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Clínica Pérez-Vieco

Herramienta clínica · Entrenador guiado

Puede que no te falte fuerza. Puede que te sobre tono

Los Kegel son el consejo por defecto para todo, y en una parte importante de quienes consultan por dolor o molestia empeoran las cosas. Aquí puedes distinguir los dos cuadros y hacer el ejercicio que corresponda, guiado en pantalla y en tiempo real.

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2 cuadrosopuestos que se confunden
En pantallaejercicio guiado en tiempo real
CV07113dirección clínica colegiada
Cerodatos enviados a servidor

La pregunta que casi nadie hace

Un músculo que no se relaja tampoco funciona

Cuando alguien dice «suelo pélvico», casi todo el mundo piensa en fuerza: Kegel, contracciones, construir una base que sostenga. Y esa mitad es cierta. El problema es que se ha convertido en la única mitad.

El suelo pélvico tiene que poder contraerse para sostener, pero también tiene que poder relajarse por completo: para orinar, para defecar y para que la actividad sexual sea cómoda. Un suelo pélvico crónicamente contraído, que no consigue soltarse cuando toca, produce dolor pélvico, molestia al orinar, estreñimiento y dolor con la penetración.

siempre apretado Tono alto

Le sobra tensión

No se suelta cuando debería. Es el cuadro que más se confunde con debilidad, porque comparte síntomas con la incontinencia y con la vejiga hiperactiva.

  • Dolor o escozor con la penetración
  • Cuesta empezar a orinar o vaciar del todo
  • Urgencia y micciones frecuentes
  • Estreñimiento o evacuación incompleta
  • Sensación de tensión o ardor en la zona
  • Los síntomas empeoran al hacer Kegel
no sostiene Tono bajo

Le falta fuerza

No consigue sostener cuando se le pide. Es el cuadro para el que se diseñaron los Kegel, y ahí sí funcionan bien.

  • Escapes al toser, estornudar o saltar
  • Sensación de peso o de que algo baja
  • Menos sensación durante la penetración
  • Dificultad para retener gases
  • Aparece o empeora tras el parto
  • Los Kegel sientan bien o no cambian nada

El indicador clínico más útil de todos. Si los síntomas empeoran después de hacer Kegel, es uno de los signos más fuertes de un suelo pélvico con exceso de tono. Pedirle un ejercicio de fortalecimiento a un músculo que ya está tenso no ataca la causa: la refuerza.

Por eso conviene distinguir un suelo pélvico débil de uno tenso antes de empezar cualquier programa de fortalecimiento. Y es exactamente lo que casi ningún vídeo de internet hace.

Y hay una tercera posibilidad que complica el asunto: se puede tener a la vez exceso de tono y falta de fuerza. Un músculo que está permanentemente contraído acaba siendo un músculo cansado, y cansado no es lo mismo que fuerte. Por eso la valoración presencial existe.

Primer paso

¿Cuál de los dos se parece a lo tuyo?

Marca lo que reconozcas. No es una valoración: la valoración se hace con exploración presencial y no hay forma de sustituirla. Lo que hace esto es orientar por dónde empezar y, sobre todo, evitar que empieces por donde no toca.

Señales de exceso de tono

Un músculo que no consigue soltarse cuando debería.

Señales de falta de fuerza

Un músculo que no consigue sostener cuando se le pide.

La parte que se hace, no se lee

Entrenador guiado en pantalla

Dos programas distintos según lo que necesites. El ritmo lo marca la pantalla, así que no tienes que contar ni mirar el reloj: solo seguir lo que aparece. Sin sonido, para que puedas hacerlo donde quieras.

Si aparece dolor, se para. Ninguno de estos ejercicios debe doler, y el dolor no se atraviesa practicando. Si duele, eso es información para llevar a fisioterapia de suelo pélvico, no una señal de que haya que insistir.

Listo

Elige el programa y la duración, y pulsa empezar. Túmbate de lado o boca arriba con las rodillas dobladas, o siéntate con la espalda apoyada. Lo importante es que la zona no esté aguantando peso.

0ciclos
restante

Lo que más se hace mal, y es lo mismo en los dos programas: soltar a medias. En el programa de fuerza, la fase de relajación dura más que la de contracción, y es deliberado. Un músculo que solo aprende a apretar acaba siendo un músculo que no sabe soltarse, que es justo el otro problema.

La mitad de la que no se habla

Esto no es solo cosa de mujeres

El suelo pélvico masculino existe, hace lo mismo y da los mismos problemas. Los hombres consultan por hipertonía, por continencia después de cirugía de próstata y por dificultades sexuales relacionadas con esta musculatura. Y consultan mucho menos de lo que deberían, porque el tema sigue estando estigmatizado.

Dónde aparece en la práctica. En el control eyaculatorio, donde esta musculatura participa de forma directa. En el dolor pélvico crónico, que en hombres se etiqueta con frecuencia como prostatitis sin que haya infección. Y en la dificultad eréctil, donde el exceso de tono y la mala coordinación pueden ser un factor entre varios.

Y el mismo error, con la misma frecuencia. A un hombre con dolor pélvico y exceso de tono se le manda hacer Kegel exactamente igual que a una mujer, con el mismo resultado. La pregunta de esta página vale para los dos: ¿te falta fuerza o te sobra tono?

Si tu motivo es el control eyaculatorio, tenemos un recurso específico en el entrenador de control eyaculatorio. Y si es la erección, empieza por descartar lo cardiovascular en la guía de erección y salud cardiovascular.

Un factor que afecta a todo el mundo y que rara vez se menciona: respirar mal. Aguantar la respiración al esforzarse, o apretar el abdomen de forma continua, altera la presión dentro del abdomen y puede producir disfunción del suelo pélvico incluso en músculos por lo demás fuertes. Por eso el primer programa de esta página empieza por la respiración y no por el músculo.

Base científica

Qué sabemos y qué no

El problema de la confusión. La hipertonía del suelo pélvico se confunde a veces con debilidad porque los síntomas se solapan con la incontinencia urinaria, la vejiga hiperactiva, el estreñimiento y los cuadros de dolor pélvico. De ahí que distinguir un suelo pélvico débil de uno tenso antes de iniciar un programa de fortalecimiento se considere un paso necesario.

El abordaje cuando hay exceso de tono. El tratamiento se centra en la relajación y en restaurar la coordinación normal, no en hacer más Kegel. Las opciones habituales incluyen fisioterapia de suelo pélvico, técnicas de respiración y de reducción del tono, terapia manual, biorretroalimentación y desensibilización gradual. La respiración diafragmática con espiración pautada entrena al suelo pélvico a descender durante la respiración relajada.

Fortalecimiento cuando corresponde. El entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico tiene respaldo consolidado en incontinencia urinaria de esfuerzo, y hay ensayos que muestran mejoras en función sexual femenina cuando se combina con otras técnicas. La cuestión no es si sirve, sino a quién.

Los límites, y aquí conviene ser preciso. El enfoque de relajación primero para la hipertonía cuenta con consenso experto, algoritmos de tratamiento y estudios piloto que muestran mejoras en el tono en reposo y en las puntuaciones de síntomas. Pero los ensayos aleatorizados grandes siguen desarrollándose. La tendencia clínica favorece abordar la hiperactividad antes del fortalecimiento, o en paralelo, aunque el nivel de evidencia no es todavía el que tiene el fortalecimiento para la incontinencia.

Lo decimos porque en este campo circula mucha afirmación categórica en las dos direcciones, y la realidad es que una parte está bien establecida y otra está en construcción.

Y una limitación de esta página en concreto. Ningún ejercicio guiado por pantalla sustituye una valoración presencial. La exploración permite saber qué tono hay realmente, si existen puntos gatillo y si la persona está contrayendo lo que cree que contrae, cosa que falla más a menudo de lo que parece. Esto es un punto de partida y un material para llevar a consulta.

  1. Bø K. Pelvic floor muscle training in treatment of female stress urinary incontinence, pelvic organ prolapse and sexual dysfunction. World Journal of Urology, 2012;30(4):437–443.
  2. Is there evidence for pelvic floor muscle relaxation training in nonneurogenic female bladder outlet obstruction? A narrative review. Neurourology and Urodynamics, 2024.
  3. Ghaderi F, Bastani P, Hajebrahimi S y cols. Pelvic floor rehabilitation in the treatment of women with dyspareunia: a randomized controlled clinical trial. International Urogynecology Journal, 2019;30(11):1849–1855.
  4. Piao J, Shin D, Moon M, Kim S, Bae W. Effectiveness of electrical stimulation combined with pelvic floor muscle training on female sexual dysfunction with overactive bladder: a randomized controlled clinical trial. Journal of Personalized Medicine, 2024;14(9):938.
  5. European Association of Urology. Guidelines on Management of Non-Neurogenic Female Lower Urinary Tract Symptoms.
  6. Organización Mundial de la Salud. CIE-11, capítulo 17: Condiciones relativas a la salud sexual (HA00–HA8Z).
Sergio Pérez Serer, psicólogo y sexólogo clínico colegiado CV07113
Sergio Pérez Serer · Colegiado CV07113

Psicólogo General Sanitario, sexólogo clínico y director de Clínica Pérez-Vieco. Los dos programas del entrenador siguen las pautas habituales de la fisioterapia de suelo pélvico, adaptadas a partir de su práctica clínica desde el año 2000 en coordinación con fisioterapia especializada. No sustituye la valoración presencial. Última revisión clínica: septiembre de 2026.

Preguntas frecuentes

Dudas que aparecen siempre

¿Los Kegel son malos entonces?

No. Son un ejercicio excelente para el cuadro para el que se diseñaron: un suelo pélvico que no consigue sostener. El problema es que se han convertido en la recomendación por defecto para cualquier síntoma pélvico, sin distinguir antes qué hay debajo.

En un suelo pélvico con exceso de tono, pedirle más contracción a un músculo que ya no consigue soltarse no ataca la causa. Y si tus síntomas empeoran después de hacerlos, eso es uno de los indicadores más claros de que ese es tu caso.

¿Cómo sé de verdad cuál tengo?

Con una exploración presencial. Es la respuesta honesta y no hay forma de rodearla: la valoración permite saber qué tono hay realmente, si existen puntos gatillo y si estás contrayendo lo que crees que contraes, cosa que falla bastante más de lo que la gente imagina.

Lo que hace el diferenciador de esta página es orientar y, sobre todo, evitar que empieces por donde no toca mientras consigues cita.

Me duele al penetrar. ¿Empiezo por aquí?

Empieza por descartar lo médico. El dolor genital puede tener causa ginecológica, dermatológica o infecciosa, y eso se valora primero. Nuestra guía sobre dolor y penetración explica el orden.

Dicho eso, si ya has descartado lo médico y el dolor persiste, el exceso de tono es una de las causas más frecuentes y responde bien al trabajo adecuado.

¿Cuánto tardan en notarse los cambios?

Depende del cuadro, del punto de partida y de la constancia, y desconfía de quien te dé una cifra exacta. Lo que sí es constante es que se trata de semanas, no de días, y que la regularidad importa más que la intensidad de cada sesión.

Si en unas semanas no notas ningún cambio, o si empeoras, eso es información útil: significa que conviene una valoración presencial antes de seguir por tu cuenta.

¿Puedo hacer el entrenador estando embarazada o en el posparto?

Es una etapa en la que conviene que alguien lo supervise, sobre todo si ha habido desgarro, episiotomía o cesárea. La valoración de fisioterapia de suelo pélvico en el posparto es de las cosas más rentables que existen y en muchos sitios ni se ofrece.

Puedes ver el marco completo de esa etapa en nuestra guía de embarazo y posparto.

Soy hombre. ¿Esto me sirve?

Sí, íntegramente. El suelo pélvico masculino da los mismos problemas y se confunde con la misma frecuencia: a un hombre con dolor pélvico y exceso de tono se le mandan Kegel exactamente igual, con el mismo resultado.

Aparece sobre todo en control eyaculatorio, en dolor pélvico crónico etiquetado como prostatitis sin infección, y en continencia tras cirugía de próstata. Se consulta muy poco y casi siempre tarde.

¿Se guarda lo que marco o el ejercicio que hago?

No. Todo ocurre dentro de tu navegador. No hay cuenta, no hay servidor que reciba nada y no existe analítica sobre lo que marcas ni sobre cuánto tiempo entrenas. Al cerrar la pestaña, se borra.

Soy profesional. ¿Puedo usarlo en consulta?

Sí, sin coste y citando la fuente. El entrenador funciona bien como material entre sesiones, porque el ritmo pautado en pantalla resuelve el problema habitual de que en casa se acorte la fase de relajación.

La página indica expresamente que no sustituye la valoración presencial y que el enfoque de relajación primero tiene consenso experto pero ensayos grandes aún en desarrollo. Si detectas un error o una formulación mejorable, escríbenos: se revisa, se corrige y se acredita a quien lo señala.

Cuando el músculo mejora y el miedo sigue

Ocurre con frecuencia: la fisioterapia hace su trabajo, el tono baja, y la anticipación del dolor sigue tensando la zona en cuanto llega el momento. Ese círculo es terreno de la sexología clínica y se trabaja en paralelo, no después. Presencial en Valencia y online en español.

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