Tratamientos para la Disfunción Eréctil.

Menos del 10 % de los hombres que sufren DE buscan ayuda médica. Al enfrentarse con la DE, es frecuente desmoralizarse, o buscar tratamientos milagrosos. Existen innumerables remedios populares que se deben considerar con toda cautela y escepticismo. Actualmente existen muchos tratamientos eficaces y muy seguros, aunque en ningún caso mágicos.

La modalidad del tratamiento viene dictada por el problema específico que causa la impotencia. El primer paso es definir la causa, si es posible, y luego intentar la solución más sencilla y menos arriesgada. En síntesis, las distintas alternativas terapéuticas incluyen una o varias de las siguientes.

1) Cambiar los hábitos de vida que afectan a la salud de las arterias y venas: No fumar, moderar el consumo de alcohol y de grasas, hacer algo de ejercicio y aprender a relajarse.

2) Cambiar o reducir los medicamentos que causan impotencia, como algunos antidepresivos, diuréticos y betabloqueantes…

3) Psicoterapia y terapia conductual. Independientemente de la causa de la DE, se recomienda para todos los pacientes alguna forma de terapia psicológica, conductual, sexual o de combinación, generalmente asistidos por su pareja.

4) Terapia transuretral y de inyección. Consiste en inyectarse medicamentos en el tejido eréctil, para relajar los músculos lisos del pene y permitir que pueda tener lugar la erección. Está indicada en algunos casos de DE. Los medicamentos inyectados suelen ser asociaciones de papaverina-fentolamina, o bien alprostadil (prostaglandina E1). Las reacciones adversas son generalmente menores, pero pueden incluír erecciones prolongadas y dolorosas (priapismo). Una alternativa a las inyecciones es un dispositivo de plástico para aplicar estos medicamentos a través de la uretra. Aunque más seguras y menos costosas que los tratamientos quirúrgicos, estas terapias tienen una tasa alta de abandonos, ya que la pérdida de espontaneidad hace perder interés en el procedimiento.

5) Medicamentos orales. Los métodos actuales son la terapia con medicamentos que mejoran el flujo en el pene facilitando su erección, entre ellos están:

• SILDENAFIL (VIAGRA)

• Vardenafilo (Levitra)

• Tadalafilo (Cialis)

• Yohimbina. Empleado como medicina popular durante años, actualmente existe evidencia de que puede mejorar la potencia en un tercio de los hombres con DE leve, sobre todo en combinación con el antidepresivo trazodone.

• Tratamientos hormonales. La terapia con testosterona está indicada sólo en hombres con hipogonadismo (niveles bajos de hormona masculina). Puede utilizarse por vía oral o en parches. La testosterona no se recomienda nunca para hombres con niveles normales de hormona masculina; en éstos puede mejorar el impulso sexual, pero a costa de causar daños sobre la próstata y el hígado, a veces irreversibles. Cuando la impotencia se debe a niveles excesivos de la hormona prolactina, puede ser útil el medicamento bromocriptina.

• Otros: Se han utilizado, con distintos grados de éxito, medicamentos como pentoxifilina (Elorgan), naltrexona -un antídoto de la heroína y la morfina-, o el antihipertensivo minoxidil.

Los tres primeros (CIALIS, Levitra, Viagra) actúan de forma similar siendo inhibidores de la PDE5.
Cuando se estimula el pene se secreta Guanosina monofosfato cíclico (CGMP), y esta sustancia produce la erección y la mantiene.
La PDE5 es el producto que degrada el cGMP, luego anula la erección.
Todos los productos que inhiban la PDE5 aumentan el tiempo de actuación del cGMP, y se mantiene mejor y más tiempo la erección.

A partir de aquí hay diferencias entre estos medicamentos por la dosis, el comienzo de actuación, duración del efecto, y la necesidad de readministración. Además el Cialis no interactúa con alimentos, sí lo hacen los otros dos.
Los efectos secundarios son parecidos: cefaleas, diarreas, malas digestiones, dolor de estómago, fotofobia y alucinaciones de colores en la visión, mareos, rubor facial, en más o menos intensidad. Siempre se debe de tener cuidado en pacientes con cardiopatías hipertensos y con tratamientos con nitritos o con betabloqueantes.

6) Dispositivos de aspiración (vacío). Colocación del pene en un cilindro plástico hermético; donde se crea a continuación un vacío, lo cual causa que la sangre fluya hacía el pene. Después se asegura una banda alrededor de la base del pene para retener la erección, y el cilindro se retira. La falta de espontaneidad de este método es el inconveniente principal.

7) Implantes peneanos. Tres tipos de implantes están siendo empleados actualmente para el tratamiento de la impotencia; todos ellos deben ser implantados quirúrgicamente: Implantes hidráulicos, prótesis e implantes plásticos hinchables. Aunque muchos pacientes se han beneficiado de la cirugía del implante, éste es un procedimiento irreversible; el tejido eréctil se lesiona de forma permanente cuando se implantan estos dispositivos. En el momento actual ha caído en relativo desuso, a expensas de métodos menos arriesgados y menos costosos.

8) Cirugía vascular. Para los hombres cuya impotencia es causada por problema de las arterias o las venas del pene, la cirugía vascular puede ser una opción. Se practican dos tipos de operaciones:

• Cirugía de revascularización (anastomosis): Conexión de una arteria de la pierna con las arterias del dorso del pene,desviando cualquier bloqueo y aumentando el flujo sanguíneo.
• Ligadura venosa: se realiza cuando el pene no puede almacenar una cantidad suficiente de sangre para mantener una erección. Se atan o extirpan las venas que están causando un drenaje excesivo de sangre del pene.

9) Afrodisíacos y tratamientos alternativos. Los afrodisíacos son sustancias que supuestamente aumentan el impulso, el deseo y el desempeño sexual. La leyenda ha atribuido cualidades afrodisíacas a alimentos como los chiles, el chocolate, el regaliz, la manteca, las anchoas, las ostras y las vieiras. El “Spanish fly”, o cantaridas, hecho de escarabajos secos, es el afrodisíaco más “famoso” y es particularmente inútil y nocivo.

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