Magnus Hirschfeld

Magnus Hirschfeld (Kolberg, la actual Kołobrzeg, 14 de mayo de 1868 – 14 de mayo de 1935) fue un famoso médico, sexólogo judío alemán, activista defensor de los derechos de los homosexuales.

Contribuciones a la Sexología.

Hirschfeld desarrolló la teoría del tercer sexo, intermedio entre varón y mujer. Se interesó en el estudio de una amplia variedad de necesidades sexuales y eróticas en una época en la que la denominación de las identidades sexuales aún estaba en formación. Sus trabajos científicaos extendieron los de Karl Heinrich Ulrichs y Richard von Krafft-Ebing e influenciaron los de Havelock Ellis y Edward Carpenter.

Reforma Sexual

En 1921 Hirshfeld organizó el “Primer congreso por la reforma sexual”, que llevó a la formación de la “Liga mundial por la reforma sexual”. Los congresos se celebraron en Copenhague en 1928, en Londres en 1929, en Viena en 1930 y en Brno en 1932.

Hirschfeld era tanto citado como caricaturizado en la prensa como un vociferante experto en educación sexual, recibiendo el epíteto “el Einstein del Sexo”. Él se veía a sí mismo como un activista y un científico, investigando y catalogando muchas variedades de sexualidad, no sólo la homosexualidad. Por ejemplo, creó la palabra “travestismo”. A veces se empleaba el sobrenombre de “Tante Magnesia” (“Tía Magnesia”) para burlarse de él. A principios del siglo XX se llegaron incluso a realizar canciones satíricas sobre él, como la llamada Das Hirschfeld-Lied (La canción de Hirschfeld) de Otto Reuter (1908).

Obra

La obra de Hirschfeld continúa siendo polémica. Aunque en algunos círculos fue inmensamente popular, en otros fue vilipendiado. Reuniones en las que hablaba fueron atacadas por grupos homofóbicos: en 1921, en una de las reuniones, se fracturó el cráneo y lo dejaron tirado en la calle.

Algunos críticos afirman que el apoyo financiero venía de homosexuales famosos alemanes que eran chantajeados por Hirschfeld. Otros, partidarios de teorías deconstructivistas, critican el fondo médico de su teoría, basado en la idea de que la homosexualidad es hormonal abrió las puertas a otros que buscaban la “cura” de la homosexualidad.

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