Disfunción Eréctil o Impotencia.

¿Qué es la disfunción eréctil (su sigla en inglés es ED)?

La impotencia, o disfunción eréctil (su sigla en inglés es ED), puede provenir de la incapacidad total de lograr una erección o de la capacidad de lograrla inconsistentemente o de mantener sólo una erección breve. Según los Institutos Nacionales de Salud (National Institutes of Health, NIH), entre 15 y 30 millones de hombres padecen impotencia, en función de la definición que se utilice.

¿Cuáles son los factores de riesgo de la disfunción eréctil?

Según la Asociación Estadounidense de Urología (American Urological Association) a medida que los hombres envejecen, disminuye el nivel de testosterona circulante, lo que puede interferir con una erección normal. Si bien un nivel bajo de testosterona en sí rara vez es la causa de la disfunción eréctil (5 por ciento o menos), puede ser un factor contribuyente adicional en muchos hombres que tienen otros factores de riesgo de impotencia. La hipertensión (presión arterial anormalmente alta), la diabetes, la enfermedad vascular y un nivel elevado de colesterol en sangre son algunos de los problemas médicos que constituyen otros factores de riesgo de disfunción eréctil. El fumar y el consumo excesivo de drogas y alcohol también constituyen factores de riesgo.

¿Cuáles son las causas de la disfunción eréctil?

Según los Institutos Nacionales de la Salud (National Institutes of Health), la disfunción eréctil también es un síntoma de muchos trastornos y enfermedades. Las causas de la disfunción eréctil incluyen las siguientes:

Eyaculación prematura (su sigla en inglés es PE).

La eyaculación prematura es la incapacidad de mantener la erección el tiempo suficiente para alcanzar la satisfacción mutua. La eyaculación prematura se divide en primaria y secundaria. La eyaculación prematura primaria es una conducta aprendida que comienza cuando un hombre se vuelve sexualmente activo (en oposición a la impotencia orgánica o física). La eyaculación prematura secundaria se produce cuando después de muchos años de eyaculación normal, la duración del coito se acorta progresivamente. La eyaculación prematura secundaria se debe a causas físicas que generalmente afectan a las arterias o a las venas del pene o a ambas.

Ansiedad de desempeño.

La angustia de desempeño es una forma de impotencia psicológica, generalmente provocada por el estrés o la angustia.

Depresión.

La depresión es otra causa de impotencia psicogénica. Algunos medicamentos antidepresivos causan disfunción eréctil.

Impotencia orgánica.

La impotencia orgánica afecta a las arterias o las venas del pene o a ambas y es la causa más común de la impotencia, sobre todo en los hombres de edad avanzada. Cuando el problema es arterial, generalmente es causado por la arterioesclerosis o endurecimiento de las arterias, aunque la causa podría ser un traumatismo a las arterias. Los factores de riesgo controlables de la arterioesclerosis (el exceso de peso, la falta de ejercicio, el colesterol alto, la presión arterial alta y fumar cigarrillos) a menudo pueden causar disfunción eréctil antes de afectar al corazón. Muchos expertos creen que cuando las venas son la causa, el derrame venoso o “insuficiencia cavernosa” es el problema vascular más común.

Derrame venoso o Fuga venosa.

EL derrame venoso puede ser el resultado de que las venas en el pene no puedan evitar que la sangre se retire del pene durante la erección. Esto puede ser congénito o ser el resultado de un daño a las venas del pene.

Diabetes.

La impotencia es común en hombres con diabetes. En los Estados Unidos hay 10,9 millones de hombres adultos con diabetes y se calcula que entre el 35 y el 50 por ciento son impotentes. El proceso implica el endurecimiento prematuro e inusualmente severo de las arterias. Por lo común, las personas que tienen diabetes pueden sufrir de neuropatía periférica, que afecta a los nervios que controlan las erecciones.

Causas neurológicas.

Existen muchas causas neurológicas (problemas de los nervios) de la impotencia. La diabetes, el alcoholismo crónico, la esclerosis múltiple, la intoxicación por metales pesados, las lesiones de la médula espinal y de los nervios, y los nervios dañados por operaciones pélvicas pueden causar disfunción eréctil.

Impotencia inducida por medicamentos.

Una gran variedad de medicamentos recetados, como los medicamentos para la hipertensión, los medicamentos antidepresivos y contra la ansiedad, las gotas oculares para el glaucoma y los agentes quimioterapéuticos contra el cáncer son sólo algunos de los muchos medicamentos asociados a la impotencia.

Impotencia provocada por hormonas.

Las anomalías hormonales, como el aumento de prolactina (hormona producida por la glándula pituitaria anterior), el abuso de los esteroides por los físicoculturistas, exceso o falta de hormona tiroidea, y las hormonas administradas para tratar el cáncer de próstata pueden causar impotencia. Rara vez la testosterona baja es responsable de la impotencia.

Enfermedad de Peyronie.

La enfermedad de Peyronie es una patología inflamatoria rara que provoca la cicatrización del tejido eréctil que puede provocar una curvatura del pene. Esta condición puede interferir con la función sexual.

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