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Clínica Pérez-Vieco
Ansiedad

Estrés

ESTRÉS COMO REACCIÓN FISIOLÓGICA El estrés (del inglés stress, ‘tensión’) es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada. Síntoma provocado por alguna situación en problema, los síntomas son algunos notables como el nerviosismo (Temblar) […]

  • 22 octubre 2014
  • 2 min de lectura
  • Clínica Pérez Vieco

ESTRÉS COMO REACCIÓN FISIOLÓGICA

El estrés (del inglés stress, ‘tensión’) es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada.

Síntoma provocado por alguna situación en problema, los síntomas son algunos notables como el nerviosismo (Temblar) o estar inquieto. Otros no son tan notables como la aceleración del corazón, las pupilas dilatadas, la sudoración, la piel se torna ribosa y se erizan los vellos de la piel (Como brazos o piernas).

La reacción del organismo se caracteriza por modificaciones neuroendocrinas estrechamente mezcladas que ponen en juego el hipotálamo (centro de emoción del cerebro) y las glándulas hipófisis y suprarrenales (centro de reactividad). Esta reacción que es la respuesta normal a un agente específico se produce en todo individuo sometido a una agresión.

ESTRES COMO DESENCADENANTE DE LA  ENFERMEDAD

El estrés es una respuesta natural y necesaria para la supervivencia, a pesar de lo cual hoy en día se confunde con una patología. Esta confusión se debe a que este mecanismo de defensa puede acabar, bajo determinadas circunstancias frecuentes en ciertos modos de vida, desencadenando problemas graves de salud.

Cuando esta respuesta natural se da en exceso se produce una sobrecarga de tensión que repercute en el organismo humano y provoca la aparición de enfermedades y anomalías patológicas que impiden el normal desarrollo y funcionamiento del cuerpo humano. Algunos ejemplos son los olvidos (incipientes problemas de memoria), alteraciones en el ánimo, nerviosismo y falta de concentración, en las mujeres puede producir cambios hormonales importantes como dolores en abdominales inferiores, entre otros síntomas.

El estrés crónico está relacionado con los trastornos de ansiedad, que es una reacción normal frente a diversas situaciones de la vida, pero cuando se presenta en forma excesiva o crónica constituye una enfermedad que puede alterar la vida de las personas, siendo aconsejable en este caso consultar a un especialista.

Llevar una vida de estrés tiene implicaciones variadas. Por un lado están todas las alteraciones fisiológicas, y por otro están las complicaciones de orden emocional. El estrés es un elemento que aumenta la sensación de agravio en las relaciones sociales, familiares y laborales, al mismo tiempo en que figura como herramienta de distorsión de la realidad.

Vivir bajo estrés implica, entonces, no solamente un deterioro físico, sino también psicológico y relacional.

Sergio Pérez Serer
Escrito y revisado por
Sergio Pérez SererColegiado CV07113

Psicólogo General Sanitario y Sexólogo Clínico · Director clínico de Clínica Pérez-Vieco

  • Licenciado en Psicología · Universitat Jaume I
  • Máster en Sexología Clínica y Psicoterapia Integradora
  • Máster en Psicología Clínica y de la Salud
  • Experiencia clínica desde el año 2000
Última revisión: 23 julio 2026. Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye una valoración clínica individualizada. Si necesitas ayuda profesional, solicita una primera consulta.

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