Marihuana y Problemas Sexuales

 Efecto negativos de la marihuana en la sexualidad masculina

El consumo moderado de cannabis o de alcohol no solo parece tener efectos negativos mínimos o despreciables en la función sexual, sino que pueden producir, en dosis bajas, un efecto estimulante, aumentando la deshinibición y el apetito sexual,como mostró un artículo publicado en el Current Sexual Health. Por otra parte, el abuso de estas sustancias puede producir problemas en la función sexual, como dificultades en alcanzar el orgasmo o para lograr una erección. En el caso del cannabis, un estudio de 2012 publicado en la Journal of Psychoactive Drugs concluyó que la prevalencia de la disfunción eréctil es tres veces mayor entre los consumidores diarios de marihuana que entre los no consumidores.

Un estudio de la Journal of Sexual Medicine publicado en 2011, sugiere que existe una relación negativa entre el consumo de cannabis y la función eréctil. El estudio se realizó con animales en los que se constató que el cannabis producía efectos inhibitorios en determinados receptores del tejido eréctil del pene. Con todo, los autores no extraen conclusiones definitivas acerca de lo que implican estos hallazgos en la sexualidad masculina humana y recomiendan más investigaciones.

Otro estudio de la American Journal of Epidemiology publicado en 2012 encontró una relación entre el consumo de marihuana y un peor recuento y calidad del esperma. El 29% de los 215 sujetos de estudio daneses que consumieron marihuana durante tres meses desarrollaron este efecto, aunque todo sea dicho, parece que las cosas vuelven a su cauce cuando uno deja de consumir, por lo que se considera este hallazgo como una vía de estudio para tratamientos de control de natalidad.

Así es como afecta el consumo de marihuana.

El hombre que consume marihuana tiene altas posibilidades de sufrir disfunción eréctil debido a  que los componentes químicos de esta droga pueden afectar el neurotransmisor acetilcolina, junto al sistema nervioso parasimpático, son responsables de mantener la erección durante el sexo.

Los químicos de la marihuana “reemplazan” la acetilcolina en las sinapsis de los nervios, por lo que las funciones cerebrales del hombre se alteran y no pueden producir una erección ni un orgasmo. Y cuando los químicos de la marihuana están bien “instalados” en el cerebro, es muy difícil sacarlos de ahí.

Si el consumo continúa, esto te puedo llevar a la impotencia absoluta. Esto ocurre cuando la función del sistema parasimpático que controla el pene es cancelada por el cerebro debido a la deficiencia del neurotransmisor acetilcolina en las sinapsis de los nervios y las interneuronas.

Tampoco puedes alcanzar el orgasmo debido a que la deficiencia de acetilcolina en los ganglios y la médula adrenal, en los que este neurotransmisor ayuda a coordinar las funciones del sistema nervios parasimpático que se encargan de segregar, noradrenalina y adrenalina, que provocan las contracciones orgásmicas en las fibras contráctiles de la pelvis.

Y para rematar, la producción de semen y las funciones testiculares también decaerán, lo que hará que tus eyaculaciones disminuyan cada vez más hasta secarse, al igual que tu vida sexual.

Marihuana

Los términos cannabis y marihuana, entre muchos otros, hacen referencia a las sustancias psicoactivas que son consumidas de la planta Cannabis sativa con fines recreativos, religiosos y medicinales. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, se trata de “la sustancia ilícita más utilizada en el mundo”.
El compuesto químico psicoactivo predominante en el cannabis es el tetrahidrocannabinol, también conocido por sus siglas, THC. El cannabis contiene más de cuatrocientos compuestos químicos diferentes, entre ellos al menos sesenta y seis cannabinoides aparte del THC.
La marihuana, al igual que el alcohol, tiene efectos depresores, y las consideraciones sobre sus efectos de relajación física y mental y el sentimiento de bienestar, probablemente provengan del mismo tipo de desinhibición. Quizá por esto algunas personas hablan de la utilidad de la marihuana para enfrentarse a la ansiedad asociada a situaciones relacionadas con la conducta sexual. La desinhibición permite obviar los prejuicios sociales y los tabúes personales.
Está comprobado que como efectos inmediatos en la esfera sexual ayuda en la desinhibición, relaja y produce sensación de bienestar, aumenta la sensibilidad táctil y distorsiona la realidad.
Sin embargo, hay estudios que evidencian que el consumo frecuente, reduce los niveles de testosterona y puede causar disminución en la producción de espermatozoides. Igualmente disminuye el deseo sexual y provoca disfunción eréctil. El nivel de expectativas y sugestionabilidad de quien la consume, lo mismo que el alcohol, pueden ser muy importantes. Un consumo persistente suele concluir con un deseo sexual hipoactivo o inhibido.
En algunos casos se informa, en mujeres, de disminución de la lubricación vaginal, con la complicación de la dispareunia o coito doloroso. Entre los efectos a largo plazo, la mayoría de los autores están de acuerdo en que la marihuana inhibe la producción de hormonas sexuales (en el hombre provoca reducción en la producción de esperma, a la vez que un mayor número de espermatozoides anómalos, y en la mujer suprime la ovulación y facilita irregularidades en el ciclo menstrual).

Hasta hace un tiempo, se sabía poco sobre los mecanismos específicos de acción del THC en el nivel neuronal. Esto es en parte debido a la alta solubilidad en lípidos de THC (que conduce a la absorción de prácticamente todos los tejidos a altas concentraciones). Sin embargo, los investigadores han confirmado que el THC ejerce sus efectos más importantes a través de sus acciones en dos tipos de receptores cannabinoides, CB1 y CB2, los cuales están acoplados a proteína G. El receptor CB1 se encuentra principalmente en el cerebro así como en algunos tejidos periféricos, y el receptor CB2 se encuentra exclusivamente en los tejidos periféricos.

Pareja y su papel en la disfunción eréctil

En Pareja … Mantén relaciones sexuales satisfactorias

La existencia de disfunciones sexuales en uno de los miembros de la pareja impacta negativamente en la calidad de vida de ambos componentes.

Cuando aparecen los problemas de erección y la falta de deseo en el hombre, la pareja suele ser la primera en percatarse. Sin embargo, pocos hombres se atreven a tratar el tema abiertamente, debido al temor, la culpabilidad y el estrés que les produce “fallar” durante la relación sexual, y adoptan una falsa postura de desinterés hacia la sexualidad, lo que genera diferencias y, con frecuencia, el deterioro de la relación.

Y es justamente en ese momento cuando la pareja debe actuar para propiciar el abordaje del problema con naturalidad, a través de una comunicación fluida. En un estudio reciente , en el que participaron 512 hombres que habían experimentado en algún momento problemas de erección, sólo un 20% de ellos buscó solución. Además, el hombre tarda una media de 1,7 años en consultar con el médico y/o Sexólogo sobre sus dificultades de erección. Uno de cada 3 hombres que acudieron al Sexólogo y/o médico lo hicieron motivados por su parejas, lo cual revela el papel decisivo de ésta en la visita al sexólogo y/o médico y, por ende, en el diagnóstico y tratamiento oportuno de los problemas de erección y déficit de testosterona del hombre.

La disfunción eréctil en varones mayores de 50 años, suele asociarse irrefutablemente a la edad, cuando en realidad puede ser una señal de que hay otros aspectos en la salud general masculina que no están funcionando como deberían.

La pareja no solo debe fomentar la búsqueda de asistencia psicológica, sexológica y/o médica en estos casos: es fundamental hacerle comprender al hombre que las disfunciones sexuales muchas veces pueden ser motivadas por otros problemas de salud que deben ser tratados a tiempo, especialmente aquellos relacionados con la salud cardiovascular.

De igual manera, se estima que alrededor de la mitad de los hombres que experimentan problemas sexuales interrumpen la medicación , de allí que el apoyo de la pareja sea determinante en la adherencia(cumplimento) al tratamiento.

Como pareja, qué señales deben dar la alarma:

  • Cambios en la actividad sexual regular. Si la incapacidad para mantener una erección ha dejado de ser un hecho puntual o si notas que hay menor deseo sexual o incluso dificultad para alcanzar el orgasmo.
  • Perturbación del estado de ánimo. Estar irritable, ansioso o deprimido de manera habitual puede ser una reacción inconsciente para evadir el problema real.
  • Otros problemas de salud. La obesidad y la diabetes, la pérdida de vitalidad y hasta la falta de concentración pueden estar relacionados con disfunciones sexuales.

¿Cómo ayudar a tu pareja si padece de Disfunción eréctil?

Además de invitar a tu pareja a conversar sobre este tema, evitando los juicios negativos, es importante que le sugieras la búsqueda de información fiable sobre salud sexual, pues aceptar que su disfunción puede estar enmascarando otros problemas de salud podría ser el primer paso para que se anime a consultar a su médico y a preparar esa primera visita.

Vaginismo y relaciones sexuales dolorosas

Cuando las relaciones sexuales son dolorosas

El vaginismo es la dificultad de realizar el coito, debido a la contracción involuntaria de los músculos que rodean la vagina, y que se produce al tocarla o presionarla. Esta contracción hace que se cierre parcial o totalmente y provoca que la penetración del pene sea dolorosa.

Síntomas del vaginismo

El vaginismo puede manifestarse como una leve incomodidad, una sensación de ardor, o un dolor intenso en el momento de la penetración. A veces, pueden alternarse periodos de agravamiento o mejoría de forma espontánea.

Si padeces estos síntomas que dificultan tus relaciones sexuales, debes consultar con un Psicólogo, especialista en Sexología o Sexólogo.

¿Por qué es importante tratarlo?

El vaginismo es una disfunción sexual femenina que afecta al 12% de las mujeres, que tiene solución y no tiene por qué representar un problema grave. Es importante tratarlo, ya que suele generar angustia, frustración, culpa y baja autoestima, entre otras emociones; llegando en algunos casos, a pensar en la imposibilidad de formar una familia.

No solo afecta en el plano sexual, sino que en muchas ocasiones puede generar problemas al introducir tampones o al someterse a una revisión ginecológica.

Dado que la sexualidad sigue siendo todavía un tema muy privado y algo “tabú”, algunas mujeres afectadas pueden esperar hasta dos años para hacer la consulta al especialista en Sexología.

¿Cuándo aparece el vaginismo?

El vaginismo suele aparecer en la adolescencia, al iniciarse las relaciones sexuales y es en estos casos cuando se considera primario. También puede darse en edades más avanzadas, sobre todo en periodo menopáusico, en mujeres que no han tenido problemas de relaciones a lo largo de la vida. En este caso se trataría de vaginismo secundario.

¿Cuáles son las causas del vaginismo?

Las causas que generan el vaginismo se deben a dos factores principales:

Orgánicos:

  • Himen hipertrófico
  • Endometriosis
  • Tumores
  • Cicatrices
  • Hemorroides
  • Alteraciones en la piel de la vulva

Psicológicos (son los más frecuentes)

  • Ansiedad antes de la penetración
  • Miedo a padecer dolor
  • Miedo a quedar embarazada
  • Haber experimentado experiencias sexuales negativas
  • Haber sufrido violación o abusos
  • Depresión
  • Baja autoestima

¿Cómo se diagnostica el vaginismo?

El vaginismo se diagnostica por los síntomas que presenta la paciente y por la exploración ginecológica. En primer lugar, debes explicar a tu sexólogo  y/o ginecólogo exactamente lo que sientes cuando mantienes relaciones sexuales, y una vez tenga esta información, te realizará una exploración para descartar otras causas que puedan impedir la penetración.

¿Qué tratamientos existen para el vaginismo?

El vaginismo es una disfunción sexual que no se suele resolver sin ayuda, pero que el porcentaje de éxito es muy elevado. Principalmente, el tratamiento se centra en reducir la tensión de los músculos vaginales y el temor al dolor que sientes al tocarte la vagina o cuando mantienes relaciones sexuales. Si la causa es orgánica, existen tratamientos y técnicas para solucionar el problema. Cuando la causa es psicológica, los especialistas recomiendan abordarlo desde diversos frentes, como la eliminación de ideas erróneas relativas a la penetración, así como el control de la ansiedad que pueda aumentar la tensión muscular.

Para disminuir esta reacción refleja, hay ejercicios de tacto y exploración para desensibilizar la zona genital del dolor

También existen otros ejercicios, llamados Ejercicios de Kegelque implican la contracción y relajación de los músculos del suelo pélvico, que son los que controlan la orina.

Problemas de pareja y Eyaculacion precoz.

Cuando hablamos de eyaculación precoz nos referimos a un falta de control en la fase del orgasmo. Es decir, se trata de eyacular antes de lo que nos gustaría durante nuestras relaciones íntimas. En los casos más graves la eyaculación precoz, puede generarnos grandes problemas de pareja. Llegando a eyacular antes de la penetración o segundos después. Haciendo de nuestros actos sexuales algo insatisfactorio.

La eyaculación precoz es uno de los problema sexuales más frecuente en hombres, afectando a entre el 25 y el 40 % de los hombres.

LA EYACULACIÓN PRECOZ GENERA PROBLEMAS DE PAREJA

Casi todos los hombres pueden experimentar eyaculación precoz en algún momento de sus vidas. Nuestro problema puede surgir cuando no podemos evitar que se produzca de manera recurrente. Cuando esto ocurre no es de extrañar que se vea afectada nuestra autoestima sexual. Por otro lado, puede que nos domine el miedo y el nerviosismo de que pueda volver ocurrir. Generándonos gran ansiedad y estrés. Es decir, entramos en un círculo vicioso. La eyaculacion precoz se convierte en un problema sexual que se reitera y genera problemas de pareja.

¿Cómo afecta entonces a nuestra relación?

Cuando tenemos eyaculacion precoz muchas veces surgen problemas de pareja, ya que ambos miembros no consiguen disfrutar del sexo. Asimismo, al padecer eyaculación precoz nuestro sexo suele durar muy poco, por lo que nuestra pareja no consigue vivir una satisfacción sexual. En la misma línea puede que empecemos a experimentar sentimientos negativos en la relación sexual, generando en ambos gran frustración.

Por otro lado, cuando esto transcurre en el tiempo, empezamos a vivir nuestras relaciones sexuales como algo decepcionante y puede que las evitemos. Cuando esto ocurre muchas veces dejamos de mantener actividades sexuales, por miedo a vivir un fracaso de nuevo o por que se vea afectada nuestra motivación en el sexo. Es decir muchas veces la eyaculación precoz genera problemas en la pareja, y puede que nuestro deseo y apetito sexual disminuya por ambos miembros.

Muchas de estas consecuencias provocan que la relación y la comunicación sexual y afectiva en la pareja se vea afectada. Llegando a sentir resentimiento u hostilidad con nuestra pareja. Todo ello, solo provoca que cada vez nos sintamos más alejados de nuestra relación, y por lo tanto nuestra llama sexual se vaya apagando. En el peor de los casos pueden existir infidelidades por insatisfacción por parte de la pareja o al contrario por buscar una solución por parte de quien lo padece.

QUÉ PODEMOS HACER SI PADECES EYACULACION PRECOZ

Lo principal para cuando sufrimos eyaculacion precoz y comienzan a surgir problemas de pareja es hablarlo. Es decir, ambos miembros de la pareja deben conocer y ser conscientes del problema y poder juntos buscar soluciones. El mayor problema existe cuando por vergüenza o por sentimos incómodos, no nos atrevemos hablar del tema. Y por lo tanto, haciendo que nuestras emociones negativas crezcan y alojandonos cada vez más de nuestra pareja.

Sino buscamos solución cuando padecemos eyaculacion precoz, es posible que surjan problemas de pareja y que finalmente terminemos con la relación sentimental.

Si tenéis problemas en vuestras relaciones sexuales, junto con un especialista y un tratamiento psicológico podéis volver a disfrutar del sexo. La eyaculacion precoz es algo que afecta a ambos miembros de la pareja. Por ello es primordial que ambos miembros queráis cooperar. Es decir, junto con vuestro sexólogo podéis reconstruir una nueva vida sexual y vivirla de manera satisfactoria. Puedes contar con nuestro equipo de sexólogos siempre que lo necesites. Estamos para ayudarte.

Aunque se trata de una disfunción sexual masculina, la eyaculación precoz “no es un problema solo de los hombres, sino de la pareja”, según han puesto de relieve los expertos internacionales que han participado en la puesta de largo de la campaña, avalada por la Sociedad Europea de Medicina Sexual (ESSM).

“A largo plazo y sin ser tratada amenaza el futuro de una relación y da lugar a separaciones y divorcios”

“Es una cuestión de tiempo, llega demasiado pronto; pero también de control”.

 

Bastan uno o dos minutos para que se produzca la eyaculación e, incluso, en algunos casos, llega antes de la penetración. Bochorno y vergüenza es lo que sienten los afectados y es la principal razón por la que no hablan del problema ni acuden al médico. También suele ocurrir que muchas veces los afectados no lo perciben como un problema médico “real”, con causas y tratamientos disponibles. Y si en el hombre produce vergüenza, en la mujer, frustración. Pero ella, según los expertos, puede jugar un papel fundamental en la solución.

Disfunción Eréctil. Factores Psicológicos responsables

Factores psicológicos en la Disfunción Eréctil.

Toda disfunción eréctil, incluso las diagnosticadas claramente de causa orgánica, comparten componentes psicológicos. Es decir, de una u otra manera, los aspectos emocionales pueden predisponer, mantener o agravar los problemas de erección.

De manera general, la mayoría de las disfunciones eréctiles que aparecen por debajo de los 50 años se deben a causas de origen psicológico, mientras que a partir de esa edad, son provocadas por factores orgánicos con la implicación de aspectos también emocionales.

Una información y educación sexual inadecuada y basada en roles muy establecidos en los que el hombre siempre debe de estar preparado para el acto sexual en cualquier momento y con cualquier pareja, puede inducir a unas expectativas poco realistas y frustrantes. Por ejemplo, el cansancio o los problemas laborales pueden provocar la pérdida de la firmeza en la erección de manera puntual, o también no sentirse demasiado atraído por una pareja sexual ocasional.

La preocupación persistente por la calidad de la erección y el temor a fracasar puede generar tal ansiedad en el momento de la ejecución que inhibe o provoca la pérdida de la erección. Además esa necesidad de “control de la situación” desencadena la auto observación y evaluación constante de la propia respuesta sexual. Este llamado “rol del espectador” sitúa al hombre mentalmente fuera de la relación erótico-sexual y los estímulos externos se tornan insuficientes y provocan la disfunción.

Otro de los aspectos a tener en cuenta es la influencia de la relación de pareja, sobre todo si es estable: problemas de convivencia, escasa comunicación, falta de atracción entre los miembros, presencia de rutinas sexuales,… Si la pareja no es estable, pueden afectar el miedo al compromiso y a la intimidad, la falta de conocimiento sexual mutuo e incluso el miedo a un embarazo no deseado. En este apartado cabe resaltar algunos casos curiosos en los que el hombre puede tener problemas de erección selectivos: sí con la pareja estable y no con la pareja “extraoficial”, o al revés.

No hay que obviar tampoco la actitud excesivamente “altruista” de algunos hombres que están tan preocupados por complacer a la pareja que olvidan su propio deseo; tampoco a los que se sienten intimidados ante una pareja durante mucho tiempo deseada; ni a los que un estatus social o educativo más elevado de la pareja les provocan inseguridades en su rol psicosexual.

Otros factores psicológicos más profundos que pueden incidir en la consecución o el mantenimiento de la erección pueden ser: una experiencia sexual traumática durante la infancia, adolescencia o edad adulta; los trastornos mentales y los de personalidad.

Tratamientos para la Disfunción Eréctil o Impotencia.

Sabemos que las relaciones sexuales no se basan sólo en los genitales, pero también es un problema para muchos hombres el tener dificultades con la erección. Este artículo explica causas  y tratamientos.

Tan solo hace unos días que se han presentado los resultados del ATLAS de la disfunción eréctil en España, realizado por la Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva (ASESA). Este concluye que esta patología, podría afectar a un 18,9 por ciento de la población masculina de entre 25 y 70 años, y que está infradiagnosticada e infratratada.

La disfunción eréctil se produce cuando un varón no puede obtener o mantener una erección lo suficientemente para mantener relaciones sexuales. Las erecciones ocurren cuando hay un flujo de sangre en los vasos del pene. Cualquier cosa puede afectar a este flujo o al mantenimiento de la sangre en el pene, lo que puede llegar causar un problema de erección.

Estos cambios pueden ser causados ​​por medicamentos, que disminuyen la presión en sangre. También afectan algunas condiciones que pueden llevar a un estrechamiento de los vasos sanguíneos, tales como el colesterol alto, la diabetes o el tabaquismo. Para algunos hombres, la disfunción eréctil es el primer indicio de una enfermedad subyacente, como la diabetes o enfermedades del corazón, así que es importante informar a su médico para que pueda hacer las pruebas necesarias.

Aparte de la calidad del flujo de sangre, los problemas psicológicos también pueden tener un efecto significativo en la erección. Para algunos hombres, que la impotencia ya ha sido un problema, la ansiedad puede afectar de forma significativa haciendo que la situación empeore. Para otros, la depresión o la ansiedad, y los medicamentos que se utilizan para el tratamiento de estos problemas psicológicos pueden alterar la libido y la calidad de la erección.

El tratamiento siempre dependerá de cuál es la causa subyacente del problema. Así que, primero, se debe hacer un control para asegurar que la diabetes, el colesterol o las enfermedades del corazón no son parte de este problema. El médico también puede comprobar el nivel de testosterona para asegurarse de que está en el rango normal. Los hombres fumadores, deberían considerar la posibilidad de dejar de fumar, ya que no sólo mejorará sus posibilidades de fortalecer su erección, sino que protegerá el corazón y el cuerpo a largo plazo.

Una vez se eliminen estas causas el problema de erección desaparecerá, por tanto podemos considerar que normalmente los problemas de erección son temporales.