Manual de Tecnicas de Masturbacion.

Muchos son los hombres que carecen por completo de fantasía. Se masturban según reglas inmutables, sin buscar ni la originalidad ni la improvisación.
El principal motivo de semejante actitud reside, sin duda, en la angustia de dichas personas. Muy a menudo, a partir de la cuarentena, cuando ya no antes, las preocupaciones referidas a la erección los sumen en una ansiedad casi enfermiza. Sólo una cosa cuenta una vez que la han logrado: hacer todo lo más rápidamente posible, aunque lamentando no poder retenerse un poco más. Por consiguiente, el objetivo del éxito a todo precio los priva de lo mejor y de lo esencial. Ese es el motivo por el que todos estos ejercicios de estimulación directa constituyen una llamada a la mayor distensión.

Antes de comenzar, repítete que se trata de un juego. En efecto, la masturbación puede convertirse en algo muy agradable si la practicas desde el principio como una actividad lúdica, sin obligaciones y, sobre todo, sin una meta. Si el resultado no es satisfactorio, no tiene importancia: sólo se trata de que no estás en las mejores condiciones de receptividad. No puedes liberarte de las presiones sociales y educacionales, o, más simplemente y con mayor sutileza, piensas que todo eso es perfectamente estúpido, que tu cometido no consiste en acariciarte.

Si éste es tu caso, estás desbordado por un orgullo totalmente fuera de lugar. Lo que más detestas y temes es volverte ridículo ante tus propios ojos.
Piensas que semejante comportamiento es digno de adolescentes a la caza de nuevas sensaciones. Toma conciencia de tu inocencia y vuelve a encontrar tu alma de niño. Así, todo será más fácil.

Asimismo, has de convencerte de que estos ejercicios no son el fruto de una imaginación débil o etérea, de que han sido comprobados y de que, a pesar de tu escepticismo, dan resultado. Pero, para que calle tu incredulidad, es ne-cesario que estés solo durante tu período de aprendizaje.
Descubrirás poco a poco hasta qué punto resulta gratificante conducir con destreza una estimulación voluntaria, antes que aprovecharse de una erección provocada ante una revista o una fotografía. Entrarás en un mundo de sutilezas insospechadas.

Muchos hombres y mujeres están persuadidos de que el fenómeno de la erección, por ejemplo, es automático. Muy a menudo, los hombres se encarnizan sin piedad y sin ninguna sensualidad con un pene fláccido, mientras que las mujeres, persuadidas de que sus manos tienen un poder milagroso, se contentan con estimulaciones aproximativas y demasiado rá-pidas. Sin duda, para un heterosexual, la presencia de una mujer puede hacer que nazca una erección a pesar de que las manipulaciones sean torpes. Pero sucede con frecuencia que loables esfuerzos queden sin recompensa. Un rostro bonito y un físico agradable no compensan, por desgracia, la completa ignoran-cia de los numerosos puntos de estimulación del sexo del hombre. A la inversa, una mujer menos atractiva pero que se muestra experta podrá fácilmente superar las dificultades aparentemente imposibles de resolver.
Nada puede reemplazar a la técnica: el placer es tanto más intenso cuanto más profundo es su conocimiento y más perfecto su dominio.

Antes de abordar los primeros ejercicios de este manual, quiero darte un último consejo: escucha con atención las menores sensaciones que te transmitan tu mano y tu pene. Puede suceder que una estimulación convenga perfectamente a la mano derecha y que la izquierda procure en tal caso sólo el ochenta por ciento de lo realizado por su compañera. A veces, y precisamente porque un determinado movimiento se adapta peor a la mano izquierda, es recomendable confiarle a ella su realización después de que lo ha probado lo bastante la mano derecha. Ello permite disminuir la excitación y contenerla al tiempo que se la prolonga. Puede asimismo que un ejercicio no te convenga para la mano que te indico. En este caso, no dudes en cambiar de mano; así llegarás quizás al resultado que describo. Evidentemente, los zurdos se encargarán de realizar las permutaciones de rigor.
Por último, puede que, a partir de mis explicaciones, sientas algo que, sin alejarse de mis descripciones, no funciona del todo. Sé entonces imaginativo y permeable a la más fluctuante de tus sensaciones. Basta una nada, una va-riante o una modificación ínfimas para que se despierte la armonía que en ti dormitaba.

Sigue con los Ejercicios del Manual de Tecnicas de Masturbacion.

Post from: Sexologia por Sexologos Valencia.

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