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Clínica Pérez-Vieco

Programa · Doce semanas para dos personas

Doce semanas, seis indicadores, dos personas midiendo a la vez

La terapia de pareja avanza y nadie sabe decir cuánto. Aquí cada persona puntúa seis cosas una vez por semana, por separado, y el panel enseña las dos líneas juntas, la distancia entre ellas y qué se mueve antes. Es el seguimiento que ningún cuestionario da.

  • 6indicadores por semana
  • 12semanas de recorrido
  • 2líneas y su distancia
  • CV07113revisión clínica colegiada
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La idea

Sin medir, la terapia de pareja se evalúa por la última discusión

Es la trampa más previsible del trabajo con parejas: la percepción de cómo va todo depende de cómo fue la semana. Una discusión el martes borra dos meses buenos, y una semana tranquila hace pensar que ya está resuelto.

Con seis puntos por semana escritos, esa distorsión se acaba. No porque los números sean verdad absoluta, sino porque existen antes de la discusión y no se pueden reescribir después.

Lo que casi ninguna pareja sabe: qué indicador se mueve primero

Cuando algo mejora en una pareja, no mejora todo a la vez. Y cuando empeora, tampoco. Hay un orden, y ese orden es distinto en cada pareja.

DeseoCuántas ganas he tenido estas semana
SatisfacciónQué tal ha estado lo que ha habido
ComunicaciónCuánto hemos podido hablar de esto
CercaníaCuánto me he sentido cerca de la otra persona
TensiónCuánta presión o incomodidad ha habido
ConfianzaCuánto creo que esto puede ir bien

Verlos por separado permite algo que la sensación global no permite: detectar que la cercanía ya subió aunque el deseo todavía no. Que es exactamente la información que sostiene a una pareja en las semanas difíciles.

Seguimiento sistemático de resultados aplicado al trabajo con parejas

Y por separado, siempre

Rellenarlo juntos parece más cómodo y arruina el instrumento. En cuanto una persona ve lo que puntúa la otra, ajusta: suaviza para no herir, o sube para no parecer negativa.

Cada uno el suyo, sin mirar. La comparación se abre después, y ese es el momento que tiene valor.

El registro semanal

Una vez por semana, dos minutos

Elige de quién es este registro, puntúa los seis y guarda. Mejor el mismo día de la semana, y mejor no justo después de una discusión ni justo después de un buen momento.

Cualquier día de esa semana vale.
Opcional, y es lo que da contexto al número cuando se relee.

El panel

Cinco vistas sobre las mismas semanas. La del mapa de calor es la que más rápido enseña qué está atascado y qué se mueve.

Todavía no hay semanas Guarda la primera arriba. Con cuatro empiezan a leerse las líneas, y con doce el recorrido completo.

Cómo mirarlo

Cuatro reglas para que el panel no acabe en discusión

1. Se mira junto y en frío. No después de una bronca, no en la cama, no cuando alguien acaba de llegar reventado.

2. La línea, no el punto. Una semana mala no significa nada; tres seguidas sí. Es la trampa en la que caen todas las parejas que empiezan a medir.

3. Los números no son notas. Que alguien puntúe más bajo no significa que esté menos comprometido: puede significar que es más exigente, o simplemente que su semana fue peor. Comparar las tendencias dice más que comparar los valores.

4. Buscad lo que se mueve, no lo que está bajo. Un indicador que sube desde muy abajo es mejor noticia que uno alto y plano.

El uso más rentable del panel. Cuando una semana viene mal, abrirlo y mirar el recorrido entero. No para animarse artificialmente, sino porque la memoria en caliente es literalmente inexacta y aquí hay un registro que no lo es.

Cuándo esto no aplica. Esta herramienta asume dos personas que pueden puntuar con libertad y sin coste. Si alguien teme la reacción de la otra parte al ver sus números, la premisa no se cumple y el panel no debe usarse.

Si hay miedo, control sobre lo que se dice o se hace, o el sexo se usa como moneda de cambio, el problema no es el seguimiento. En España el 016 atiende las veinticuatro horas, es gratuito y no deja rastro en la factura.

Base y límites

Qué sabemos y qué no

Medir durante el tratamiento. El seguimiento sistemático de resultados durante la terapia —recoger de forma repetida cómo va y usarlo en sesión— es una práctica con respaldo en la literatura general de psicoterapia, especialmente por su utilidad para detectar casos que no están avanzando y corregir el rumbo antes de que sea tarde.

Por qué seis indicadores y no uno. Una única pregunta global se contamina con el estado de ánimo del día. Separar dimensiones permite ver disociaciones que son clínicamente muy informativas: cercanía alta con deseo bajo, o satisfacción buena con comunicación mala.

Por separado. La influencia mutua al responder en presencia del otro es un fenómeno bien conocido en la evaluación de parejas, y es la razón de que los instrumentos se administren de forma independiente.

Los límites, que aquí conviene decir con claridad.

1. Esto no es un instrumento validado. No tiene baremos, no puntúa la relación, no diagnostica y las seis dimensiones son una organización divulgativa, no una estructura factorial demostrada.

2. Los valores no son comparables entre personas. Un 3 de una persona y un 3 de otra no significan lo mismo. Por eso lo que conviene comparar son las tendencias, no los niveles.

3. Medir puede cambiar lo medido. Puntuar cada semana hace que la pareja preste atención a esas seis cosas, lo cual puede ser terapéutico y también puede generar presión. Si aparece esa presión, conviene espaciarlo o dejarlo.

4. Doce semanas es una referencia, no un plazo. Ni significa que la terapia dure eso, ni que a las doce semanas haya que concluir nada.

  1. Literatura sobre seguimiento sistemático de resultados en psicoterapia y su utilidad para identificar casos sin progreso.
  2. Trabajos sobre evaluación en terapia de pareja y sobre la conveniencia de administración independiente a cada miembro.
  3. Literatura sobre discrepancias entre los miembros de una pareja en la percepción de la relación y su valor clínico.
  4. Revisiones sobre medidas breves y repetidas frente a instrumentos extensos aplicados una sola vez.
Sergio Pérez Serer, psicólogo y sexólogo clínico colegiado CV07113
Sergio Pérez Serer · Colegiado CV07113

Psicólogo General Sanitario, sexólogo clínico y director de Clínica Pérez-Vieco. La decisión de separar seis indicadores en lugar de preguntar «cómo vamos» responde a lo que se ve en consulta: la cercanía y la comunicación suelen moverse semanas antes que el deseo, y cuando eso no se ve por separado, la pareja concluye que no está pasando nada justo cuando sí está pasando. Última revisión clínica: septiembre de 2026.

Preguntas frecuentes

Dudas que aparecen siempre

¿Y si nuestros números son muy distintos?

Es lo habitual y no es una mala señal por sí mismo. Las personas puntúan con escalas internas distintas: alguien exigente pondrá un 3 donde otra persona pone un 4 sintiendo lo mismo.

Lo que sí informa es la distancia sostenida en una dimensión concreta, y sobre todo si esa distancia crece o se reduce con las semanas.

Llevamos tres semanas y no sube nada.

Tres semanas es muy poco para leer una tendencia, y además el orden importa: en muchas parejas la cercanía y la comunicación se mueven bastante antes que el deseo.

Mirad el mapa de calor por dimensiones antes de concluir que no pasa nada. Es frecuente que algo se esté moviendo y no se vea si solo se mira la sensación global.

Mi pareja no quiere puntuar.

Registra el tuyo. Verás tu propio recorrido, que ya es útil, aunque no aparezcan las comparaciones ni la distancia.

Forzarlo suele salir mal, y además contamina el resultado: alguien puntuando a disgusto no puntúa lo que siente.

Una semana mala nos ha hundido el ánimo al verlo.

Es el riesgo principal de medir y por eso hay dos reglas: mirar la línea y no el punto, y no abrir el panel en caliente.

Si una semana concreta os afecta mucho al verla, espaciad el registro a cada dos semanas. Sigue funcionando y pesa menos.

¿Sirve si no estamos en terapia?

Sirve como observación, y para muchas parejas es la primera vez que hablan de estas seis cosas por separado.

Dicho eso, está pensado para acompañar un proceso. Si al ver el panel aparecen cosas difíciles de manejar, esa es justamente la señal de que conviene una consulta.

Soy profesional. ¿Cómo lo uso?

Como medida de proceso entre sesiones. Cada miembro registra por separado y el panel se abre en sesión, que es donde conviene mirarlo. La hoja imprimible recoge las dos series, la distancia por dimensión y el orden en que se mueven las cosas.

La página declara que no está validado, que los valores no son comparables entre personas y que la administración debe ser independiente. Si detectas un error, escríbenos: se revisa, se corrige y se acredita a quien lo señala.

Doce semanas de datos valen más que doce discusiones sobre cómo vamos

Si al abrir el panel aparecen distancias que no se sabían, esa conversación merece un espacio con alguien delante. Terapia de pareja y sexología clínica, presencial en Valencia y online en español.

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Aviso. Contenido divulgativo de Sexólogos Valencia · Clínica Pérez-Vieco, con dirección clínica de Sergio Pérez Serer, Psicólogo General Sanitario colegiado CV07113. Esta página no diagnostica, no es un tratamiento y no es un instrumento validado. Las seis dimensiones son una organización divulgativa y los valores no son comparables entre personas. Dirigido a personas adultas.

Si alguien teme la reacción de la otra parte al ver sus números, esta herramienta no debe usarse. Si hay miedo, control o el sexo se usa como moneda de cambio, el 016 atiende las veinticuatro horas, es gratuito y no deja rastro en la factura telefónica.

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Última revisión clínica: septiembre de 2026 · Próxima revisión prevista: septiembre de 2027.

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