Infidelidad en la Pareja. La terapia funciona.

Terapia de pareja después de la infidelidad.

La infidelidad en las relaciones de pareja es la primera causa de divorcio; produce unas fortísimas reacciones emocionales y causa ansiedad y depresión. Pero no todas las parejas en las que se da la infidelidad se separan algunas mantienen su relación por muchas razones. Algunas de esas parejas acuden a terapia; pero la recuperación de la pareja después de la infidelidad es uno de los problemas más difíciles de la terapia de pareja.

No todas las parejas en las que se da la infidelidad se separan, algunas se reconcilian y continúan su relación superando el problema. El proceso de reconciliación es difícil y muchas veces es necesaria la intervención terapéutica para llevarlo a cabo. La infidelidad se considera, además, uno de los más difíciles asuntos a tratar en la terapia de pareja (Whisman, Dixon, y Johnson, 1997).

Dupree y otros (2007) han realizado una revisión de los métodos ahora existentes para proponer un tratamiento basado en el consenso entre los expertos. En todos los que consideran encuentran como elemento fundamental la propuesta de que se dé un proceso de perdón que lleve a la reconciliación.  El perdón es un proceso que tiene efectos saludables en la persona que perdona promoviendo su salud mental; pero ha sido incorporado al quehacer terapéutico en fechas muy recientes y no hay un consenso muy elaborado sobre cuales son los procesos que se han de seguir para llevarlo a cabo (Wade, Johnson, y Meyer, 2008). Se puede afirmar que la reconciliación que se busca en la pareja después de la infidelidad tiene que pasar por un proceso de pedir perdón y perdonar.

Qué es la infidelidad.

La fidelidad es una de las bases sobre las que se construyen la inmensa mayoría de los matrimonios y de las parejas que mantienen una relación estable. Ahora bien, raramente se establece de forma explícita y clara en qué consiste ser fiel. Muchas veces no se hacen explícitos los comportamientos que son admisibles para cada uno en la relación de pareja. Se dan por supuestos, es decir, se establecen de forma implícita de acuerdo con elementos como los usos sociales, o las costumbres y suposiciones de las familias de origen o del contexto social de cada cual.

Generalmente se ha venido considerando la infidelidad como el hecho de tener relaciones sexuales fuera de la pareja. Ahora bien, en los últimos tiempos se ha ampliado esta definición teniendo en cuenta otros hechos que constituyen también infidelidad como las relaciones emocionales y románticas. Así Hall y Fincham (2006) siguiendo a Glass (2002) consideran la infidelidad como “una relación sexual, romántica o emocional que viola el compromiso exclusivo con la relación de pareja”.

Un aspecto importante de la infidelidad es el hecho de que, en general, se da en secreto. El secreto es un aspecto que implica traición a lo pactado tácitamente y es un elemento importante a la hora de romper la confianza necesaria y básica sobre la que se establece la relación de pareja. Se plantea así uno de los objetivos terapéuticos más difíciles, la restauración de esa confianza.

Terapia de Pareja tras la infidelidad. el perdón.

Perdonar es un elemento relativamente nuevo en la terapia, comienza a introducirse tímidamente en los años 70; pero no es hasta los 90 cuando se empieza a considerar una herramienta terapéutica a tener en cuenta (Wade y otros, 2008), aunque sus efectos positivos en la persona son importantes.

Hay consenso en considerar que perdonar consiste en un cambio de conductas destructivas voluntarias dirigidas contra el que ha hecho el daño, por otras constructivas. (McCullough, Worthington, y Rachal, 1997).  Algunos consideran que perdonar no solamente incluye que cesen las conductas dirigidas contra el ofensor, sino que incluye la realización de conductas positivas (Wade y otros, 2008). En consecuencia, para perdonar, es preciso comprometerse, por el propio interés, con el pensamiento de querer lo mejor para esa persona, aunque sea solamente que recapacite y no vuelva a hacer daño a nadie o deseando que le vaya bien en la vida, etc.

Si el proceso de perdón se hace adecuadamente, se modificarán en consecuencia, los sentimientos hacia el ofensor. Aunque algunos autores consideran que son los sentimientos los que originan las conductas, desde la terapia de aceptación y compromiso se parte de que los pensamientos, sentimientos, sensaciones y emociones no condicionan obligatoriamente la conducta y que lo importante es la modificación de la conducta, que finalmente llevará a un cambio en los pensamientos, sentimientos, sensaciones y emociones. Por eso, perdonar no es contingente con la reducción o cese total de los pensamientos o sentimientos “negativos”; no es un estado afectivo o una condición emocional ni una colección de pensamientos y sentimientos; perdonar es una conducta libremente elegida de compromiso y determinación (Zettle y Gird, 2008). Pero perdonar no implica necesariamente la reconciliación. La reconciliación implica continuar la relación con el infiel y, en esa relación, ha de haber conductas constructivas explícitas.

Reconstrucción de la Pareja en Terapia.

Una de las primeras preguntas que se hacen las parejas cuando llegan a la terapia es si es posible o no recuperar la ilusión y el amor. La respuesta a esta pregunta es que es posible recuperar una relación totalmente gratificante, salvo que no haya cooperación de uno de los miembros o que el daño debido a la traición sea demasiado grande para poder con él.

Según Olson y otros (2002) aunque las personas infieles dicen claramente que la infidelidad no fue algo positivo, muchos de ellos, describen cambios provechosos en su vida a raíz de la infidelidad. Así afirman que se ha desarrollado una relación de pareja más íntima, ellos son más asertivos, han colocado la familia en un lugar más importante en sus vidas, se cuidan mejor ellos mismos, y se dan cuenta de la importancia de la comunicación en la pareja.

En el camino de la reconciliación que se da en estas parejas destacan como elementos importantes la continuidad de la comunicación, encontrar ayuda fuera de la pareja, tener mucha paciencia y ofrecer el perdón (Olson y otros, 2002). La gran mayoría de los autores, de forma análoga, proponen una serie de fases en las que se van organizando los procesos hacia la reconciliación. Consideran una primera etapa de desactivación del impacto emocional que ha sufrido el traicionado. En ella se incluye la evaluación y la planificación del tratamiento. Una segunda etapa que enfatiza en los procesos cognitivos que permiten el reencuadre de lo ocurrido. Finalmente, una tercera etapa de perdón y reconciliación (Gordon y otros, 2004; Dupree y otros, 2007, Johnson, 2005). El momento de la decisión de continuar o no con la pareja puede darse en distintas fases de la terapia. Gordon y otros (2004) la sitúan en la fase segunda o en la última fase, después del perdón.

Proponer una serie de fases sugiere de alguna forma una secuencia temporal o causal que hay que seguir obligatoriamente. Sin embargo, lo que ha de darse es un conjunto de tareas que conduzcan al perdón y a la reconciliación. Esas tareas se ejecutan principalmente, pero no de forma exclusiva, en determinados momentos del proceso de reconstrucción de la pareja; ahora bien no dejarán de ser necesarias en cualquier momento del proceso. Por ejemplo, todos los autores reconocen que, aunque se haya desactivado en cierta medida la emocionalidad del traicionado, ante un estímulo o pensamiento determinado pueden volver a aparecer fuertes reacciones emocionales.

Terapia Sexual. Psicologos Sexologos en Valencia

¿QUÉ ES LA TERAPIA SEXUAL?

La terapia sexual ayuda a tratar disfunciones sexuales teniendo en cuenta todos los aspectos que influyen e interaccionan en la actividad sexual de las personas.

  • ¿QUÉ ES LA TERAPIA SEXUAL?
  • TIPOS DE TRASTORNOS SEXUALES
  • EN QUÉ CONSISTE LA TERAPIA SEXUAL
  • LOS BENEFICIOS DE ACUDIR A UN SEXÓLOGO EXPERTO EN TERAPIA SEXUAL

Los trastornos sexuales son más frecuentes de lo que creemos pero nos sigue costando admitirlo y dar el paso de pedir ayuda a un psicólogo sexólogo. La terapia sexual no tiene otro fin que tener o recuperar una vida sexual plena. El sexo mejora la calidad de vida de las personas y contribuye a garantizar el futuro de las relaciones de pareja.

La terapia sexual requiere una evaluación que incluye tanto un examen médico como psicológico. Es frecuente detectar que la raíz de muchos problemas sexuales se encuentra en la ansiedad, el estrés, miedos, falta de información, desconocimiento, … Acudir a terapia sexual cuando detectamos trastornos sexuales nos puede ayudar a mejorar las relaciones de pareja haciéndolas plenas y mucho más satisfactorias.

TIPOS DE TRASTORNOS SEXUALES

La falta de información y el desconocimiento del cuerpo son las causas más frecuentes de muchos trastornos sexuales que se encuentran en la terapia sexual.

En el sector masculino son habituales los trastornos sexuales como la eyaculación precoz, conseguir o mantener la erección o haber perdido la libido. Pero sobre todo son conocidos los casos en los que un “fallo sexual” de un episodio aislado han conllevado, junto al miedo de volver a repetirse, estados de ansiedad que provocan situaciones más serias entre una pareja.

Entre los trastornos sexuales más habituales asociados a las mujeres se encuentran: dificultades en la penetración, molestias, vaginismo (dolor en el coito), anorgasmia (problemas para alcanzar el orgasmo), falta o bloqueo del deseo sexual o existencia de un modelo sexual centrado excesivamente en la penetración adaptándose sin desearlo a la erótica masculina.

Este tipo de trastornos sexuales tienen solución, pero si no son tratados en una terapia sexual pueden derivar a problemas más graves, sobre todo en consecuencias psicológicas más complejas, dificultando su resolución y generando una crisis de pareja seria.

EN QUÉ CONSISTE LA TERAPIA SEXUAL

Lo primero que procurará un psicólogo sexólogo en una terapia sexual es determinar las causas y todo aquello que pueda estar influyendo.

Descartados los problemas de carácter fisiológico u orgánico, ejercerá una función educativa para eliminar los prejuicios que suelen estar detrás de los problemas sexuales entre parejas.

En una terapia sexual se marcarán pautas de comportamiento personalizadas a la pareja para ir mejorando factores que influyen directamente en el acto sexual. La pareja irá trabajando a nivel afectivo, perdiendo miedos, vergüenzas, culpa, … pasando a la realización de actividades prácticas que permitirán aprender comportamientos eróticos sanos y placenteros. Todo marcado por un psicólogo sexólogo profesional especialista en este tipo de terapias.

La terapia sexual puede combinar distintos tipos de terapias: individuales o en pareja. Se llevan a cabo sesiones diferentes en las que se expresarán conflictos, se evaluarán síntomas y se analizará el desarrollo sexual alcanzado. Todas ellas alternándose con tareas que deberán de realizarse en el hogar.

La duración de este tipo de terapias no está determinada ya que puede conllevar periodos de dos o tres meses a varios años. Todo depende de las personas implicadas el tipo de trastornos sexuales que se presenten.

LOS BENEFICIOS DE ACUDIR A UN PSICÓLOGO SEXÓLOGO EXPERTO EN TERAPIA SEXUAL

Los especialistas en terapia sexual disponen de recursos para ayudar a solucionar todo tipo de trastornos sexuales ayudando a mejorar la calidad de vida de las personas implicadas.

Asistir a terapia sexual será un beneficio para uno mismo y para la pareja, ya que uno de los puntos a considerar es comprender la importancia que tiene disfrutar del sexo teniendo en cuenta las necesidades sexuales de las personas implicadas.

Sexologia

El término sexologia fue acuñado por Elizabeth Osgood Goodrich Willard (Sexology as the Philosophy of Life, 306-8. Chicago: Walsh, 1867.)

Uno de los primeros investigadores de la sexualidad fue Richard von Krafft-Ebing que registró varias desviaciones sexuales en el libro Psychopathia Sexualis y en el que acuñó el término sadismo.

Magnus Hirschfeld fundó el Instituto de Sexología de Berlín en 1919.

A finales del siglo XIX y principios del siglo XX, Sigmund Freud desarrolló una teoría de la sexualidad basada en el análisis de sus pacientes. La misma incluía una sucesión de etapas en el desarrollo sexual de la persona, pasando por las fases oral, anal, fálico y genital.

En la década de los años 40, el investigador Alfred Charles Kinsey revolucionó el estudio de la sexualidad humana, recolectando datos de la población estadounidense con la que elabora «Los Informes Kinsey», dos famosos manuales acerca de la sexualidad. «El comportamiento sexual en el hombre» fue publicado en 1948 y «Comportamiento sexual en la mujer» en 1953.

Más adelante, en las décadas del 60 y 70, William Masters (médico ginecólogo) y Virginia Johnson (psicóloga) se dedican a observar y estudiar miles de respuestas sexuales humanas en un marco académico, con las que elaboran su libro «La respuesta sexual humana«. También realizan avances en las aproximaciones terapéuticas a las disfunciones sexuales, tales como la eyaculación precoz, la disfunción eréctil y otras. Continue reading

Erección

Qué es la Erección

La erección (del latín erectio, acción de erguir o erigir) es el endurecimiento del pene, del clítoris, de los pezones, con agrandamiento y estado firme. Su consecución depende de complejas interacciones psicológicas, neurales, vasculares y endocrinas. El término también se aplica al proceso que lidera este estado. La erección del pene permite al varón el coito y la masturbación.

Cómo se produce la ERECCIÓN

El pene contiene dos cámaras llamadas cuerpos cavernosos, las cuales ocupan el largo del órgano (véase la figura). Un tejido esponjoso llena las cámaras. Los cuerpos cavernosos están rodeados por una membrana, llamada túnica albugínea. El tejido esponjoso contiene músculos lisos, tejidos fibrosos. La albugínea ayuda a atrapar la sangre en los cuerpos cavernosos y con ello sostiene la erección. Cuando los músculos del pene se contraen para parar el flujo de entrada de la sangre y abrir el flujo de salida de los canales, la erección  se revierte.

Mientras que los púberes experimentan y exploran sus erecciones privadas, sin causar ningún quebrantamiento social, una erección pública está severamente cuestionada y estigmatizada, aun en sociedades contemporáneas. Posiblemente se lo vincula a un desorden psicológico no deseado por la sociedad. Generalmente, la mayoría de los niños que están entrando a la pubertad son los máximos exponentes a experimentar una erección  descontrolada y que les produce intensa turbación. Pero puede ocurrir en cualquier momento de la vida, en el peor momento en público, debido a una reacción involuntaria, posiblemente exacerbada por la ropa interior excesivamente ceñida que cause estimulación por rozamiento. Con el tiempo los niveles hormonales bajan y los adultos y jóvenes dejan de ser tan sensibles a erecciones en momentos socialmente inoportunos, como primeras citas de pareja sin acercamiento sexual, en baños públicos o en cambiadores de clubes masculinos.

Existe una prevención e imposibilitación física directa de la erección  masculina, posible por el uso de ropa interior elástica apretada, shorts de compresión de atletas, suspensorios, y vaqueros apretados colocando el pene flácido en una posición descendente en la bolsa. Si ocurriera una erección , el tejido textil ajustado y elástico impide el aumento de la presión sanguínea interna, constriñendo su agrandamiento y alargamiento; así se previene que la erección  se haga visible, sin causar daño al pene restringido.

Anorgasmia. Tratamiento por Sexologos Valencia.

Tratamiento de la Anorgasmia por Sexólogos Valencia.

La anorgasmia es tratable, siempre y cuando la mujer coopere con el terapeuta. La eficacia del tratamiento de la anorgasmia es de un 95% de éxitos, cifra bastante elevada si tenemos en cuenta la magnitud del problema. El tratamiento de la anorgasmia va encaminado, en primer lugar, a:

  1. Eliminar las actitudes negativas y prejuicios en torno a la sexualidad en general, y al orgasmo en particular.
  2. Mejora de la relación, a través de la comunicación entre la pareja.
  3. Programa de habilidades sexuales, que consiste en una serie de ejercicios específicos para esta disfunción.

Durante las primeras entrevistas se le da la información a la paciente, o en su caso a la pareja, acerca de la naturaleza psicológica del problema y del papel que ambos deberán adoptar en el transcurso de la terapia. Siguiendo el programa de tratamiento de la anorgasmia, la mujer aprenderá a centrar su atención sobre las sensaciones previas al orgasmo, y podrá desarrollar así una respuesta natural que estaba inhibida.

El fin de la terapia para el tratamiento de la anorgasmia  es que la mujer pueda disfrutar de su cuerpo, obteniendo placer, en una relación con su pareja. En otros enfoques más concretos y algo diferentes en la técnica, se prescribe a la mujer que se habitúe a lograr el orgasmo masturbándose a solas. De este modo, una vez que ha cobrado seguridad en la posibilidad de la respuesta personal, se la aconseja, para que obtenga el placer total con autoestimulación delante de su pareja.

Cuando tal objetivo haya sido conseguido, se estima que las inhibiciones psicológicas se habrán ido diluyendo de modo paulatino, pudiéndose pasar a Continue reading