Sexualidad responsable

Valores de una sexualidad responsable

  • La sexualidad es una dimensión natural y sana de la vida.
  • Todas las personas son sexuales.
  • La sexualidad incluye dimensiones físicas, éticas, espirituales, sociales, psicológicas y emocionales.
  • Todas las personas tienen dignidad y valor en sí mismas.
  • Los jóvenes deberían verse a sí mismos como individuos únicos y valiosos dentro del contexto de su herencia cultural.
  • Los individuos expresan su sexualidad de formas variadas.
  • Los niños deberían obtener su educación sexual primaria en la familia.
  • En una sociedad pluralista, las personas deben respetar y aceptar los diversos valores y creencias sobre la sexualidad.
  • Las relaciones sexuales nunca deben ser coercivas o explotadoras.
  • Todos los niños deben ser amados y cuidados.
  • Todas las decisiones sexuales tienen consecuencias.
  • Todas las personas tienen el derecho y la obligación de tomar decisiones responsables con respecto a su sexualidad.
  • Las familias y la sociedad se benefician cuando los niños son capaces de hablar sobre la sexualidad con sus padres y/u otros adultos de confianza.
  • Los jóvenes necesitan desarrollar sus propios valores sobre la sexualidad para volverse adultos.
  • Los jóvenes exploran su sexualidad como parte de un proceso natural de llegar a la madurez sexual.
  • Involucrarse de manera prematura en conductas sexuales implica riesgos.
  • Los jóvenes que tienen relaciones sexuales deben tener acceso a información sobre servicios de salud y prevención del embarazo y las ITS/VIH.

Conocimiento sobre la sexualidad

Pautas básicas de conocimiento sobre la sexualidad

  • La respuesta sexual, al igual que la sexualidad, tiene un marcado carácter propio y específico de cada persona.
  • Se ha demostrado científicamente que la respuesta sexual tiene especificidad e identidad en función del género. Las diferencias entre la de la mujer y la del hombre se evidencian en numerosos aspectos.
  • El deseo sexual sustenta todas las fases de la actividad sexual y sin él no hay excitación. Si los niveles de deseo son altos la respuesta sexual es más fácil y alcanza mayor intensidad.
  • La motivación juega un papel muy importante en el deseo. El acto sexual no se realiza sólo por ser una necesidad física o de descarga orgásmica, hay otros factores motivadores esenciales como la necesidad de unirse y conectarse, de abrazar y ser abrazado/a, de amar y ser amado/a, el deseo de sentirse seguro/a, o incluso de sentirse dominado/a o de realizar una conquista. También la necesidad de emociones e incluso el riesgo pueden estar implicados en el deseo sexual.
  • Los pensamientos y fantasías sexuales contribuyen en el complejo proceso del deseo sexual. Al igual que pensar en la comida favorita puede estimular el hambre, una fantasía sexual o la visión de imágenes seductoras pueden incrementar el deseo y la excitación.
  • El nivel de deseo no es fijo ni invariable y puede aparecer cuando menos lo esperamos, aunque depende en gran manera del estado de ánimo.
  • Entre ambos miembros de la pareja sexual se produce una interacción física y psicológica recíproca; hay una “química especial”, de tal modo que la excitación sexual de cada uno de ellos procede de sus propias sensaciones y también de cómo se percibe la excitación del otro/a. Si nuestra pareja se excita mucho, por lo general aumenta nuestra excitación. Si por el contrario la percibimos distante y poco excitada, es fácil que nuestra pasión disminuya. De ese modo las parejas con “buena química” ven incrementada la pasión y el placer.
  • En el hombre, durante la fase de excitación, las erecciones pueden presentarse con mayor o menor rapidez. Aunque existe gran variabilidad de unas personas a otras, los jóvenes suelen tenerlas con más rapidez (sobre todo si se comparan con mayores de sesenta años). En el transcurso del encuentro sexual, las erecciones pueden variar de intensidad e incluso aparecer y desaparecer. Si se produce una disminución en la intensidad de la erección o incluso su pérdida, por el motivo que sea, tal hecho se debe asumir con tranquilidad y se debe continuar con el juego erótico: hablarse, besarse y acariciarse. Con ello, el mecanismo reflejo de la erección se pondrá de nuevo en marcha y reaparecerá. Con bastante frecuencia el hombre interpreta esta variación de la intensidad eréctil como una señal de que algo no funciona bien y esto conduce a que se produzca un trastorno sexual real.
  • El tamaño del pene preocupa al hombre y también a la mujer. Es necesario saber que un pene grande en estado flácido crece de manera proporcional menos durante la erección que un pene pequeño en estado flácido. El tamaño del pene flácido varía de unos hombres a otros, pero se acerca mucho durante la erección. Esta preocupación se ha incrementado con el visionado de las películas pornográficas, en las que, además de seleccionar hombres bien dotados, se realiza un trabajo de cámaras engañoso para exagerar el tamaño del miembro viril.
  • La estimulación del clítoris resulta excitante para muchas mujeres. No obstante, la mayoría de los hombres, incluso los que se creen expertos amantes, está lejos de ser habilidoso en sus caricias sobre el órgano. Entre los errores más frecuentes de los que las mujeres se quejan se cuentan:
    1. Muchos hombres buscan el clítoris de manera inmediata y una vez encontrado lo estimulan de manera brusca antes de iniciar los besos, caricias y abrazos.
    2. El estímulo suele realizarse de manera constante y la mujer prefiere que su compañero sexual después de acariciarlo un tiempo lo deje para volver posteriormente.
    3. A muchas mujeres les molesta el estímulo directo del clítoris, prefieren ser acariciadas en la zona por encima o alrededor de él.
    4. Puede resultar irritante su tocamiento con dedos secos o ásperos, debido a que en el clítoris no hay lubricación. Para suavizar las caricias, se puede usar desde saliva a lubricantes artificiales y, desde luego, lubricante vaginal.
  • La fase de meseta no siempre se diferencia de la de excitación, de la que es una prolongación tanto en intensidad como en tiempo. A menudo se considera como un breve momento entre la excitación y el orgasmo.
  • En la mujer, durante la fase de excitación-meseta, se produce hinchazón en el tercio externo de la vagina (la llamada plataforma orgásmica), que se expande hacia dentro y se estrecha en su interior acogiendo y sujetando el cuerpo del pene. Dicha plataforma orgásmica, rica en terminaciones nerviosas sensibles, se acomoda casi a cualquier anchura del pene y las sensaciones placenteras producidas por la estimulación y el roce en su interior son, para muchas mujeres, muy placenteras. Debido a este mecanismo de estrechamiento, el ancho de la erección del pene es menos importante para la estimulación sexual de la mujer de lo que generalmente se cree.
  • Al mismo tiempo, en esa misma fase se produce una elevación del útero y los dos tercios interiores de la vagina, más pobres que el tercio externo en terminaciones nerviosas sensibles, se alargan. Debido al menor número de terminaciones nerviosas sensibles, las sensaciones placenteras procedentes de esta zona vaginal son menores, lo que representa otro argumento más en contra de que el tamaño del pene erecto sea esencial para que la mujer alcance más placer durante el coito, como algunas personas creen.
  • Durante la fase de meseta, el clítoris parece desaparecer, lo que puede desconcertar a algunos hombres que tratan de localizarlo de manera visual. Esto es debido a que, aunque se agranda, el glande del clítoris no se ve al retraerse contra el pubis y en cierta manera queda oculto por la hinchazón que experimentan los labios de la vagina.
  • En la actualidad, no se acepta como meta ideal del acto sexual que el orgasmo sea simultáneo, tal y como se consideraba en las décadas de 1950 y 1960. Tal experiencia, cuando sucede, puede ser gratificante para la pareja, pero no se justifica el esfuerzo en lograrlo y menos sentirse decepcionado si no se obtiene. Que acontezcan ambos orgasmos por separado nos da la oportunidad de disfrutar tanto del orgasmo propio como de vivir y ser conscientes del de nuestra pareja.

    La consecución del orgasmo por separado en la pareja da la oportunidad tanto de disfrutar el propio placer como de vivir y ser conscientes del de la pareja

  • En el orgasmo, el proceso fisiológico que se produce en la mujer es similar al del hombre, con la diferencia de que en el masculino se alcanza un punto a partir del que la eyaculación es inevitable. Por el contrario, en la mujer, aun estando a punto de suceder, el orgasmo se puede bloquear a causa de cualquier interrupción o cese de la estimulación.
  • Muchas mujeres, cuando la excitación es muy intensa o durante el orgasmo emiten de manera pulsátil fluidos vaginales, en un proceso parecido a la eyaculación masculina.
  • Algunas mujeres tienen capacidad para alcanzar varios orgasmos sucesivos si la estimulación continúa.
  • Hay situaciones en las que uno o ambos amantes no alcanzan el orgasmo. Éste es un tema candente y de debate. La importancia que se da al orgasmo propio en el encuentro sexual todavía no es la misma para el hombre y la mujer. En la actualidad, parece que la mujer, en mayor medida que el hombre, considera su propio orgasmo un complemento a su experiencia sexual más que el objetivo de ella.
  • La anorgasmia no puede ser considerada como una variante normal de la sexualidad femenina. También se da en los hombres, sólo que cuando es el hombre quien no consigue el orgasmo lo identifica con un problema, mientras que hay un alto número de mujeres que no han tenido nunca un orgasmo y no se sienten preocupadas al respecto. Lubrican, se excitan y no se consideran anormales ni privadas de algo. No obstante, cada vez con más frecuencia las mujeres anorgásmicas o con orgasmos infrecuentes se preocupan por este hecho y buscan la manera de solucionar el problema.
  • La mujer que alcanza el orgasmo sólo ocasionalmente por diversas razones (escaso deseo, falta de destreza y cooperación del compañero, factores circunstanciales, etc.) sólo debe de considerarse afectada de algún problema sexual cuando su frecuencia orgásmica es tan baja que le produce insatisfacción. En este caso, debe considerase afectada por un trastorno sexual que se debe abordar, de manera similar a lo que ocurre con la disfunción eréctil del hombre.
  • Hace dos décadas se consideraba la impotencia en el hombre de cierta edad como normal, pero hoy se sabe que es consecuencia de diversas enfermedades (diabetes, depresión, trastornos psicológicos, etc.). Esto ha permitido romper con el binomio impotencia-edad, lo que ha facilitado el descubrimiento del origen de la disfunción eréctil y su tratamiento.

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Anorgasmia. Tratamiento por Sexólogos en Valencia

La Anorgasmia y su tratamiento.

Desde Sexólogos Valencia te informamos sobre uno de los trastornos sexuales de tratamiento diario en nuestra Clínica de Sexología, la Anorgasmia.

Qué es y qué Causa la Anorgasmia.

La anorgasmia es la inhibición continua del orgasmo, se manifiesta por la ausencia del orgasmo tras una fase de excitación normal. Es, junto con la falta de deseo o frigidez, una de las disfunciones sexuales más comunes en la mujer.anorgasmia1-1610x1073

Hay varios tipos de anorgasmia:

  • Anorgasmia primaria: la sufre quien nunca ha sentido un orgasmo, ni en pareja ni por masturbación.
  • Anorgasmia secundaria: la sufre quien, tras una época de haber tenido orgasmos, deja de experimentarlos.
  • Anorgasmia absoluta: cuando la mujer no es capaz de alcanzar el orgasmo mediante ningún procedimiento.
  • Anorgasmia relativa: cuando obtiene el orgasmo de una forma determinada (por ejemplo, solo con la masturbación).
  • Anorgasmia situacional: cuando puede alcanzar el orgasmo sólo en determinadas circunstancias específicas.

Sobre las causas, contarte que en un 95 % de los casos la anorgasmia tiene causas psicológicas, el 5 % restante puede deberse a la ingesta continuada de algún medicamento, un traumatismo o alguna enfermedad.

Las causas psicológicas pueden ser diversas como los condicionamientos culturales, traumas sexuales, factores interpersonales, falta de información sobre la sexualidad, estrés, angustia, temores, culpas, conflictos de pareja, etc.

Cuando hablamos de anorgasmia femenina, no solo nos referimos a la dificultad que podamos tener como mujeres para llegar al orgasmo, no solo es una causa física sino que tiene que ver con un sin número de factores que pueden llegar a favorecer o a inhibir nuestra sexualidad.

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Las relaciones sexuales en una pareja son cosa de dos, y aunque nuestra propia sexualidad y su disfrute es responsabilidad de nosotras como mujeres, es indudable que contar con un buen amante es de gran ayuda. Continue reading

Respuesta Sexual Humana

Respuesta Sexual Humana por Masters y Johnson.

Las fases del Ciclo de Respuesta Sexual Humana descritas por Masters & Johnson, Kaplan y Levine son las siguientes:

1. Fase de deseo,
2. Fase de excitación,
3. Fase de meseta,
4. Fase de orgasmo y
5. Fase de resolución.

Describiremos sucintamente cada una de ellas, comenzando por la fase de deseo.

Fase de deseo

En la fase de deseo sexual se distingue el impulso sexual (o drive en la literatura americana), sensación física de estar sexualmente necesitado, urgencia sexual, el individuo siente deseos de estar con su pareja. Este impulso está mediado por hormonas tales como la testosterona, algunos neuropéptidos y feromonas. Podría considerarse una respuesta más bien de carácter instintivo.
Este impulso se ve afectado negativamente por la dieta, el estrés, las enfermedades tanto crónicas como agudas, y por la depresión. La percepción del impulso tiene una enorme variación individual así como de género. El impulso sexual es habitualmente más pronunciado en el hombre.
El otro componente del deseo sexual es la motivación psicológica, estando condicionado por los sentimientos internos de afecto y de amor, así como por los estímulos externos, tales como los atributos físicos del individuo, su forma de comunicarse, los olores, el lenguaje corporal, etc.William-Masters-Virginia-Johnson-Sexologos-Valencia
Se produce expectación consciente de la manifestación sexual, pero en cierta medida modulada por las normas sociales y culturales imperantes. La motivación psicológica puede verse afectada por las respuestas emocionales como tabúes, fobias. También presenta una enorme variación individual y de género.

Fase de excitación

Durante la fase de excitación se produce una gran vasodilatación del área pelviana. En la mujer, principalmente del introito vaginal, erección del clítoris, engrosamiento y crecimiento de los labios mayores y menores. Esto se traduce en una lubricación importante de la vagina y del introito vaginal.
El clítoris aumenta de volumen, se produce una Continue reading

Masters of Sex.

Masters of Sex. Serie de TV recomendada para los profesionales e interesados en la sexualidad humana.

Masters of Sex es una serie de televisión estadounidense desarrollada por Michelle Ashford basada, con ciertas libertades , en la biografía escrita por Thomas Maier, Masters of Sex: La vida y obra de William Masters y Virginia Johnson, la pareja que enseñó a América cómo amar.

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Ambientada en los años 1950 y 1960, la serie cuenta la historia del Doctor William Masters y Virginia Johnson, interpretados por Michael Sheen y Lizzy Caplan, respectivamente. La serie ha recibido elogios de la crítica, incluyendo un Globo de Oro (nominación a Mejor Serie Dramática) en 2013. Fue estrenada el 29 de septiembre de 2013, en Showtime.

Su segunda temporada, la cual se estrenó el 13 de julio de 2014, ya fue transmitida. El 20 de agosto de 2014, Showtime renovó Masters of Sex para una tercera temporada de 12 episodios, la cual se estrenó el 12 de julio de 2015.

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Ambientada en la década de 1950 hasta principios de 1960, la serie explora la investigación y la relación entre el Dr. William Masters (Michael Sheen) y Virginia Johnson (Lizzy Caplan), dos investigadores pioneros de la sexualidad humana en la Universidad de Washington en St. Louis, Missouri.

William H. Masters (1916 – 2001) y Virginia Johnson (Kolodny, 2001 – 2013).

En 1966 publican “Respuesta Sexual Humana, libro que presenta evidencia sobre los orígenes de la lubricación vaginal y de los cambios fisiológicos durante la excitación sexual y orgasmo; demuestran la existencia de orgasmos múltiples en mujeres y proveen datos sobre los cambios en la respuesta sexual a través de la edad, tanto en hombres como en mujeres. Describen además todos los cambios asociados al orgasmo. Proponen un modelo de 4 etapas de excitación fisiológica y subjetiva para ambos sexos (“el ciclo de respuesta sexual”: excitación, meseta, orgasmo y resolución) y plantean la primacía de factores psicológicos, particularmente de déficit del aprendizaje y ansiedad de ejecución, en la etiología y mantención de las disfunciones sexuales.

Co-authors of "Human Sexual Response" Dr. Virginia Johnson (L) with Dr. William Masters (R).

Co-authors of “Human Sexual Response” Dr. Virginia Johnson (L) with Dr. William Masters (R).

En 1970 publican el libro “Human Sexual Inadecuacy” (Incompatibilidad Sexual Humana), y presentan allí un acercamiento clínico altamente eficaz y de corta duración para las disfunciones sexuales. Muestran estudios de seguimiento realizados hasta 5 años después, con las parejas con problemas de disfunción sexual.

La Terapia Sexual de Masters y Johnson.

En términos generales, proponen una psicoterapia breve, directiva (no interpretativa), en coterapia, que utiliza tareas conductuales, técnicas cognitivas y aborda los aspectos comunicacionales de la pareja. Consideran también como intervención la educación sexual y la atención individual y de pareja, orientadas a adquirWilliam-Masters-Virginia-Johnson-Sexologos-Valenciair insight sobre los factores que causan o mantienen las dificultades sexuales y de relación.

Un aporte central de la terapia de Masters & Johnson fue la creación de un de ejercicios simples, que denominaron focalización sensorial”, que se entregaba como tarea a la pareja, para ser realizados en la intimidad, con el objetivo de indagar sobre nuevas maneras de alcanzar intimidad y erotismo.

La teoría y la técnica de la terapia sexual nace de los trabajos pioneros de Masters & Johnson y Helen S. Kaplan. Inicialmente, W. Masters, un ginecólogo, usó un programa de dos semanas de duración (posteriormente se transformó en sesiones semanales) que enfatizaba en ejercicios de focalización sensorial y reducción de la ansiedad de actuación para tratar los problemas sexuales.

Hacia 1980, la terapia sexual devino cognitivo-conductual, y se usaron variaciones de las propuestas de Masters y Johnson, tales como el modelo de Helen S. Kaplan de la respuesta sexual humana: deseo, excitación, orgasmo y resolución. Este modelo no es necesariamente lineal, y las causas pueden devenir efectos. Por ejemplo, una disfunción eréctil puede provocar disminución del deseo.