Vaginismo y relaciones sexuales dolorosas

Cuando las relaciones sexuales son dolorosas

El vaginismo es la dificultad de realizar el coito, debido a la contracción involuntaria de los músculos que rodean la vagina, y que se produce al tocarla o presionarla. Esta contracción hace que se cierre parcial o totalmente y provoca que la penetración del pene sea dolorosa.

Síntomas del vaginismo

El vaginismo puede manifestarse como una leve incomodidad, una sensación de ardor, o un dolor intenso en el momento de la penetración. A veces, pueden alternarse periodos de agravamiento o mejoría de forma espontánea.

Si padeces estos síntomas que dificultan tus relaciones sexuales, debes consultar con un Psicólogo, especialista en Sexología o Sexólogo.

¿Por qué es importante tratarlo?

El vaginismo es una disfunción sexual femenina que afecta al 12% de las mujeres, que tiene solución y no tiene por qué representar un problema grave. Es importante tratarlo, ya que suele generar angustia, frustración, culpa y baja autoestima, entre otras emociones; llegando en algunos casos, a pensar en la imposibilidad de formar una familia.

No solo afecta en el plano sexual, sino que en muchas ocasiones puede generar problemas al introducir tampones o al someterse a una revisión ginecológica.

Dado que la sexualidad sigue siendo todavía un tema muy privado y algo “tabú”, algunas mujeres afectadas pueden esperar hasta dos años para hacer la consulta al especialista en Sexología.

¿Cuándo aparece el vaginismo?

El vaginismo suele aparecer en la adolescencia, al iniciarse las relaciones sexuales y es en estos casos cuando se considera primario. También puede darse en edades más avanzadas, sobre todo en periodo menopáusico, en mujeres que no han tenido problemas de relaciones a lo largo de la vida. En este caso se trataría de vaginismo secundario.

¿Cuáles son las causas del vaginismo?

Las causas que generan el vaginismo se deben a dos factores principales:

Orgánicos:

  • Himen hipertrófico
  • Endometriosis
  • Tumores
  • Cicatrices
  • Hemorroides
  • Alteraciones en la piel de la vulva

Psicológicos (son los más frecuentes)

  • Ansiedad antes de la penetración
  • Miedo a padecer dolor
  • Miedo a quedar embarazada
  • Haber experimentado experiencias sexuales negativas
  • Haber sufrido violación o abusos
  • Depresión
  • Baja autoestima

¿Cómo se diagnostica el vaginismo?

El vaginismo se diagnostica por los síntomas que presenta la paciente y por la exploración ginecológica. En primer lugar, debes explicar a tu sexólogo  y/o ginecólogo exactamente lo que sientes cuando mantienes relaciones sexuales, y una vez tenga esta información, te realizará una exploración para descartar otras causas que puedan impedir la penetración.

¿Qué tratamientos existen para el vaginismo?

El vaginismo es una disfunción sexual que no se suele resolver sin ayuda, pero que el porcentaje de éxito es muy elevado. Principalmente, el tratamiento se centra en reducir la tensión de los músculos vaginales y el temor al dolor que sientes al tocarte la vagina o cuando mantienes relaciones sexuales. Si la causa es orgánica, existen tratamientos y técnicas para solucionar el problema. Cuando la causa es psicológica, los especialistas recomiendan abordarlo desde diversos frentes, como la eliminación de ideas erróneas relativas a la penetración, así como el control de la ansiedad que pueda aumentar la tensión muscular.

Para disminuir esta reacción refleja, hay ejercicios de tacto y exploración para desensibilizar la zona genital del dolor

También existen otros ejercicios, llamados Ejercicios de Kegelque implican la contracción y relajación de los músculos del suelo pélvico, que son los que controlan la orina.

Adolescencia y Sexualidad. Hablemos con nuestros hijos

La sexualidad de los adolescentes: hable antes de que comiencen su propio camino.

​La adolescencia puede ser muy difícil de atravesar si no se habla del sexo, la sexualidad y la identidad sexual. Aunque a los padres muchas veces sus adolescentes les parecen como de otro planeta, son seres humanos. Es fundamental abordar con franqueza las muy humanas preguntas sobre el desarrollo sexual, el deseo sexual y la naturaleza de la identidad sexual en el desarrollo del adolescente. Es muy importante compartir información objetiva con su hijo adolescente y brindarle una correcta orientación moral para que tenga herramientas que le permitan comprender lo que le está sucediendo. Con estos recursos, su hijo podrá evitar errores de juicio devastadores y que puedan poner en riesgo su vida.

«Sobre todas las cosas, es fundamental que los padres sean sinceros, honestos y estén a disposición de sus hijos»

«Los padres suelen tener sus propios intereses: no hagas esto ni aquello. Pero es necesario que tomen una pausa para analizar y dejen de lado las opiniones antes de entablar esta conversación»

«Lo más apropiado e importante para un padre y un niño o adolescente al abordar las preguntas sobre la sexualidad y la salud sexual es tener abierto el canal de la comunicación».

Los mensajes que reciben

En la cultura sobre sexualizada actual de los sitios de internet, los animadores de los medios masivos de comunicación y la programación durante las 24 horas del día, los 7 días de la semana, la charla tradicional de la «cigüeña» (o el folleto que se le entrega al niño para que lea por su cuenta) sobre los aspectos básicos de la reproducción es completamente inadecuada. La única manera de fomentar el bienestar y la seguridad de los padres y los hijos por igual es preparar con cuidado a los niños para los cambios normales en sus cuerpos, el ataque continúo ejercido por la presión de los compañeros, la glorificación mediática de la sexualidad irresponsable y los atractivos engañosos de la publicidad.

«Hay muchas cosas en los medios de comunicación que no son apropiadas para una edad determinada», dice el Dr. Wibbelsman, coautor de El libro del cuerpo del adolescente El crecimiento y los cambios (en inglés). «Nosotros, como padres, no soltamos a nuestros hijos en la calle y les deseamos suerte antes de mandarlos al mundo por su cuenta. Los tomamos de la mano. Les advertimos sobre los riesgos. Y confiamos en ellos dándoles más responsabilidad solamente cuando tienen la edad suficiente y demuestran que están listos para manejarla».

«Todo a nuestro alrededor, y los medios de comunicación en particular, hablan sobre el sexo. Es difícil evitarlo».

El único método infalible para lograr la seguridad sexual, por supuesto, es decir «no» y posponer la actividad sexual hasta que estén preparados. La buena noticia es que la mitad de todos los adolescentes lo hacen. Pero eso deja a la otra mitad en riesgo; muchos de ellos tienen relaciones sexuales sin protección, lo que los expone a enfermedades potencialmente graves y embarazos no deseados.

Lo más importante que debe enseñarle a su hijo es la responsabilidad, hable sobre cómo tomar decisiones y hágales entender cuáles serán las consecuencias de tales decisiones. Puede comenzar hablando sobre las decisiones y las consecuencias que no se relacionan con el sexo y luego llevar la conversación hacia la sexualidad. Después de todo, tener relaciones sexuales o no tenerlas tiene sus consecuencias y cada niño va a recibir mucha información falsa en su vida, tanto sea de sus amigos y compañeros, como de los medios de comunicación.

Las presiones que sufren los niños por parte de sus amigos y compañeros, al igual que de los medios de comunicación como se mencionó anteriormente, pueden ofrecer, en realidad, la manera más efectiva para iniciar lo que debe ser un diálogo continuo sobre el sexo y la sexualidad, no una sola charla o conversación. Entonces ¿qué debemos hacer? Es bueno convertir estas experiencias con los medios de comunicación en momentos didácticos.

Ver algo en los medios de comunicación con una obvia connotación sexual puede desatar una conversación entre un adolescente y sus padres. ¿El anuncio es bueno o malo? ¿Qué mensaje intenta transmitir el anuncio? Use este momento como una oportunidad de enseñar y motivar, no de dar una opinión dura y displicente. Al permitirle al niño participar y desarrollar su autoestima y su confianza en su capacidad para opinar, le demuestra que usted respeta lo que está aprendiendo y cómo está creciendo en el proceso de tomar decisiones.

Cómo iniciar la conversación

¿Cuándo es entonces el momento indicado para hablar con su hijo sobre el sexo? Es conveniente comenzar a preparar el terreno para estas conversaciones mucho antes del inicio de la pubertad. Cuanto más frecuentes y francas sean las conversaciones sobre temas sexuales, más probabilidades habrá de que tales conversaciones sean más fáciles e incluso más sinceras, a medida que ambos se sientan cómodos hablando de ello.

Reconozcamos que a todos nos da vergüenza hablar sobre el sexo con otras personas. La manera más fácil de comenzar es ser honesto con su hijo adolescente: «Realmente es difícil para mí hablar de esto y fue difícil hacerlo con mi papá cuando tenía tu edad. Pero es importante conversar y a veces debemos hablar sobre cosas incómodas».

No olvide recordarle a su hijo que siempre está de su lado. Nunca permita que se olvide de que su amor es incondicional. Dígale que usted lo apoya, que lo ama y que estará a su lado sin importar lo que suceda. Sí, es mucho más fácil decirlo que hacerlo, pero no por eso es menos importante.

Si usted y su hijo conversan sobre el tema con delicadeza, es mucho más probable que puedan vencer las complejidades juntos.

Cómo mantener los canales de comunicación abiertos

A medida que su hijo madure física, mental y emocionalmente, surgirán oportunidades para que las conversaciones habituales sobre la sexualidad formen parte de su diálogo permanente. Obviamente, los cambios en el cuerpo de su hijo al comenzar la pubertad son indicadores cruciales para tener tales conversaciones.

Un área que debe recibir especial atención son los «mitos urbanos»; información falsa que «todos» conocen, que pasa de adolescente a adolescente (e incluso de generación en generación: no se sorprenda si descubre que su hijo ha escuchado algunos de los mismos mitos e información errónea que circulaban durante su adolescencia). Por ejemplo, aclárele que el sexo oral tiene sus riesgos y que tener relaciones sexuales sin protección, aunque no haya eyaculación, no es un método anticonceptivo eficaz, etc. «Es muy importante tener la información correcta desde el principio y compartir esa información con su hijo», «Eso estimula la confianza y esa confianza es fundamental para orientar a su hijo adolescente en estos momentos difíciles».

En particular, sea específico y preciso sobre los riesgos del embarazo, la eficacia (y las limitaciones) de los diferentes tipos de métodos anticonceptivos y las diversas enfermedades de transmisión sexual y sus efectos.

Cómo contrarrestar la presión

Uno de los temas clave que debe enfatizar es que nadie tiene el derecho de presionar a su hijo o hija a tener relaciones sexuales. Para afrontar la presión de amigos y compañeros (y la presión de los medios de comunicación que suele estimularla), puede empoderar a sus hijos con la capacidad que tienen para enfrentar esa presión, y con los valores que son más importantes que la gratificación inmediata y su libertad absoluta para compartir sus preocupaciones con usted.

Es totalmente natural que los adolescentes tengan preguntas sobre el sexo y la identidad sexual. Si bien las actitudes hacia la identidad sexual (entre otros temas) siguen siendo difíciles y complejas, lo importante es recordar que todos nosotros tenemos esas preguntas en algún momento. Es necesario que los padres sean receptivos al respecto, entiendan el espectro completo de la sexualidad y la orientación sexual, y no intenten canalizarlo en un sector o un área particulares. Acepte las preguntas del adolescente como parte del crecimiento, porque se trata de eso precisamente. Pero al mismo tiempo, permita que el adolescente sepa cuáles son sus opiniones y valores. Reconozca que existen diferencias entre los hechos y su opinión, y sea claro con respecto a ambos.

¿Pero cómo hacerlo de manera tal que los canales se mantengan abiertos? En realidad, se trata de una palabra de cuatro letras. La clave es decirles a sus hijos adolescentes que los aman sin importar en quiénes se conviertan. Pueden ser altos, bajos, gordos, delgados, saludables o estar enfermos, pero los amarán a pesar de todo, y de las decisiones que tomen. Para muchos padres, es más fácil decirlo que hacerlo, pero esa es la clave para criar a un adolescente saludable.

Y no dude en hablar sobre valores, moral y ética en relación con el sexo, sin dar sermones, sino brindando orientación. Al brindarle a su hijo un marco sólido de información y valores, ha dado un gran paso para asegurarse de que cuando sea alguien sexualmente activo, será con el conocimiento, la preparación y la madurez que marcará la transición a la actividad sexual como una elección informada y no un accidente peligroso.

Sexualidad en hombres y mujeres a partir de los 60 años.

¿Qué pasa con la sexualidad en la vejez? Mitos y verdades

La vejez se entiende como la franja de edad que se inicia a partir de los 60 años. En la actualidad 1/5 parte de la población española tiene más de 60 años. Vamos a ver qué pasa y que falsos mitos creamos en la sociedad que luego ellos mismos adoptan e influyen en cómo se ven de manera negativa…

Los cambios fisiológicos en la vejez:

En la mujer → Desaparece la capacidad reproductiva, tras la menopausia disminuye la cantidad de estrógenos y progesterona y hay cambios en la figura corporal y la distribución de la grasa. Puede tardarse más en conseguir la lubricación, hay menos contracciones orgásmicas y se produce una disminución del tamaño del útero y la vagina.

En el hombre → Los testículos se hacen más pequeños y más flácidos. Los niveles de testosterona y la producción de espermatozoides disminuyen. Hay menos volumen de líquido seminal y es menos viscoso. La fuerza eyaculatoria disminuye y la próstata aumenta de tamaño.

Y según las fases de sexuales encontramos que….

  • FASE DE EXCITACIÓN: En la mujer hay menos vasoconstricción y la lubricación puede tardar 10-15 minutos más de lo que tardaba antes. En el hombre puede incrementar el tiempo necesario para obtener una erección.
  • FASE DE MESETA: En la mujer la respuesta del clítoris no se modifica. Los labios mayores no se elevan. Disminuyen las contracciones uterinas. En el hombre esta fase se alarga, hay menos enrojecimiento, menor erección de los pezones y un menor aumento y elevación de los testículos, así mismo disminuye la cantidad de líquido preeyaculatorio.
  • FASE ORGÁSMICA: En la mujer se da una menor duración de las contracciones uterinas, siendo menos rítmicas. En el hombre aumenta el control eyaculatorio, y las contracciones se hacen más lentas y menos vigorosas.
  • FASE DE RESOLUCIÓN: En la mujer es más rápida y los labios palidecen antes. En el hombre hay una detumescencia (disminución de la erección) más rápida y un periodo refractario más largo (necesitan más tiempo para poder iniciar una nueva actividad sexual).

Por lo demás no hay grandes diferencias significativas.

Es importante considerar también las condiciones médicas que pueden darse a estas edades y que pueden incidir en la respuesta sexual, por ejemplo la diabetes, las enfermedades vasculares, la cirugía pélvica o de próstata, las lesiones medulares, el consumo de medicamentos y el consumo de alcohol.

Los cambios psicológicos en la vejez.

Muchas veces los factores que inciden psicológicamente sobre la sexualidad en la vejez se deben a prejuicios culturales o sociales del entorno en que se encuentran. Además hay que tener en cuenta los casos en los que hay viudedad o enfermedades en la pareja. Así mismo pueden sufrirse problemas sociales y económicos que incidan en el estado emocional y de ahí en la sexualidad.

Un aspecto que mucha gente no tiene en cuenta es que hay medicamentos que inciden sobre el deseo sexual (igual que los hay que disminuyen la capacidad de respuesta sexual más fisiológica del organismo), por ejemplo los antidepresivos disminuyen mucho el deseo sexual.

La falta de pareja sexual puede ser una dificultad, la historia previa de la persona (si ha tenido malas experiencias, si ha tenido una vida sexual activa, etc…).

Otro factor importante es la confianza en uno mismo, con la vejez puede aparecer la ansiedad de ejecución o el pensar que por ser mayores ya no lo van a hacer tan bien (algo que no tiene porque ser cierto). A veces esto se relaciona mucho con la condición física, uno puede tener problemas de movilidad, del corazón y tener miedo a que la relación sexual los agrave o a la inversa a que la relación sexual se vea resentida por ello. En cualquier caso esta suele ser una de las mayores presiones psicológicas para ambos sexos.

Muchas veces la actitud de los familiares también puede incidir de forma negativa (o positiva), por ejemplo, si se convive con los hijos puede haber dificultades de intimidad, en ocasiones los hijos pueden rechazar el cambio de pareja (alguien que no es el progenitor original), o si los hijos están en contra de las relaciones a estas edades también puede haber inhibición. La vergüenza es otro factor muy común. En el caso de las personas que están en residencias la actitud de los profesionales del centro y las propias dinámicas del mismo pueden influir muy negativamente, sobre todo por el papel de pasividad e invalidez que se les otorga.

Por supuesto las propias creencias y actitudes hacia la sexualidad serán de suma importancia.

Dos conceptos importantes son la ansiedad de ejecución y la conducta de rol de espectador (no dejarse llevar sino observar el acto como un mero espectador analizándolo desde fuera).

¿Cómo afecta todo esto a la sexualidad?

Sabemos que la capacidad multiorgásmica de la mujer se mantiene en la vejez, además el hombre es capaz de durar más en las relaciones dado a un mayor control sobre la eyaculación y a una necesidad de estimulación mayor, lo que hace posible una mayor duración del coito.

En realidad se entiende que la edad avanzada, cuando los hijos ya son independientes, se dispone de más tiempo para uno mismo, hay mayor autoconocimiento de los deseos y necesidades propios y de los demás y más experiencia, es una de las épocas con mayor potencialidad para una sexualidad satisfactoria, atrás se dejan los temores al embarazo, de inexperiencia, de vergüenza y se da paso a una sexualidad más madura, más plena, con más cariño. Es cierto que se tendrán que tener en cuenta aspectos como la condición física pero tenerlos en cuenta no implica que vayan a impedir la relación.

La sexualidad y la afectividad humanas son inherentes a las personas y finalizan con la muerte (y no antes).

Debemos tener en cuenta que ni el interés ni el deseo sexual desaparecen en personas mayores, la sexualidad se transforma en base a experiencias pasadas pero NO desaparece.

Se ha demostrado que la forma de ejercer la sexualidad en la vejez viene determinada por las actitudes hacia el sexo que el sujeto ha tenido a lo largo de su vida.

La sexualidad y el acto sexual implican una activación cerebral muy positiva, además son un buen ejercicio muscular y respiratorio (salvo en momentos agudos o bajo contraindicación médica).

Las investigaciones en sexualidad en la tercera edad han demostrado que si bien el interés y la actividad sexual van disminuyendo con los años, persisten en una gran mayoría de sujetos. Los factores que inciden tienen mucho que ver con la opinión de los demás y la situación en la que viven ya que influye una falta de oportunidades para ejercer los actos sexuales y una marginación social.

Los cambios en la fisiología sexual propios de esta época influyen en la respuesta sexual pero no la impiden, es cuestión de tenerlos presentes y compensarlos, por ejemplo dedicando más tiempo a los preliminares, utilizando lubricantes si hay dificultad en la lubricación y ejerciendo posturas que sean cómodas para ambos, también se debe encontrar la forma de tener privacidad, en general no tiene por qué tener más dificultad que eso (en la mayoría de casos).

Se trata de tener en cuenta los cambios y no intentar ocultarlos sino tener presentes las dificultades y así poder sortearlas. Si lo pensamos bien, la sexualidad implica problemas a todas las edades, cuando somos jóvenes por inexperiencia y por riesgos de embarazo o enfermedades, más adelante porque la vida en familia, el parto y los hijos las dificultan, cuando crecemos por la monotonía, etc… Por esto debemos ser conscientes que el modelo de comportamiento sexual tal y como se practica en la juventud no puede aplicarse en la vejez, pero en estas edades cobran más importancia la intimidad corporal y la cercanía.

Terapia Sexual. Psicologos Sexologos en Valencia

¿QUÉ ES LA TERAPIA SEXUAL?

La terapia sexual ayuda a tratar disfunciones sexuales teniendo en cuenta todos los aspectos que influyen e interaccionan en la actividad sexual de las personas.

  • ¿QUÉ ES LA TERAPIA SEXUAL?
  • TIPOS DE TRASTORNOS SEXUALES
  • EN QUÉ CONSISTE LA TERAPIA SEXUAL
  • LOS BENEFICIOS DE ACUDIR A UN SEXÓLOGO EXPERTO EN TERAPIA SEXUAL

Los trastornos sexuales son más frecuentes de lo que creemos pero nos sigue costando admitirlo y dar el paso de pedir ayuda a un psicólogo sexólogo. La terapia sexual no tiene otro fin que tener o recuperar una vida sexual plena. El sexo mejora la calidad de vida de las personas y contribuye a garantizar el futuro de las relaciones de pareja.

La terapia sexual requiere una evaluación que incluye tanto un examen médico como psicológico. Es frecuente detectar que la raíz de muchos problemas sexuales se encuentra en la ansiedad, el estrés, miedos, falta de información, desconocimiento, … Acudir a terapia sexual cuando detectamos trastornos sexuales nos puede ayudar a mejorar las relaciones de pareja haciéndolas plenas y mucho más satisfactorias.

TIPOS DE TRASTORNOS SEXUALES

La falta de información y el desconocimiento del cuerpo son las causas más frecuentes de muchos trastornos sexuales que se encuentran en la terapia sexual.

En el sector masculino son habituales los trastornos sexuales como la eyaculación precoz, conseguir o mantener la erección o haber perdido la libido. Pero sobre todo son conocidos los casos en los que un “fallo sexual” de un episodio aislado han conllevado, junto al miedo de volver a repetirse, estados de ansiedad que provocan situaciones más serias entre una pareja.

Entre los trastornos sexuales más habituales asociados a las mujeres se encuentran: dificultades en la penetración, molestias, vaginismo (dolor en el coito), anorgasmia (problemas para alcanzar el orgasmo), falta o bloqueo del deseo sexual o existencia de un modelo sexual centrado excesivamente en la penetración adaptándose sin desearlo a la erótica masculina.

Este tipo de trastornos sexuales tienen solución, pero si no son tratados en una terapia sexual pueden derivar a problemas más graves, sobre todo en consecuencias psicológicas más complejas, dificultando su resolución y generando una crisis de pareja seria.

EN QUÉ CONSISTE LA TERAPIA SEXUAL

Lo primero que procurará un psicólogo sexólogo en una terapia sexual es determinar las causas y todo aquello que pueda estar influyendo.

Descartados los problemas de carácter fisiológico u orgánico, ejercerá una función educativa para eliminar los prejuicios que suelen estar detrás de los problemas sexuales entre parejas.

En una terapia sexual se marcarán pautas de comportamiento personalizadas a la pareja para ir mejorando factores que influyen directamente en el acto sexual. La pareja irá trabajando a nivel afectivo, perdiendo miedos, vergüenzas, culpa, … pasando a la realización de actividades prácticas que permitirán aprender comportamientos eróticos sanos y placenteros. Todo marcado por un psicólogo sexólogo profesional especialista en este tipo de terapias.

La terapia sexual puede combinar distintos tipos de terapias: individuales o en pareja. Se llevan a cabo sesiones diferentes en las que se expresarán conflictos, se evaluarán síntomas y se analizará el desarrollo sexual alcanzado. Todas ellas alternándose con tareas que deberán de realizarse en el hogar.

La duración de este tipo de terapias no está determinada ya que puede conllevar periodos de dos o tres meses a varios años. Todo depende de las personas implicadas el tipo de trastornos sexuales que se presenten.

LOS BENEFICIOS DE ACUDIR A UN PSICÓLOGO SEXÓLOGO EXPERTO EN TERAPIA SEXUAL

Los especialistas en terapia sexual disponen de recursos para ayudar a solucionar todo tipo de trastornos sexuales ayudando a mejorar la calidad de vida de las personas implicadas.

Asistir a terapia sexual será un beneficio para uno mismo y para la pareja, ya que uno de los puntos a considerar es comprender la importancia que tiene disfrutar del sexo teniendo en cuenta las necesidades sexuales de las personas implicadas.

Problemas de pareja y Eyaculacion precoz.

Cuando hablamos de eyaculación precoz nos referimos a un falta de control en la fase del orgasmo. Es decir, se trata de eyacular antes de lo que nos gustaría durante nuestras relaciones íntimas. En los casos más graves la eyaculación precoz, puede generarnos grandes problemas de pareja. Llegando a eyacular antes de la penetración o segundos después. Haciendo de nuestros actos sexuales algo insatisfactorio.

La eyaculación precoz es uno de los problema sexuales más frecuente en hombres, afectando a entre el 25 y el 40 % de los hombres.

LA EYACULACIÓN PRECOZ GENERA PROBLEMAS DE PAREJA

Casi todos los hombres pueden experimentar eyaculación precoz en algún momento de sus vidas. Nuestro problema puede surgir cuando no podemos evitar que se produzca de manera recurrente. Cuando esto ocurre no es de extrañar que se vea afectada nuestra autoestima sexual. Por otro lado, puede que nos domine el miedo y el nerviosismo de que pueda volver ocurrir. Generándonos gran ansiedad y estrés. Es decir, entramos en un círculo vicioso. La eyaculacion precoz se convierte en un problema sexual que se reitera y genera problemas de pareja.

¿Cómo afecta entonces a nuestra relación?

Cuando tenemos eyaculacion precoz muchas veces surgen problemas de pareja, ya que ambos miembros no consiguen disfrutar del sexo. Asimismo, al padecer eyaculación precoz nuestro sexo suele durar muy poco, por lo que nuestra pareja no consigue vivir una satisfacción sexual. En la misma línea puede que empecemos a experimentar sentimientos negativos en la relación sexual, generando en ambos gran frustración.

Por otro lado, cuando esto transcurre en el tiempo, empezamos a vivir nuestras relaciones sexuales como algo decepcionante y puede que las evitemos. Cuando esto ocurre muchas veces dejamos de mantener actividades sexuales, por miedo a vivir un fracaso de nuevo o por que se vea afectada nuestra motivación en el sexo. Es decir muchas veces la eyaculación precoz genera problemas en la pareja, y puede que nuestro deseo y apetito sexual disminuya por ambos miembros.

Muchas de estas consecuencias provocan que la relación y la comunicación sexual y afectiva en la pareja se vea afectada. Llegando a sentir resentimiento u hostilidad con nuestra pareja. Todo ello, solo provoca que cada vez nos sintamos más alejados de nuestra relación, y por lo tanto nuestra llama sexual se vaya apagando. En el peor de los casos pueden existir infidelidades por insatisfacción por parte de la pareja o al contrario por buscar una solución por parte de quien lo padece.

QUÉ PODEMOS HACER SI PADECES EYACULACION PRECOZ

Lo principal para cuando sufrimos eyaculacion precoz y comienzan a surgir problemas de pareja es hablarlo. Es decir, ambos miembros de la pareja deben conocer y ser conscientes del problema y poder juntos buscar soluciones. El mayor problema existe cuando por vergüenza o por sentimos incómodos, no nos atrevemos hablar del tema. Y por lo tanto, haciendo que nuestras emociones negativas crezcan y alojandonos cada vez más de nuestra pareja.

Sino buscamos solución cuando padecemos eyaculacion precoz, es posible que surjan problemas de pareja y que finalmente terminemos con la relación sentimental.

Si tenéis problemas en vuestras relaciones sexuales, junto con un especialista y un tratamiento psicológico podéis volver a disfrutar del sexo. La eyaculacion precoz es algo que afecta a ambos miembros de la pareja. Por ello es primordial que ambos miembros queráis cooperar. Es decir, junto con vuestro sexólogo podéis reconstruir una nueva vida sexual y vivirla de manera satisfactoria. Puedes contar con nuestro equipo de sexólogos siempre que lo necesites. Estamos para ayudarte.

Aunque se trata de una disfunción sexual masculina, la eyaculación precoz “no es un problema solo de los hombres, sino de la pareja”, según han puesto de relieve los expertos internacionales que han participado en la puesta de largo de la campaña, avalada por la Sociedad Europea de Medicina Sexual (ESSM).

“A largo plazo y sin ser tratada amenaza el futuro de una relación y da lugar a separaciones y divorcios”

“Es una cuestión de tiempo, llega demasiado pronto; pero también de control”.

 

Bastan uno o dos minutos para que se produzca la eyaculación e, incluso, en algunos casos, llega antes de la penetración. Bochorno y vergüenza es lo que sienten los afectados y es la principal razón por la que no hablan del problema ni acuden al médico. También suele ocurrir que muchas veces los afectados no lo perciben como un problema médico “real”, con causas y tratamientos disponibles. Y si en el hombre produce vergüenza, en la mujer, frustración. Pero ella, según los expertos, puede jugar un papel fundamental en la solución.