Terapia Genética contra la Disfunción Eréctil.

 Todo parece indicar que muy pronto podremos contar con una revolucionaria terapia genética para combatir “eso” que llamamos impotencia.

La buena nueva fue dada a conocer por investigadores norteamericanos de la Sociedad Americana de Terapia Genética, quienes han realizado pruebas en humanos y animales que aventuran ofrecer una alternativa a los actuales tratamientos para algunos de los pacientes.
Según los investigadores, la terapia genética podría ser efectiva en un plazo más largo que las pastillas que se toman antes de tener sexo, pero que el beneficio sería directo en la espontaneidad del acto.

Si bien algunos expertos han cuestionado la opción, toda vez que las pruebas en humanos incluyeron inyecciones dentro del pene.
Como respuesta a este mal, que es resumidaMENTE la incapacidad de tener una erección suficiente como para lograr una relación sexual satisfactoria, se han desarrollado muchos tratamientos efectivos, incluyendo fármacos como Viagra, Cialis y Levitra.

DesafortunadaMENTE no todos los tipos de Disfunción Eréctil responden como debieran a la medicación, siendo los padecimientos más difíciles de tratar los relacionados a nervios dañados como consecuencia de la cirugía para extirpar el cáncer de próstata, por ejemplo.

Y es precisaMENTE a estos pacientes y a todos aquéllos que experimentan efectos secundarios con los medicamentos, a los que la terapia genética puede convertirse en la mejor alternativa.
Los experimentos en animales se iniciaron con la terapia genética aplicada en ratas con Disfunción Eréctil causada por nervios dañados. Resultando en que las ratas tratadas con la terapia genética tuvieron una recuperación significativa y fueron capaces de recobrar una función eréctil normal luego de cuatro semanas.

Las pruebas en humanos se realizaron primeraMENTE a 11 hombres con Disfunción Eréctil, logrando también resultados promisorios.
El tratamiento fue bien tolerado por los valientes, quienes presentaron pocos efectos secundarios, a pesar de que se aplicó vía inyección en el pene. Resultando en que la terapia mejoraba la función eréctil en algunos de los hombres.

Para que sea un poco menos intimidatoria la explicación sobre esta terapia, basta con mencionar que funciona con la inserción de pequeñas partes de ADN dentro de las células para disparar la producción de proteínas que ayudan a relajar las células del músculo de contracción involuntaria. Con esta relajación del músculo en el pene, se permite llenarse de sangre y lograr una erección.

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