Herramienta · Consenso ISSVD, ISSWSH e IPPS 2015
Vulvodinia: no es una enfermedad, son varias
Eso no es una opinión: es la conclusión del consenso internacional que fijó la terminología vigente. Y tiene una consecuencia directa, porque explica por qué a dos personas con el mismo diagnóstico les funcionan tratamientos distintos, y por qué describir bien el dolor cambia lo que se hace después.
- 3sociedades internacionales
- 2015terminología vigente
- 3 mesesde duración mínima
- CV07113revisión clínica colegiada
El cambio que casi nadie explica
Qué significa que no sea una sola enfermedad
En 2015, la Sociedad Internacional para el Estudio de las Enfermedades Vulvovaginales, la Sociedad Internacional para el Estudio de la Salud Sexual de la Mujer y la Sociedad Internacional del Dolor Pélvico adoptaron una terminología nueva, que sustituyó a la de 2003. No fue un cambio de nombres: fue un cambio de concepto.
Esa es la conclusión literal del consenso, y de ella se deriva la otra: estos cuadros se benefician mejor de un abanico de tratamientos elegidos según cómo se presenta cada caso, no de un protocolo único.
Por eso el consenso no se limita a definir. Establece descriptores obligatorios: dónde duele, si el dolor aparece al tocar o solo, desde cuándo y con qué patrón en el tiempo. Esos descriptores no son burocracia: son lo que orienta el tratamiento.
Bornstein J, Goldstein AT, Stockdale CK y cols. · Consenso ISSVD, ISSWSH e IPPS, 2015La definición. Vulvodinia es dolor vulvar de al menos tres meses de duración, sin una causa específica identificada. Puede estar localizado en una zona, generalizado a varias, o ser mixto. Puede ser provocado —por ejemplo, por la penetración—, espontáneo, o mixto.
Y aquí está la separación que gobierna todo. La terminología distingue primero entre el dolor vulvar debido a un trastorno específico —infeccioso, inflamatorio, neoplásico, neurológico, traumático, iatrogénico o por déficit hormonal— y la vulvodinia, que es lo que queda cuando no se identifica una causa concreta.
Traducido a la práctica: vulvodinia es un diagnóstico de exclusión. Antes de llamarlo así hay que haber mirado. Cualquier página que te ayude a etiquetarte sin pasar por una exploración se está saltando el primer paso, y este recurso no lo hace.
Primera herramienta
Describe tu dolor como lo hace el consenso
Cuatro preguntas, las mismas que usan los descriptores de 2015. Al final tendrás el término descriptivo completo y qué suele implicar. No es un diagnóstico: es el vocabulario con el que se trabaja esto, para que llegues a la consulta hablando el mismo idioma.
Lo que sí tiene respaldo
Qué se ha mostrado eficaz
El consenso y las revisiones posteriores coinciden en algo que conviene decir claro: hay tratamientos con resultados. Que sea un cuadro complejo y a menudo mal atendido no significa que no se pueda hacer nada.
Entre las modalidades que muestran éxito se citan la fisioterapia de suelo pélvico y la terapia cognitivo-conductual. En la vulvodinia localizada provocada, la escisión quirúrgica del vestíbulo presenta tasas de éxito altas, aunque es una opción que se plantea cuando lo conservador no ha funcionado y siempre en manos de un equipo con experiencia.
La investigación ha subrayado además que factores psicológicos como la ansiedad y la depresión se asocian al desarrollo y al mantenimiento del cuadro y a la afectación sexual que lo acompaña. Eso no significa que el dolor sea imaginario: significa que hay una vía de trabajo real, y que es una de las que tiene evidencia.
Las tres reglas que gobiernan esto, y que no cambian.
1. Con dolor no se avanza. El dolor no se atraviesa practicando. Si duele, se para y se ajusta.
2. Primero medicina. Hay que descartar causas específicas antes de trabajar el resto. No es un trámite: cambia el tratamiento entero.
3. El ritmo lo marcas tú. Sin calendarios, sin objetivos de fecha y sin que nadie tenga que llegar a ningún sitio.
Segunda herramienta
Qué llevar a la consulta de ginecología
Marca lo que reconozcas. Al final tendrás un resumen ordenado para enseñar o leer en consulta, con lo que la exploración necesita saber. Nada se envía ni se guarda.
Base científica y límites
Qué sabemos y con qué fuerza
La terminología. En 2014 las tres sociedades reconocieron la necesidad de revisar la nomenclatura de 2003 ante el aumento de estudios etiológicos de calidad. El proceso tuvo cuatro pasos: una conferencia de consenso en abril de 2015, un análisis de la literatura publicada para establecer un nivel de evidencia para cada factor asociado, una enmienda del texto con las aportaciones de los miembros, y la aprobación por las juntas de las tres sociedades. Se publicó simultáneamente en tres revistas.
La definición operativa. Dolor vulvar de al menos tres meses sin causa específica identificada, con descriptores de localización (localizado, generalizado o mixto), de provocación (provocado, espontáneo o mixto), de inicio (primario o secundario) y de patrón temporal.
El tratamiento. Se describen resultados con fisioterapia de suelo pélvico y con terapia cognitivo-conductual, y tasas de éxito altas con escisión del vestíbulo en casos seleccionados de vulvodinia localizada provocada.
Los límites, que aquí son importantes. El propio consenso se apoya en evidencia limitada y opinión de expertos en varios puntos, algo que los autores declaran de forma explícita.
No existe todavía consenso sobre cómo medir algunas dimensiones clave. Sobre la función del suelo pélvico no se pudieron hacer recomendaciones de instrumento en el trabajo sobre medidas de resultado, y se señala que hace falta más investigación para establecer sus propiedades de medida.
Y el punto que más conviene interiorizar: si esto es un conjunto de procesos distintos y no una enfermedad única, ningún tratamiento va a funcionar para todo el mundo. Que algo no te haya servido no significa que nada vaya a servir.
Sobre las herramientas de esta página. No son instrumentos validados y no diagnostican. La primera reproduce de forma divulgativa los descriptores del consenso para que puedas nombrar tu dolor con precisión; la segunda solo ordena lo que tú marcas. Ninguna sustituye una exploración ginecológica, que es el primer paso y no es opcional.
- Bornstein J, Goldstein AT, Stockdale CK, Bergeron S, Pukall C, Zolnoun D, Coady D; comité de terminología del dolor vulvar de la ISSVD, la ISSWSH y la IPPS. 2015 ISSVD, ISSWSH and IPPS Consensus Terminology and Classification of Persistent Vulvar Pain and Vulvodynia. Publicado simultáneamente en Journal of Lower Genital Tract Disease, Obstetrics & Gynecology y The Journal of Sexual Medicine, 2016.
- Terminología ISSVD de 2003, sustituida por el consenso de 2015.
- Revisión sobre vulvodinia con descripción de modalidades de tratamiento y sus resultados, incluida fisioterapia de suelo pélvico, terapia cognitivo-conductual y escisión del vestíbulo.
- Revisión sistemática sobre la eficacia de la terapia cognitivo-conductual en el dolor y la función sexual en vulvodinia.
- Trabajo sobre el conjunto de medidas de resultado en vulvodinia localizada provocada, con las limitaciones declaradas para la valoración del suelo pélvico.
- Harlow BL, Vitonis AF, Stewart EG. Influence of oral contraceptive use on the risk of adult-onset vulvodynia. J Reprod Med, 2008.
Psicólogo General Sanitario, sexólogo clínico y director de Clínica Pérez-Vieco. Adaptación divulgativa de los descriptores del consenso de 2015 y redacción de los límites a partir de la literatura citada. La decisión de encabezar el recurso con la naturaleza plural del cuadro, y no con la definición, es deliberada: es lo que explica por qué a cada persona le sirve algo distinto. Última revisión clínica: septiembre de 2026.
Preguntas frecuentes
Dudas que aparecen siempre
¿La vulvodinia es psicológica?
No. Es un dolor real con procesos físicos detrás, y el consenso internacional lo trata como un cuadro clínico, no como un síntoma imaginado.
Lo que sí está descrito es que factores como la ansiedad y la depresión se asocian a su desarrollo y a su mantenimiento. Eso no convierte el dolor en mental: señala una vía de trabajo que además tiene evidencia, junto a la fisioterapia y al abordaje médico.
Me han dicho que no tengo nada. ¿Entonces qué me pasa?
Que no se encuentre una causa específica es precisamente lo que define la vulvodinia. «No tienes nada» suele querer decir «no encuentro una infección ni una lesión», que no es lo mismo que «no te duele» ni que «no hay tratamiento».
La exploración normal no cierra el caso: lo abre por otra vía. Si te quedas ahí, se pierden años.
¿Por qué a mi amiga le funcionó algo que a mí no?
Porque probablemente no es lo mismo, aunque lleve el mismo nombre. El consenso lo dice explícitamente: esto es un conjunto de procesos a veces solapados, no una enfermedad única, y responde mejor a tratamientos elegidos según la presentación de cada caso.
Que algo no te haya servido no significa que nada vaya a servir. Significa que ese no era el tuyo.
¿Los dilatadores son la solución?
Pueden formar parte del trabajo, sobre todo cuando hay hipertonía del suelo pélvico, pero no son un tratamiento por sí solos y no sirven en todos los casos.
Y llevan una regla encima: con dolor no se avanza. Usarlos apretando los dientes suele empeorar las cosas, porque enseña al cuerpo que ahí va a doler.
¿Tengo que dejar de tener relaciones?
No, y la penetración no es la única opción. Suspender toda actividad sexual mientras se trabaja el dolor es una recomendación frecuente y muchas veces útil, pero suspender el contacto entero rara vez ayuda.
Lo que suele funcionar es sacar la penetración de la ecuación durante un tiempo, sin sacar el encuentro. La diferencia es enorme para la pareja.
Soy profesional sanitario. ¿Puedo usarlo con mis pacientes?
Sí, sin coste y citando la fuente. La primera herramienta funciona bien como material previo a la consulta: la persona llega con los descriptores del consenso ya pensados, lo que ahorra bastante tiempo de anamnesis.
La página declara que no es un instrumento validado. Si detectas un error o una formulación mejorable, escríbenos: se revisa, se corrige y se acredita a quien lo señala.
El dolor vulvar se trata. Y se trata mejor cuando se describe bien
Trabajamos coordinados con ginecología y fisioterapia de suelo pélvico. Si llevas años sin respuestas, describir con precisión lo que te pasa suele ser el primer cambio real. Presencial en Valencia y online en español.
Aviso. Contenido divulgativo de Sexólogos Valencia · Clínica Pérez-Vieco, con dirección clínica de Sergio Pérez Serer, Psicólogo General Sanitario colegiado CV07113. Esta página no diagnostica, no es un instrumento validado y no sustituye una exploración ginecológica, que es el primer paso ante cualquier dolor vulvar persistente. La vulvodinia es un diagnóstico de exclusión y requiere descartar antes causas específicas. Dirigido a personas adultas.
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Última revisión clínica: septiembre de 2026 · Próxima revisión prevista: septiembre de 2027.