fase llamada resolución, que se caracteriza por la pérdida de erección, disminución del ritmo cardiaco, respiratorio, y que el organismo, en general, vuelva paulatinamente al estado previo de la estimulación sexual.
Método Carezza
En Occidente ha sido descubierto y practicado un régimen de unión sexual muy similar a la Vía del Valle: el método Carezza. Sin ser tantrismo disfrazado -le falta el contacto ritualizado y sacralizado-, tiene muchos puntos en común con la Vía del Valle y refuta una objeción al tantrismo que consiste en dudar de su aplicación en Occidente.
Este método fue «inventado» en 1844 por el norteamericano John Humphrey Noyes, fundador de la comunidad Oneida, que lo llamó Carezza, palabra italiana que significa “caricia”.
Para el método Carezza la regla es ultrasimple: todo está permitido salvo eyacular, y si eso se produce, jamás en la vagina, por tanto el hombre debe retirarse. El orgasmo femenino es aceptado, excepto si comprometa la retención masculina.
Fortalecimiento de la vagina
¿Hay que asombrase de que el control vaginal sea rarísimo en Occidente?
Ahora bien, para lograr contacto armónicos en la pareja, para un acuerdo sexual total -sin siquiera evocar el maithuna tántrico -, el control vaginal confiere a la mujer una importante baza de seducción.
Por otra parte, cuando la mujer se toma el trabajo de ejercitar esos músculos, ¿no es justo que se beneficie de ellos lo mismo que su, o sus compañeros?
NOTA: Con más razón si se tiene en cuenta que tal musculatura, elástica y fuerte, presenta ventajas en muchos otros planos: este tipo de musculatura facilita el parto.
La Vía del valle
Se la podría juzgar poco «excitante», lo cual es relativamente cierto. Sin embargo nos abre un mundo desconocido de sensaciones y de experiencias, engendra una plenitud prolongada, y logra la integración total de dos seres, en cuerpo, mente y espíritu, fuente de felicidad desconocida por las parejas ordinarias de nuestro Occidente apresurado.
Post from: Sexologia por Sexologos Valencia.
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