Infidelidad en la Pareja. La terapia funciona.

Terapia de pareja después de la infidelidad.

La infidelidad en las relaciones de pareja es la primera causa de divorcio; produce unas fortísimas reacciones emocionales y causa ansiedad y depresión. Pero no todas las parejas en las que se da la infidelidad se separan algunas mantienen su relación por muchas razones. Algunas de esas parejas acuden a terapia; pero la recuperación de la pareja después de la infidelidad es uno de los problemas más difíciles de la terapia de pareja.

No todas las parejas en las que se da la infidelidad se separan, algunas se reconcilian y continúan su relación superando el problema. El proceso de reconciliación es difícil y muchas veces es necesaria la intervención terapéutica para llevarlo a cabo. La infidelidad se considera, además, uno de los más difíciles asuntos a tratar en la terapia de pareja (Whisman, Dixon, y Johnson, 1997).

Dupree y otros (2007) han realizado una revisión de los métodos ahora existentes para proponer un tratamiento basado en el consenso entre los expertos. En todos los que consideran encuentran como elemento fundamental la propuesta de que se dé un proceso de perdón que lleve a la reconciliación.  El perdón es un proceso que tiene efectos saludables en la persona que perdona promoviendo su salud mental; pero ha sido incorporado al quehacer terapéutico en fechas muy recientes y no hay un consenso muy elaborado sobre cuales son los procesos que se han de seguir para llevarlo a cabo (Wade, Johnson, y Meyer, 2008). Se puede afirmar que la reconciliación que se busca en la pareja después de la infidelidad tiene que pasar por un proceso de pedir perdón y perdonar.

Qué es la infidelidad.

La fidelidad es una de las bases sobre las que se construyen la inmensa mayoría de los matrimonios y de las parejas que mantienen una relación estable. Ahora bien, raramente se establece de forma explícita y clara en qué consiste ser fiel. Muchas veces no se hacen explícitos los comportamientos que son admisibles para cada uno en la relación de pareja. Se dan por supuestos, es decir, se establecen de forma implícita de acuerdo con elementos como los usos sociales, o las costumbres y suposiciones de las familias de origen o del contexto social de cada cual.

Generalmente se ha venido considerando la infidelidad como el hecho de tener relaciones sexuales fuera de la pareja. Ahora bien, en los últimos tiempos se ha ampliado esta definición teniendo en cuenta otros hechos que constituyen también infidelidad como las relaciones emocionales y románticas. Así Hall y Fincham (2006) siguiendo a Glass (2002) consideran la infidelidad como “una relación sexual, romántica o emocional que viola el compromiso exclusivo con la relación de pareja”.

Un aspecto importante de la infidelidad es el hecho de que, en general, se da en secreto. El secreto es un aspecto que implica traición a lo pactado tácitamente y es un elemento importante a la hora de romper la confianza necesaria y básica sobre la que se establece la relación de pareja. Se plantea así uno de los objetivos terapéuticos más difíciles, la restauración de esa confianza.

Terapia de Pareja tras la infidelidad. el perdón.

Perdonar es un elemento relativamente nuevo en la terapia, comienza a introducirse tímidamente en los años 70; pero no es hasta los 90 cuando se empieza a considerar una herramienta terapéutica a tener en cuenta (Wade y otros, 2008), aunque sus efectos positivos en la persona son importantes.

Hay consenso en considerar que perdonar consiste en un cambio de conductas destructivas voluntarias dirigidas contra el que ha hecho el daño, por otras constructivas. (McCullough, Worthington, y Rachal, 1997).  Algunos consideran que perdonar no solamente incluye que cesen las conductas dirigidas contra el ofensor, sino que incluye la realización de conductas positivas (Wade y otros, 2008). En consecuencia, para perdonar, es preciso comprometerse, por el propio interés, con el pensamiento de querer lo mejor para esa persona, aunque sea solamente que recapacite y no vuelva a hacer daño a nadie o deseando que le vaya bien en la vida, etc.

Si el proceso de perdón se hace adecuadamente, se modificarán en consecuencia, los sentimientos hacia el ofensor. Aunque algunos autores consideran que son los sentimientos los que originan las conductas, desde la terapia de aceptación y compromiso se parte de que los pensamientos, sentimientos, sensaciones y emociones no condicionan obligatoriamente la conducta y que lo importante es la modificación de la conducta, que finalmente llevará a un cambio en los pensamientos, sentimientos, sensaciones y emociones. Por eso, perdonar no es contingente con la reducción o cese total de los pensamientos o sentimientos “negativos”; no es un estado afectivo o una condición emocional ni una colección de pensamientos y sentimientos; perdonar es una conducta libremente elegida de compromiso y determinación (Zettle y Gird, 2008). Pero perdonar no implica necesariamente la reconciliación. La reconciliación implica continuar la relación con el infiel y, en esa relación, ha de haber conductas constructivas explícitas.

Reconstrucción de la Pareja en Terapia.

Una de las primeras preguntas que se hacen las parejas cuando llegan a la terapia es si es posible o no recuperar la ilusión y el amor. La respuesta a esta pregunta es que es posible recuperar una relación totalmente gratificante, salvo que no haya cooperación de uno de los miembros o que el daño debido a la traición sea demasiado grande para poder con él.

Según Olson y otros (2002) aunque las personas infieles dicen claramente que la infidelidad no fue algo positivo, muchos de ellos, describen cambios provechosos en su vida a raíz de la infidelidad. Así afirman que se ha desarrollado una relación de pareja más íntima, ellos son más asertivos, han colocado la familia en un lugar más importante en sus vidas, se cuidan mejor ellos mismos, y se dan cuenta de la importancia de la comunicación en la pareja.

En el camino de la reconciliación que se da en estas parejas destacan como elementos importantes la continuidad de la comunicación, encontrar ayuda fuera de la pareja, tener mucha paciencia y ofrecer el perdón (Olson y otros, 2002). La gran mayoría de los autores, de forma análoga, proponen una serie de fases en las que se van organizando los procesos hacia la reconciliación. Consideran una primera etapa de desactivación del impacto emocional que ha sufrido el traicionado. En ella se incluye la evaluación y la planificación del tratamiento. Una segunda etapa que enfatiza en los procesos cognitivos que permiten el reencuadre de lo ocurrido. Finalmente, una tercera etapa de perdón y reconciliación (Gordon y otros, 2004; Dupree y otros, 2007, Johnson, 2005). El momento de la decisión de continuar o no con la pareja puede darse en distintas fases de la terapia. Gordon y otros (2004) la sitúan en la fase segunda o en la última fase, después del perdón.

Proponer una serie de fases sugiere de alguna forma una secuencia temporal o causal que hay que seguir obligatoriamente. Sin embargo, lo que ha de darse es un conjunto de tareas que conduzcan al perdón y a la reconciliación. Esas tareas se ejecutan principalmente, pero no de forma exclusiva, en determinados momentos del proceso de reconstrucción de la pareja; ahora bien no dejarán de ser necesarias en cualquier momento del proceso. Por ejemplo, todos los autores reconocen que, aunque se haya desactivado en cierta medida la emocionalidad del traicionado, ante un estímulo o pensamiento determinado pueden volver a aparecer fuertes reacciones emocionales.

Vaginismo y relaciones sexuales dolorosas

Cuando las relaciones sexuales son dolorosas

El vaginismo es la dificultad de realizar el coito, debido a la contracción involuntaria de los músculos que rodean la vagina, y que se produce al tocarla o presionarla. Esta contracción hace que se cierre parcial o totalmente y provoca que la penetración del pene sea dolorosa.

Síntomas del vaginismo

El vaginismo puede manifestarse como una leve incomodidad, una sensación de ardor, o un dolor intenso en el momento de la penetración. A veces, pueden alternarse periodos de agravamiento o mejoría de forma espontánea.

Si padeces estos síntomas que dificultan tus relaciones sexuales, debes consultar con un Psicólogo, especialista en Sexología o Sexólogo.

¿Por qué es importante tratarlo?

El vaginismo es una disfunción sexual femenina que afecta al 12% de las mujeres, que tiene solución y no tiene por qué representar un problema grave. Es importante tratarlo, ya que suele generar angustia, frustración, culpa y baja autoestima, entre otras emociones; llegando en algunos casos, a pensar en la imposibilidad de formar una familia.

No solo afecta en el plano sexual, sino que en muchas ocasiones puede generar problemas al introducir tampones o al someterse a una revisión ginecológica.

Dado que la sexualidad sigue siendo todavía un tema muy privado y algo “tabú”, algunas mujeres afectadas pueden esperar hasta dos años para hacer la consulta al especialista en Sexología.

¿Cuándo aparece el vaginismo?

El vaginismo suele aparecer en la adolescencia, al iniciarse las relaciones sexuales y es en estos casos cuando se considera primario. También puede darse en edades más avanzadas, sobre todo en periodo menopáusico, en mujeres que no han tenido problemas de relaciones a lo largo de la vida. En este caso se trataría de vaginismo secundario.

¿Cuáles son las causas del vaginismo?

Las causas que generan el vaginismo se deben a dos factores principales:

Orgánicos:

  • Himen hipertrófico
  • Endometriosis
  • Tumores
  • Cicatrices
  • Hemorroides
  • Alteraciones en la piel de la vulva

Psicológicos (son los más frecuentes)

  • Ansiedad antes de la penetración
  • Miedo a padecer dolor
  • Miedo a quedar embarazada
  • Haber experimentado experiencias sexuales negativas
  • Haber sufrido violación o abusos
  • Depresión
  • Baja autoestima

¿Cómo se diagnostica el vaginismo?

El vaginismo se diagnostica por los síntomas que presenta la paciente y por la exploración ginecológica. En primer lugar, debes explicar a tu sexólogo  y/o ginecólogo exactamente lo que sientes cuando mantienes relaciones sexuales, y una vez tenga esta información, te realizará una exploración para descartar otras causas que puedan impedir la penetración.

¿Qué tratamientos existen para el vaginismo?

El vaginismo es una disfunción sexual que no se suele resolver sin ayuda, pero que el porcentaje de éxito es muy elevado. Principalmente, el tratamiento se centra en reducir la tensión de los músculos vaginales y el temor al dolor que sientes al tocarte la vagina o cuando mantienes relaciones sexuales. Si la causa es orgánica, existen tratamientos y técnicas para solucionar el problema. Cuando la causa es psicológica, los especialistas recomiendan abordarlo desde diversos frentes, como la eliminación de ideas erróneas relativas a la penetración, así como el control de la ansiedad que pueda aumentar la tensión muscular.

Para disminuir esta reacción refleja, hay ejercicios de tacto y exploración para desensibilizar la zona genital del dolor

También existen otros ejercicios, llamados Ejercicios de Kegelque implican la contracción y relajación de los músculos del suelo pélvico, que son los que controlan la orina.

Lubricación sexual en el hombre y en la mujer

Todo lo que tienes que saber sobre la lubricación sexual.

1.    Qué es la lubricación  sexual?

Se llama lubricación sexual a la manifestación característica de la excitación sexual femenina, se produce un incremento en la producción de líquido vaginal secundario a un aumento de la dilatación de los plexos vasculares subepiteliales (similar a la erección del pene en el hombre). Este proceso tiene como utilidad fisiológica facilitar el proceso de penetración y los movimientos del pene dentro de la vagina, así como mantener un pH neutro que facilite la supervivencia de los espermatozoides dentro de la misma; aunque no es imprescindible para la viabilidad espermática.

2.    Se le llama también lubricación vaginal, por qué?
Probablemente porque incluso sin un estímulo excitatorio, la vagina se encuentra humedecida por una película de liquido, la cual es favorecida por lo estrógenos y por las secreciones mucosas producidas por un tejido especializado que se encuentra en el cuello de la vagina y que le confiere un aspecto sedoso.

3.    Cómo se da la excitación en la mujer?
La excitación constituye la primera fase de la respuesta sexual tanto en hombres como en mujeres, y corresponde a un reflejo Neurovascular desencadenado por un estímulo sexual sea visual, psíquico o físico; en este proceso de desarrollan una serie de cambios genitales y extra genitales que son consecuencia de un mayor aflujo de sangre a los órganos genitales. En la mujer, inicia con la lubricación (en pocos segundos en mujeres jóvenes y en 2-4 min en maduras); se presenta aumento de tamaño y expansión de la vagina y del clítoris para facilitar su estimulación.

4.    Cómo se da en el hombre?

En el hombre la fase de excitación se corresponde con un aumento considerable de los niveles de testosterona en sangre; se produce como se menciona previamente un aumento de flujo sanguíneo a nivel genital, lo que conlleva a vasocongestión de los tejidos esponjosos del pene que se traduce con la erección del mismo; los testículos aumentan de tamaño ligeramente y se aproximan mas al cuerpo. Además debido al aumento del flujo los genitales oscurecen momentáneamente.

5.    Qué se denomina como Trastorno Excitatorio Femenino
Se denomina a un conjunto de entidades clínicas que reflejan una disfunción del reflejo Neurovascular en el proceso de excitación en la mujer. Se podría decir que es el equivalente a la disfunción eréctil masculina y comprende la disfunción lubricativa (falta de lubricación y resequedad vaginal, sin comprometer el deseo y el apetito sexual), y la disfunción eréctil clitoridiana (se reemplaza la reacción normal de placer y agrado con la estimulación del clítoris, por una reacción de dolor, intolerancia y finalmente anestesia)

6.    Por qué pasa que la lubricación es baja?
Las alteraciones en la excitación femenina pueden ser secundarias a diversas causas:

·    Orgánicas: por patologías locales genitales cono vagina inmadura, agenesia vaginal (ausencia de vagina), las cuales son raras, o por patologías sistémicas de carácter neurovascular como Diabetes Mellitus (por daño vascular), Hipertensión arterial (daño vascular + uso de medicamentos antihipertensivos) o hipotiroidismo. Al igual que por estilos de vida sedentario, hipercolesterolemia, estrés, tabaquismo, alcoholismo.

·    Farmacológicas: antihipertensivos, antidepresivos, anticonceptivos, abuso de sustancias (cocaína).

·    Psicológicas: constituye el 90% de los casos. Ansiedad, ignorancia, prejuicios, mitos.

No se puede dejar de lado, en el caso de la mujer, el período del climaterio (perimenopausia), que conlleva una serie de cambios hormonales que se ven reflejados en cambios anatómicos (reducción del vello y grasa pubiana y atrofia de labios mayores, disminución de la lubricación vaginal, adelgazamiento y pérdida de elasticidad de las paredes de la vagina), los cuales favorecen trastornos en la fase de excitación sexual.

7.    Algún cuidado de importancia que se deba que tener?
Basados en las causas expuestas previamente, los principales cuidados van encaminados a llevar una vida sana, realizarse controles médicos periódicos y principalmente evitar la formación y fortalecimiento de mitos y creencias por medio de la educación y el diálogo principalmente con la pareja.

Anorgasmia Femenina. Tratamiento en Terapia Sexual

Evaluación y tratamiento de la anorgasmia femenina

En «The Second International Consultation on Sexual Medicine» se definió el trastorno del orgasmo o anorgasmia, como «a pesar de una adecuada excitación hay ausencia, notable disminución de la intensidad o retraso del orgasmo, con cualquier tipo de estimulación».

En una reciente revisión de 34 estudios, las cifras de anorgasmia oscilan entre el 20 y el 50%. En mujeres españolas se estima una incidencia de entre un 5 y un 40%, y después del deseo sexual hipoactivo es la segunda causa de consulta entre las pacientes que acuden al Instituto Andaluz de Sexología y Psicología (IASP).

Pero, a pesar de la alta incidencia, no hay medidas farmacológicas específicas y se han usado con poco éxito la mirtazapina y la yohimbina, inhibidores de la fosfodiesterasa cinco y apomorfina. En los últimos años se ha prodigado mucho el uso de geles clitorídeos y del Eros device®.

Para Billups et al con el Eros® mejora el 42% de las mujeres que presentan alguna disfunción sexual; sin embargo, en el IASP sólo el 1,25% encontró satisfacción con el aparato.

En cuanto a los geles clitorídeos, como el Viacrem®, Donacreme®, etc., en el IASP se puso de manifiesto una eficacia del 6,25%.

En definitiva, no se dispone de ningún fármaco que haya demostrado ser claramente eficaz, como ocurre en la disfunción eréctil del varón, por lo que la estrategia terapéutica más efectiva en la actualidad sigue siendo la terapia sexual.

Qué es y qué Causa la Anorgasmia

La anorgasmia es la inhibición continua del orgasmo, se manifiesta por la ausencia del orgasmo tras una fase de excitación normal. Es, junto con la falta de deseo o frigidez, una de las disfunciones sexuales más comunes en la mujer.

Hay varios tipos de anorgasmia:

  • Anorgasmia primaria: la sufre quien nunca ha sentido un orgasmo, ni en pareja ni por masturbación.
  • Anorgasmia secundaria: la sufre quien, tras una época de haber tenido orgasmos, deja de experimentarlos.
  • Anorgasmia absoluta: cuando la mujer no es capaz de alcanzar el orgasmo mediante ningún procedimiento.
  • Anorgasmia relativa: cuando obtiene el orgasmo de una forma determinada (por ejemplo, solo con la masturbación).
  • Anorgasmia situacional: cuando puede alcanzar el orgasmo sólo en determinadas circunstancias específicas.

Sobre las causas, contarte que en un 95 % de los casos la anorgasmia tiene causas psicológicas, el 5 % restante puede deberse a la ingesta continuada de algun medicamento, un traumatismo o alguna enfermedad.

Las causas psicológicas pueden ser diversas como los condicionamientos culturales, traumas sexuales, factores interpersonales, falta de información sobre la sexualidad, estrés, angustia, temores, culpas, conflictos de pareja, etc.

Cuídate si Sufres de Anorgasmia

Si sufres de anorgasmia te estás perdiendo uno de los mejores momentos de la vida, el orgasmo es algo muy especial que no solo representa placer y satistacción, es una función más de nuestro cuerpo-mente y como tal es necesaria para una salud plena.

Aunque la anorgasmia no representa un problema directo para nuestra salud, las mujeres que la sufren pueden tener otro tipo de problemas relacionados con la ausencia del orgasmo:

  • Estrés, ansiedad o estados depresivos. El orgasmo es la mejor “pastilla” anti-estrés y anti-depresión.
  • Problemas de pareja. Una vida sexual plena es parte de una relación feliz y duradera.
  • Sobrepeso. En muchas ocasiones la ausencia del orgasmo hace que la comida sustituya al sexo.
  • Dolores menstruales y de cabeza. Las endorfinas que se liberan durante el orgasmo reducen estas dolencias.
  • Envejecimiento prematuro. El orgasmo estimula en la mujer una hormona capaz de rejuvenecer su aspecto.
  • Baja autoestima. La anorgasmia puede hacerte sentir mal contigo misma y generar dificultades con tu autoestima.
  • Emociones negativas. La falta de orgasmos genera sentimientos de enojo, rabia e insatisfacción hacia tu pareja.

Tratamiento para la anorgasmia

Ya te has puesto en marcha. Ahora, queremos decirte que puedes encontrar la solución. No permitas que tu relación de pareja ni tu autoestima se sigan viendo afectadas por esta causa.

En Sexólogos Valencia trabajamos desde una terapia cognitivo conductual y ecléctica, para que obtengas resultados lo antes posible. A lo largo de la terapia formaremos un equipo con una meta común: ayudarte a superar la anorgasmia.

¿Qué técnicas y métodos utilizamos?

  • Orientación sexual. Te ayudaremos a desterrar los mitos y las falsas creencias que afectan tu respuesta sexual y originan la anorgasmia. Para ello, nos basamos en información científica actualizada.
  • Psicoterapia individual. A través de la psicoterapia exploraremos las causas del problema, para poder erradicar de raíz los conflictos psicológicos que están alimentando la anorgasmia.
  • Terapia de pareja. Si la anorgasmia tiene su origen en un problema de pareja, es imprescindible solucionar esta dificultad, por lo que trabajaremos con ambos para fortalecer vuestra relación y solucionar los conflictos latentes.
  • Ejercicios de terapia sexual. La mayoría de las mujeres aprenden a experimentar el orgasmo a medida que prueban diferentes estimulaciones y conocen mejor su cuerpo. Por eso, te explicaremos ejercicios que te ayudarán a eliminar los condicionamientos sexuales que te impiden disfrutar al máximo del encuentro íntimo.

 Estos son los beneficios que conseguirás con nuestra terapia sexual:

  • Eliminar el sentimiento de culpabilidad y la vergüenza.
  • Alcanzar orgasmos placenteros y una mayor seguridad en tus relaciones sexuales.
  • Mejorar la relación de pareja y la comunicación.
  • Aumentar tu autoestima y el nivel de satisfacción en general.
  • Conocer mejor tu cuerpo y tu respuesta sexual.

Diagnóstico y Tipos de Eyaculación Precoz

Pautas que determinan el diagnóstico y los tipos de eyaculación precoz.

Estos son los 4 factores que se valoran para definir la eyaculación precoz: tiempo hasta la eyaculación (TLEI), capacidad para controlar la eyaculación, estrés ante las relaciones íntimas y problemas para relacionarse por miedo a mantener relaciones.

Para diagnosticar la eyaculación precoz el sexólogo o psicosexólogo se basa principalmente en la historia clínica y sexual del paciente. Para ello le preguntará por su estado de salud, tratamientos y hábitos (p. ej. consumo de drogas, tabaco, alcohol…), y necesitará conocer diferentes factores relacionados con su vida sexual como, por ejemplo, si le pasa desde siempre o más bien en momentos puntuales, entre otras cuestiones.

¿Qué es el tiempo de latencia eyaculatoria intravaginal o TLEI?

De esta manera se define el tiempo que tarda un hombre en eyacular desde que empieza la penetración. Esta medida por sí sola no sirve para decidir si un hombre tiene o no eyaculación precoz, porque la sensación de control sobre la eyaculación también tiene un papel importante, pero se ha observado que el TLEI está muy relacionado con el nivel de satisfacción en las relaciones sexuales.

¿Cómo pueden evaluar en consulta la satisfacción con las relaciones, el miedo y el impacto en la calidad de vida?

Hay unos cuestionarios específicos que permiten al sexólogo conocer el grado de satisfacción sexual, control y angustia, aunque estos no se utilizan habitualmente en consulta.

¿Qué tipos de eyaculación precoz existen?

Se han definido cuatro tipos de eyaculación precoz:

  • Eyaculación precoz primaria o de por vida: se caracteriza por presentar problemas desde la primera relación sexual en todas o casi todas las veces y por un TLEI (tiempo hasta la eyaculación) menor de 1 minuto.
  • Eyaculación precoz secundaria o adquirida: en este caso las relaciones en el pasado transcurrían con normalidad y la eyaculación precoz aparece como consecuencia de un problema físico (como la prostatitis) o psicológico (estrés, problemas de pareja…). En este caso el TLEI es menor de 3 minutos.
  • Eyaculación precoz variable: este tipo se caracteriza porque de forma irregular e inconsistente se alternan periodos de eyaculación normal con otros de eyaculación rápida, por lo tanto, el TLEI puede ser normal o corto.
  • Eyaculación precoz subjetiva, en este caso hay una sensación subjetiva de eyaculación rápida aunque el TLEI es normal o incluso más duradero. Para tratarlo se recurre principalmente a terapia psicológica porque no hay una causa física que lo provoque.

Recordamos que lo ideal, si cree que puede padecer eyaculación precoz, es acudir a un especialista (psicosexólogo, sexólogo clínico, urólogo sexólogo, sexólogo andrólogo, …), ya que éste será la persona indicada para el tratamiento de esta dificultad.

Tan solo el 9% de los afectados por esta dificultad sexual acuden a un especialista en sexología o Sexólogo, y es aquí, en Sexólogos Valencia, donde se puede encontrar una solución para la eyaculación precoz.

¿Qué hacer ante un caso de eyaculación precoz?

Lo primero que hay que tener en cuenta ante una situación de eyaculación precoz es que, a día de hoy y gracias a los especialistas, existen soluciones para su tratamiento.

Es importante que, en el caso de que un hombre padezca eyaculación precoz acuda lo antes posible a un especialista, ya que, el hecho de no hacerlo, puede tener como consecuencia a largo plazo mayores problemas en la relación sexual y, por tanto, en la pareja.

Reconocer la situación

Más de un 20% de los hombres españoles padecen eyaculación precoz, por lo que, si tú formas parte de ese porcentaje, es importante que sepas que tu situación no es un caso aislado y que tiene solución.

También es importante saber que padecer eyaculación precoz es independiente a la edad del hombre; es decir, tener eyaculación precoz no depende de la edad que se tenga.

Hablar con tu pareja

La sinceridad y la confianza son la base de toda relación. Si tu pareja te quiere te apoyará ante esta situación y la entenderá. Por otro lado, a día de hoy existen una gran variedad de posibilidades y opciones para poder mantener relaciones sexuales satisfactorias sin necesidad de penetración.

Acudir al especialista

El especialista podrá ayudarnos a diagnosticar qué tipo de eyaculación precoz padecemos, primaria o secundaria; además de establecer el tratamiento más adecuado según nuestras características. A día de hoy podemos distinguir varios tipos: orales, tópicos, psicológicos y conductuales.

De entre todos los varones diagnosticados, tan sólo el 9% de ellos decide acudir al especialista en busca de ayuda debido a la vergüenza y a la inseguridad que les genera esta situación. Sin embargo, el hecho de no solicitar ayuda sólo tendrá consecuencias negativas para la pareja y para uno mismo, ya que la eyaculación precoz no es algo que se vaya a arreglar con el tiempo; todo lo contrario: la situación puede ir a peor. 

Cuidado con automedicarse

Es de vital importancia que seamos conscientes de los peligros que acarrea la automedicación para la salud. En el caso de que decidamos tomar algún fármaco que nos ayude a mejorar nuestra respuesta sexual debe ser siempre bajo prescripción médica y con el seguimiento de un profesional médico.

Puedes estar seguro de que si acudes a tu profesional buscando ayuda, éste se va a mostrar cercano y comprensivo dado la complejidad de la situación y sus consecuencias a nivel emocional. ¡No tengas miedo de consultar con tu Sexólogo!