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Clínica de Sexología y Psicología Pérez-Vieco

Masturbacion y Autoerotismo.


Todos pasamos por épocas en que nos odiamos, no nos gusta nuestro cuerpo y
no tenemos las ideas muy claras respecto al sexo y al placer. Por eso recomiendo
a las personas que mantengan una relación apasionada consigo mismas. Lo primero
que hay que hacer para curar cualquier problema sexual es aprender a excitarse,
descubrir fantasías sexuales y tener mucho amor en solitario y muchos
orgasmos.
Sigamos los pasos de un ritual de amor en solitario, que incluye: un baño
muy sensual, la aceptación del cuerpo, un masaje, una exploración genital y un
baile delante del espejo para practicar los movimientos del sexo. Termina con un
orgasmo en un escenario erótico que usted elija. Se pueden hacer variaciones al
gusto de cada uno. Que usted lo pase bien.

Primer paso: Quererse a uno mismo

Empiece desde ahora. Mírese al espejo y diga en voz alta: «Te quiero».
Sonría. Diga «Te quiero» y luego diga su nombre. Le parecerá raro e incluso se
sentirá ridículo y avergonzado, ¡pero hágalo! Si se desmoraliza, párese a pensar
en las cosas buenas de la vida. Conviene darse un abrazo de vez en cuando. Diga:
«Te quiero tal y como eres». Haciendo este ejercicio tan sencillo durante dos
semanas, empezarán a ocurrir pequeños milagros. Le acabará gustando.

Segundo paso: El baño sensual

Para empezar una sesión de amor en solitario lo mejor es darse un baño caliente.
Hay veces que el único sitio donde se puede tener un poco de intimidad
es en el cuarto de baño. Se puede convertir en un escondite romántico sólo con
poner unas velas.
Hay que tener a mano un buen jabón, un gel de baño y aceite de coco, para
que el baño de espuma sea perfecto. También es buena idea cantar, o poner la
radio. Métase en el agua caliente y respire profundamente. Relájese.
Acaricie su cuerpo con suavidad. Piense en alguna experiencia sexual que le haya gustado, o en una escena de una película. Cuente alguna historia de sexo,
y no se olvide de decir todas las cosas que le gustan. Deje volar su imaginación
—nadie le oye. La fantasía no tiene límites. Mientras piensa todo esto, ponga la
mano sobre sus genitales; muévala hacia arriba y abajo; sentirá la sensualidad
del agua y el aceite de coco en su clítoris o su pene. Respire. Vaya más rápido o
más lento. Juegue un poco.


Tercer paso: La aceptación del cuerpo

Después del baño hay que volverse a colocar delante de un espejo a la luz
de una vela (mejor que no haya luz eléctrica muy fuerte). Observe su imagen
con compasión. Olvide los defectos —ya se los sabe de memoria. Busque las
partes buenas. Si estuviera viendo a su amante, le diría cosas bonitas sobre su
cuerpo. Sea igual de generoso consigo mismo. No se compare con nadie. Cada
persona es única. Si es grande, aprenda a querer su grandeza. Si es pequeño,
también. Sea una ninfa o un fauno. El cuerpo es una obra de arte.

Cuarto paso: El masaje

Una buena forma de continuar la sesión es dándose un masaje delante del
espejo. Es toda una aventura descubrir nuestro cuerpo. Con un poco de aceite es
más agradable. Vaya tocándose con firmeza y luego con suavidad, mientras descubre
las zonas que más necesitan sus cuidados. Abra la boca todo lo que pueda,
saque la lengua, y abra mucho los ojos. Luego contraiga los músculos de la cara.
Es una manera de combatir la tensión de la cara y la mandíbula.
Mueva la cabeza y respire fuerte. Presione sobre los músculos del cuello.
Ponga los dedos sobre la nuca y luego dése un masaje por toda la cabeza. Otra
forma de relajarse es tirando suavemente del pelo. Mueva los hombros hacia delante
y hacia atrás en sentido circular, y luego haga presión con los dedos en todos
los músculos que pueda.
Mientras se da un masaje en el pecho, pellízquese los pezones con cuidado.
Cuando se pongan firmes, tóquelos con suavidad, son focos de placer. Debe
querer a sus pezones. Hágase cosquillas palpándose muy levemente la caja torácica
por los lados. Relaje los músculos del estómago y dése un masaje en sentido
circular. Quiera a su tripa. Puede darle unas palmaditas y luego sujetarla con
las dos manos. Ahora contraiga los músculos, y meta tripa. Repita el ejercicio
varias veces.
Deje los genitales para el final. Vaya bajando por los muslos agarrando la
carne como si fuera masa de pan. Póngase un poco de aceite entre los dedos de
los pies. Presione con los nudillos en la planta del pie. No hay nada como un
buen par de manos pata curar cualquier mal.

Quinto paso: La exploración genital

1. Para las mujeres

Para este paso es necesario un espejo pequeño que se pueda mantener de pie solo, porque hay que tener las manos libres. Cualquier espejo que se pueda
apoyar contra la pared servirá. Después hay que ponerse cómodo en un sitio
donde haya buena luz, quizá bajo una lámpara o cerca de una ventana. También
puede usarse un espejo que tenga aumento.
Debe poner el mismo interés que cuando se mira la cara detalladamente.
Aparte los labios mayores y el vello púbico. Mire con atención. Colóquese los
labios menores de forma decorativa alrededor de su apertura vaginal. Los genitales
femeninos son variadísimos, de modo que puede que sus labios sean insignificantes,
pequeños, grandes o medianos, lisos o rugosos, simétricos o uno completamente
diferente del otro. Todas estas variedades son normales y todas son
preciosas. ¿Cómo es la suya? ¿Sus labios interiores están unidos a la base del
clítoris o hacen un arco por encima de él?
Observe detenidamente la piel que cubre el clítoris. Échela hacia atrás para
que se pueda ver la punta del clítoris. ¿Es de un color diferente? ¿Parece una
perla pequeña como una semilla o más bien una joyita de color rosa? El tamaño
y la forma no tienen nada que ver con el funcionamiento sexual del clítoris.
¡Tiene que querer a su clítoris! Tóqueselo con el dedo mojado en aceite de coco
y descubra las diferentes sensaciones al acariciarse la punta. Si no se lo puede
ver, ponga los dedos a los lados y muévalos de arriba abajo. A lo mejor con este
movimiento sobresale un poco mas. Mire con atención para ver si cambia de color
y de tamaño.
Lo siguiente que hay que hacer es meterse el dedo en la vagina lentamente.
Tóquese las paredes vaginales. Intente tocar la punta del útero. Siga con el
dedo dentro y respire con fuerza. Relaje los músculos de la mano, del brazo, de
la vagina y del ano. Respire otra vez. Ahora relájese mientras está dentro de sí
misma. Disfrute de su vagina. No se empeñe en buscar el punto G, dedíquese a
explorar y a sentir las diferentes sensaciones. Si mueve los dedos verá que aumentarán
sus jugos vaginales y podrá oír los ruidos que hacen estos.
Ahora saque el dedo lentamente y mire su flujo con una mentalidad abierta.
¿Es transparente o es opaco? No importa cómo sea. ¿Tiene un sabor salado,
neutro o metálico? ¿Tiene un ligero aroma a almizcle o a levadura? Debe conocer
el aspecto, el sabor y el olor de su vagina y como cambia ésta de un día para
otro.
A veces puede oler parecido al aliento por las mañanas —un poco rancio
y amargo. Es el proceso natural de las células cuando mueren. Nuestros cuerpos
no huelen a rosas por naturaleza. Hay diferentes fragancias de lubricante y esperma.
Hay quien prefiere un olor fuerte y natural, a otros les gusta mas un
cuerpo perfumado. Cada uno es responsable de sus rituales de limpieza y de sus
preferencias. No olvide que las legañas, la cera de los oídos, los mocos, las pelotillas
del ombligo, el flujo y el esperma son elementos naturales del cuerpo.

2. Para los hombres

Aunque para usted es fácil verse los genitales cuando se los sujeta con la mano y mira hacia abajo, es muy informativo que tenga una perspectiva frontal.
Lo puede conseguir con un espejo que aumente la imagen. Así podrá ver lo que
mi padre llamaba las joyas de la familia, desde otro ángulo.
Hay una gran variedad de genitales masculinos. Su pene puede ser pequeño,
grande o mediano. Uno que parezca insignificante y fláccido puede triplicar
su tamaño cuando está en erección (un paquete sorpresa). Los más oscuros no
suelen crecer mucho más, sólo se ponen duros. Casi todos los penes en erección
miden entre diez y veinte centímetros, pero, por supuesto, hay excepciones. La
preocupación más frecuente entre los hombres es pensar que su pene no es lo suficientemente
grande, y esto puede tener consecuencias negativas. Si usted tiene
alguna duda a causa del tamaño de sus genitales, olvídese ahora mismo. Recuerde
que muchos presidentes, reyes y multimillonarios son muy bajitos. El viejo
dicho es cierto: «Lo que importa no es lo que se tiene, sino lo que se hace con
ello».
La mayoría de las americanas están obsesionadas con el tamaño. Antes,
yo también lo estaba. La primera vez que me compré un pene de plástico en un
sex-shop, media casi treinta centímetros, pero nunca use mas de la mitad. Las
boutiques del sexo para mujeres ya no venden esos tamaños, porque a las mujeres
cada vez les gustan más pequeños. El que mas se vende tiene entre diez y
quince centímetros, que es el tamaño medio de una polla. Aunque si creo que el
tamaño puede influir, y me parece que existe lo que se podría llamar adaptación
perfecta entre un coño y una polla, esto no es lo más importante. Además no hay
que olvidar que para chupar, que es una forma fantástica de estimulación para
ambos sexos, cuanto mas pequeño mejor.
Ahora observe el glande de su pene. Si se ha hecho la circuncisión, estará
totalmente expuesto; si no tendrá que echar hacia atrás la piel que lo cubre. ¿Qué
forma tiene la punta? El tamaño y la forma no tienen nada que ver con el placer,
de forma que tiene que querer a su polla sea del estilo que sea. Tóquese la punta
con los dedos mojados en aceite de coco y descubra nuevas sensaciones. Busque
su punto mas sensible. ¿De qué color son sus genitales? ¿Y el glande, es rojo oscuro
o de color claro?
¿Cómo son sus testículos? Tóquese el escroto y notará la forma de las dos
bolas que hay dentro. Los testículos son las glándulas equivalentes a los ovarios.
Las glándulas masculinas fabrican el esperma para fertilizar los óvulos producidos
por los ovarios. Las temperaturas extremas afectan al esperma. El escroto
actúa de regulador: si hace frío, acerca los testículos al cuerpo para que se mantengan
calientes, y cuando hace calor, los deja sueltos para que se aireen. Me
han contado que acariciarse las bolas mientras uno se masturba, es muy agradable.
La penetración anal unida a la masturbación también puede producir buenos
orgasmos. A un amigo mío le gusta masturbarse mientras se mete algo por
el culo. Opina que la penetración anal equilibra sus energías al ponerle en contacto
con el principio femenino de abrirse y recibir. Muchos hombres me han contado que es una sensación maravillosa cuando su pareja les mete un dedo en
el ano mientras practica el sexo oral o le masturba con la mano. También lo
puede hacer uno solo mientras se masturba. Si no lo ha probado nunca, a lo mejor
le abre nuevos caminos de placer.

Sexto paso: El baile delante del espejo

Este ejercicio es para practicar los movimientos del sexo. Cuando esté a solas,
déjese llevar. Intente hacer los movimientos más extravagantes que se le
ocurran. Mueva las caderas de un lado a otro, como una bailarina. Puede incluso
ponerse un cinturón para dar más ambiente. También puede imaginarse que es
una sacerdotisa haciendo los bailes del Templo del Amor Erótico. Conviértase
en un maestro de las artes marciales. Póngase a cuatro patas, como un caballo,
mientras usa el vibrador. Al masturbarse delante de un espejo obtendrá una imagen
sexual de sí mismo/a. A lo mejor le gustaría jugar a ser una estrella pomo
masturbándose ante un gran público. Otra posibilidad es ser un maestro o maestra
en torturas exquisitas de placer, y vestirse de cuero para hacerlo más real.
Tiene que aprender a ser su propio objeto sexual, a medida que surge su personalidad
erótica. Se trata de pasarlo bien y jugar, de ponerse marchoso con su
propia imagen sexual.

Séptimo paso: Cómo decorar la escena

Si ha decidido terminar la sesión de amor en solitario en su habitación,
procure que tenga el ambiente más erótico que pueda imaginar. ¿Cómo decoraría
o prepararía el cuarto para un amante muy especial? Tiene que pensar en sí
mismo de la misma forma. La luz, el color, telas sensuales, almohadones mullidos
y música son elementos clave para crear ese ambiente erótico. Se pueden
añadir fotos o cuadros de arte erótico. Pruebe con diferentes tipos de velas, dentro
de vasos de cristal de colores, o simplemente en candelabros. Las velas arden
bien si se les quita la cera derretida cada dos horas. Con velas grandes se
pueden modelar los bordes para que parezcan pétalos. (Para limpiar la cera si
cae sobre las alfombras u otra tela, ponga una toalla de papel sobre la cera y luego
la plancha caliente. La toalla absorberá la cera derretida.) Otra forma de iluminar
la habitación de una forma romántica es con una chimenea, o una lámpara
pequeña con una bombilla de poco voltaje y de color. Incluso se puede usar la
luz cambiante de la televisión, si se baja el sonido.
Un ambiente erótico excita todos los sentidos. Ponga incienso en la habitación
o un poco de perfume en su almohada. Puede poner un frutero lleno de
fruta sensual al lado de su cama —mangos, kiwis o rodajas de papaya—junto
con una copa de champán, o zumo de frutas en un vaso elegante. Si le gusta más
la hierba, tenga preparado un porro en la mesilla de noche. Asegúrese de que el
teléfono está descolgado o con el contestador puesto, pero con el volumen bajado.
La música suave siempre es relajante y el rock es excitante, o quizá prefiera
el sonido de las olas o de la lluvia. Con o sin música, no se olvide de escuchar su respiración. Tenga siempre a mano sus juguetes eróticos. A lo mejor quiere tener
una fantasía mientras ve fotos pomo o mientras lee un libro erótico. O quizá prefiera
ver un video pomo que ha alquilado.

Octavo paso: «Luces, cámara y acción»

Ahora que el escenario está preparado, acomódese y respire hondo. Diga
«Te quiero» con voz sensual. En este ambiente, lo que pega es la cámara lenta,
de modo que tómese su tiempo y sea un amante delicado. Recorra su cuerpo con
las manos. Tóquese los pezones. Hágase un masaje en los genitales. Vaya subiendo
lentamente. No piense en el orgasmo —piense en lo bien que lo está pasando
mientras juega con su cuerpo y sus fantasías. Cuando note que está a punto
de correrse, evítelo respirando con más intensidad y apretando los músculos
del culo. Disfrute. Intente que dure por lo menos media hora.
Cuando por fin se deje llevar por el orgasmo, deje que se oiga su placer.
Nada le impide que suspire, que se ría, que gima o que haga cualquier tipo de
ruido. A lo mejor quiere seguir experimentando con el placer, sólo para divertirse,
y sigue estimulándose. Hágalo hasta que tenga otro orgasmo. El placer acaba
con todas las inhibiciones sexuales.
No debemos olvidar que los infinitos caminos del placer siempre serán diferentes
para cada persona, época y lugar.
Una de las mujeres de mis Terapias tenía su propia versión de las sesiones
de amor en solitario. Las hacia durante el día, cuando su marido estaba trabajando
y los niños en el colegio. Se tumbaba en el sofá del salón completamente vestida
y usaba el vibrador durante diez minutos. Luego paraba y empezaba a hacer
el trabajo de la casa. Después de un rato, volvía al sofá para otra sesión de diez
minutos. Después de un par de horas de masturbación interruptus, tenía un orgasmo
muy intenso que la dejaba en plena forma.
Una amiga mía muy aventurera tenía una versión muy distinta. Se ponía
un collar como los que llevaban los esclavos y muñequeras de cuero. Luego se
aplicaba un poco de bálsamo de tigre en el clítoris y se azotaba con un trozo de
cuero para calentarse el culo. Cuando le empezaba a entrar la marcha, se colocaba
unas pinzas en los pezones y usaba el vibrador, mientras se imaginaba que
una bella y cruel señorita la torturaba de placer.
Otra amiga, algo más conservadora, prefería la masturbación romántica. Le
encantaba leer unas novelas románticas malísimas. Su fantasía favorita era imaginarse
que era una adolescente que salía con un chico por primera vez. Cada
vez se imaginaba a éste de una forma distinta, pero siempre era atractivo, sensible
y sin ninguna experiencia. Se besaban durante horas, hasta que ella no podía
aguantar más y le convencía de que hicieran algo más. Siempre ocurría en un
coche a la luz de la luna y con una canción de amor en la radio.
A lo largo de mi vida he probado muchas maneras de hacer el amor en solitario.
Pero eso no quiere decir que todas mis sesiones sean muy elaboradas, o
exóticas, o llenas de fantasía sexual. Ha habido noches que me he instalado en la cama con en vibrador y la tele porque sólo me apetecía tener un orgasmo normal
antes de meterme en la cama. Mi labor con los grupos de las Terapias ha hecho
que siguiera interesada en probar cosas nuevas, si no a lo mejor seguía masturbándome
con mi fantasía de «la noche de bodas».
A veces empiezo una sesión de amor a solas con una fantasía, y al rato me
doy cuenta de que no funciona. Entonces hago un repaso mental de mi repertorio
hasta que encuentro una caliente. Si la fantasía se termina antes de tener un orgasmo,
rebobino y vuelvo a empezar. Pero hay veces que no consigo concentrarme
en una escena erótica. Entonces ha llegado el momento de centrarme sólo
en mi cuerpo. Sin hacer ningún juicio, pongo atención a todo lo que me pasa por
la cabeza a la vez que me centro en las sensaciones de mi clítoris. Es como repetir
un mantra mientras se medita, uno se pierde a ratos y luego recuerda por dónde
iba. Cuando me sucede esto, al final mi mente deja de darle vueltas a las cosas,
y puedo tener un orgasmo en paz.
Un juguete erótico da variedad al amor en solitario y fomenta la
experimentación con cosas nuevas. La mejor forma de comprar uno es verlo y
manejarlo, pero eso no es siempre tan fácil. Se puede buscar en un catálogo.
Pero hay que tener cuidado; muchos anuncios de las revistas de sexo venden
cosas de mala calidad o que no son exactamente lo que parecen en el catálogo,
porque saben que la gente no va a reclamar. Tengo dos amigas que son dueñas
de dos sex-shops; usted puede mandar un dólar y recibir el catálogo, si quiere
comprar algo con coda confianza. Una se llama Eve’s Garden (El Jardín de Eva,
119 West Fifty-Seventh Street, New York. NY 10019) y la otra Good Vibrations
(Buenas Vibraciones, 3492 Twenty-Second Street, San Francisco, CA 94110).
Hay vibradores de diferentes tamaños, colores y estilos. Los que funcionan
con pilas tienen la ventaja de ser más manejables y las vibraciones son más
suaves. Pero las pilas duran poco y se pueden gastar en el momento mas inoportuno.
En el catálogo de Good Vibrations hay dos modelos japoneses muy pequeños
y con mucha fuerza. Aunque necesitan pilas, son mucho mejores que el
modelo Hong Kong. A mi el que mas me gusta es el Hitachi Magic Wand. Está bien hecho, tiene la cabeza bien acolchada y no se calienta demasiado aunque se
use durante horas. Es curioso que en las instrucciones no diga nada acerca de la
posibilidad de utilizarlo para el sexo, aunque yo creo que todo el mundo lo compra
para eso. No hay ningún peligro de electrocutarse con él, aunque tenga el
coño muy húmedo. (Los orgasmos eléctricos son totalmente seguros siempre
que se mantenga el vibrador alejado del agua.) La marca Panasonic ha sacado un
aparato fantástico para dar masajes. Exceptuando a algunas verdaderas atletas
del sexo, la mayoría de las mujeres consideran que las vibraciones de este modelo
son demasiado fuertes para masturbarse,
Para tener una buena vibración vaginal o anal hay dos tipos de fundas que
se pueden colocar en el extremo del Magic Wand. Una tiene la punta recta y mide
unos diez centímetros. La otra es ligeramente curvada y se llama El detector
de puntos-G. A muchos hombres les gusta este detector para masturbarse.
Los tapones para el culo también son muy variados. Se los pueden poner
tanto los hombres como las mujeres durante la masturbación para darle más
emoción. Los juguetes utilizados en el erotismo anal deben ser totalmente lisos y
tener la base más ancha que el resto, para que no se puedan meter dentro del todo.
Para muchas mujeres lo mejor del mundo es la combinación de penetración
y vibración. Existen unos juguetes de silicona para la penetración que son
de lo mas erótico porque son suaves y flexibles. También los hay de goma o de
plástico, pero su aspecto no es tan atractivo. Al contrario de lo que piensan muchos
hombres, la mayoría de las mujeres prefieren un tamaño medio o pequeño.
No olvide jamás lo siguiente: Nunca se introduzca nada en la vagina después
de habérselo introducido en el ano. Puede producir una infección. No ocurre
nada si el proceso es al revés, de la vagina al ano. Si esta usando el mismo
juguete con otra persona, deben usar condones diferentes o lavarlo con jabón antes
de pasárselo de uno a otro.
También se pueden utilizar juguetes orgánicos como pepinos o calabacines.
(Tengo una amiga a la que le encantan las zanahorias.) A un pepino, incluso,
se le pueden dar diversas formas. Pero siempre conviene dejar suficiente piel
en la parte de abajo para sujetarlo y evitar que desaparezca en mitad de la noche.
Los pepinos son húmedos y resbaladizos por naturaleza, y se han usado para fabricar
productos de belleza desde hace mucho tiempo.
Un día estaba en el supermercado eligiendo unos pepinos con tanto cuidado
y atención, que una señora que estaba a mi lado me preguntó cómo sabia yo
cuáles eran los mejores. No pude resistirlo y contesté: «Es pura intuición, estoy
escogiendo un amante para esta noche». Se echó a reír, y yo le guiñé el ojo al
alejarme.
Los lubricantes pueden ser una buena ayuda para la masturbación. Los
mejores son los que contienen mucha agua, porque hay menos probabilidades de
que produzcan irritaciones. Probe es muy bueno, inodoro, no sabe a nada, es
muy resbaladizo y se parece mucho al flujo natural de las mujeres. Algunas mujeres prefieren aceite de coco, de oliva o de almendra. (Estos son aceites en su
estado natural, que no han sido sometidos a ningún proceso previo.) Otras no
pueden usarlos porque las irrita. Los productos elaborados con petróleo, como la
vaselina y otras cremas, no deben utilizarse, porque se quedan adheridos a la
mucosa de las membranas. Además, deshacen los condones y los diafragmas.
Con el tiempo, cada uno encuentra lo que más le gusta y más le conviene.
Hay toda clase de novedades sexuales que están muy bien para una noche.
Un ejemplo son las Bolas ben wa. Se ha exagerado mucho el potencial erótico
de este juguetito. Se trata de dos bolas de plástico o de metal que se ponen dentro
de la vagina —la teoría es que el contacto y el movimiento dan unos resultados
fantásticos. Las mejores son unas que se llaman Bolas Duotone. Son dos
bolas de plástico que a su vez tienen unas bolas dentro unidas por un hilo. Al
mover las caderas hacen un ruido parecido al de un sonajero. Es divertido tirar
lentamente del hilo para que salgan bolas muy despacio, a la vez que se usa el
vibrador. Pero eso de que se tiene un orgasmo después de otro, no es cierto. Son
divertidas para un rato.
Nunca me decepciono con un juguete sexual porque no dura mucho.
Mientras lo pase bien un rato, me conformo. Puedo pasar meses sin usar nada
más que el vibrador. Lo que más marcha me da son mis fantasías. Estoy deseando
comprarme un video para probar mi Magic Wand con una cinta pomo. Una
de mis últimas fantasías es invitar a unas amigas a casa a vibrar conmigo mientras
vemos un video pomo de una panda de chicas que violan a un camionero.
Lo mejor para disfrutar del sexo —aunque no solemos darle importancia—
es estar en forma. Hay muchas maneras de mantenerse saludable. Andar es una.
Practicar un deporte regularmente también es bueno, además de divertido. Bailar
es un buen ejercicio y también es divertido. No hace falta ir a una discoteca, se
puede bailar en casa y se disfruta igual.
Tengo la manía de querer ser la mejor en todo lo que hago. Pero intento no
ir mas allá de mis posibilidades. Estuve yendo a un gimnasio durante dos años y
siempre me lesionaba. Desde entonces decidí encontrar una forma más tranquila
de mover mi cuerpo de cincuenta y siete años. He pensado en nadar en una piscina
cubierta. No se puede luchar contra la vejez pero puedo intentar retrasarla
con una buena alimentación, ejercicio y orgasmos. Y lo más importante es que
quiero aceptar la madurez sin traumas, y seguir teniendo una actitud positiva
hacia la vida.
El yoga es una forma no competitiva de hacer ejercicio. Las posturas son
fantásticas para la columna las articulaciones y para coordinar la respiración con
los movimientos —todo importantísimo para la salud sexual. Lo primero que
hay que hacer en yoga es tumbarse en el suelo y hacer un repaso mental de las
partes del cuerpo, diciéndole a cada una de ellas que se relaje. La siguiente postura
es la típica de la meditación, con la espalda totalmente recta. Para conseguirlo
hay que imaginarse una línea que va desde el centro de la cabeza hasta en
final de la columna. Luego hay que colocar los hombros, subir el tórax y sacar pecho. Para hacerlo bien es bueno ponerse delante de un espejo. Esta se conoce
como la postura del Loto.
En el yoga hay que moverse muy despacio y respirar profundamente. Hay
que llenar los pulmones muy despacio y luego soltar el aire. La ventaja del yoga
es que sólo se necesita un poco de espacio en el suelo y el cuerpo.
En los últimos años, los americanos se han empezado a preocupar mucho
por la salud, cosa que a mí me parece muy positiva. Es fantástico que todo el
mundo haga ejercicio. Algún día todos reconocerán que el sexo es el mejor ejercicio
de aeróbic. Cuando se tiene un buen orgasmo, la respiración se hace más
profunda, el corazón late con más fuerza, se suda en abundancia y se mueven
todos los músculos. La mente se relaja mientras espera tener el mejor de los orgasmos.
Dentro de poco el dicho será: «Un orgasmo tras cada comida, y manda
al cuerno la medicina».
Debemos recordar que el amor en solitario no es un camino de rosas constante.
Igual que todos los tipos de amor, va y viene, crece y decrece. El año pasado
tuve una crisis bastante importante. Siempre pensaba: «En cuanto adelgace
seis kilos, empiece a hacer gimnasia y a ganar mucho dinero, me querré a mí
misma». Me empezaron a doler las articulaciones de las caderas y me pasaba el
día hablando mal de la masturbación mientras cojeaba. No me había quedado
ciega, ni me habían salido verrugas, por masturbarme demasiado, pero estaba lesionada.
Una amiga me prestó un librito de un curandero metafísico que decía que
los problemas de las caderas los causaba el miedo a tomar grandes decisiones.
¡Bingo! Llevaba bastante tiempo posponiendo nuevos proyectos. Cambié de actitud
y empecé a pensar: «Tengo que seguir avanzando hacia todas las edades
con una actitud positiva». Funciona.
La masturbación sigue siendo muy importante cuando tengo problemas.
Pero siempre me convenzo de que me gusto tal y como soy. Si me quiero a mí
misma puedo querer a otros, si ellos se quieren.

Texto Original del libro de Betty Dodson: “Sexo para uno. El Placer del Autoerotismo”

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