Sexualidad en hombres y mujeres a partir de los 60 años.

¿Qué pasa con la sexualidad en la vejez? Mitos y verdades

La vejez se entiende como la franja de edad que se inicia a partir de los 60 años. En la actualidad 1/5 parte de la población española tiene más de 60 años. Vamos a ver qué pasa y que falsos mitos creamos en la sociedad que luego ellos mismos adoptan e influyen en cómo se ven de manera negativa…

Los cambios fisiológicos en la vejez:

En la mujer → Desaparece la capacidad reproductiva, tras la menopausia disminuye la cantidad de estrógenos y progesterona y hay cambios en la figura corporal y la distribución de la grasa. Puede tardarse más en conseguir la lubricación, hay menos contracciones orgásmicas y se produce una disminución del tamaño del útero y la vagina.

En el hombre → Los testículos se hacen más pequeños y más flácidos. Los niveles de testosterona y la producción de espermatozoides disminuyen. Hay menos volumen de líquido seminal y es menos viscoso. La fuerza eyaculatoria disminuye y la próstata aumenta de tamaño.

Y según las fases de sexuales encontramos que….

  • FASE DE EXCITACIÓN: En la mujer hay menos vasoconstricción y la lubricación puede tardar 10-15 minutos más de lo que tardaba antes. En el hombre puede incrementar el tiempo necesario para obtener una erección.
  • FASE DE MESETA: En la mujer la respuesta del clítoris no se modifica. Los labios mayores no se elevan. Disminuyen las contracciones uterinas. En el hombre esta fase se alarga, hay menos enrojecimiento, menor erección de los pezones y un menor aumento y elevación de los testículos, así mismo disminuye la cantidad de líquido preeyaculatorio.
  • FASE ORGÁSMICA: En la mujer se da una menor duración de las contracciones uterinas, siendo menos rítmicas. En el hombre aumenta el control eyaculatorio, y las contracciones se hacen más lentas y menos vigorosas.
  • FASE DE RESOLUCIÓN: En la mujer es más rápida y los labios palidecen antes. En el hombre hay una detumescencia (disminución de la erección) más rápida y un periodo refractario más largo (necesitan más tiempo para poder iniciar una nueva actividad sexual).

Por lo demás no hay grandes diferencias significativas.

Es importante considerar también las condiciones médicas que pueden darse a estas edades y que pueden incidir en la respuesta sexual, por ejemplo la diabetes, las enfermedades vasculares, la cirugía pélvica o de próstata, las lesiones medulares, el consumo de medicamentos y el consumo de alcohol.

Los cambios psicológicos en la vejez.

Muchas veces los factores que inciden psicológicamente sobre la sexualidad en la vejez se deben a prejuicios culturales o sociales del entorno en que se encuentran. Además hay que tener en cuenta los casos en los que hay viudedad o enfermedades en la pareja. Así mismo pueden sufrirse problemas sociales y económicos que incidan en el estado emocional y de ahí en la sexualidad.

Un aspecto que mucha gente no tiene en cuenta es que hay medicamentos que inciden sobre el deseo sexual (igual que los hay que disminuyen la capacidad de respuesta sexual más fisiológica del organismo), por ejemplo los antidepresivos disminuyen mucho el deseo sexual.

La falta de pareja sexual puede ser una dificultad, la historia previa de la persona (si ha tenido malas experiencias, si ha tenido una vida sexual activa, etc…).

Otro factor importante es la confianza en uno mismo, con la vejez puede aparecer la ansiedad de ejecución o el pensar que por ser mayores ya no lo van a hacer tan bien (algo que no tiene porque ser cierto). A veces esto se relaciona mucho con la condición física, uno puede tener problemas de movilidad, del corazón y tener miedo a que la relación sexual los agrave o a la inversa a que la relación sexual se vea resentida por ello. En cualquier caso esta suele ser una de las mayores presiones psicológicas para ambos sexos.

Muchas veces la actitud de los familiares también puede incidir de forma negativa (o positiva), por ejemplo, si se convive con los hijos puede haber dificultades de intimidad, en ocasiones los hijos pueden rechazar el cambio de pareja (alguien que no es el progenitor original), o si los hijos están en contra de las relaciones a estas edades también puede haber inhibición. La vergüenza es otro factor muy común. En el caso de las personas que están en residencias la actitud de los profesionales del centro y las propias dinámicas del mismo pueden influir muy negativamente, sobre todo por el papel de pasividad e invalidez que se les otorga.

Por supuesto las propias creencias y actitudes hacia la sexualidad serán de suma importancia.

Dos conceptos importantes son la ansiedad de ejecución y la conducta de rol de espectador (no dejarse llevar sino observar el acto como un mero espectador analizándolo desde fuera).

¿Cómo afecta todo esto a la sexualidad?

Sabemos que la capacidad multiorgásmica de la mujer se mantiene en la vejez, además el hombre es capaz de durar más en las relaciones dado a un mayor control sobre la eyaculación y a una necesidad de estimulación mayor, lo que hace posible una mayor duración del coito.

En realidad se entiende que la edad avanzada, cuando los hijos ya son independientes, se dispone de más tiempo para uno mismo, hay mayor autoconocimiento de los deseos y necesidades propios y de los demás y más experiencia, es una de las épocas con mayor potencialidad para una sexualidad satisfactoria, atrás se dejan los temores al embarazo, de inexperiencia, de vergüenza y se da paso a una sexualidad más madura, más plena, con más cariño. Es cierto que se tendrán que tener en cuenta aspectos como la condición física pero tenerlos en cuenta no implica que vayan a impedir la relación.

La sexualidad y la afectividad humanas son inherentes a las personas y finalizan con la muerte (y no antes).

Debemos tener en cuenta que ni el interés ni el deseo sexual desaparecen en personas mayores, la sexualidad se transforma en base a experiencias pasadas pero NO desaparece.

Se ha demostrado que la forma de ejercer la sexualidad en la vejez viene determinada por las actitudes hacia el sexo que el sujeto ha tenido a lo largo de su vida.

La sexualidad y el acto sexual implican una activación cerebral muy positiva, además son un buen ejercicio muscular y respiratorio (salvo en momentos agudos o bajo contraindicación médica).

Las investigaciones en sexualidad en la tercera edad han demostrado que si bien el interés y la actividad sexual van disminuyendo con los años, persisten en una gran mayoría de sujetos. Los factores que inciden tienen mucho que ver con la opinión de los demás y la situación en la que viven ya que influye una falta de oportunidades para ejercer los actos sexuales y una marginación social.

Los cambios en la fisiología sexual propios de esta época influyen en la respuesta sexual pero no la impiden, es cuestión de tenerlos presentes y compensarlos, por ejemplo dedicando más tiempo a los preliminares, utilizando lubricantes si hay dificultad en la lubricación y ejerciendo posturas que sean cómodas para ambos, también se debe encontrar la forma de tener privacidad, en general no tiene por qué tener más dificultad que eso (en la mayoría de casos).

Se trata de tener en cuenta los cambios y no intentar ocultarlos sino tener presentes las dificultades y así poder sortearlas. Si lo pensamos bien, la sexualidad implica problemas a todas las edades, cuando somos jóvenes por inexperiencia y por riesgos de embarazo o enfermedades, más adelante porque la vida en familia, el parto y los hijos las dificultan, cuando crecemos por la monotonía, etc… Por esto debemos ser conscientes que el modelo de comportamiento sexual tal y como se practica en la juventud no puede aplicarse en la vejez, pero en estas edades cobran más importancia la intimidad corporal y la cercanía.

Terapia Sexual. Psicologos Sexologos en Valencia

¿QUÉ ES LA TERAPIA SEXUAL?

La terapia sexual ayuda a tratar disfunciones sexuales teniendo en cuenta todos los aspectos que influyen e interaccionan en la actividad sexual de las personas.

  • ¿QUÉ ES LA TERAPIA SEXUAL?
  • TIPOS DE TRASTORNOS SEXUALES
  • EN QUÉ CONSISTE LA TERAPIA SEXUAL
  • LOS BENEFICIOS DE ACUDIR A UN SEXÓLOGO EXPERTO EN TERAPIA SEXUAL

Los trastornos sexuales son más frecuentes de lo que creemos pero nos sigue costando admitirlo y dar el paso de pedir ayuda a un psicólogo sexólogo. La terapia sexual no tiene otro fin que tener o recuperar una vida sexual plena. El sexo mejora la calidad de vida de las personas y contribuye a garantizar el futuro de las relaciones de pareja.

La terapia sexual requiere una evaluación que incluye tanto un examen médico como psicológico. Es frecuente detectar que la raíz de muchos problemas sexuales se encuentra en la ansiedad, el estrés, miedos, falta de información, desconocimiento, … Acudir a terapia sexual cuando detectamos trastornos sexuales nos puede ayudar a mejorar las relaciones de pareja haciéndolas plenas y mucho más satisfactorias.

TIPOS DE TRASTORNOS SEXUALES

La falta de información y el desconocimiento del cuerpo son las causas más frecuentes de muchos trastornos sexuales que se encuentran en la terapia sexual.

En el sector masculino son habituales los trastornos sexuales como la eyaculación precoz, conseguir o mantener la erección o haber perdido la libido. Pero sobre todo son conocidos los casos en los que un “fallo sexual” de un episodio aislado han conllevado, junto al miedo de volver a repetirse, estados de ansiedad que provocan situaciones más serias entre una pareja.

Entre los trastornos sexuales más habituales asociados a las mujeres se encuentran: dificultades en la penetración, molestias, vaginismo (dolor en el coito), anorgasmia (problemas para alcanzar el orgasmo), falta o bloqueo del deseo sexual o existencia de un modelo sexual centrado excesivamente en la penetración adaptándose sin desearlo a la erótica masculina.

Este tipo de trastornos sexuales tienen solución, pero si no son tratados en una terapia sexual pueden derivar a problemas más graves, sobre todo en consecuencias psicológicas más complejas, dificultando su resolución y generando una crisis de pareja seria.

EN QUÉ CONSISTE LA TERAPIA SEXUAL

Lo primero que procurará un psicólogo sexólogo en una terapia sexual es determinar las causas y todo aquello que pueda estar influyendo.

Descartados los problemas de carácter fisiológico u orgánico, ejercerá una función educativa para eliminar los prejuicios que suelen estar detrás de los problemas sexuales entre parejas.

En una terapia sexual se marcarán pautas de comportamiento personalizadas a la pareja para ir mejorando factores que influyen directamente en el acto sexual. La pareja irá trabajando a nivel afectivo, perdiendo miedos, vergüenzas, culpa, … pasando a la realización de actividades prácticas que permitirán aprender comportamientos eróticos sanos y placenteros. Todo marcado por un psicólogo sexólogo profesional especialista en este tipo de terapias.

La terapia sexual puede combinar distintos tipos de terapias: individuales o en pareja. Se llevan a cabo sesiones diferentes en las que se expresarán conflictos, se evaluarán síntomas y se analizará el desarrollo sexual alcanzado. Todas ellas alternándose con tareas que deberán de realizarse en el hogar.

La duración de este tipo de terapias no está determinada ya que puede conllevar periodos de dos o tres meses a varios años. Todo depende de las personas implicadas el tipo de trastornos sexuales que se presenten.

LOS BENEFICIOS DE ACUDIR A UN PSICÓLOGO SEXÓLOGO EXPERTO EN TERAPIA SEXUAL

Los especialistas en terapia sexual disponen de recursos para ayudar a solucionar todo tipo de trastornos sexuales ayudando a mejorar la calidad de vida de las personas implicadas.

Asistir a terapia sexual será un beneficio para uno mismo y para la pareja, ya que uno de los puntos a considerar es comprender la importancia que tiene disfrutar del sexo teniendo en cuenta las necesidades sexuales de las personas implicadas.

Problemas de pareja y Eyaculacion precoz.

Cuando hablamos de eyaculación precoz nos referimos a un falta de control en la fase del orgasmo. Es decir, se trata de eyacular antes de lo que nos gustaría durante nuestras relaciones íntimas. En los casos más graves la eyaculación precoz, puede generarnos grandes problemas de pareja. Llegando a eyacular antes de la penetración o segundos después. Haciendo de nuestros actos sexuales algo insatisfactorio.

La eyaculación precoz es uno de los problema sexuales más frecuente en hombres, afectando a entre el 25 y el 40 % de los hombres.

LA EYACULACIÓN PRECOZ GENERA PROBLEMAS DE PAREJA

Casi todos los hombres pueden experimentar eyaculación precoz en algún momento de sus vidas. Nuestro problema puede surgir cuando no podemos evitar que se produzca de manera recurrente. Cuando esto ocurre no es de extrañar que se vea afectada nuestra autoestima sexual. Por otro lado, puede que nos domine el miedo y el nerviosismo de que pueda volver ocurrir. Generándonos gran ansiedad y estrés. Es decir, entramos en un círculo vicioso. La eyaculacion precoz se convierte en un problema sexual que se reitera y genera problemas de pareja.

¿Cómo afecta entonces a nuestra relación?

Cuando tenemos eyaculacion precoz muchas veces surgen problemas de pareja, ya que ambos miembros no consiguen disfrutar del sexo. Asimismo, al padecer eyaculación precoz nuestro sexo suele durar muy poco, por lo que nuestra pareja no consigue vivir una satisfacción sexual. En la misma línea puede que empecemos a experimentar sentimientos negativos en la relación sexual, generando en ambos gran frustración.

Por otro lado, cuando esto transcurre en el tiempo, empezamos a vivir nuestras relaciones sexuales como algo decepcionante y puede que las evitemos. Cuando esto ocurre muchas veces dejamos de mantener actividades sexuales, por miedo a vivir un fracaso de nuevo o por que se vea afectada nuestra motivación en el sexo. Es decir muchas veces la eyaculación precoz genera problemas en la pareja, y puede que nuestro deseo y apetito sexual disminuya por ambos miembros.

Muchas de estas consecuencias provocan que la relación y la comunicación sexual y afectiva en la pareja se vea afectada. Llegando a sentir resentimiento u hostilidad con nuestra pareja. Todo ello, solo provoca que cada vez nos sintamos más alejados de nuestra relación, y por lo tanto nuestra llama sexual se vaya apagando. En el peor de los casos pueden existir infidelidades por insatisfacción por parte de la pareja o al contrario por buscar una solución por parte de quien lo padece.

QUÉ PODEMOS HACER SI PADECES EYACULACION PRECOZ

Lo principal para cuando sufrimos eyaculacion precoz y comienzan a surgir problemas de pareja es hablarlo. Es decir, ambos miembros de la pareja deben conocer y ser conscientes del problema y poder juntos buscar soluciones. El mayor problema existe cuando por vergüenza o por sentimos incómodos, no nos atrevemos hablar del tema. Y por lo tanto, haciendo que nuestras emociones negativas crezcan y alojandonos cada vez más de nuestra pareja.

Sino buscamos solución cuando padecemos eyaculacion precoz, es posible que surjan problemas de pareja y que finalmente terminemos con la relación sentimental.

Si tenéis problemas en vuestras relaciones sexuales, junto con un especialista y un tratamiento psicológico podéis volver a disfrutar del sexo. La eyaculacion precoz es algo que afecta a ambos miembros de la pareja. Por ello es primordial que ambos miembros queráis cooperar. Es decir, junto con vuestro sexólogo podéis reconstruir una nueva vida sexual y vivirla de manera satisfactoria. Puedes contar con nuestro equipo de sexólogos siempre que lo necesites. Estamos para ayudarte.

Aunque se trata de una disfunción sexual masculina, la eyaculación precoz “no es un problema solo de los hombres, sino de la pareja”, según han puesto de relieve los expertos internacionales que han participado en la puesta de largo de la campaña, avalada por la Sociedad Europea de Medicina Sexual (ESSM).

“A largo plazo y sin ser tratada amenaza el futuro de una relación y da lugar a separaciones y divorcios”

“Es una cuestión de tiempo, llega demasiado pronto; pero también de control”.

 

Bastan uno o dos minutos para que se produzca la eyaculación e, incluso, en algunos casos, llega antes de la penetración. Bochorno y vergüenza es lo que sienten los afectados y es la principal razón por la que no hablan del problema ni acuden al médico. También suele ocurrir que muchas veces los afectados no lo perciben como un problema médico “real”, con causas y tratamientos disponibles. Y si en el hombre produce vergüenza, en la mujer, frustración. Pero ella, según los expertos, puede jugar un papel fundamental en la solución.

Lubricación sexual en el hombre y en la mujer

Todo lo que tienes que saber sobre la lubricación sexual.

1.    Qué es la lubricación  sexual?

Se llama lubricación sexual a la manifestación característica de la excitación sexual femenina, se produce un incremento en la producción de líquido vaginal secundario a un aumento de la dilatación de los plexos vasculares subepiteliales (similar a la erección del pene en el hombre). Este proceso tiene como utilidad fisiológica facilitar el proceso de penetración y los movimientos del pene dentro de la vagina, así como mantener un pH neutro que facilite la supervivencia de los espermatozoides dentro de la misma; aunque no es imprescindible para la viabilidad espermática.

2.    Se le llama también lubricación vaginal, por qué?
Probablemente porque incluso sin un estímulo excitatorio, la vagina se encuentra humedecida por una película de liquido, la cual es favorecida por lo estrógenos y por las secreciones mucosas producidas por un tejido especializado que se encuentra en el cuello de la vagina y que le confiere un aspecto sedoso.

3.    Cómo se da la excitación en la mujer?
La excitación constituye la primera fase de la respuesta sexual tanto en hombres como en mujeres, y corresponde a un reflejo Neurovascular desencadenado por un estímulo sexual sea visual, psíquico o físico; en este proceso de desarrollan una serie de cambios genitales y extra genitales que son consecuencia de un mayor aflujo de sangre a los órganos genitales. En la mujer, inicia con la lubricación (en pocos segundos en mujeres jóvenes y en 2-4 min en maduras); se presenta aumento de tamaño y expansión de la vagina y del clítoris para facilitar su estimulación.

4.    Cómo se da en el hombre?

En el hombre la fase de excitación se corresponde con un aumento considerable de los niveles de testosterona en sangre; se produce como se menciona previamente un aumento de flujo sanguíneo a nivel genital, lo que conlleva a vasocongestión de los tejidos esponjosos del pene que se traduce con la erección del mismo; los testículos aumentan de tamaño ligeramente y se aproximan mas al cuerpo. Además debido al aumento del flujo los genitales oscurecen momentáneamente.

5.    Qué se denomina como Trastorno Excitatorio Femenino
Se denomina a un conjunto de entidades clínicas que reflejan una disfunción del reflejo Neurovascular en el proceso de excitación en la mujer. Se podría decir que es el equivalente a la disfunción eréctil masculina y comprende la disfunción lubricativa (falta de lubricación y resequedad vaginal, sin comprometer el deseo y el apetito sexual), y la disfunción eréctil clitoridiana (se reemplaza la reacción normal de placer y agrado con la estimulación del clítoris, por una reacción de dolor, intolerancia y finalmente anestesia)

6.    Por qué pasa que la lubricación es baja?
Las alteraciones en la excitación femenina pueden ser secundarias a diversas causas:

·    Orgánicas: por patologías locales genitales cono vagina inmadura, agenesia vaginal (ausencia de vagina), las cuales son raras, o por patologías sistémicas de carácter neurovascular como Diabetes Mellitus (por daño vascular), Hipertensión arterial (daño vascular + uso de medicamentos antihipertensivos) o hipotiroidismo. Al igual que por estilos de vida sedentario, hipercolesterolemia, estrés, tabaquismo, alcoholismo.

·    Farmacológicas: antihipertensivos, antidepresivos, anticonceptivos, abuso de sustancias (cocaína).

·    Psicológicas: constituye el 90% de los casos. Ansiedad, ignorancia, prejuicios, mitos.

No se puede dejar de lado, en el caso de la mujer, el período del climaterio (perimenopausia), que conlleva una serie de cambios hormonales que se ven reflejados en cambios anatómicos (reducción del vello y grasa pubiana y atrofia de labios mayores, disminución de la lubricación vaginal, adelgazamiento y pérdida de elasticidad de las paredes de la vagina), los cuales favorecen trastornos en la fase de excitación sexual.

7.    Algún cuidado de importancia que se deba que tener?
Basados en las causas expuestas previamente, los principales cuidados van encaminados a llevar una vida sana, realizarse controles médicos periódicos y principalmente evitar la formación y fortalecimiento de mitos y creencias por medio de la educación y el diálogo principalmente con la pareja.

Disfunción Eréctil. Factores Psicológicos responsables

Factores psicológicos en la Disfunción Eréctil.

Toda disfunción eréctil, incluso las diagnosticadas claramente de causa orgánica, comparten componentes psicológicos. Es decir, de una u otra manera, los aspectos emocionales pueden predisponer, mantener o agravar los problemas de erección.

De manera general, la mayoría de las disfunciones eréctiles que aparecen por debajo de los 50 años se deben a causas de origen psicológico, mientras que a partir de esa edad, son provocadas por factores orgánicos con la implicación de aspectos también emocionales.

Una información y educación sexual inadecuada y basada en roles muy establecidos en los que el hombre siempre debe de estar preparado para el acto sexual en cualquier momento y con cualquier pareja, puede inducir a unas expectativas poco realistas y frustrantes. Por ejemplo, el cansancio o los problemas laborales pueden provocar la pérdida de la firmeza en la erección de manera puntual, o también no sentirse demasiado atraído por una pareja sexual ocasional.

La preocupación persistente por la calidad de la erección y el temor a fracasar puede generar tal ansiedad en el momento de la ejecución que inhibe o provoca la pérdida de la erección. Además esa necesidad de “control de la situación” desencadena la auto observación y evaluación constante de la propia respuesta sexual. Este llamado “rol del espectador” sitúa al hombre mentalmente fuera de la relación erótico-sexual y los estímulos externos se tornan insuficientes y provocan la disfunción.

Otro de los aspectos a tener en cuenta es la influencia de la relación de pareja, sobre todo si es estable: problemas de convivencia, escasa comunicación, falta de atracción entre los miembros, presencia de rutinas sexuales,… Si la pareja no es estable, pueden afectar el miedo al compromiso y a la intimidad, la falta de conocimiento sexual mutuo e incluso el miedo a un embarazo no deseado. En este apartado cabe resaltar algunos casos curiosos en los que el hombre puede tener problemas de erección selectivos: sí con la pareja estable y no con la pareja “extraoficial”, o al revés.

No hay que obviar tampoco la actitud excesivamente “altruista” de algunos hombres que están tan preocupados por complacer a la pareja que olvidan su propio deseo; tampoco a los que se sienten intimidados ante una pareja durante mucho tiempo deseada; ni a los que un estatus social o educativo más elevado de la pareja les provocan inseguridades en su rol psicosexual.

Otros factores psicológicos más profundos que pueden incidir en la consecución o el mantenimiento de la erección pueden ser: una experiencia sexual traumática durante la infancia, adolescencia o edad adulta; los trastornos mentales y los de personalidad.

Tratamientos para la Disfunción Eréctil o Impotencia.

Sabemos que las relaciones sexuales no se basan sólo en los genitales, pero también es un problema para muchos hombres el tener dificultades con la erección. Este artículo explica causas  y tratamientos.

Tan solo hace unos días que se han presentado los resultados del ATLAS de la disfunción eréctil en España, realizado por la Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva (ASESA). Este concluye que esta patología, podría afectar a un 18,9 por ciento de la población masculina de entre 25 y 70 años, y que está infradiagnosticada e infratratada.

La disfunción eréctil se produce cuando un varón no puede obtener o mantener una erección lo suficientemente para mantener relaciones sexuales. Las erecciones ocurren cuando hay un flujo de sangre en los vasos del pene. Cualquier cosa puede afectar a este flujo o al mantenimiento de la sangre en el pene, lo que puede llegar causar un problema de erección.

Estos cambios pueden ser causados ​​por medicamentos, que disminuyen la presión en sangre. También afectan algunas condiciones que pueden llevar a un estrechamiento de los vasos sanguíneos, tales como el colesterol alto, la diabetes o el tabaquismo. Para algunos hombres, la disfunción eréctil es el primer indicio de una enfermedad subyacente, como la diabetes o enfermedades del corazón, así que es importante informar a su médico para que pueda hacer las pruebas necesarias.

Aparte de la calidad del flujo de sangre, los problemas psicológicos también pueden tener un efecto significativo en la erección. Para algunos hombres, que la impotencia ya ha sido un problema, la ansiedad puede afectar de forma significativa haciendo que la situación empeore. Para otros, la depresión o la ansiedad, y los medicamentos que se utilizan para el tratamiento de estos problemas psicológicos pueden alterar la libido y la calidad de la erección.

El tratamiento siempre dependerá de cuál es la causa subyacente del problema. Así que, primero, se debe hacer un control para asegurar que la diabetes, el colesterol o las enfermedades del corazón no son parte de este problema. El médico también puede comprobar el nivel de testosterona para asegurarse de que está en el rango normal. Los hombres fumadores, deberían considerar la posibilidad de dejar de fumar, ya que no sólo mejorará sus posibilidades de fortalecer su erección, sino que protegerá el corazón y el cuerpo a largo plazo.

Una vez se eliminen estas causas el problema de erección desaparecerá, por tanto podemos considerar que normalmente los problemas de erección son temporales.