Sindrome de la Disfuncion Sexual de la Pareja.

La característica principal es la presencia de una patología (enfermedad) de respuesta sexual en uno de los miembros de la pareja, instalando en consecuencia una patología (enfermedad) al otro integrante, el cual era previamente sano al respecto, considerando como condiciones: una interacción sexual frecuente y un míni
mo de seis meses en pareja.

¿Qué es el Síndrome de la Disfunción Sexual de la Pareja?

Este síndrome, en general, comienza desde el mismo momento en que se constituye la pareja. Al continuar la interacción sexual en el tiempo, el cuadro clínico tiende a completarse. El afecto en ocasiones, se incrementa, permitiendo la continuidad de la relación y en otros casos se desarrolla una discordia progresiva que conduce a la disolución. (Bianco, 1990. ). Las asociaciones más frecuentes son:

1.-Mujer con VAGINISMO el varón en consecuencia desarrolla una DISFUNCION ERECTIL. En este punto es necesario tener claro que el “vaginismo” es la contracción espástica e involuntaria de los músculos pélvicos en la hembra, provocada por la intención de penetración. En estudios hechos por Masters y Johnson, reportan lo siguiente: El vaginismo puede ser tan grave hasta el punto que no permita consumar el matrimonio.

Las parejas consultantes frecuentemente confunden los espasmos involuntarios con la presencia de un himen resistente. El vaginismo se encontró con frecuencia tanto en matrimonios con coitos muy escasos como en el caso de matrimonios inconsumados. Es interesante que el síndrome tenga un alto porcentaje de asociación con la disfunción eréctil del compañero, proporcionando una evidencia clínica más amplia para apoyar una evaluación y tratamiento simultaneo de ambos compañeros cuando la alteración sexual dentro de la unión marital es la queja presente.

En retrospectiva, cuando la disfunción eréctil y el vaginismo existen en un matrimonio, es difícil de asegurar si de un modo u otro había espasmo involuntario en el orificio de la vagina antes del fracaso del intento de coito, o si el vaginismo surgido a partir del alto nivel de frustración sexual de la mujer se desarrollo en forma secundaria a la insegura erección de la pareja. Hay casos donde repercute en él varón, hay otros donde el espasmo vaginal ha existido por años sin reflejarse en alguna alteración del varón. En muchos casos, el varón se satisface con la eyaculación, con la penetración mínima o parcial, o cuando el espasmo involuntario solo demora pero no rechaza la penetración vaginal.

2.-Varón con EYACULACION PRECOZ su compañera BAJA LA FRECUENCIA DE FUNCIONAMIENTO SEXUAL. Es raro que varones con estudios escolares primarios o que cursaron durante poco tiempo la escuela secundaria consulten por problemas de “Eyaculación precoz”. En este nivel sociocultural, el hombre por lo general domina la pauta de la función sexual dentro de la pareja, y su mayor interés se centra en su propia satisfacción. La rapidez de la eyaculación no se considera un riesgo, incluso puede proporcionar a la hembra satisfacción si ella acepta y cumple el rol de objeto sexual, sin exponerse a creer en la igualdad de los sexos, en los privilegios y placeres del funcionamiento sexual.

La rápida satisfacción sexual es aceptada con frecuencia como una bendición por aquellas hembras que viven en los niveles restrictivos inherentes a su sub-cultura. Por supuesto ellas son libres de disfrutar del orgasmo sí este se desarrolla, pero ninguno de los miembros de la pareja, generalmente, considera que es responsabilidad del varón ayudar o favorecer la respuesta sexual de la mujer. En una pareja cuya pauta establecida es la de “eyaculación precoz”, es la hembra la que se lamenta. Si el hombre eyacula regularmente durante el precoito o durante sus intentos de coito, o incluso en los primeros empujes del pene, raramente surge la oportunidad para una efectiva expresión sexual de la hembra.

Una y otra vez las tensiones sexuales de la mujer se elevan en el precoito, luego incitada por la estimulación adicional del proceso de penetración, solo para enfrentarse con una casi instantánea eyaculación y subsecuente perdida de la erección del pene. Hay un alto nivel de frustración femenina, en particular cuando esta respuesta masculina se repite en forma rutinaria, situación que complica la relación de pareja desarrollando en la hembra previamente sana una disminución o casi abolición de la “frecuencia de deseo sexual” para evitar dicha frustración.

Cuando el hombre con eyaculación precoz proyecta casarse, puede haber, por parte de su futura esposa, una expresión concerniente al “periodo de compromiso” para su pauta sexual. No obstante, los cónyuges confían en que la ausencia de control eyaculatorio será resuelta con la comprensión y cooperación de la flamante esposa u la continuidad de la exposición sexual que se deriva inevitablemente del privilegio del casamiento.

La reacción general de una mujer con una pareja varón, precoz, es relativamente típica. Los primeros meses o años de instalada la relación, la respuesta sexual es de tolerancia, comprensión, con silenciosa expectativa de que el problema se va a solucionar con amor y mutua cooperación. Con el tiempo se auna a la continua eyaculación precoz el frecuente empeoramiento desarrollando su impotencia. La mujer expresa su angustia, lo acusa de utilizarla como objeto de satisfacción sexual, de egoísta, etc.

Estas esposas que se quejan son una legión, lo que les resulta más difíciles es ser usadas antes que amadas sexualmente. Ellas enfocan el problema de la siguiente forma:

A- En orientación profesional para ella.
B- Exigiendo a su esposo que busque ayuda profesional.
C- Disfrutando de satisfacción sexual proporcionada por otro(a) compañero(a).
D- Realizando la combinación de estas tres posiciones

3.- Mujer con DISFUNCION ORGASMICA el varón desarrolla DISFUNCION ERECTIL. Hay importantes verdades acerca de la interacción sexual femenina y masculina que ubican a la mujer en una posición negativa desde el punto de vista de la igualdad de la respuesta sexual. En primer lugar se considera la necesidad física de la mujer de tener un compañero que funcione sexualmente en forma eficaz. Durante el coito la mujer anorgásmica esta en desventaja respecto a su compañero sexual. Su primer miedo es la incapacidad de responder como mujer, con frecuencia el segundo es la incompatibilidad sexual masculina.

La mujer con alteración orgásmica desarrolla en el varón disfunción eréctil, en consecuencia a la frustración de no lograr un coito operativo para ambos. La constante ausencia de los orgasmos en la mujer lo condicionan como pareja a no alcanzar una excitación completa. Se suman una serie de factores negativos como “pensar y no sentir”, “dar y no recibir”, la idea de fallar, la exigencia personal, la demanda de la pareja, la ansiedad, etc.

Al presentarse esta alteración en el varón se forma un circulo vicioso, ya que existe una correlación entre la erección completa, introducción del pene, el mantenimiento de la erección y la realización orgásmica de la hembra durante el coito. No solo hay pocas oportunidades biofísicas para completar su ciclo sexual, sino que desarrolla el concepto de ser sexualmente incapaz de excitar a su pareja.

4.-Varón con DISFUNCION ERECTIL desarrolla en la mujer DISFUNCION ORGASMICA. Esta situación se presenta como el caso anterior invirtiendo el orden del individuo, es decir, en este punto es el varón quien trae la patología sexual a la pareja, alterando la fisiología de la respuesta sexual en la mujer.

En estudios realizados se demostró, que el mayor porcentaje en las hembras, de alcanzar su máxima excitación sexual es en el momento mismo de la penetración, fase del ciclo sexual comprometida en el varón que presenta incapacidad de alcanzar y/o mantener una erección en una disfunción eréctil. En las diversas actitudes de la pareja, resalta la perdida psicológica de la virilidad, hombría, autoestima y seguridad en el varón. La mujer presenta frustración, insatisfacción, se siente poco atractiva y poco deseada por su pareja.

Fuente: www.miguelsira.com Dr. Miguel Sira. Caracas. Venezuela.

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