BDSM. Dominacion y Sumision

BDSM. Dominación – Sumisión. Juegos Eróticos de Intercambio de Poder

En la escena BDSM se define como relación D/s o de dominación-sumisión, la integrada por una parte pasiva, que adopta el rol sumiso, y una parte activa, que hace lo propio respecto del rol dominante. En todo caso se concreta en torno a un modelo de Intercambio Erótico de Poder, (EPE), basado en el consenso.

Esta práctica, al contrario que muchas otras que forman parte del BDSM, no se define con un término anglosajón, sino que se deriva del latín y así se conoce también en los países anglosajones (por su abreviatura D/s), al margen de que estos usen frecuentemente el término EPE. Algunos estudiosos en la materia pretenden ver en ello una prueba más de las raíces mediterráneas de este tipo de relaciones y su mayor auge en países del Mediterráneo, respecto a los países anglosajones, donde son más extendidas las relaciones S/M.

En la D/s se emplean las denominaciones de sumisa o sumiso, en un caso, y las de Amo – Ama, en el otro. La denominación de Dómina o Mistress (para dominantes femeninos), suele ser más usada en la llamada dominación femenina profesional, más cerca de la prostitución especializada que de las relaciones D/s. Otras denominaciones usuales aunque no tan frecuentes, son esclavo/a, Señor/a, Tutor/a y Master/Lady. A menudo se designan con una inicial mayúscula las denominaciones del dominante, y en minúscula las de sumisas y sumisos.shibari

Este tipo de relaciones con frecuencia asumen rituales altamente elaborados y con contenidos simbólicos complejos, que enlazan a sus practicantes de una forma mucho más intensa que en otras actividades del BDSM. A su vez, una pareja D/s no desdeña el uso de ninguna de las otras prácticas contenidas en el BDSM. Una sesión durante un ritual D/s puede ser breve e improvisada, o prolongarse durante horas, incluyendo bondage, disciplina, fetichismo, suspensiones, sexo explícito, uso del binomio placer-dolor, etc. Pero siempre como un medio más de expresión de su relación; por eso algunos la tienen como la forma más extensiva, interdependiente y sofisticada dentro del BDSM.

Determinados símbolos propios de las relaciones D/s, como el collar de sumisión y el anillo, que en su origen se usaban como instrumento de mutuo reconocimiento social (al igual que los gestos masónicos en la logia), se han extendido a lo largo y ancho de la escena BDSM, perdiendo parte de su carácter diferenciador en el interior de la propia escena y pasando a convertirse poco menos que en símbolos genéricos del BDSM. En algunos casos, incluso, han transcendido los límites de la comunidad y forman parte hoy en día de algunas de las expresiones populares de moda vanguardista.

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