El Cerebro Humano.

Está dividido por la fisura interhemisférica en dos hemisferios cerebrales, uno derecho y otro izquierdo, encontrándose en cada hemisferio otras fisuras, aunque menos profundas que ésta, que dividen la superficie cerebral en varias partes llamadas lóbulos.

Aun cuando ambos hemisferios humanos son inversos, no son la imagen invertida uno del otro. Son asimétricos . El Homo Erectus que no fue antepasado nuestro, fue de los primeros en tenerlo asimétrico, como el hombre moderno. La asimetría es un rasgo de aumento de la especialización, de una capacidad cognitiva más compleja. Ante todo señalar que las diferencias funcionales entre hemisferios son mínimas y sólo en algunas pocas áreas se han podido encontrar diferencias en cuanto a funcionamiento y éstas no en todas las personas.

La diferencia de competencias entre los dos hemisferios cerebrales parece ser exclusiva del ser humano. Se ha dicho que nuestros cerebros se han especializado de este modo, porque el lenguaje y la lógica necesitan procesos de pensamiento más ordenados y sofisticados que los que necesita, por ejemplo, la orientación espacial. Se trata simplemente de que las dos mitades del cerebro son complementarias. La paleoneurología quiere explicar los saltos evolutivos del hombre. Además de revelar el tamaño de un cerebro, examina las impresiones de las características de la superficie del cerebro dejadas en el interior de la calavera. Al comparar la forma del de los homínidos que vivieron hace 2,5 millones de años, el austrolopithecus Africanus y el Parantropus, se han encontrado grandes diferencias en el lóbulo frontal, que controla la cognición más elevada. Esta configuración sugiere que el Africanus había desarrollado más la región que juega un papel clave en la toma de decisiones, en la iniciativa y en la planificación. Humanos y chimpancés se separaron hace unos 5 o 6 millones de años, lo que encaja con el descubrimiento de que la Tierra se volvió más fría y más seca hace 6,5 millones de años, el tipo de cambio climático que da paso a la aparición de nuevas especies.

En 2006 se descubrió el gen HAR1 presente en animales como las aves y los mamíferos, incluido el hombre. Desde hace 310 millones de años hasta hace unos 5 millones, en el HAR1 cambiaron solo dos de sus 118 letras químicas, pero son 18 las que han cambiado en el breve lapsoentre el linaje del chimpancé y el hombre. El cerebro, más que otro órgano, se ha beneficiado de las ventajas del gen. Supuestamente ayudó a que las cortezas cerebrales desarrollaran pliegos característicos de un cerebro complejo, y la química cerebral también avanzó. El gen regula la producción de una molécula, la prodinorfina que motiva la percepción, el comportamiento y la memoria.  La hormona oxitocina, conocida por inducir las contracciones y la galactogenia de las madres, también opera en el cerebro. En él promueve la confianza en los demás y por lo tanto el comportamiento cooperativo que hace que grupos de personas vivan juntos por el bien común.

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