Eyaculación Precoz y Causas Psicológicas

Algunas consideraciones sobre etiología psicógena.

a- El Aprendizaje. El EPz desconoce las diversas fases perceptivas de las sensaciones que se producen entre la obtención de la erección y el momento en que se inicia la emisión. Hemos comparado lo que tiene computado en su mente el EPz a un acordeón cerrado en el que tan solo él ve las dos tapas (Erección y O). El no EPz vendría a ser como quien conoce el acordeón abierto en el que se pueden recorrer caminos conocidos entre una tapa y la otra. Entre las dos tapas estaría la “Meseta” descrita por M&J en las fases de la RSH: Excitación (erección), Meseta (M), Orgasmo(O) y Detumescencia o resolución. La M no es plana. Tiene anfractuosidades: de Baja y Alta Excitación (BE y AE). El EPz desconoce el recorrido por la Meseta. El No EPz, en cambio, sí las identifica. El Punto O (orgasmo) o E (eyaculación) está precedido por el Punto PRE-O o PRE-E, es decir, el momento en que finaliza la emisión y se inicia la E prop. dicha, y que viene a ser “el punto de ida sin retorno”, en el cual el individuo no logra inhibir la E. Inmediatamente antes del punto PRE-O o PRE-E, existe el PRE-PRE-E, que coincide con alguno de los picos de AE (alta excitación), punto en el cual aún es posible controlar la emisión-eyaculación.

Nader compara el Punto PRE-E al semáforo en Rojo, el PRE-PRE-E al semáforo en Amarillo, y en Verde estarían los puntos de AE y BE. El manejo de esta nemotecnia facilita al paciente la comprensión del ciclo y de esta manera se llega a la posibilidad de identificar los momentos en que puede aplicarse el control mediante las técnicas que más adelante se detallan. El EP debe empezar por entender esto.

b- La personalidad. Estudios con el test de personalidad MMPI-2 (Minnesota Multiphasic Personality Inventory) en hombres con EP, DE y BDS (Síndrome de Bajo Deseo Sexual) dieron resultados similares y la mayoría dentro de rangos normales sin diferencias entre ellos.

c- La ansiedad. Con frecuencia los autores señalan que los EP son individuos en su mayoría ansiosos generales. Si a esto se agrega la ansiedad específica sexual causada por sentimientos, emociones y situaciones negativas (inseguridad, baja autoimagen genital y/o sexual, premonición de fracaso -profecía de autocumplimiento-, síndrome de desempeño, baja motivación, temor a embarazo o a EST, etc.) parece que en estos casos la hipersimpaticotonía es ansiogénica y por tanto la EP tendría esta explicación. Pues la ansiedad funcionaría como el gatillo que disminuye el tiempo de latencia del reflejo bulbocavernoso (¿por hipersimpáticotonía?).

d- La psicopatología. Las teorías psicoanalíticas desde hace mucho tiempo han metido mano en los terrenos de las disfunciones sexuales con pésimos resultados en la práctica. Sin embargo son coincidentes con nuestro parecer en la importancia que tiene la ansiedad, aunque ellos explican, con su peculiar manera, los trastornos derivados de esta noxa: sentimientos de castración, desórdenes de personalidad agresiva-pasiva, narcisismo, sentimientos de rechazo inconsciente hacia la mujer. Además el concepto de muchos autores respetables indican que el psicoanálisis no surte efecto.

e- La pareja. Se presenta a la consulta -en raras ocasiones- el individuo que es EP con una pareja y no lo es con otra. Ello ha planteado la posibilidad de que en estos casos se trate de un rechazo (factor ansiogénico) a determinada compañera. Lo cierto es que, en general, la terapia de pareja no soluciona la EP. Caso distinto es que en el curso del tratamiento de la EP se requiera de la comprensión y colaboración de la compañera.

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