Celos / celotipia ⎪ definición, causas, síntomas y tratamiento.

En nuestra sociedad lamentablemente los celos están muy normalizados, es común la opinión de que “es normal” ser celoso, o considerarlos como una muestra de amor.

Sin embargo psicológicamente los celos tienen muy poco que ver con el sentimiento de amor.

Los celos son en sí mismos un tipo de desconfianza hacia el otro, y la desconfianza nos separa de quien amamos.

Qué son los celos.

La mayoría de nosotros ha experimentado celos en algún momento. Sabemos identificar los celos cuando aparecen en nosotros, y usualmente podemos notar cuando alguien más experimenta celos, basado en sus acciones. Pero ¿qué son los celos? Los celos son en primer lugar una emoción. Se trata de pensamientos, sentimientos de inseguridad, miedo, preocupación y ansiedad con respecto a una pérdida anticipada de estatus o de algo de gran valor personal, particularmente en referencia a una conexión humana.

La condición para que existan los celos en una relación amorosa, es que la pareja exista una relación de confianza. Toda situación de celos está compuesta por un individuo celoso, su pareja y un tercero que se percibe como “rival”. De esta forma, los celos son precisamente una reacción a la amenaza percibida a consecuencia de la presencia de este rival. La reacción de celos incluye generalmente emociones aversivas y comportamientos que tienen la pretensión de proteger el vínculo de la relación. En esta dinámica, ambas partes usualmente no están de acuerdo con lo que la persona celosa percibe como “rival”, ni tampoco con que las reacciones de celos “protegen” efectivamente la relación.

celos por psicologos valencia

Lo cierto es que, efectivamente, la percepción de peligro originada por un supuesto rival tiende a ser ilusoria (la amenaza percibida puede ser real o imaginaria; es decir es imaginada por la persona celosa y motivada típicamente por el miedo). Esto no significa sin embargo que tenga que pasarse por alto, ni descalificarse, pues es necesario que ambos en la relación trabajen con esto.

Los celos nacen únicamente si:

  • la pareja tiene una relación de confianza
  • existe el temor a perder a una persona importante
  • existe sentimiento de estar siendo traicionado por la persona en quien uno confía.

Se llama celotipia o celos enfermizos únicamente cuando la capacidad de confiar está atrofiada por un mal manejo de parte de la persona celosa. Cuando los celos son ocasionados, por otro lado, por una falta de respeto a la confianza de la pareja, entonces no hablamos de celopatía, en el sentido de que es normal que la persona engañada tenga dificultades en confiar nuevamente ya que, por decirlo así, su órgano de la confianza ha sido dañado. Evidentemente esta desconfianza tiene que ser temporal, y se requiere de un proceso para sanar nuevamente. Sin embargo, es natural que la infidelidad deteriora el sentido que se tiene de la seguridad en una relación.

Celos normales y celos malsanos.

Los celos malsanos son una intensa emoción teñida de enojo y violencia, y principalmente del miedo de perder la exclusividad del amor de ser amado en provecho de otra persona. Se trata de un miedo generalmente no fundado, que es más bien imaginado y exagerado de distintos detalles o pequeños índices que pueden alimentarlo: retrasos, miradas, pequeñas atenciones, regalos a otros, etc. Si bien los celos normales tienen que ver con una protección del vínculo, la principal característica  de los celos malsanos es que, a diferencia de los celos normales, persisten a pesar de que no existe una amenaza real a la relación. Un ejemplo es el marido que sospecha de su esposa y la espía a pesar de que ella muestra ser fiel y no existen signos que la contradigan.

La persona con celos detesta ver o imaginar a su pareja mostrar interés por otras personas. A la menor duda, la pareja sufre una explosión emocional excesiva que todo intento de negar o de justificar no hace sino aumentar la desconfianza.

Los celos se desarrollan en general como consecuencia de experiencias de abandono y de privación vividas en la infancia, y se desencadena cuando la persona celosa siente que su pareja parece menos apasionada y dedica más tiempo al trabajo o a los cuidados de los niños. En general, la persona celosa y su pareja mantienen una dinámica cada vez más destructiva: entre más la persona celosa expresa sus sospechas y busca controlar a su pareja, más la pareja busca convencer a su pareja que no hay ninguna razón de estar celoso e intenta deshacerse del control de su pareja. Este comportamiento acentúa sus celos, pues la persona celosa siente que su pareja se aleja.

controlar los celos por psicologos sexologos valencia

Los celos se retroalimentan a sí mismos, nos hacen infelices, y muchas veces acaban por provocar lo que tememos: que dejen de querernos.

¿Has oído hablar de las “profecías autocumplidas”? El celoso suele desconfiar constantemente y vivir en un estado de alerta permanente: manifiesta esta desconfianza enfadándose, pidiendo explicaciones continuamente, “prohibiendo” cosas al otro, buscando “pruebas” de posibles traiciones, vulnerando la intimidad de la otra persona, creándose “películas” en su mente (y enfadándose en consecuencia por algo que simplemente está imaginando)..  en consecuencia la otra parte de la pareja se siente acosado, perseguido.. normalmente si te persiguen corres, además puede que al conocer la desconfianza irracional de su pareja empiece a no contarle cosas para evitar posibles conflictos.. lo que acrecienta la desconfianza, y la bola se hace cada vez más grande.

Estas situaciones provocan conductas que alejan cada vez más a la pareja,  la desconfianza aumenta más en consecuencia, haciendo “crecer la bola”, y finalmente acaba por romper la relación.

Los celos acaban provocando lo que temen: que perdamos a la persona amada, confirmando así nuestras desconfianzas… “ya sabía yo que esto iba a pasar…”

Síntomas y signos de los celos.

Los motivos que nos llevan a ser celosos pueden ser muy diversos:

  • La idea irracional de que “todos (o todas) son iguales”, infieles y mentirosos por naturaleza.
  • No haber superado una traición a nuestra confianza y convertirnos en desconfiados con todo el mundo. Estamos heridos y sospechamos que todo el mundo nos puede hacer daño.
  • Sentirnos inferiores, pensar que no somos “dignos” de ser amados: por lo que esperamos que en cualquier momento dejen de querernos  o encuentren y se enamoren de otra persona “mejor” que nosotros.
  • Problemas de inseguridad que nos llevan a un miedo exagerado a perder al ser amado: Nos vuelve híper alertas ante situaciones o personas que consideramos una “amenaza”.
  • Considerar que la otra persona “nos pertenece” y está obligada a dedicarnos atención exclusiva.
  • Creer erróneamente que el sentimiento de posesión y los celos son síntomas de que “queremos mucho” a esa persona. Eso no es amor. Lamentablemente esa creencia irracional está muy extendida.
  • Dependencia emocional por la pareja: definirnos a través del otro, vivir sólo y para nuestra pareja, poniéndonos en segundo lugar, anulando nuestra propia identidad e independencia. Esto genera una gran angustia a perder al ser amado pues sin él “no somos nada” .

Los patrones pueden ser  muy diversos, pero siempre implican inseguridad, desconfianza y comúnmente problemas relacionados con la autoestima.

Hay muchos estudios sobre celos “normales” y “patológicos”: el límite sin embargo no está muy claro. ¿La inseguridad está generada por causas reales (engaños o mentiras previas por ejemplo) o son irracionales y exagerados? En ambos casos hay un problema, y una desconfianza “justificada” que no se soluciona puede acabar por convertirse en unos celos patológicos.

Angustiarse por la posibilidad de que algo malo pase, o por la posibilidad de perder algo, es un patrón que se repite también en trastornos de ansiedad. Nos impide disfrutar del presente. No se trata de ser “inocentes” o “pasotas” se trata de darle a las cosas el peso que realmente tienen, y afrontar los problemas cuando sucedan.

vinculos amorosos en la pareja

Cómo enfrentarse a los celos.

Pero entonces ¿Cómo enfrentarse a los celos? ¿Cómo salir del círculo vicioso y destructivo?.

  • Fomentando su contrario con nuestra pareja: La Confianza y el amor. Haciendo más grandes todas las cosas que nos unen. Recordemos que los celos alejan: generan desconfianza, resentimiento y odio. Sin embargo la confianza, la complicidad, ser cariñosos, empáticos, respetuosos, reírse juntos, las expresiones de cariño… esas son algunas cosas que nos acercan. Reforzar lo que nos une hará haciendo más pequeña cualquier posible desconfianza. Hacer actividades juntos, fomentar la comunicación, la complicidad, las risas, las expresiones de cariño.. son buenas herramientas para hacer más grande lo que os une.
  • No esperes a que la otra persona “te demuestre” que te quiere haciendo tal o cual cosa: siembra tú el cariño con tu actitud, céntrate en lo que puedes hacer tú para ser más cariñoso, cómplice, afectivo.. para seducir y conectar con la persona amada. Predica con el ejemplo tratando al otro como te gustaría que te traten a tí y haciéndolo sentir amado. Por ejemplo: Si nos enfadamos por lo que el otro “no hace” simplemente aumentamos la distancia entre nosotros.. Si espero que mi pareja me de un beso al llegar  a casa, y como no lo hace yo me pongo de mal humor, puede que incluso le diga algo como “¡No eres capaz ni de venir a darme un beso! ¡No te importo nada!” lo más probable es que él o ella se aleje: a nadie le apetece acercarse a alguien con cara larga..  Sin embargo, si en la misma situación yo me acerco cariñosa a darle yo un beso, y le digo tiernamente “me gusta que me vengas a saludar con un beso al llegar a casa, te echaba de menos, no te olvides de venir a darme un beso mañana”… ahí sí estoy fomentando el cariño ¿Notáis la diferencia? Sé concreto y explícito en tus necesidades y en las cosas que te gustarían, en lo que te hace sentir bien, y exprésalo desde el cariño y con el ejemplo.
  • Fomenta la complicidad y el cariño, No el control.  Es mejor por ejemplo fomentar y pedir más expresiones de cariño, ser más detallistas, hacer actividades juntos, buscar tiempo de calidad con la pareja, fomentar charlas y risas.. que pedir las contraseñas del móvil, que no hable con tal o cual persona, o cualquier otra actitud de control: el control ahoga, acaba por marchitar la relación. Si te persiguen, acabas por huír, así de simple: la sinceridad no es contarlo todo y tener un control absoluto, es sentirnos cómodos de ser como somos y de confiar en el otro.
  • Trabajar individualmente con nuestras propias inseguridades y “equilibrarlas”.  Fomentar la seguridad en nosotros mismos, y razonar con nuestros miedos: no se trata de no tener miedo, sino del peso que le damos al mismo. De equilibrio. La inseguridad y la incertidumbre forman parte de la vida, hemos de aprender a vivir con ellas.

Si los celos os están torturando hay que tomar medidas al respecto. Recordad: no es un síntoma de amor, es un síntoma de inseguridad y desconfianza, y os aleja.

Se ha de evaluar de dónde viene la desconfianza y qué puede hacerse al respecto. La terapia de pareja, o individual (para la persona que siente los celos),  en estos casos puede ser una buena opción. En la Clínica Pérez Vieco, con más de 20 años de experiencia, podemos ayudarte, nuestros psicólogos y psicólogas, especialistas sexólogos y sexólogas son expertos en esta problemática.

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