Las bondades de la masturbación femenina

Las bondades de la masturbación femenina

Es el último secreto de la sexualidad femenina. Una práctica que a la mayoría de las mujeres les cuesta reconocer, pese a que casi todas la practican. La masturbación femenina es una de las pocas prácticas sexuales sobre las que aún pesa un enorme tabú.

Los datos de las encuestas son, como en todo asunto rodeado por el oscurantismo, poco fiables, pero ya en los años 50 el famoso estudio sobre comportamientos sexuales del doctor Alfred Kinsey llegó a la conclusión de que el 62% de las mujeres se habían masturbado alguna vez en la vida. Y, dado lo que ha llovido desde entonces, lo más probable es que hoy la cifra sea muy superior.VIBRADOR RABBIT PUNTO G 10 FUNCIONES DUAL GIO

La masturbación ocurre, pero cuando hablamos de ella lo hacemos con un lenguaje limitado, lo que hace que sea algo de lo que es difícil hablar. Es cierto que cada vez es más habitual que las mujeres compartan su opinión sobre todo tipo de juguetes sexuales, cuyo fin último no es otro que el del onanismo, pero muy pocas hablan del acto en sí, algo que contrasta con lo extendida, aceptada y visible que resulta la masturbación masculina, sobre la que los hombres hablan, sin apenas sonrojo, delante de casi todo tipo de audiencias. La masturbación femenina ni siquiera tiene un espacio en el lenguaje coloquial, basta ver cuántas formas hay de referirse a la masturbación masculina y cuantas a la femenina: “hacerse un dedo” es la única expresión que podemos encontrar y es casi imposible oírla en boca de una mujer.

No es que la masturbación femenina no esté presente, pero aparece en las conversaciones de tapadillo. Según la doctora Petra Boynton, psicóloga especialista en relaciones y colaboradora habitual del diario británico The Telegraph, no es que la masturbación no tenga sitio en la educación sexual, ni en los medios, el problema es que no se habla de ello abiertamente, y cuando se hace la conversación es muy poco explícita: “La discusión se centra en los juguetes sexuales y en mensajes sobre el rendimiento y las aspiraciones para mejorar la vida sexual, pero no se habla de cómo masturbarse o la incidencia que la práctica puede tener dentro de una relación.  La masturbación ocurre, pero cuando hablamos de ella lo hacemos con un lenguaje limitado lo que hace que, aunque ya no sea un tabú, sea algo de lo que es difícil hablar”.

Exceso de celo

La masturbación femenina cada vez está menos estigmatizada pero a las mujeres todavía les cuesta hablar de ello: “Cada vez los sexos se equiparan en más aspectos, pero la mujer es mucho más celosa que el hombre para hablar de su intimidad. Por ejemplo, ocultan siempre su menstruación, que debería ser lo más normal del mundo. Son mucho más celosas con su sexualidad y sólo la comentan en pequeños corrillos de mujeres y a hurtadillas, no como nosotros, que hablamos de ella a voz en grito”. Esto tiene una consecuencia evidente: mientras los hombres siguen masturbándose cuando están en pareja, las mujeres dejan de hacerlo y, además, generalmente, no ven bien que sus parejas lo hagan.

La mujer, al tener los genitales ocultos, no los explora desde la infancia y cuando trata de experimentar, se las regaña. Por supuesto, el tabú en torno a la masturbación femenina es un fenómeno que viene de lejos, no en vano, es el último escollo de la represión histórica de la sexualidad femenina. “En las sociedades judeocristianas la sexualidad femenina ha sido siempre un tabú”. “Las mujeres, a semejanza de la Virgen María, tenían que pasar de niña a madre sin conocer el sexo. El placer quedaba relegado”. Y la masturbación es el placer por el pacer.COLLAR GP COLLAR WITH STUDS

Las mujeres, además, tienen un escollo biológico que ha dificultado desde el principio de los tiempos el desarrollo pleno de su sexualidad. “El hombre descubre sus genitales en el vientre materno”. “Todos los niños juegan con su pene y se ve como algo normal. La mujer, al tener los genitales ocultos, no los explora desde la infancia y cuando tratan de experimentar, se las regaña. No saben cómo es su placer”.

Las bondades de la masturbación femenina

La represión de la masturbación femenina no sólo es una cuestión cultural pues tiene graves consecuencias en el desarrollo de la sexualidad femenina y, por ende, en las relaciones amorosas en conjunto. La masturbación permite que la mujer se conozca a sí misma y descubra su placer. Muchas mujeres esperan que sean sus parejas las que descubran su propio placer, y es un error, porque nunca van a ser tan eficaces en su búsqueda como la propia mujer consigo misma. Y esto no sólo tiene consecuencias en las mujeres, también en los hombres, que muchas veces se encuentran perdidos, pues no pueden preguntar a su pareja qué es lo que les gusta: parece que no son hombres si no lo saben de antemano.

La masturbación femenina puede ayudar a que disminuyan las molestias de la reglaLa masturbación femenina tiene, además, importantes ventajas en el plano sanitario: el suelo de la pelvis se refuerza, lo que ayuda a prevenir el escape de orina y, por tanto, a prevenir las posibilidades de incontinencia a una edad mayor; al fortalecer la pelvis las contracciones del primer parto suelen ser más eficaces y las molestias de la regla disminuyen: el dolor puede combatirse si la mujer se masturba antes y después de ésta.

Lo bueno de los tabúes es que, en cuanto se empieza a hablar de ellos, dejan de ser tabú.

Pareja Plena. Como potenciar la relación de pareja

Pareja Plena. Como potenciar la relación de pareja

Siguiendo a Judith S. Wallerstein se incluyen en este artículo las funciones psicológicas que hay que cumplir para incrementar la posibilidad de éxito en las relaciones de pareja. La base son las investigaciones que ha seguido la autora citada.
Su propuesta es potenciar la estructura interna de la pareja basada en la pasión, la intimidad y el compromiso junto con su papel que tiene en la sociedad como entidad única y diferenciada.

Papel social de la pareja:

Toma de decisiones. La toma de decisiones en la pareja se establece en la relaciones de poder que dan estabilidad y que se acomodan, la mayoría de las veces, a las capacidades de cada miembro de la pareja. No existe una forma ideal de tomar las decisiones, sino que se tiene que realizar de forma aceptable para ambos miembros de la pareja.
Separación de la familia de origen. La pareja es una unidad social, por eso es fundamental separarse emocionalmente de la familia de origen. No para romper relaciones, sino para tener una identidad diferenciada de padres y hermanos y poder construir la propia familia.

Actuación en el amor

La teoría triangular del amor incluye la pasión, la intimidad y el compromiso. Para potenciar y conseguir una relación de pareja plena hay que actuar en las tres vertientes.

Incrementar  la pasión. Para lo que es preciso:

  • Conservar las imágenes románticas, idealizadas iniciales que se han tenido del otro, y que hicieron que te enamoraras de él, ayuda a enfrentar las realidades y cambios que imprime el tiempo tanto en el cuerpo con los achaques normales de la edad, como con las manías y costumbres que se van desarrollando o perdiendo con la rutina de la convivencia .
  • Mantener la admiración por la pareja.
  • Establecer una relación sexual rica y placentera y protegerse de las interferencias que pueden surgir debidas a las obligaciones laborales y familiares. La rutina es el peor de los enemigos del deseo y el disfrute sexual. Es preciso innovar y para ello la imaginación, la fantasía y el humor son medios extraordinarios.

Preservar e incrementar la intimidad:

  • Construir un fuerte compañerismo basado en la intimidad y la identidad, que permita al mismo tiempo poner límites al otro para proteger la autonomía de los dos.
  • Usar el humor y la risa para poner las cosas en perspectiva y evitar el aburrimiento y el aislamiento.
  • Las tareas propias del cuidado de los niños son muy absorbentes. Hay que tener en cuenta como se incrementan debido a las crecientes exigencias laborales, que llevan cada día más tiempo. El peligro reside en perder relación entre los dos, pasando a tenerla siempre mediada por los hijos. En esas circunstancias, es preciso dedicar un tiempo y un espacio a la relación. Es necesario proteger la intimidad propia, la del otro y por supuesto como pareja.

Mantener y ampliar el compromiso en la pareja.

  • Mantener el vínculo de la pareja en la adversidad. La pareja tiene que ser un paraíso en el que los componentes son capaces de expresar sus diferencias, enfados y conflictos. De forma que cuando las cosas van mal fuera, uno pueda llegar a casa y tener un oasis de tranquilidad, de apoyo y comprensión. Por supuesto, no exentas de discrepancia. Establecer medios de comunicación segura, que permitan manifestar la propia opinión, sin que el otro se sienta ofendido o rechazado es un elemento importante para incrementar la aceptación mutua.
  • Cuidarse y confortarse mutuamente, satisfaciendo las necesidades de dependencia de cada uno y ofreciendo  apoyo y ánimo constante. Como se ha dicho, es importante en la adversidad, pero se trata de hacerlo de forma cotidiana.
  • Atención a las inevitables crisis vitales que pasamos en la vida. Se ha mencionado el nacimiento de los hijos, o las adversidades; pero las crisis nos acompañan en nuestro desarrollo personal con el transcurso del tiempo. El nacimiento del los hijos, o la falta de hijos, los ascensos en el trabajo, los cambios hormonales como la menopausia, el abandono del hogar por los hijos, la jubilación, etc. Son crisis que ponen en cuestión y modifican la relación en la pareja, que se debe ajustar a las nuevas circunstancias. Saber y comprender que se está en una de esas crisis ayuda. Potenciar la comunicación y el apoyo mutuo asegura la superación de estos cambios.

La costumbre nos hace ver las cosas de forma distorsionada. Cuando tenemos algo y estamos acostumbrados a ello, percibimos principalmente los defectos y lo que le falta, pero cuando lo perdemos, minimizamos los problemas y echamos de menos todo lo que realmente nos aportaba. Por eso, un buen ejercicio para fortalecer la pareja es imaginarse de vez en cuando lo que perderíamos si no estuviese con nosotros.
Estas guías someras nos pueden ayudar a mantener y profundizar una buena relación de pareja.

Anorgasmia y orgasmo

Anorgasmia y orgasmo

Tener relaciones sexuales es un proceso que  tiene diferentes etapas que son el deseo, la excitación, el orgasmo, y la resolución. Podemos tener dificultades en cualquiera de estas etapas, pero  nos ocuparemos en este artículo, de las que tienen que ver con el orgasmo aunque lógicamente que todas están relacionadas.

¿Qué es el orgasmo?

El orgasmo se asocia con la palabra clímax o con terminar, por que hace referencia a una clase de tensión que empieza con el estímulo sexual y el deseo, pasando por una etapa de tensión, donde el orgasmo sería la finalización de esta tensión, dejándonos la sensación de  bienestar y de haber quedado satisfechas.

¿Qué es la anorgasmia?

La anorgasmia, es la dificultad que puede tener una persona para llegar al orgasmo. Esto quiere decir que podemos excitarnos con el estímulo sexual pero que no quedamos con la sensación de haber “terminado”.

¿Ocurre solo en las mujeres?

Aunque es una disfunción sexual que se presenta comúnmente en las mujeres también puede presentarse en los hombres.

¿Existen diferentes tipos de anorgasmia?

Sí, tenemos la anorgasmia primaria, que hace referencia aquellas personas que nunca han sentido que es un orgasmo. La anorgasmia secundaria, que se refiere a aquellas personas que han sentido orgasmos pero que por alguna circunstancia específica de sus vidas se encuentran en una situación en la cual han dejado de experimentarlos.

También se suele hablar de anorgasmia absoluta, o la imposibilidad de llegar al orgasmo con ningún procedimiento. De anorgasmia relativa, que quiere decir que se obtiene el orgasmo en determinadas formas y en otras no. Y de anorgasmia situacional, que e refiera a que se puede alcanzar el orgasmo en situaciones específicas mientras que en otras no.

¿A qué se debe, cuáles son sus causas?

Tenemos varios factores que pueden ser:

Personales:

-Físicos, como por ejemplo traumatismos en la zona vaginal, o el uso de ciertos medicamentos.

-Psicológicos, entre los cuales tenemos nuestra actitud ante nuestro cuerpo y desnudez, ante la sexualidad.

-Normas educativas y morales.

-Experiencias anteriores negativas y poco agradables

-Angustia, depresión

-Faltas de concentración, desinterés en la sexualidad.

De pareja:

-No nos sentimos atraídas por nuestro compañero sexual, o hemos tenido malas experiencias con él

De relación de pareja:

-Dificultades en la relación que hacen que nuestra entrega no pueda ser total y no podamos disfrutar.

-Se vive la sexualidad como un compromiso marital y pierde el enfoque de lo placentero, y lo agradable, de las posibilidades de amar y ser amada, al igual que de compenetrarnos.

¿Puede curarse, tiene un buen pronóstico?

La realidad es que todas las mujeres estamos en capacidad de sentir y de disfrutar nuestros orgasmos y cuando algo lo impide hay que buscar la causa y la solución a la dificultad, para que podamos vivir nuestra sexualidad a plenitud.

¿De qué depende?

-De tener los conocimientos y la información adecuada al respecto

-De identificar el área o las áreas que nos impiden que tengamos un orgasmo y  abordarlo y solucionarlo.

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Anorgasmia masculina por Sexologos Valencia

Anorgasmia masculina por Sexologos Valencia

Valoración profesional por un Sexólogo Clínico

La anorgasmia masculina precisa siempre de una valoración en persona por un facultativo especialista en sexologia. Casi siempre la anorgasmia se acompaña de aneyaculación, es decir, el hombre no tiene pulsaciones orgásmicas de placer y es incapaz de eyacular.

Unas veces la anorgasmia es total y otras es parcial: se pueden conseguir orgasmos durante la masturbación pero no dentro del acto sexual en pareja.

Si usted se es incapaz de eyacular y ocurre siempre, el problema debe ser abordado por un urólogo y/o sexólogo. Si por el contrario, sí puede eyacular pero no consigue sensaciones orgásmicas, el terapeuta adecuado debería ser un profesional de la sexología, pues como en la impotencia de origen psicológico, a veces la causa está en un trauma psicológico difícil de superar sin la ayuda de un psicoterapeuta o terapeuta sexual especializado.

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Evaluación y tratamiento de la anorgasmia femenina

Evaluación y tratamiento de la anorgasmia femenina

ANORGASMIA. INTRODUCCIÓN

La décima revisión de la Clasificación Internacional de las Enfermedades (CIE-10), se refiere a los trastornos sexuales en su capítulo 5 y establece la disfunción orgásmica (F52.3) cuando “el orgasmo no ocurre o está notablemente retrasado”1. Más completa es la definición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, cuarta edición, texto revisado (DSM-IV-TR)2: “Inhibición recurrente y persistente del orgasmo, manifestada por su ausencia tras una fase de excitación normal y producida a través de una estimulación que pueda considerarse adecuada en intensidad, duración y tipo”.

En “The Second Internacional Consultation on Sexual Medicine” se definió el trastorno del orgasmo cuando “a pesar de una adecuada excitación hay ausencia, notable disminución de la intensidad o retraso del orgasmo, con cualquier tipo de estimulación”.

Sería conveniente establecer un período concreto durante el cual, si la anorgasmia se mantiene, otorgarle una entidad clínica, ya que a lo largo de la vida de la mujer son muchas las ocasiones en que la respuesta sexual no va a culminar con la sensación orgásmica, sin que se pueda considerar por ello patológico. Habría también que fijar un tiempo de aprendizaje, a partir del cual determinar que existe disfunción orgásmica porque para la mayoría de las mujeres; dicho aprendizaje acontece después de un tiempo de iniciadas las relaciones sexuales. Son las mujeres con experiencia en masturbación las que más fácilmente responden de forma satisfactoria. Así, en el Instituto Andaluz de Sexología y Psicología (IASP), casi el 98% de las mujeres que acuden a consulta quejándose de anorgasmia primaria, no se han masturbado con anterioridad. Se puede afirmar, por tanto, que la forma más fácil de experimentar el orgasmo es por autoestimulación, especialmente del clítoris, método utilizado por el 95,2% de las mujeres que se masturban. La inserción digital es una de las formas menos facilitadoras de la respuesta y conduce al orgasmo sólo al 0,9% de las mujeres5. Otras fórmulas útiles para algunas mujeres pueden ser la simple presión de las piernas (2,7%), acariciándose los pechos (1,2%) o fantaseando exclusivamente.

Entre las mujeres que acuden al IASP, la forma más fácil de acceder al orgasmo, después de la estimulación manual, es a través de la estimulación bucal, a continuación la penetración en cabalgada con estimulación manual al mismo tiempo, le sigue la penetración a tergo (ella tendida bocabajo y él penetrando por detrás) con estimulación clitorídea, posteriormente la penetración en cabalgada sin estimulación y, por último, la postura del misionero. Las demandas por anorgasmia se distribuyen tal como se especifica en la tabla 1.

La fisiología del orgasmo es bastante compleja, de forma que cualquier alteración orgánica o funcional que interfiera con alguno de los múltiples mecanismos implicados, puede ocasionar la inhibición de la respuesta. No obstante, parece que sólo en el 5% de las anorgasmias aparecen factores de carácter orgánico, el resto se debería a causas psicológicas6.

EPIDEMIOLOGÍA

Kinsey et al7 señalaron que un 10% de las mujeres casadas no tenían orgasmo; el mismo porcentaje apuntó Chesser8, y para Hite9 éste sería del 11,6%. En una reciente revisión de 34 estudios, las cifras de anorgasmia oscilan entre el 20 y el 50%10. En mujeres españolas se estima una incidencia de entre un 5 y un 40%11, mientras que entre las mujeres mexicanas la cifra sólo alcanza el 6,8%12. Dentro de la consulta general de ginecología, el nivel de anorgasmia detectado en mujeres españolas es de alrededor del 8%13.

Algunos estudios se han centrado en la anorgasmia coital poniendo de manifiesto que entre el 50 y el 75% de las mujeres no tienen orgasmo durante el coito, pero sí en otras circunstancias14.

EVALUACIÓN

Historia clínica

Se debe hacer una exhaustiva historia clínica, precisando con exactitud si se trata de un trastorno del orgasmo primario, secundario, situacional o generalizado. Es muy importante revisar en profundidad la historia psicosexual: inicio de la atracción sexual, juegos eróticos infantiles, descubrimiento del placer sexual, inicio y evolución de las fantasías, inicio y evolución de la masturbación, circunstancias y respuesta de la primera relación sexual, tiempo transcurrido hasta alcanzar el orgasmo, relaciones con las distintas parejas, motivos de separación, etc.

Exploración neurofisiológica

Salvo experimentalmente, todavía no se ha extendido el uso en consulta de la tecnología que se puede emplear para medir distintos parámetros de la respuesta sexual femenina. Las pruebas fisiológicas han avanzado mucho en los últimos años. Hoon et al15 comprobaron que la forma más precisa de medir la excitación de la mujer consiste en el uso de un fotopletismógrafo más un termistor. Posteriormente se emplearon electrodos de oxígeno calentados unidos a la pared vaginal16. Otros autores han medido potenciales evocados de clítoris17.

Actualmente se han perfeccionado los fotopletismógrafos vaginales y a la técnica se ha incorporado el láser Doppler. Se está usando la medición de la diferencia de potenciales transvaginales, la medición de reflejos vaginales (especialmente en medicina forense), la medición de la respuesta vaginal y clitorídea a la vibración, y la sensación al tacto con monofilamentos. No obstante, parece ser que la prueba genital de mayor interés está resultando ser la medición del flujo sanguíneo clitorídeo.

Otra línea de investigación muy interesante, actualmente en marcha, es el estudio fisiológico de la sexualidad a través de la imagen. Heiman18 ha revisado los cambios radiológicos en los genitales femeninos durante la respuesta sexual mediante un tomógrafo axial computarizado. A escala cerebral se está empleando la resonancia magnética, la emisión de positrones y el flujo sanguíneo regional cerebral, lo que está permitiendo aportar datos acerca de las zonas que intervienen en los distintos procesos de la respuesta orgásmica. Así, recientemente se ha puesto de manifiesto mediante resonancia magnética-escáner que la respuesta orgásmica se correlaciona con un alto grado de actividad en la región insular anterior izquierda19.

No obstante, en la actualidad estas pruebas no tienen utilidad clínica, si bien son de suma importancia en el campo de la investigación.

Cuestionarios

Los más prácticos desde el punto de vista clínico son el SAI-E15, el GRISS20 y el IIS21. Ocasionalmente, pueden servir sobre todo con fines experimentales el FSDS22, el FSFI23 y el CSFQ24.

Autorregistros

En el IASP, con las mujeres que presentan anorgasmia, no se emplean los clásicos registros descritos por otros autores referentes a la determinación del lugar, el tiempo, el grado de excitabilidad y la satisfacción con la relación sexual. Sí es de suma utilidad hacer registros cuando se está trabajando con las fantasías sexuales y en algunos casos para determinar la evolución de la terapia.

TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO

En la actualidad no se dispone de ningún fármaco cuya indicación exclusiva sea para la disfunción orgásmica. Bien es cierto que algunos principios activos facilitan la desinhibición y otros mejoran el deseo. Así, parece que el bupropión mejora todas las fases de la respuesta sexual y facilita la aparición del orgasmo25.

En la práctica clínica es muy común el uso de mirtazapina y yohimbina, pero varios estudios doble ciego han puesto de manifiesto que no mejoran la respuesta orgásmica inhibida previamente por inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina26. También se han usado los inhibidores de la fosfodiesterasa 5, pero sólo un estudio, llevado a cabo por Caruso et al27, ha verificado diferencias significativas con el uso de sildnafilo; mejores resultados parecen obtenerse con el empleo de 3 mg de apomorfina sublingual28. Sin duda, los compuestos dietéticos como el ArginMax (Ginko biloba, Damiana, etc.) son los más usados en el tratamiento de la anorgasmia, pero es dudoso que la respuesta sea mayor que con placebo.

En los últimos años se ha prodigado mucho el uso de geles clitorídeos y del vacuo genital Eros device®(vibrador con forma de ratón de computadora al que se inserta un capuchón del tamaño adecuado para cubrir el clítoris que produce una succión de éste). Para algunos29, la efectividad de Eros device®es sorprendente y mejora al menos el 42% de las mujeres que presentan alguna disfunción sexual; sin embargo, en el IASP llevamos a cabo 80 pruebas en 16 mujeres con trastorno del orgasmo y sólo el 1,25% encontró satisfacción con el aparato. En el grupo control formado por 12 mujeres sin ningún tipo de disfunción sexual, se realizaron 60 pruebas, y resultó satisfactorio para el 16,6%30. En vista de los resultados se debe deducir que hay algún sesgo en los estudios o que las mujeres españolas (concretamente andaluzas) reaccionan de manera distinta a las mujeres americanas del norte.

En cuanto a los geles clitorídeos, como Viacrem®, Donacreme®, etc., se presentan generalmente en forma de gel para aplicar en el clítoris y los labios menores, y suelen llevar en su composición L-arginina, con la pretención de que la supuesta absorción del aminoácido, precursor del óxido nítrico, permita favorecer la erección clitorídea. Además, el gel suele estar aderezado con mentol, que implica un cambio de temperatura vulvar y, por tanto, un estímulo a la sensibilidad del clítoris. En el IASP se administró en fórmula galénica (arginina al 0,1% y mentol al 0,5%) a 16 mujeres con trastorno del orgasmo (80 intentos), y se encontró una eficacia del 6,25% frente a un 25% en el grupo control (60 pruebas en 12 mujeres sin trastorno del orgasmo)30.

En definitiva, para la anorgasmia, de forma específica, no hay ningún fármaco que haya demostrado ser claramente eficaz, como ocurre en la disfunción eréctil del varón.

TRATAMIENTO SEXOLÓGICO de la ANORGASMIA

Existen distintos modelos terapéuticos, de los cuales los más utilizados y reseñados son los siguientes: modelos de Heiman y LoPiccolo31, Kaplan32, Graber y Graber33, y Masters y Johnson6. No hay grandes diferencias entre ellos y sus autores manifiestan un notable optimismo en cuanto a los resultados, a pesar de no haber apenas estudios bien diseñados que evalúen la eficacia terapéutica de éstos. Por ejemplo, Kaplan afirma: “A menos que se den enfermedades físicas o mentales graves, o se interponga un conflicto conyugal insuperable, todas las mujeres son capaces de tener orgasmos. Apenas hemos encontrado a una mujer que no sea capaz de aprender cómo conseguir el clímax”32.

Todos los modelos citados incluyen entrenamiento en masturbación y mecanismos para inhibir la ansiedad, y se ha puesto de manifiesto que la masturbación es sumamente eficaz para el tratamiento34. Sin embargo, no hay evidencia científica de que las diferentes técnicas empleadas para inhibir la ansiedad contribuyan a la experimentación del orgasmo, lo que ha llevado a algunos autores a suponer que la ansiedad no tenga un papel relevante en la disfunción orgásmica35. También casi todos los modelos incluyen los ejercicios de Kegel36; sin embargo, se ha verificado que no existen diferencias significativas en cuanto al orgasmo por el uso de los ejercicios37.

En el IASP, se lleva a cabo una estrategia que recoge elementos de todos los modelos mencionados y consta de los siguientes pasos38:

Potenciación de la erotofilia

En primer lugar se trabaja en el sentido de eliminar las actitudes negativas y prejuicios en torno a la sexualidad en general. En este apartado se dedica tiempo a explicar la respuesta sexual femenina, combatir las creencias erróneas y comentar las distintas formas de expresar la sexualidad por parte de otras parejas y diferentes culturas. Para facilitar el proceso se recomiendan lecturas sobre sexualidad de carácter educativo, lecturas eróticas y visualización de pornografía.

Autoestimulación

Desde el principio se enseñan técnicas de relajación, que en nuestro caso será una modificación de la sistemática de Shoultz y los ejercicios de Kegel. Así, la mujer aprende a concentrarse en las distintas partes de su cuerpo, a sentirlo y, acto seguido, puede comenzar a explorarlo.

Las mujeres con una anorgasmia de toda la vida deben comenzar con la exposición de los genitales al espejo y exploración manual de los mismos sin intencionalidad respecto a la excitación. Después iniciará la autoestimulación con el chorro de agua de la ducha, lo que en nuestra experiencia es la manera más fácil para iniciar una respuesta orgásmica. La mujer debe dirigir, con una presión consistente, el agua hacia el clítoris dedicándole un tiempo mínimo de 5 min.

De no haberse presentado dificultades pasaremos a lo que denominamos “extensión sensorial”, es decir a trasladar el orgasmo desde la ducha a las manos o a un vibrador (hace unos años costaba que las pacientes los usaran, pero en la actualidad no suele haber ninguna dificultad). Al aconsejar el vibrador, se resalta que lo interesante es el uso externo, es decir, su aplicación sobre el clítoris, aunque se puede jugar con la introducción vaginal. En la actualidad están resultando de suma utilidad los vibradores digitales. Se recomienda a la mujer que practique para obtener el orgasmo de las formas, posturas y situaciones más diversas.

En pareja se dedica una parte de la terapia a mejorar la comunicación, para ello se puede emplear un paquete del tipo “The Minnesota couple communication program”39, al mismo tiempo se comienza con la erotización sensual y la erotización genital.

Erotización sensual y orgásmica

Una vez que la mujer ha conseguido el orgasmo con la autoestimulación y ha practicado con éxito en distintas circunstancias, se intenta la extensión sensorial en pareja, es decir, practicar el orgasmo por autoestimulación delante de él, para progresivamente pasar a que sea el compañero quien con las caricias, dirigidas por ella, provoque el orgasmo.

Capacitación orgásmica

Penetración con autoestimulación clitorídea

Tras haber superado con éxito la erotización orgásmica se le recomienda a ella que practique la autoestimulación tendida bocabajo y cuando domine la técnica, su pareja pasara a la penetración en la postura a tergo (penetración vaginal por detrás). En una primera fase ella estimulará su clítoris durante la penetración hasta conseguir el orgasmo con el pene dentro.

Penetración con heteroestimulación clitorídea

El paso siguiente, si ha progresado satisfactoriamente en la fase anterior, consiste en entrenar la consecución del orgasmo con la penetración posterior mientras el compañero le estimula el clítoris. En esta fase resulta de suma utilidad que él utilice un vibrador digital.

Penetración sin estimulación clitorídea

Si se ha superado la fase anterior, se puede dar por concluida con éxito la terapia. No obstante, muchas parejas en nuestro medio desvalorizan el orgasmo conseguido con estimulación clitorídea concomitante y no se conforman con la situación. En estos casos, se intenta que la mujer se estimule hasta estar cerca del “punto de no retorno”, mientras que el varón mantiene un ritmo lento de empujes vaginales. Una vez ahí, la mujer avisará y el compañero acelerará el ritmo, dejando ella de acariciar el clítoris y manteniendo la mente ocupada en la elaboración de fantasías eróticas.

Cuando se consigue el orgasmo se instruye a ambos miembros de la pareja en la coital alignment technique (CAT) propuesta por Eichel y Nobile40, que según algunos autores incrementa de forma notable la habilidad para obtener el orgasmo41.

La bibliografía disponible defiende la postura en cabalgada mientras ella se acaricia el clítoris y empleando además los ejercicios vaginales de Kegel36 durante la posición en cabalgada. Sin embargo, en el IASP no se han visto beneficios con las contracciones de Kegel en esta postura. Por el contrario, se constató que las mujeres pierden la concentración en las fantasías cuando están haciendo las contracciones vaginales. Además, cuando alcanzan el orgasmo por autoestimulación clitorídea durante la penetración en cabalgada, rara vez se consigue la extensión orgásmica a otras posturas o la consecución del orgasmo sin estimulación. En suma, la posición a tergo aporta mejores resultados.

Llegados aquí se recomienda, al igual que en otras disfunciones, dejar un número de posibles encuentros eróticos para repasar ejercicios, como la masturbación de ella sola delante de la pareja y alcanzar el orgasmo por estimulación de él sin penetración.

Cuando se trata de un trastorno del orgasmo secundario, si se ha descartado que sea a consecuencia de la ingesta de medicamentos o de una enfermedad orgánica, el pronóstico será por lo general muy pobre. En estos casos la estrategia terapéutica que más resultado da a largo plazo es generar habilidades de comunicación en pareja42, haciendo una terapia similar a la que se emplea para el tratamiento del deseo sexual hipoactivo.

En suma, hasta ahora la terapia sexual en pareja y más concretamente el entrenamiento en autoestimulación que conforma parte de la misma, sigue siendo la estrategia más efectiva y la única empíricamente validada para la resolución de la disfunción orgásmica.

Autor:

Francisco Cabello Santamaría. Instituto Andaluz de Sexología y Psicología. Málaga. España.

Fuente: Vol. 6. Núm. 2. Abril 2008. Rev Int Androl 2008;6:115-20 – DOI: 10.1016/S1698-031X(08)75679-6

Impotencia o Disfuncion erectil

Impotencia o Disfuncion erectil

Qué es la impotencia

La impotencia sexual masculina o disfunción eréctil es la incapacidad persistente para conseguir o mantener una erección que permita una relación sexual satisfactoria.

Debe diferenciarse de otros problemas sexuales, como son la falta de deseo, las alteraciones de la eyaculación (eyaculación prematura, eyaculación retrasada y ausencia de eyaculación) o los trastornos del orgasmo.

La impotencia o disfunción eréctil es una enfermedad frecuente que si no se trata puede llegar a afectar a las relaciones con la pareja, la familia, el entorno laboral y social. Todos los hombres pueden llegar a tener problemas para tener una erección en su vida, especialmente si están cansados, tienen estrés, una enfermedad grave o están bajo los efectos del alcohol y las drogas.

Causas de la impotencia o disfunción eréctil

La impotencia o disfunción eréctil puede originarse por:

Causas psicológicas

En estos casos, el pene no presenta ninguna alteración física, sin embargo, enfermedades como la ansiedad (provocada con frecuencia por el miedo a no conseguir una erección o a defraudar a la mujer), la depresión, los problemas con la pareja e incluso el estrés pueden afectar al acto sexual.

También la preocupación excesiva por los problemas laborales, sociales o familiares implican que no se dedique la atención necesaria al acto sexual. La fatiga, la inapetencia, la falta de ejercicio, el insomnio o un fracaso laboral también desequilibran los reflejos sexuales.

Causas vasculares

Este tipo es muy habitual. El pene no puede acumular la sangre necesaria para que se dé una erección, generalmente porque no llega en suficiente cantidad. Fumar, la hipertensión arterial, la diabetes, algunas enfermedades cardiacas y aumento en los niveles de colesterol en sangre pueden provocar trastornos vasculares que dificulten la erección.

Causas neurológicas

En estos casos se produce una interrupción en la transferencia de mensajes del cerebro al pene porque existe una lesión en los nervios implicados. Esto ocurre con las lesiones de la médula espinal, la esclerosis múltiple o tras algunas intervenciones quirúrgicas en la pelvis.

Causas hormonales

Son poco frecuentes. Generalmente se deben a una falta de hormonas sexuales masculinas.

Causas farmacológicas

Existen varios medicamentos que tienen como efecto secundario disminuir la capacidad de tener una erección. Entre ellos hay algunos fármacos para tratar la hipertensión, las enfermedades cardiacas y los trastornos psiquiátricos.

Evalúa tus síntomas

Síntomas

El principal síntoma de la disfunción eréctil es un cambio en la calidad de la erección, tanto en términos de rigidez, como en la capacidad de mantener una erección.

Si la impotencia se origina por causas físicas, uno de los principales indicadores en la incapacidad para tener o mantener una erección al despertarse por la mañana.

En cambio, si se origina por causas psicológicas, la impotencia suele producirse durante un periodo de tiempo concreto (mientras dure la situación de estrés, por ejemplo). Si persiste durante más de tres meses el paciente deberá buscar un urólogo especializado en impotencia.

Prevención

La principal medida que los hombres deben tener en cuenta para evitar la aparición de la disfunción eréctil es la modificación del estilo de vida para evitar cualquier hábito que repercuta negativamente en las arterias y las venas, como fumar, el consumo de alcohol y grasas saturadas, la vida sedentaria y el estrés.

Tipos

En la actualidad, algunos expertos establecen la siguiente clasificación para distinguir los distintos tipos de impotencia:

  • Impotencia coeundi: Es la imposibilidad para mantener un coito.
  • Impotencia erigerandi: Incapacidad para lograr la erección del pene.
  • Impotencia generandi: Incapacidad de procrear aunque se produzca la penetración.
  • Impotencia psíquica: Cuando la erección depende de problemas mentales y no físicos.

Diagnóstico

Para la elaboración de un diagnóstico correcto es necesario que el paciente se someta a revisiones médicas que permitan elaborar un buen historial clínico.

Una entrevista con el afectado puede revelar factores psicológicos involucrados en el trastorno de la erección. Resulta fundamental descartar la depresión, que no siempre es aparente. La escala para la depresión de Beck y la escala de depresión geriátrica de Yesavage en los ancianos son sencillas y fáciles de realizar.

También se deben analizar las relaciones personales, si existen conflictos o dificultades de comunicación con la pareja, por lo cual una entrevista con la pareja sexual del afectado puede revelar datos de suma importancia.

En la valoración médica general se debe incluir una historia sobre ingesta de fármacos, alcohol, tabaquismo, diabetes, hipertensión y ateroesclerosis, una exploración de los genitales externos para descartar presencia de bandas fibrosas y una valoración de los signos de enfermedades vasculares, hormonales o neurológicas.

Los especialistas recomiendan medir los niveles de testosterona, especialmente si la impotencia está asociada a la falta de deseo.

Entre las pruebas de laboratorio se debe incluir la valoración de la función tiroidea. También puede resultar útil determinar la hormona luteínica, ya que resulta difícil diagnosticar un hipogonadismo en función de los valores de testosterona exclusivamente.

En el caso de pacientes jóvenes con problemas específicos puede ser necesario realizar pruebas más complejas además del examen físico, como una medición-monitorización del pene durante la noche, la inyección de medicamentos en el pene, o una eco-Doppler.

Determinar los índices vasculares es especialmente beneficioso para realizar un diagnóstico correcto, como el índice de presión peneana-presión braquial que indica riesgo de otras alteraciones vasculares más graves, incluso en pacientes asintomáticos.

Cuando la causa no está clara puede resultar eficaz realizar una prueba de tumescencia nocturna del pene (TNP), aunque no suele funcionar en pacientes ancianos. Los episodios de TNP se suelen asociar con las fases de sueño REM. Se pueden controlar las erecciones del paciente en un laboratorio del sueño especial; la ausencia de las mismas es altamente sugestiva de causa orgánica, aunque su presencia no indica de forma necesaria que durante el día se tengan erecciones válidas.

La disfunción eréctil afecta a casi el 20 por ciento de los hombres mayores de 20 años.

Tratamientos

Muchos médicos sugieren que la elección de los tratamientos contra la impotencia o disfunción eréctil que han de seguirse debería ir de menos a más invasivo. Primero, el abandono de drogas; segundo, psicoterapia y modificación de comportamientos; luego, aparatos de vacío o fármacos; y, por último, cirugía.

La ayuda psicológica es recomendable en hombres de menos de 40 años, ya que en estos casos la causa de la enfermedad suele ser mental. Incluso en casos de impotencia por problemas físicos, muchos hombres necesitan ayuda psicológica para poder superar problemas de autoestima derivados de esta enfermedad.

Según las pautas de la Sociedad Americana de Urología, los inhibidores de la fosfodiesterasa oral tipo 5, son la terapia en una primera línea y los siguientes agentes a tener en cuenta para un correcto tratamiento farmacológico:

  • El tadalafilo: Comercializado como Cialis, actúa aumentando el flujo sanguíneo en el pene en presencia de estimulación sexual. Hay que ingerir este fármaco 30 minutos antes de mantener una relación sexual y su eficacia puede llegar a las 24 horas después de la administración. La ingesta alimenticia no afecta a la absorción del fármaco. Los efectos secundarios son en general leves o moderados: dolor de cabeza, rinitis, enrojecimiento facial o dolores musculares.
  • El vardenafilo: Comercializado como Levitra, actúa aumentando el flujo sanguíneo en el pene siempre en presencia de estimulación sexual. Su administración debe realizarse entre 25 y 60 minutos antes de comenzar la relación sexual y su efecto dura hasta 12 horas. Los efectos secundarios de esta medicación son leves y van desde el dolor de cabeza y náuseas hasta mareos o rinitis. Hay que tener en cuenta que la concentración del fármaco en sangre se retrasa si se ingiere una comida con alto contenido en grasa.
  • El sildenafilo: Conocido como Viagra, actúa potenciando el riego sanguíneo del pene, facilitando así la erección. Se ha comprobado su efecto positivo en un 40-80 por ciento de los hombres. Debe tomarse una hora antes de empezar la actividad sexual y no tiene ningún efecto indeseado sobre el deseo sexual. Sin embargo, puede provocar efectos secundarios, como dolor de cabeza, sofocos, trastornos gastrointestinales o visuales. No pueden tomarla hombres que sufran de retinitis pigmentosa o que estén tomando nitratos. En cualquier caso, antes de empezar a tomar esta píldora siempre hay que acudir al médico.
  • El avanafilo: Cuyo nombre comercial es Stendra, actúa mejorando la vasodilatación, responsable de que la sangre llegue de forma adecuada al pene para producir así la erección. Se trata de un fármaco que permite mantener una erección en tan sólo 15 minutos tras su ingesta. Éste es uno de los puntos a favor del avanafilo frente a la viagra que, pese a la efectividad de sus efectos, adolece de un tiempo de actuación excesivo que va entre los 30 y los 60 minutos según el paciente.

Otros datos

Incidencia

La impotencia o disfunción eréctil aparece con mayor frecuencia en hombres de más de 40 años. Entre los 40 y los 70 años, se ha comprobado que 30 de cada 100 hombres sufren algún tipo de impotencia, que puede ser más o menos severa. En su aparición influyen también una serie de factores:

  • Ser fumador.
  • Ser diabético.
  • Tener la tensión alta o enfermedades cardiacas.
  • Tener elevados los niveles de colesterol.
  • Sufrir depresión.
  • Consumir determinados medicamentos para combatir la depresión y la tensión alta.

El papel del hombre

En lugar de caer en el desánimo, la persona a la que se le diagnostique impotencia o disfunción eréctil debe tomar medidas de carácter personal para contribuir a superar con éxito dicha condición:

  • Prepararse psicológicamente y mentalizarse de que a partir de aquel momento dejará de ser impotente.
  • Dialogar con su pareja sobre los problemas emocionales.
  • Mantenerse en buenas condiciones físicas y en un peso normal.
  • Asegurarse de que la impotencia no es consecuencia de una enfermedad: diabetes, esclerosis múltiple o arteroesclerosis.
  • No ingerir alcohol ni consumir tabaco, pastillas para dormir, tranquilizantes, calmantes, etc.
  • Intentar el coito aunque el pene no esté erecto (el coito es el estimulante sexual más poderoso).
  • Hacer una prueba con algún dispositivo mecánico estimulante.
  • Consultar siempre a los especialistas.

El papel de la mujer

La mujer cuya pareja sufra una disfunción eréctil también debe colaborar en el proceso de superación. Entre otras cosas es aconsejable actuar del siguiente modo:

  • Realizar masajes y contactos suaves en los genitales de su compañero, que ayuden al hombre a conseguir una estimulación suficiente.
  • Calificar positivamente el comportamiento sexual del hombre si logra la penetración, aunque sea breve, para aumentar su autoestima.
  • El juego previo apasionado provoca casi siempre una respuesta eréctil en el pene del varón.

Mención aparte merece también el trastorno de la impotencia o disfunción eréctil en la tercera edad, ya que existen muchos malentendidos. Como resultado del proceso de envejecimiento, suele haber un periodo refractario mayor (tiempo necesario para una nueva erección después de un orgasmo). La edad también parece afectar al tiempo necesario para excitarse, para la erección y la eyaculación. Todo ello se considera completamente normal.

Rol del Psicologo Especialista en Sexologia

Rol del Psicologo Especialista en Sexologia

HISTORIA DE LA SEXOLOGÍA CIENTÍFICA

El antecedente más claro de la sexología científica fue S. Freud (1856-1939) quien postuló la primera teoría sobre el desarrollo sexual progresivo del niño con el que pretendía explicar la personalidad normal y anormal, asignando a la sexualidad un papel determinante de otras conductas del ser humano, y valoró el deseo sexual, consciente o inconsciente, como condicionante de la salud individual y de las patologías que esta podría generarle. Igualmente, H.

Ellis (1859-1939) se enfrentó a su época afirmando que la masturbación era una conducta habitual y lógica en el individuo, que la homosexualidad era una cuestión de grado, que la ausencia del deseo sexual en la mujer decente era un mito y que muchos problemas sexuales tenían un componente psicológico.

De hecho, la investigación de la sexualidad no comienza hasta mediados del siglo pasado. A. Kinsey (1894-1956) y los sucesores del instituto que lleva su nombre analizaron mediante entrevistas los diferentes comportamientos sexuales en los que observaron las diferencias entre el comportamiento socialmente deseado y exigido con el comportamiento real.

W.H. Master y V.E. Johnson (1966) valoraron en el laboratorio y con diferente instrumental la fisiología y clínica sexuales y diseñaron tratamientos novedosos en los problemas sexuales que actualmente siguen en vigor. Otros informes de entrevistas relevantes fueron los de Hite (1976) donde se resumen las conductas y actitudes sexuales. (más…)

Trastornos sexuales por dolor. Vaginismo y Dispareunia

Trastornos sexuales por dolor. Vaginismo y Dispareunia

Vaginismo

El vaginismo es un problema sexual que causa mucha angustia a la pareja. Cuando acude a consulta está desconcertada y no entiende qué está pasando. Una adecuada información ayuda y tranquiliza, creando una buena base para el tratamiento.

Llamamos vaginismo a la imposibilidad o extrema dificultad para conseguir la penetración vaginal, debido a la contracción de los músculos que rodean la entrada de la vagina. El espasmo es una respuesta involuntaria que muchas mujeres no reconocen, sufren sus consecuencias, pero no saben por qué ocurre. Cuando una mujer se excita sexualmente experimenta una relajación de los músculos vaginales. En el vaginismo, sin embargo, la contractura muscular es tal que impide la penetración.

Parece ser que se produce una asociación de la penetración vaginal con la sensación de peligro; es como si el sistema defensivo estuviera en extremo activado, de manera que cualquier intento de penetración produce esta respuesta refleja. En muchas ocasiones no tiene una fácil explicación para la mujer que lo padece, debido a que en el momento actual su deseo y sus ideas se dirigen a tener una relación coital plena y satisfactoria. Sin embargo, es como si existiera una orden programada, un sistema de alarma activado que la mujer no puede controlar. La interiorización de los mandatos materno y paterno y el seguimiento a rajatabla de los convencionalismos sociales en materia sexual pueden provocar desajustes entre lo que se desea y lo que uno es capaz de hacer. Además, los rápidos cambios en las costumbres sexuales han llevado a que no exista una concordancia entre lo que se hace y lo que se admite que se hace, en especial en la adolescencia y la juventud. Esta disociación puede crear confusión e inseguridad en el desempeño sexual y tener como resultado una respuesta desadaptada como lo es el vaginismo.

Algunas mujeres empiezan a notar que algo pasa en la penetración cuando en la menstruación intentan ponerse un tampón y se dan cuenta de que no lo consiguen. Eso no quiere decir que todas las mujeres que tienen dificultad en ponerse un tampón higiénico vayan a tener problemas en sus relaciones sexuales, pero si esa dificultad va acompañada de ideas irracionales sobre la penetración, angustia y miedo, puede ser un indicador a considerar. El vaginismo lo padecen entre un 2% y un 4% de las mujeres y comprende aproximadamente un 10% de los problemas sexuales.

Las mujeres que presentan este trastorno sienten una gran ansiedad ante la idea de introducirse algún objeto en la vagina, ni siquiera pueden intentarlo con un dedo o un tampón. De esta forma se va desarrollando una especie de miedo a la penetración vaginal y se presume que será dolorosa. Cualquier intento de penetración las pone tensas, parece que tuvieran una hipersensibilidad a la distensión vaginal. Esta tensión produce una respuesta que tiene tres signos típicos: arqueamiento de la espalda (lordosis), cierre de piernas (contracción de los músculos abductores de los muslos) y espasmos involuntarios de los músculos que rodean la vagina. En estas circunstancias la penetración es muy difícil. Si la mujer está tumbada de espaldas, tal como suele ser habitual en los primeros intentos de penetración, la entrada de la vagina queda en una posición no adecuada. Unido a esto, la tensión en los muslos impulsa a la mujer a cerrar las piernas, le sigue un movimiento de retirada, de ir arrastrándose hacía atrás, que dejan al hombre paralizado ante una negación física tan contundente, aunque de la boca de ella salga un sí.

Los intentos de exploración ginecológica también producen el mismo efecto. La mujer que es tratada no puede ser reconocida porque su fobia lo impide. En algunos casos el especialista que no ha conseguido introducir el espéculo puede recomendar un examen bajo anestesia. Como es de esperar, no se encuentra nada anormal en la exploración porque la contracción no se produce debido a que la mujer se halla inconsciente. Mientras la mujer está dormida se realiza una dilatación introduciendo tallos de Hegar o cualquier otro instrumento. Cuando despierta se le tranquiliza, explicándole la intervención y diciéndole que a partir de ahora no habrá ningún problema. Sin embargo, este procedimiento no ofrece ningún resultado porque la mujer sigue mostrando la misma resistencia cuando está consciente. No recomendamos este protocolo, puesto que no es útil para descartar anomalías físicas y, además, el vaginismo cuenta con claves bastante fiables para que el especialista pueda hacer un diagnóstico sobre una base positiva sin recurrir a otras pruebas y mucho menos a intervenciones agresivas que nada nos aportan. El respeto al cuerpo debe ser siempre tenido en cuenta, en especial en las mujeres que consultan por este problema.

En terapia sexual, sobre todo en los casos de vaginismo, es muy importante la labor educativa. Estas mujeres tienen un gran desconocimiento de su cuerpo y del cuerpo del otro, especialmente de los genitales. Además, la estricta censura de la sexualidad femenina ha contribuido a la falta de normalización en el habla coloquial de sus zonas erógenas. Cuando el término pene nos resultaba bastante habitual, el de vulva no lo era tanto. Y todavía se suelen utilizar eufemismos o apelativos despectivos para referirse a esta parte del cuerpo. Ante esta escasa o nula educación sexual, la percepción de los propios genitales puede estar distorsionada. La gran mayoría de mujeres que sufren vaginismo tienen la impresión de que su vagina es muy pequeña y su entrada muy estrecha, por lo que es muy difícil que el pene pueda entrar. También piensan que la vagina está cerrada por el himen. La idea sobre esta membrana es muy confusa, aun en mujeres con una formación universitaria y a pesar de la profusión de libros explicativos. El himen no cierra la vagina de la mujer y no recubre nada. No es más que la entrada de la vagina que termina en una membrana. Algunas personas tienen muy presente la idea de que algo se tiene que romper, creen que el himen se encuentra en el canal vaginal. Estas creencias sobre el himen se han encontrado en cursos de postgrado de formación en sexología, donde los estudiantes son licenciados en medicina y psicología. Esto corrobora la escasa información sobre sexualidad femenina. El himen es la membrana que se encuentra en la entrada de la vagina. A propósito de tan insignificante membrana se ha creado multitud de literatura, con no pocas imprecisiones. En primer lugar, no es como una tela que se tenga que romper, sencillamente está en la entrada de la vagina. En algunas mujeres, con las primeras penetraciones la entrada se hace un poco más grande y a veces esto produce un pequeño corte en la membrana y puede salir un poco de sangre; pero la vagina no está sellada, por ella salen el flujo menstrual y otras secreciones. Tampoco el himen está dentro de la vagina, como una especie de pared. No es más que el repliegue de la entrada.

Tratamiento

En el tratamiento del vaginismo es muy importante que la pareja comprenda que su caso no es único, pero sí superable.

El doctor Simms fue el primero que describió el síndrome en 1862, denominándolo vaginismo. Aunque en aquella época recomendó el tratamiento quirúrgico, hoy sabemos que la causa del vaginismo es siempre de origen psíquico y las intervenciones quirúrgicas constituyen un tratamiento erróneo. Aun así, todavía es posible encontrar algún especialista que, actuando al margen de la comunidad científica, realiza este tipo de intervenciones.

En el tratamiento de vaginismo (dolor en la penetración) es importante que la pareja comprenda que su caso no es único, pero sí superable

El diagnóstico de vaginismo se puede realizar de manera sencilla y su tratamiento es un ejemplo de enfoque integrador que abarca la exploración de causas psicológicas profundas, la descripción de los factores ambientales y socioeducativos, el trabajo con el cuerpo y, por supuesto, la relación de pareja. (más…)

Alteraciones en la excitacion sexual

Alteraciones en la excitacion sexual

Sería muy deseable que en lugar de poner nuestra energía en el tratamiento de problemas cuando éstos ya están presentes, fuéramos capaces de anticiparnos e ir organizando nuestra vida en cada una de las etapas evolutivas de forma saludable, promocionando hábitos saludables en lugar de ir con posterioridad desesperados intentando “apagar fuegos”, tratando los problemas que van surgiendo o, aún peor, tratando de negarlos, incluso conscientes de que el tiempo no sólo no los resuelve, sino todo lo contrario. Con este ánimo, proponemos una serie de medidas que cualquiera puede ir atendiendo en aras a preservar su salud sexual, en el caso del hombre, su capacidad de respuesta eréctil.

La erección es involuntaria

El hombre no puede tener o eliminar una erección a voluntad. Sólo puede dejarse llevar por una situación estimulante desde un punto de vista sexual, y su sistema nervioso autónomo pondrá en marcha el mecanismo correspondiente. Y, curiosamente, cuanto más se esfuerce un hombre por tener una erección y más pendiente esté de ella, más fácil será que ésta no aparezca o se interrumpa.

Buen sexo no es siempre coito (penetración vaginal)

Resulta educativo para cualquier pareja disfrutar del placer cómplice compartido sin el coito como plato del menú sexual. Caricias de todo tipo, con manos, boca, piel, juguetes sexuales, la felación, el cunnilingus… son múltiples las alternativas que permiten descubrir que ambos pueden disfrutar del placer sexual sin la participación del pene en erección. Es una buena práctica educativa frente al impacto paralizante que un eventual “gatillazo” causa en hombres y parejas que, además de no esperarlo, no han desarrollado estrategias de disfrute alternativas. Corren así el riesgo de vivir la ausencia o pérdida de erección como la ausencia o pérdida de placer sexual. En suma, si cualquier hombre, en un momento dado, se descubre demasiado pendiente de su erección, más vale dejar la idea de penetrar y disfrutar de un placer que no requiera el pene erecto.

No es cierto que ya habrá tiempo

Los encuentros sexuales pueden ser programados, no es necesario que el sexo sea espontáneo: no lo hacen ni mejor ni más auténtico

Es también muy educativo ir de manera periódica explorando la posibilidad de introducir o cuestionarnos, aunque sean en apariencia, mínimos cambios en nuestro estilo de vida. Conocer y darnos cuenta de la poderosa influencia que el estrés, el exceso de trabajo o su adicción tienen sobre nuestra sexualidad. El placer requiere su tiempo, ponerlo en la agenda. Hay que olvidar el mito de la espontaneidad. Debemos ser espontáneos dentro de las horas acordadas para el placer. De otra forma, las múltiples obligaciones impiden dejar espacio-tiempo para el placer. Es lo que siempre tendemos a sacrificar, con el autoengaño de que ya habrá tiempo, de que si esperamos a que surja de manera espontánea es mejor, más auténtico. Pero no suele ser así, esperando el arrebato espontáneo, de pronto los días son semanas, incluso meses… Y “órgano que no trabaja se atrofia”, algo que sucede también con los sexuales. Las investigaciones pioneras sobre conducta sexual realizadas por Alfred Kinsey le permitieron observar que las personas que con más frecuencia disfrutaban del sexo durante más años mantenían dicha capacidad de disfrute. En cambio, cuanto más escasamente disfrutan del sexo las personas, éste tiende a espaciarse más y se abandona con mayor prontitud en la madurez.

La erección, aunque no sea pétrea, puede disfrutarse

El pene mantiene su capacidad de sentir placer aunque no esté rígidamente erecto. Es más, con una buena disposición por parte de la pareja, es posible también introducir el pene fláccido o casi fláccido en la vagina. Son formas de disfrutar de sensaciones genitales sin la “exigencia” de rigidez, causa frecuente de su paradójica incapacidad.

Cuidar la salud es cuidar la sexualidad

Otro aspecto dentro de los cambios de estilo de vida es el de los hábitos saludables generales. La salud sexual es un aspecto de la salud global. Ya hemos mencionado que los problemas con la erección son síntomas centinelas de que existen otras enfermedades como la hipertensión, ateroesclerosis, diabetes, etc. De hecho, cada vez disponemos de más evidencias de las semejanzas entre el tejido cardíaco y el eréctil. Las prácticas saludables para aquél también lo son para éste. Quien desea mantener su salud, también la sexual, incluida la capacidad de respuesta eréctil, debe dejar el tabaco y otras drogas, beber con moderación y prestar atención a los medicamentos que le son prescritos. Cada vez conocemos más sobre los posibles efectos adversos antisexuales de algunos (tabla DE4). Si surgen dificultades sexuales estando medicado, hay que consultar con el médico al respecto. Y quien padece alguna enfermedad sistémica (verlas en tabla DE1), controlarla y seguir los consejos médicos es cuidar su salud, también la sexual.

Disfunción eréctil

La dificultad o imposibilidad para poder alcanzar o mantener una erección suficiente como para llevar a cabo la penetración y realizar el coito ha sido conocida históricamente con el nombre de impotencia. Este nombre, con una gran carga negativa, parecía describir tanto esa imposibilidad física como el sentimiento de frustración del paciente y de los profesionales de la salud que tenían que atender estos casos con muy pocos recursos.

Por fortuna, hoy hablamos de disfunción eréctil. Esto supone más que un cambio de nombre. Hay nuevas terapias, nuevos recursos farmacológicos y quirúrgicos que han desterrado el pesimismo de este problema sexual y permiten dar respuesta clínica a esta disfunción sexual que se estima que puede afectar a casi dos millones de españoles. De hecho, la disfunción eréctil y la eyaculación precoz constituyen los problemas de carácter sexual más frecuentes entre los varones, que repercuten en la calidad de vida tanto de quien la sufre como de su pareja.

La disfunción eréctil y la eyaculación precoz constituyen los problemas de carácter sexual más frecuente entre los varones

Otra consideración relevante sobre la necesidad de atender la capacidad de respuesta de erección del hombre es que ésta se puede comportar como un síntoma centinela de otras enfermedades subyacentes importantes, como hipertensión, ateroesclerosis, diabetes, etc. (tabla DE1).

El primer estudio de envergadura sobre la incidencia entre la población de este problema fue el llamado MMAS (Massachusetts Male Aging Study), realizado en Estados Unidos en el año 1994 en 1.290 varones de edades comprendidas entre 40 y 70 años. La prevalencia de disfunción eréctil de cualquier grado era del 52% de la población masculina. Con posterioridad, en España (1999) se realizó el estudio EDEM (Epidemiología de la Disfunción Eréctil Masculina) en el que se evaluó a 2.476 varones españoles, de entre 25 y 70 años de edad. Se encontró algún grado de disfunción eréctil en el 12,1% de los casos. En el caso español, si nos fijamos en el rango que comprende hombres de entre 40-70 años, el 24,6% padece disfunción eréctil, lo que pone de manifiesto que la prevalencia de la disfunción eréctil en nuestro país es inferior a la detectada en el MMAS. Ambos estudios demostraron lo que los sexólogos constatábamos en nuestras consultas diarias: la incidencia de la disfunción eréctil aumenta con la edad (tabla DE2). No obstante, es frecuente que un hombre tenga problemas transitorios de erección en algún momento de su vida. Si sucede alguna vez con carácter aislado no debe ser motivo de preocupación.

La disfunción eréctil según la edad

Desde el punto de vista de las causas y del tipo de tratamiento más adecuado, la edad es un factor determinante. La disfunción eréctil tiene causas más frecuentes en función de los distintos periodos evolutivos del hombre.

En el joven

“Hace un año que soy impotente. Ha sido desde que tengo novia y hemos querido tener relaciones sexuales. No sé qué pasa, pero evito que nos veamos a solas y voy dando excusas para que esa situación no ocurra. Cada vez es más difícil convencerla de que no me pasa nada”. Es el caso de Juan, quien con apenas 18 años ya experimenta la frustración y angustia del hombre que se percibe como impotente.

“En cuanto empezamos a salir, los amigos no paraban de decirme ‘¿ya te la has tirado?’ y cosas por el estilo. Disimulaba ante ellos, pero me sentía obligado a hacerlo con ella lo antes posible. Aunque no estaba muy seguro de qué es lo que quería hacer cuando estuviéramos solos ella y yo las primeras veces”.

La disfunción eréctil de Juan es debida a la presión psicológica que le ocasiona la responsabilidad que él mismo se atribuye para “hacerlo bien como hombre”. La idea de cumplir en un chico que no ha tenido experiencia sexual previa actúa como una losa; si bien no sabe con exactitud qué debe ser cumplir, siente que el placer de su chica es responsabilidad suya y sobre todo responsabilidad de su pene. Estos casos son fácil y rápidamente tratables.

En el adulto joven

“Desde hace unos meses no puedo tener una erección. Mi mujer y yo trabajamos, llegamos a casa tarde y cansados, apenas con fuerzas como para cenar algo y tumbarnos a descansar y dormir. En la empresa las cosas van bien, lo que pasa es que tengo mucho trabajo -y me gusta, pero es mucho-. La verdad es que hace ya tiempo que el sexo no es más que una especie de obligación más, llega el fin de semana y toca. Muchas veces en realidad tengo ganas de descansar. Si salimos a cenar y tomar algo, lo que realmente tengo ganas de hacer después es dormir, pero si no lo hacemos no es normal. Ahora, desde que no tengo erección, la cosa es mucho peor. Me agobia la idea del sexo, del fin de semana. Ella nota que la evito y está más agresiva conmigo. Estamos discutiendo más por cualquier cosa”.

La terapia sexual avanza más rápida y eficaz si ambos miembros de la pareja se implican en el proceso

Luis, de 32 años, trabaja en una empresa en la que es apreciado por su dedicación y éxito profesional. No tiene ningún conflicto con Rosa (29 años, su mujer) pero el estrés laboral, la falta de tiempo para ellos, y ahora sus dificultades en la cama, han comenzado un proceso que, de no haber venido a consulta, rápidamente deterioraría su relación.

El estrés laboral, el sentimiento de sentirse agobiado, es el desencadenante inicial de su disfunción eréctil. Estos fallos de erección se producen también cuando hay problemas laborales o pérdida de empleo. En muchas ocasiones, los procesos depresivos desencadenados por las situaciones de desempleo causan disfunción eréctil. No en vano, los estados depresivos son muy dañinos sobre la respuesta sexual. Incluso en ocasiones, la falta de erección asociada con la falta de deseo sexual es la primera y tal vez la única manifestación del trastorno depresivo.

El tratamiento de estos casos de disfunción eréctil puede suponer el afrontamiento simultáneo de los cuadros de ansiedad, depresión y de cualquier otro conflicto psicológico de base o asociado (tabla DE3), por lo que en ocasiones, y por un periodo breve y transitorio, puede requerir el uso de fármacos como ansiolíticos o antidepresivos en el proceso de terapia sexual. Así, se facilita que el paciente goce del suficiente autoapoyo como para centrarse de manera específica en el problema sexual, donde la implicación de su pareja será clave para facilitar la resolución del problema.

Un factor que contribuye a incrementar un posible estado depresivo o ansioso es que, además, se haya producido una separación o divorcio. En otras ocasiones, el hombre no tiene pareja y precisamente su miedo a fallar hace que autosabotee cualquier incipiente relación en cuanto vislumbra que puede acabar en sexo. El miedo a no poder dar la talla lo aleja cada vez más de las relaciones sociales. En todos los casos en que el hombre no dispone de pareja, la terapia sexual es, si cabe, más importante y decisiva. Como es obvio, el proceso de terapia suele ser más prolongado y en él se abordará el apoyo a su autoestima.

En adultos de mediana edad

“Desde hace unos meses no tengo erecciones con mi mujer. Lo he intentado pero no lo consigo, me pongo nervioso, ya antes de comenzar estoy pensando que no podré conseguirlo. Tengo 54 años, hasta hace un año alguna vez había perdido la erección. No le dimos importancia, pero ahora, no aguanto la erección. Si no eyaculo pronto, pierdo la erección. Al principio mi mujer decía que no me preocupara, pero la veo cada vez más distante. Me ha llegado a preguntar si hay otra. No sé cómo convencerla de que no entiendo lo que me pasa”.

Adolfo, fumador de paquete y medio de tabaco diario, con un trabajo de oficina que le facilita una vida sedentaria, sin suficiente ejercicio físico, con unos kilos de más, una tensión arterial ligeramente alta y con algo de “colesterol” sufre una afección leve en su sistema vascular. El mecanismo de erección del pene forma parte de dicho sistema por lo que todo lo que afecta a la circulación, afecta a la erección. No es que no pueda tener una erección por todas las cosas que físicamente le ocurren, sino que si a ello se le suma la preocupación y la autoexigencia por tenerla, se completa el círculo de factores que acaban deteriorando su respuesta erectiva.

El tratamiento del problema de Adolfo es relativamente rápido al inicio si cuenta con la colaboración cómplice de su esposa. La terapia sexual avanza siempre más rápida y eficaz si ambos miembros de la pareja se implican en el proceso. Resulta evidente que la mejora de su calidad de vida será decisiva también para mejorar su erección durante los próximos años, en los que habrá que contar con el tratamiento de los problemas médicos y, de manera previsible, con la ayuda de un grupo de fármacos prosexuales, los inhibidores de la PDE5 (viagra, cialis, levitra).

Conviene alertar que los fármacos que se citan tienen que tomarse bajo prescripción médica. Se trata de un medicamento que no es inocuo si se ingiere sin la supervisión de un facultativo y con las dosis adecuadas. Además, para aquellas personas que pudieran tener la tentación de multiplicar su potencia gracias a ellos, conviene advertirles que no es así. Como fármaco que es, cura una patología pero no sirve para otras facultades.

En el hombre mayor

La edad avanzada no es una enfermedad. Por fortuna, cada vez más hombres llegan a cierta edad en un estado saludable. En esta situación, no hay por qué esperar ningún problema con la repuesta sexual. No existe ninguna edad de jubilación sexual. No obstante, hoy por hoy también son muchos los hombres que van acumulando factores que deterioran su salud -y la sexualidad es un aspecto fundamental de la salud- por lo que se van incrementando los casos de disfunción eréctil con la edad (tabla DE2). Alteraciones en la excitación sexualCuantas más enfermedades vayan manifestándose, en especial aquellas que afectan a los sistemas circulatorio o nervioso, más probabilidades habrá de que eso se traduzca en factores que restan capacidad de erección en los hombres. Otros factores que con frecuencia vienen a sumarse a los que deterioran la calidad de la erección son los mismos fármacos con que tratamos dichas enfermedades, que suelen tener como efecto adverso la perturbación de la capacidad de erección del pene con mayor o menor intensidad.

La gran mayoría de casos de la disfunción eréctil son fácilmente diagnosticables cuando se atienden los aspectos médicos, psicológicos y sociales

El tratamiento de la disfunción eréctil del hombre de edad avanzada pasa por la atención médica de la enfermedad o enfermedades que contribuyen a que ésta aparezca. Con frecuencia el tratamiento de estos casos se beneficia también del uso de los inhibidores de la PDE5 antes mencionados (viagra, cialis, levitra) que, como una suerte de “muletas químicas”, son de utilidad, bien al inicio de la recuperación de la capacidad eréctil o bien constituyen un apoyo farmacológico más o menos permanente para el hombre, dependiendo de su estado global de salud. El éxito resulta de la adecuada integración de estos recursos médicos y farmacológicos en el proceso de terapia sexual, que, en el caso de haberla, se beneficia de la implicación de la pareja, como sucede por lo general en el tratamiento de problemas sexuales.

Soluciones

Por fortuna, en la actualidad la gran mayoría de los casos de disfunción eréctil son fácilmente diagnosticables cuando se atienden los aspectos médicos (su estado físico, enfermedades, medicamentos, drogas, etc.), psicológicos (cómo se encuentra y cómo está repercutiendo en la pareja, si la tiene) y sociales (el contexto en el que vive y surge el problema) que pueden estar implicados en la aparición de la disfunción.

La sequedad vaginal es un trastorno muy común, y es importante que la mujer sepa cómo evitar que se convierta en un obstáculo insalvable para el disfrute sexual

La terapia sexual se ha visto auxiliada tanto por la integración de recursos psicoterapéuticos como por el creciente desarrollo de la farmacología sexual, que permite disponer de medicamentos cuyo óptimo manejo está en manos del médico sexólogo en el marco de la intervención terapéutica adecuada a cada caso.

Como en casi todas las disfunciones sexuales, el mejor pronóstico se da en los casos en los que afecta a una pareja sin grandes conflictos y con una buena disposición a la colaboración activa entre ambos.

Principales causas médicas de disfunción eréctil

Fuente: Documento de Consenso sobre Disfunción Eréctil. Elaborado por 12 entidades científicas. 2002

Conflictos de pareja

Problemas con la propia imagen

Baja autoestima

Estrés
Problemas en el entorno social o laboral

Factores del desarrollo y la educación sexual

  • Neuropatía: educación muy prohibitiva con respecto al sexo.
  • Neuropatía Creencias sexuales erróneas.
  • Neuropatía Traumas sexuales en la infancia o en las primeras experiencias.
  • Neuropatía Abuso sexual en la infancia.
  • Neuropatía Miedo excesivo al embarazo y a infecciones de transmisión sexual.

Otros trastornos sexuales y de la identidad sexual

  • Parafilias
  • Problemas de identidad sexual
  • Problemas de orientación sexual
  • Eyaculación precoz
  • Trastornos del deseo sexual

Ansiedad de rendimiento y actitud de espectador

Trastornos psiquiátricos

  • Depresión
  • Ansiedad
  • Psicosis

Alteraciones en la excitación sexual

Causas psicológicas y sexuales de la disfunción eréctil

Fuente: Documento de Consenso sobre Disfunción Eréctil. Elaborado por 12 entidades científicas. 2002

Causas vasculares: 60-80%

Causas neurológicas: 10-20%

Causas hormonales: 5-10%

Patologías genéricas

  • Patologías genéricas
  • Arteriosclerosis
  • Tabaco
  • Hiperlipemia
  • HTA
  • Diabetes
  • Enfermedad de Peyronie
  • Fracturas pélvicas
  • Traumatismos perineales
  • Fractura de cuerpos cavernosos
  • Trasplante renal heterotópico
  • Síndrome de Leriche
  • Bypass aortoiliaco o aortofemoral
  • Secuelas de la Radioterapia
  • Secuelas del priapismo

De sistema nervioso central

  • Accidente cerebrovascular
  • Síndrome de apnea del sueño
  • Enfermedad de Alzheimer
  • Enfermedad de Parkinson
  • Tumor cerebral

De la médula espinal

  • Traumatismos
  • Causa compresiva (Hernia discal)
  • Enfermedad desmielinizante (Escl. Múltiple)
  • Causa tumoral (Tumor medular)
  • Enfermedad vascular (Infarto medular)
  • Enfermedad infecciosas (Tabes dorsal)
  • Mielomeningocele
  • Enfermedades degenerativas Iatrogenias

Nervios periféricos

  • Neuropatía diabética
  • Neuropatía alcohólica
  • Secuelas postquirúrgicas
  • Prostatectomía
  • Cistoprostatectomía
  • Resección transuretral de próstata
  • Cirugía de la médula espinal
  • Amputación rectal

Exceso de estrógenos

  • Latrogénico exógeno
  • Hepatopatías
  • Tumores productores de estradiol o de HCG

Hiperprolactinemias

  • Latrogénica por fármacos
  • Tumor hipofisario

Hipogonadismos

  • Hipogonadotróficos
  • Hipergonadotróficos

Disfunciones tiroideas

  • Hipertiroidismo
  • Hipotiroidismo

Disfunciones suprarrenales

  • Síndrome y enfermedad de Cushing
  • Insuficiencia suprarrenal

Hiponutriciones severas

Principales causas derivadas de la ingesta de fármacos de disfunción eréctil

Fuente: Documento de Consenso sobre Disfunción Eréctil. Elaborado por 12 entidades científicas. 2002

Fármacos con acción hormonal

  • Disminuyen o inhiben la acción de la testosterona: antiandrógenos,estrógenos, anabolizantes, esteroides, espironolactona, ketoconazol, digoxina, clofibrato, cimetidina.
  • Aumentan los niveles de la prolactina, una hormona cuya principal función es estimular la producción de leche de las madres que amamantan, aunque está presente en todas las personas, tanto hombres como mujeres: cimetidina, metoclopramida, fenotiazinas, opiáceos, endorfinas, haloperidol, antidepresivos tricíclicos,metildopa.

Fármacos psicótropos

  • Antipsicóticos y neurolépticos: fenotiazinas, tioxantinas, tioridazinas, butirofenonas.
  • Antidepresivos: tricíclicos, tetracíclicos, IMAOs, ISRS.
  • Ansiolíticos: benzodiacepinas.

Fármacos antihipertensivos

  • Simpaticolíticos: clonidina, metildopa, reserpina, guanetidina.
  • Bloqueantes beta-adrenérgicos: propranolol, pindolol, atenolol, metoprolol.
  • Diuréticos: espironolactona, tiazídicos.

Dificultades con la lubricación vaginal

Se define el trastorno de la excitación sexual femenina como la incapacidad persistente o recurrente para conseguir o mantener la excitación. El síntoma que percibe la mujer y que es el que mejor describe el trastorno es la dificultad para lubricar su vagina en respuesta a una estimulación sexual adecuada.Alteraciones en la excitación sexual Tiene la sensación de permanecer seca de forma que la penetración, el intento de penetración o la simple manipulación de su vulva le resulta incómoda o francamente molesta. Es menos o en absoluto apreciable para una mujer el hecho de que presente disminución de la hinchazón genital adecuada (clitoridiana o labial) y falta de alargamiento, dilatación y excitación vaginales.

La prevalencia específica de este trastorno no ha sido bien delimitada. Los estudios al respecto la engloban entre el conjunto de las disfunciones sexuales femeninas, de forma que se describe una prevalencia que varía desde un 25% a un 63% de la población femenina. En cualquier caso, en el trastorno de la excitación sexual femenina un factor clave es la edad de la mujer. Este trastorno suele presentarse especialmente tras la menopausia, sea esta quirúrgica o fisiológica.

Con el cese de la regla (menopausia) es frecuente que aparezca este problema, que viene desencadenado por la falta de estrógenos en la mujer, como comentamos en el capítulo que dedicamos a la sexualidad en la menopausia y climaterio. Otras causas médicas, mucho menos frecuentes, pueden ser desde ciertas enfermedades, la propia atrofia del tejido genital (kraurosis), por lo general en edad avanzada, y puede ser un efecto adverso de algunos medicamentos, como, por ejemplo, el uso reiterado de ciertas cremas con corticoides.

Cuando el trastorno de excitación aparece en mujeres más jóvenes, que aún no han alcanzado su climaterio, suele deberse a causas psicológicas, relacionadas en su mayoría con preocupación y miedo alrededor de la propia experiencia sexual inmediata: miedo al embarazo, al contagio, a ser descubiertos, a ser rechazada por la pareja, etc. En las chicas más jóvenes es bastante frecuente que se trate de una simple mala técnica de estimulación sexual. El escaso juego sexual previo al coito impide que la vagina se encuentre lubricada de manera adecuada, de forma que tanto los intentos de penetración como la misma penetración resultan molestos, cosa que desconecta todavía más a la mujer de su proceso de excitación, lo que a su vez aleja la posibilidad de que fluya su respuesta de lubricación.

Sequedad vaginal

Es la molestia principal de la mujer con trastorno de excitación sexual. Es importante que toda mujer, especialmente aquella que se encuentre en su menopausia y comience a sentir sequedad vaginal, sepa cómo evitar que esto sea un obstáculo insalvable para su disfrute sexual. De entrada, cualquier mujer que comience a percibir sequedad vaginal y/o insuficiente lubricación en las relaciones sexuales, con independencia de su edad, debe dedicar especial atención al disfrute del juego sexual no coital, es decir, a las caricias de todo tipo, que si bien son clave para el disfrute de cualquier pareja, en estos casos puede suponer la diferencia entre sentir placer o molestias. Es muy importante cuidar la vulva y la vagina, como cualquier otra parte de nuestro cuerpo. Si proporcionamos a nuestro cutis cuidados con cremas, la vulva y la vagina también requieren de atención cuando aparece la sequedad vaginal. En la farmacia se pueden encontrar, sin necesidad de receta médica, geles que contienen isoflavonas de soja, con propiedades hidratantes y suavizantes que ayudan a evitar la sequedad vaginal. Los comprimidos de isoflavonas, las cápsulas de aceite de onagra o las vitaminas A y E también mejoran el estado de la piel de todo el cuerpo y las mucosas.

La sequedad vaginal es un trastorno muy común, y es importante que la mujer sepa cómo evitar que se convierta en un obstáculo insalvable para el disfrute sexual

En el capítulo sobre la sexualidad en menopausia y climaterio se comentan los criterios sobre la conveniencia de la Terapia Hormonal Sustitutoria (THS), así como las cautelas que deben seguirse durante el tratamiento de reposición hormonal con estrógenos y progestágenos. Tanto si la mujer recurre a la THS como, de manera especial, si no lo hace, es destacable la ventaja, en cuanto a calidad de vida y facilidad para continuar disfrutando de su sexualidad, del uso de lubricantes y geles vaginales antes mencionados. En el caso del uso de lubricantes, es preferible que sean de base hídrica o solubles en agua. Los lubricantes que no se disuelven en agua proceden del petróleo, de manera fundamental se trata de la vaselina y otros aceites minerales. Éstos, a causa de su indisolubilidad en agua, se adhieren a la mucosa vaginal, lo que puede facilitar el desarrollo de gérmenes y disfrazar las infecciones hasta que están demasiado avanzadas.

Es conveniente que el lubricante tenga un pH ligeramente ácido, que no supere el 5.0, similar al habitual de la vagina y que le permite la mejor defensa frente a infecciones o desequilibrios en la flora bacteriana vaginal. Es preferible un gel ligero, de fácil aplicación. Hay menor riesgo de posible irritación vaginal cuando el lubricante carece de sustancias que le confieran sabor, olor o color. Mejor si su efecto lubricante es de larga duración. Eso facilita la espontaneidad en el encuentro sexual por no necesitar estar pendiente del momento de su aplicación previa al coito. Los geles de isoflavonas cumplen esa función. Por último, es recomendable que el lubricante sea fácil de eliminar con el lavado, cosa que también ocurre cuanto más solubles en agua son. Los geles de isoflavonas no requieren de lavado porque actúan como una crema hidratante y suavizante.

Falta de Deseo Sexual por Sexologo en Valencia

Falta de Deseo Sexual por Sexologo en Valencia

La incidencia y prevalencia de los problemas de deseo sexual son difíciles de establecer. Diferentes estudios y autores no coinciden, sobre todo por divergencias en los criterios diagnósticos, y se confunden con frecuencia los cuadros de falta de deseo y las aversiones sexuales. En lo que sí hay consenso es en que la ausencia de deseo es el problema sexual más frecuente en la mujer y que, hasta la fecha, la falta de deseo afecta más a las mujeres (con prevalencia, según autores, entre el 22% y el 51% de la población femenina) que al hombre (con prevalencia, según autores, entre el 10% y el 15% de los varones).

Las personas que tienen este problema suelen formular excusas para evitar una relación sexual con su pareja. Casi nunca se acuestan a la vez que su pareja, siempre tienen alguna excusa pendiente: recoger la cocina, un programa muy interesante en la tele, un trabajo urgente… En ocasiones esa huida les supone un sentimiento de culpa, por no dar respuesta a un compromiso implícito y aumentan los nervios en la medida que se dilata el encuentro. Puede ser un trastorno de toda la vida (primario) o adquirido (secundario), generalizado (con todas la parejas) o situacional (con una pareja específica).

En el deseo sexual inhibido la falta de sentimientos eróticos lleva a ver la relación sexual como un hecho desagradable, incluso un castigo. Este problema es generalizado cuando no existe interés sexual hacia ninguna persona ni circunstancia, y situacional si no aparece interés por la pareja, pero la persona se siente estimulada ante otras personas o ante la masturbación. Algunas veces, más que un deseo inhibido, puede existir simplemente una discrepancia en los niveles de interés sexual entre los dos miembros de la pareja, que poseen niveles de interés dentro del límite normal.

La queja sobre la falta de deseo sexual es muy común. Como causa más frecuente se nombra el alto grado de estrés al que las personas se ven sometidas en la vida cotidiana, donde todo suele estar programado, menos el disfrute sexual y la relación de intimidad con la pareja.

Causas

Las obligaciones domésticas

La vida doméstica tiene sus condicionantes y la teórica equidad de género, en que hombres y mujeres comparten derechos y obligaciones, funciona más de puertas para fuera que en la intimidad del hogar. Estas reminiscencias del modelo patriarcal constituyen la base de ese conflicto de rol y hacen que muchos hombres se sientan inseguros en su papel y defraudados por no tener una mujer que les resuelva la cuestión doméstica. Las mujeres, por su lado, se quejan de su doble función. En especial, las que tienen mayor cualificación laboral e independencia económica plantean con claridad su falta de entusiasmo ante una convivencia de pareja, temiendo la carga que supone la responsabilidad doméstica, de la que tantos hombres saben bien cómo escaquearse. Datos del Instituto de la Mujer sobre el reparto de tareas domésticas apuntan a que el hombre dedica de media 1 hora y 32 minutos a las tareas domésticas, frente a las 4 horas 2 minutos que dedica la mujer al día.

Pero, ¿a qué viene todo esto? ¿no estábamos hablando de deseo sexual inhibido? Ciertamente, pero ésta es una de las cuestiones más recurrentes en terapia sexual cuando se trata la falta de deseo. Creemos, por tanto, que vale la pena dedicar unas líneas a reflexionar sobre lo más inmediato, que a veces de tan cercano ni nos percatamos, pero que representa una gran influencia en nuestra vida sexual.

Problemas de relación y mala elección de la pareja

Otras veces, la falta de deseo se debe a problemas de relación como cuando alguno de los miembros de la pareja no se siente íntimamente vinculado al compañero. Hay personas que tienen graves dificultades para vincularse emocionalmente, la proximidad les asusta y la fusión que supone el acto sexual les da vértigo. Estas personas suelen tener relaciones tormentosas, con grandes broncas y reconciliaciones, sin que exista ninguna lógica, puesto que el vaivén emocional se debe a la necesidad interna de proximidad y alejamiento.

No se debe confundir la ausencia temporal de ganas de tener relaciones sexuales con la falta de deseo sexual, que es un trastorno con raíces físicas y/o psicológicas

En otras parejas se suceden las luchas de poder, la pareja en la que parece que se está casado el uno contra el otro, en lugar de con el otro. En lugar de sumar, restan. Están en pugna continua y su casa no es su hogar, sino un campo de minas ante el que no se puede bajar la guardia. En estas condiciones es un milagro que florezca el deseo sexual. En estos casos pueden aparecer episodios intermitentes de deseo sexual inhibido. Otra de las causas de la falta de deseo es la elección inadecuada de pareja. Aunque nos parezca increíble, algunas personas se emparejan y se casan justo con aquellas que no les despierta ninguna pasión. No podemos olvidar que pasión implica apetito, deseo vehemente de una cosa y también sufrimiento. Muchas personas no están dispuestas al sufrimiento que supone la pasión porque si no se ansía apasionadamente, la pérdida, si llega, no es un trauma. En muchas ocasiones, las personas suelen haber sufrido algún desengaño amoroso y asocian a las personas atractivas desde un punto de vista sexual, como peligrosas, y que pueden hacerles sufrir.

Educación sexual inadecuada o experiencias traumáticas

La educación sexual inadecuada, con actitudes negativas y manifestaciones sexofóbicas, con temor al pecado y el sexo asociado a lo sucio genera un terreno difícil para la expresión saludable de la sexualidad porque obstaculizan la imaginería erótica, antesala del deseo sexual.

Las experiencias sexuales traumáticas y negativas, como el abuso sexual en la infancia, la violación, el acoso sexual y otros atentados contra la libertad sexual pueden tener una incidencia importante en algunas faltas de deseo. Cabe señalar que los abusos sexuales en la infancia los sufren tanto niñas como niños y pueden tener repercusiones negativas en la edad adulta del hombre y la mujer.

Tratamiento

Los problemas de deseo sexual inhibido suelen necesitar de atención sexológica, que incluye trabajar factores de predisposición, relacionados con la historia erótica y la educación sexual, así como otros que tienen que ver con aspectos más profundos y están relacionados bien con los vínculos con los padres y madres o con el miedo a comprometerse en un plano emocional.

La falta de deseo suele tener una repercusión importante en la relación de pareja, sobre todo si es el hombre el que padece esta carencia. La mujer puede sentirse rechazada y poco atractiva, provocándole una gran inseguridad con respecto a la relación. Los hombres suelen llevar mejor esta situación gracias a que los estereotipos de género propician una visión de la mujer menos dispuesta a disfrutar del sexo, mientras que el hombre suele aparecer más dispuesto. Es muy importante hablar con la pareja de esa disminución del deseo, dejando claro que no tiene nada que ver con que se le encuentre menos atractiva y se haya perdido interés por la relación.

Abordar las vías de placer

Para abordar la falta de deseo sexual es fundamental trabajar las vías del placer. A modo explicativo, podemos pensar que existen unas vías neuronales relacionadas con el placer y el deseo sexual. (más…)

Qué hace y para qué sirve un Sexólogo por Sexologos Valencia

Qué hace y para qué sirve un Sexólogo por Sexologos Valencia

¿Qué problemas trata un profesional de la sexología? ¿Qué formación tiene un sexólogo? ¿Generalmente, indica que hay que hacer ejercicios o sólo se conversa? ¿Es mejor que acuda la persona con su pareja o sólo la persona que tenga el problema?

Estas son algunas de las preguntas que suele formularse la gente en relación al ejercicio profesional de la sexóloga o el sexólogo, y sobre el que a veces existe algo de confusión. En el presente post, nos gustaría dedicar unas líneas a cada una de ellas.

¿Qué problemas trata un profesional de la sexología?

Merece la pena destacar que los y las profesionales de la sexología no siempre tratan problemas. También realizan otro tipo de labores, como por ejemplo, la educación sexual, así como la información y la orientación sexual. En este sentido, trabajan para fomentar una vivencia satisfactoria y armoniosa de la sexualidad (lo cual incluye tratar de evitar que aparezcan problemas o insatisfacciones), y también trabajan para fomentar los derechos sexuales y reproductivos.

Además de lo mencionado anteriormente, efectivamente, las sexólogas y los sexólogos también abordan los problemas o dificultades sexuales y/o de pareja, cuando éstos aparecen. Tanto los problemas que se presentan en hombres (algunos de los más frecuentes son las dificultades con la erección, la eyaculación, o el deseo), como los que se presentan en mujeres (entre los que se encuentran de manera frecuente las dificultades para realizar la penetración, las molestias o el dolor en la penetración, las dificultades para disfrutar o excitarse, los problemas de deseo…).

Por supuesto, también abordan los problemas que tienen que ver con la orientación sexual (por ejemplo, dificultades para aceptar la orientación sexual), o la identidad sexual, dificultades que se pueden presentar en ambos sexos. (más…)

Sexualidad responsable

Sexualidad responsable

Valores de una sexualidad responsable

  • La sexualidad es una dimensión natural y sana de la vida.
  • Todas las personas son sexuales.
  • La sexualidad incluye dimensiones físicas, éticas, espirituales, sociales, psicológicas y emocionales.
  • Todas las personas tienen dignidad y valor en sí mismas.
  • Los jóvenes deberían verse a sí mismos como individuos únicos y valiosos dentro del contexto de su herencia cultural.
  • Los individuos expresan su sexualidad de formas variadas.
  • Los niños deberían obtener su educación sexual primaria en la familia.
  • En una sociedad pluralista, las personas deben respetar y aceptar los diversos valores y creencias sobre la sexualidad.
  • Las relaciones sexuales nunca deben ser coercivas o explotadoras.
  • Todos los niños deben ser amados y cuidados.
  • Todas las decisiones sexuales tienen consecuencias.
  • Todas las personas tienen el derecho y la obligación de tomar decisiones responsables con respecto a su sexualidad.
  • Las familias y la sociedad se benefician cuando los niños son capaces de hablar sobre la sexualidad con sus padres y/u otros adultos de confianza.
  • Los jóvenes necesitan desarrollar sus propios valores sobre la sexualidad para volverse adultos.
  • Los jóvenes exploran su sexualidad como parte de un proceso natural de llegar a la madurez sexual.
  • Involucrarse de manera prematura en conductas sexuales implica riesgos.
  • Los jóvenes que tienen relaciones sexuales deben tener acceso a información sobre servicios de salud y prevención del embarazo y las ITS/VIH.
Terapia sexual contra los problemas de sexo en la pareja

Terapia sexual contra los problemas de sexo en la pareja

Terapia Sexual. Cuándo Acudir al Sexólogo o a Terapia Sexual.

El primero paso para recuperar una vida sexual plena en la pareja es reconocer que necesita de ayuda. La terapia Sexual y de pareja es un el principio de la solución.

Generalmente las mujeres son más realistas y asumen que tienen problemas en sus relaciones sexuales de pareja y aceptan con más facilidad una terapia sexual y de pareja, sin embargo es poco probable que un hombre se decida a buscar ayuda externa para mejorar su desempeño sexual. Las personas se sienten avergonzadas de buscar un Sexólogo o Psicólogo Especialista en Sexología. Pero la verdad es que la terapia sexual y de pareja es un gran aliado para ayudar a encontrar soluciones a los problemas sexuales.

Terapia Sexual y de Pareja en Sexólogos Valencia.

El sexo está directamente relacionado con la calidad de vida de las personas y con el futuro de la relación amorosa. Los problemas sexuales o relacionados con el sexo, son en general causados por la falta de información sexual y el conocimiento del cuerpo. El sesgo es la causa principal.Terapia Sexual en Sexólogos Valencia

Habla con tu pareja y contigo misma que hay que quitar los prejuicios contra la terapia sexual y de pareja. Si te decides a consultar un Sexólogo verás que te facilitará pautas de comportamiento muy sencillas, técnicas perfectamente estudiadas para acercar a la pareja. La terapia sexual consiste en una serie de ejercicios planeados siempre para hacer en pareja donde ambas partes aprenden otra vez a marcar citas amorosas, bañarse juntos, y muchas otras actividades que desvían la atención de los problemas sexuales y quitan presión sobre el acto sexual.

Ejercicios de una terapia sexual en pareja

Lo primero que hace el sexólogo en la terapia sexual es dar conocimientos a la pareja sobre la sexualidad, desmitificando prejuicios culturales en muchas ocasiones dificultan las relaciones sexuales. El segundo paso del Psicólogo Especialista en Sexología será actuar a nivel afectivo trabajando de manera especial sobre aquellos puntos negativos como el miedo, vergüenza, culpa, etc, que están influyendo negativamente en el desarrollo personal y sexual de ambos miembros de la pareja. El paso más divertido es el tercero, la terapia sexual da pautas de comportamiento a través de actividades prácticas que permitan aprender comportamientos eróticos sanos y placenteros.

Problemas sexuales tratados por un sexólogo en una terapia de pareja y sexual

– Información y orientación sexual
– Falta de deseo
– Problemas de eyaculación
– Falta de orgasmo femenino
– Vaginismo y dispaurenia
– Conflictos de pareja
– Expresión del amor, cariño y emociones en la pareja

Sin embargo la terapia sexual no vale para todas las parejas con problemas sexuales. En algunos casos, los problemas relacionados con el sexo son totalmente vinculados con los desencuentros en la pareja, y por lo tanto, los ejercicios no funcionan. Los sexólogos recomiendan que las parejas busquen ayuda de inmediato al inicio del problema sexual porque la gran mayoría demanda la terapia sexual cuando el problema perdura durante mucho tiempo y la pareja ya está en proceso de separación.

Si deseas pedir cita previa en Sexólogos Valencia – Clínica de Sexología y Psicología Pérez-Vieco, utiliza el siguiente formulario:

Problemas sexuales que más preocupan.

Problemas sexuales que más preocupan.

Problemas sexuales. Los nueve enemigos del placer sexual

Disfunción eréctil, anorgasmia, eyaculación precoz, falta de deseo, curvatura de pene, eyaculación retardada, vaginismo, erecciones nocturnas dolorosas y dispareunia. Los nueve problemas sexuales que más preocupan a los españoles.

“Quiero tener una relación sexual satisfactoria y no puedo”. Cuando la impotencia se cuela debajo del edredón, hay que tomar medidas.

Empezamos por las mujeres:

Anorgasmia coital

La incapacidad de llegar al orgasmo durante el coito es mucho más común de lo que tendemos a pensar. “Hay un alto porcentaje de mujeres afectadas, bien sea por la falta de buen acoplamiento con la pareja o porque no haya una buena estimulación del clítoris”, Existen dos tipos de anorgasmia, en lo que se refiere a problemas sexuales en la mujer:

Anorgasmia Primaria: afecta a la mujer desde siempre.
Anorgasmia Secundaria: se da en mujeres que ya no pueden tener orgasmos por pérdida de excitación, bloqueo, ansiedad, etc.
Cultivar poco la sensualidad tampoco ayuda a combatir el problema. “A estas alturas, hablar de preliminares suena antiguo. Antes todos estaban fijados en la penetración como si lo demás no fuera sexo”. La anorgasmia suele darse en mujeres jóvenes por falta de conocimiento o poca experiencia, así como en mujeres mayores de 45 años.

La clave está en dar con las técnicas para despertar la pasión.
“La sequedad vaginal de la menopausia está asociada a una relación sexual más dolorosa, menos sensitiva y con mayor dificultad para alcanzar el orgasmo”. Esta disfunción no se trata con fármacos, sino con técnicas conductuales.

Falta de deseo sexual

También conocido como deseo sexual hipoactivo. “La mujer pierde el interés por la relación sexual, muchas veces motivada por la edad, el paso del tiempo o la propia pareja”. Es habitual encontrarse con este problema en la clínica. “Suele darse en mujeres menopáusicas o bien en etapa de crianza, o con otro tipo de problemática como un estado depresivo”.

El tratamiento consiste en realizar una analítica para evaluar el estado general de la persona y una entrevista para detectar posibles problemas psicológicos, así como para viajar a las causas de esa falta de líbido. Las disfunciones sexuales a menudo se deben a un problema de adaptación y entendimiento dentro de la pareja. (más…)

Disfunciones sexuales tras el período vacacional.

Disfunciones sexuales tras el período vacacional.

Disfunciones sexuales tras el período vacacional.

Una vez más hablamos sobre las disfunciones sexuales, más todavía después del período vacacional, dónde una vez más se establecen rutinas de funcionamiento diario. Daremos algunos consejos para quienes también se ven afectados de forma indirecta, la pareja.pareja-sexologos-valencia-terapia-pareja

Hablar de este tema con tu pareja después del período vacacional puede ser complicado e incluso incómodo. Cada una de las partes siente sensaciones y sentimientos diferentes al respecto, que pueden llevar a problemas de comunicación, una comunicación ineficaz y negativa en muchos casos. Por ello, la actitud que tengamos y nuestra forma de afrontar la situación es muy importante, tanto para la pareja como para mejorar el problema en sí.

¿Cómo puedo ayudar a mi pareja, la cual padece una disfunción sexual?

• Hablar sobre la importancia de recibir ayuda de un profesional Psicólogo Especialista en Sexología. Acudir a un psicólogo es la única forma para aprender sobre la sexualidad en general, sobre ideas y creencias erróneas que tenemos al respecto y que son, en muchas ocasiones, el origen de los problemas sexuales en las parejas. Aprender que la sexualidad y el placer no se basan únicamente en los genitales y el sexo como tal, es esencial para iniciar el proceso de mejora. Además, al acudir a terapia de pareja o terapia sexual después del período vacacional, se establece un tratamiento específico con ejercicios y técnicas prácticas, en el que ambas partes de la pareja tienen un papel imprescindible.

No presionar. Presionar a tu pareja para hablar, o incluso hacerlo en el momento del acto sexual, con palabras o gestos pueden ocasionarle más dolor emocional e impotencia, además de impedir la comunicación entre ambos y su iniciativa para hablar de ello.

Evita “echarle la culpa”. Muchas veces la importancia de los problemas sexuales llega a un punto en el que se convierten en el tema principal de conversación o de discusión. Por ello, es necesario evitar echar la culpa a nuestra pareja, esto solamente empeorará la situación y también afectará negativamente sobre la disfunción sexual.

Establecer un “pacto”. Establecer un pacto de comunicación basado en la confianza puede ser útil y positivo para mantener el bienestar en la pareja y facilitar la resolución de problemas. Por ejemplo: “A partir de ahora vamos a exteriorizar si nos sentimos mal”, “Vamos a elegir un momento del día para hablar de esto, desahogarnos sin juzgarnos y buscar soluciones”, etc. Es importante tener en cuenta que esto debe hacerse en conjunto, acordando puntos que queráis mejorar y solucionar y que pensáis que están afectándoos negativamente.

No juzgar. “Es que esto pasa porque te rayas demasiado…”, “Es más fácil de lo que tú crees”, etc. Frases de este tipo pueden causar mucho daño, además de empeorar el problema como tal. Por ello, transmitirle a tu pareja que estarás a su lado, sin juzgar, sin presionar, sin culpar, es la mejor opción para manejar y afrontar la situación.

Darle la importancia que se merece. “No es nada, no te preocupes”, “seguro que se pasa con el tiempo” no son frases correctas cuando sabemos que realmente sí hay un problema ya que se ha mantenido durante un tiempo y está afectando a vuestra vida. Transmítele a tu pareja que reconoces y comprendes su problema.

• Actitud positiva. Mantén una actitud positiva para que todo vaya a mejor, para buscar soluciones de forma activa y atiende los aspectos positivos de todo el proceso. Centrarte en los aspectos negativos os impedirá avanzar.

Terapia de Pareja Conductual Integrativa

Terapia de Pareja Conductual Integrativa

Terapia de Pareja. Terapia de Pareja por Psicólogos – Sexólogos Valencia.

Terapia de Pareja, también denominada Psicoterapia de Pareja, es el tratamiento clínico psicológico que se brinda a ambos miembros de una relación sentimental, en su condición de enamorados, novios, esposos, convivientes, separados y/o divorciados, por parte de un psicoterapeuta o terapeuta profesional, debidamente capacitado y facultado por los respectivos organismos oficiales reguladores del país donde ejerce su profesión.

En una terapia de pareja, el psicoterapeuta se centrará fundamentalmente en mejorar la comunicación en la relación. De esta manera, se aprenderá a controlar los impulsos y emociones para afrontar y resolver los conflictos que puedan surgir de una manera más eficiente. Además, se enseñará a ver los problemas desde otra perspectiva, intentando relativizar los mismos sin que los personalismos, la soberbia u orgullo pueda distorsionar los juicios de valor.

Historia de las Terapias de Pareja

La consejería matrimonial se originó en Alemania en los años de 1920 como parte del movimiento eugenésico. Los primeros institutos de consejería matrimonial en los Estados Unidos de América se crearon en los años de 1930, parcialmente en respuesta a los centros médicos alemanes de consejería matrimonial para purificación racial. En los Estados Unidos de América, los promotores fueron Paul Popenoe, Robert Latou Dickinson, Abraham y Hannah Stone.

Entre otros pioneros en los EUA se incluye a Lena Levine y Margaret Sanger.

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No fue hasta los años de 1950 que los terapeutas empezaron a tratar los problemas psicológicos en el contexto de la familia. Por lo tanto, la terapia de pareja como un servicio profesional y discreto es un fenómeno reciente. Hasta finales del siglo XX, la labor de consejería para parejas la realizaban informalmente amigos cercanos, familiares o consejeros religiosos locales. Los psiquiatras, psicólogos, consejeros y trabajadoras sociales trataban principalmente problemas psicológicos individuales en un entorno médico y psicoanalítico.

A raíz de la creciente modernización u occidentalización en muchas partes del mundo, y el continuo cambio hacia familias nucleares aisladas, se está optando por recurrir a terapeutas de pareja o consejeros matrimoniales.

Enfoques Psicoterapéuticos de la Terapia de Pareja.

1. Enfoque sistémico
2. Enfoque cognitivo conductual
3. Enfoque psicoanalítico
4. Enfoque gestáltico
5. Enfoque del análisis transaccional
6. Enfoque de la terapia breve centrada en soluciones

El modelo que vamos a recorrer brevemente hoy es Terapia Conductual Integrativa de Pareja (IBCT, por las siglas en inglés). Es particularmente interesante porque si bien hay intervenciones para parejas desde los otros modelos de tercera ola (ACT y modelos basados en mindfulness, por ejemplo), IBCT es el único modelo dentro de tercera ola que expresamente está diseñado para ello.

Terapia Conductual Integrativa de Pareja.

El abordaje IBCT fue desarrollado por Andrew Christensen y Neil S. Jacobson durante la década de los 90 (de paso, este es el mismo Neil Jacobson que ha estado detrás del resurgimiento de Activación conductual). IBCT es un modelo que comparte el énfasis en la aceptación y apertura emocional que caracteriza a la mayoría de las terapias de tercera ola, pero dentro de una pareja en lugar de hacerlo de manera individual.

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Vale la pena detenernos e insistir en un punto: una característica que la Terapia Conductual Integrativa de Pareja IBCT comparte con otros modelos de tercera ola es que pertenece a la tradición empírica, no a la especulativa. Esto es importante porque si bien hay muchísimos modelos de terapia de pareja disponibles, en su gran mayoría se trata de modelos especulativos. Esto no los vuelve inútiles, por supuesto, pero como suele pasar, a los modelos puramente especulativos o intuitivos les resulta difícil cambiar o corregir sus errores.

IBCT ES UN MODELO DE TERAPIA DE PAREJA QUE COMPARTE EL ÉNFASIS EN LA ACEPTACIÓN Y APERTURA EMOCIONAL

IBCT entonces, no sólo pertenece a las terapias de tercera ola, sino además a las terapias de pareja basadas en evidencia, tales como Terapia Conductual de Pareja (TBCT por las siglas en inglés; Jacobson & Margolin, 1979), o Terapia Cognitivo-Conductual de Pareja (CBCT por las siglas en inglés; Baucom & Epstein, 1990).

¿Cómo funciona entonces la Terapia Cognitivo-Conductual de Pareja?

En primer lugar el terapeuta intenta generar y compartir una “formulación”, es decir, una explicación de por qué la pareja ha llegado a la situación actual, basándose en la evaluación de múltiples dimensiones durante las primeras entrevistas. La formulación tiene como finalidad proveer una idea organizadora de la situación de la pareja. Una formulación en Terapia Cognitivo-Conductual de Pareja IBCT tiene tres componentes: (más…)

Masters of Sex.

Masters of Sex.

Masters of Sex. Serie de TV recomendada para los profesionales e interesados en la sexualidad humana.

Masters of Sex es una serie de televisión estadounidense desarrollada por Michelle Ashford basada, con ciertas libertades , en la biografía escrita por Thomas Maier, Masters of Sex: La vida y obra de William Masters y Virginia Johnson, la pareja que enseñó a América cómo amar.

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Ambientada en los años 1950 y 1960, la serie cuenta la historia del Doctor William Masters y Virginia Johnson, interpretados por Michael Sheen y Lizzy Caplan, respectivamente. La serie ha recibido elogios de la crítica, incluyendo un Globo de Oro (nominación a Mejor Serie Dramática) en 2013. Fue estrenada el 29 de septiembre de 2013, en Showtime.

Su segunda temporada, la cual se estrenó el 13 de julio de 2014, ya fue transmitida. El 20 de agosto de 2014, Showtime renovó Masters of Sex para una tercera temporada de 12 episodios, la cual se estrenó el 12 de julio de 2015.

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Ambientada en la década de 1950 hasta principios de 1960, la serie explora la investigación y la relación entre el Dr. William Masters (Michael Sheen) y Virginia Johnson (Lizzy Caplan), dos investigadores pioneros de la sexualidad humana en la Universidad de Washington en St. Louis, Missouri.

William H. Masters (1916 – 2001) y Virginia Johnson (Kolodny, 2001 – 2013).

En 1966 publican “Respuesta Sexual Humana, libro que presenta evidencia sobre los orígenes de la lubricación vaginal y de los cambios fisiológicos durante la excitación sexual y orgasmo; demuestran la existencia de orgasmos múltiples en mujeres y proveen datos sobre los cambios en la respuesta sexual a través de la edad, tanto en hombres como en mujeres. Describen además todos los cambios asociados al orgasmo. Proponen un modelo de 4 etapas de excitación fisiológica y subjetiva para ambos sexos (“el ciclo de respuesta sexual”: excitación, meseta, orgasmo y resolución) y plantean la primacía de factores psicológicos, particularmente de déficit del aprendizaje y ansiedad de ejecución, en la etiología y mantención de las disfunciones sexuales.

Co-authors of "Human Sexual Response" Dr. Virginia Johnson (L) with Dr. William Masters (R).
Co-authors of “Human Sexual Response” Dr. Virginia Johnson (L) with Dr. William Masters (R).

En 1970 publican el libro “Human Sexual Inadecuacy” (Incompatibilidad Sexual Humana), y presentan allí un acercamiento clínico altamente eficaz y de corta duración para las disfunciones sexuales. Muestran estudios de seguimiento realizados hasta 5 años después, con las parejas con problemas de disfunción sexual.

La Terapia Sexual de Masters y Johnson.

En términos generales, proponen una psicoterapia breve, directiva (no interpretativa), en coterapia, que utiliza tareas conductuales, técnicas cognitivas y aborda los aspectos comunicacionales de la pareja. Consideran también como intervención la educación sexual y la atención individual y de pareja, orientadas a adquirWilliam-Masters-Virginia-Johnson-Sexologos-Valenciair insight sobre los factores que causan o mantienen las dificultades sexuales y de relación.

Un aporte central de la terapia de Masters & Johnson fue la creación de un de ejercicios simples, que denominaron focalización sensorial”, que se entregaba como tarea a la pareja, para ser realizados en la intimidad, con el objetivo de indagar sobre nuevas maneras de alcanzar intimidad y erotismo.

La teoría y la técnica de la terapia sexual nace de los trabajos pioneros de Masters & Johnson y Helen S. Kaplan. Inicialmente, W. Masters, un ginecólogo, usó un programa de dos semanas de duración (posteriormente se transformó en sesiones semanales) que enfatizaba en ejercicios de focalización sensorial y reducción de la ansiedad de actuación para tratar los problemas sexuales.

Hacia 1980, la terapia sexual devino cognitivo-conductual, y se usaron variaciones de las propuestas de Masters y Johnson, tales como el modelo de Helen S. Kaplan de la respuesta sexual humana: deseo, excitación, orgasmo y resolución. Este modelo no es necesariamente lineal, y las causas pueden devenir efectos. Por ejemplo, una disfunción eréctil puede provocar disminución del deseo.

Disfunción sexual eréctil

Disfunción sexual eréctil

Disfunción sexual eréctil. Causas de la Disfunción Eréctil.

La disfunción sexual eréctil (DSE) es un trastorno frecuente (afecta aproximadamente al 50 % de los hombres en edades comprendidas entre 40 y 70 años) de origen multifactorial, en ella los factores psicológicos y orgánicos interactúan y alteran la adecuada erección lo que repercute grandemente en la calidad de vida del hombre. Durante las 2 últimas décadas se han alcanzado avances importantes en el conocimiento de su fisiopatología y se han puesto en marcha nuevas estrategias diagnósticas y terapéuticas. La importancia del tema en práctica médica diaria nos impone buscar fórmulas más simples que permitan la fácil comprensión de este complejo problema.

La disfunción sexual eréctil (DSE) se define como la incapacidad para lograr y/o mantener una erección del pene suficiente para permitir un completo y satisfactorio acto sexual. Si no se logra una erección ocasionalmente, esto no significa que tenga disfunción sexual eréctil (DSE). Otras disfunciones sexuales como la disminución de la libido, la disfunción eyaculatoria y la anorgasmia pueden acompañarla o incluso precederla. Este trastorno puede ser clasificado de la siguiente forma:

Causas de la Disfunción Eréctil. Según el momento de aparición:

  • 1. Primaria: Existe desde la pubertad, generalmente es secundaria a anomalías vasculares congénitas.
  • 2. Secundaria: Aparece luego de un período de actividad sexual y función eréctil normal.

Según su etiología:

Predominantemente psicógena: Ansiedad por el desempeño sexual, relación forzada, pérdida de la excitación sexual, estrés psicológico y enfermedades psiquiátricas como depresión y esquizofrenia.

Predominantemente orgánica
a) Neurogénica: Esclerosis múltiple, (más…)

Terapia de pareja: resolver problemas de pareja

Terapia de pareja: resolver problemas de pareja

Terapia de Pareja. La pareja en tiempos de crisis.

Todas las parejas viven periodos de crisis, malos momentos y tropiezos, de cómo transcurran estos procesos, podrán o no recuperar el amor, y en este momento es donde puede ayudar la terapia de pareja. No permitas que un pequeño bache pueda arruinar tu relación de pareja.

La terapia de pareja consiste en un tipo proceso terapéutico dirigido por un psicólogo sexólogo, mediante el proceso del cual ayudará a las parejas de cualquier condición a resolver los problemas en su relación en afán de mejorar la misma. Mediante la terapia de pareja, tomarán las medidas adecuadas para la reconstrucción de la relación o la finalización de esta.

Ejercicios y consejos

No es conveniente hacer caso omiso a los problemas esperando que se mejoren por sí solos. Mediante estos procedimientos, de todas la parejas que acuden a terapia de pareja, 4 de cada 5 parejas consiguen descubrir si sus diferencias realmente son imposibles de solucionar o si, en cambio, pueden ser rectificadas. De estas 4 personas, más de la mitad decidieron seguir con la relación, mejorando así la felicidad y plenitud que se había perdido o que nunca se había originado (en muy pocos de los casos).1371780807_740215_0000000000_noticia_normal

El plan de terapia de pareja varía respecto a la situación: si alguno de los dos de la pareja se niega a acudir a sesiones de terapia de pareja, este otro puede ir por su cuenta, siendo estadísticamente más complicado reparar una relación si sólo uno de los dos quiere asistir a las sesiones con el psicólogo.

Durante los últimos años, se ha observado un notable aumento de parejas que acuden a pedir apoyo para mejorar su relación. En este aspecto, los factores más influyentes son la falta de comunicación, falta de deseo y confianza. Además, la mayoría de estas parejas exponen posteriormente la gran mejoría que obtienen tras someterse a terapia.

¿Cuáles son los objetivos de acudir a terapia de pareja?

El objetivo principal de la terapia cognitivo conductual es recuperar una relación casi perdida, no obstante existen otros objetivos que persigue este tipo de terapias como es, el tener una ruptura poco conflictiva, en efecto, que produzca el menor daño posible en ambas partes implicadas y las personas que les envuelven, tanto si es para romper la relación o para recuperarla. Además, y pudiéndolo clasificar como el objetivo más importante es el de enseñar a las personas implicadas a poder solucionar y resolver los conflictos futuros por ellos mismos, sin asistencia externa.

Teniendo en cuenta por otro lado que una pareja se compone de dos partes, es imprescindible buscar la solución en ambas, utilizando de este modo unos recursos que se ajusten al tipo de motivo que provoque los problemas de pareja. Desde este punto de vista cabe mencionar la importancia de ser feliz, pero no sin trabas, sino sabiendo solucionarlos, enfrentándose y adaptándose a ellos.

En atención a la problemática expuesta, la terapia de pareja solo es un recurso fácil de adquirir y con muy buenos resultados que de manera gradual, aumenta entre la población debido a la manera en que la sociedad borra el estigma que producía la consulta a profesionales para solucionar y resolver problemas en la estructura de pareja. Las metas serán establecidas por el par bajo la conducción del terapeuta.

Durante el transcurso de las sesiones, las parejas hallarán opciones diferentes en la manera de llevar la relación, con la meta principal de viabilizarla y de hacerla más satisfactoria. Dicho esto, podríamos enumerar que algunos objetivos de acudir a terapias de parejas podrían ser, de entre otros:

Mejorar la comunicación, solidificar la relación, optimar la comprensión manejando las diferencias y resolviendo problemas. Entre estos, uno de los más frecuentes suele ser el cómo superar una infidelidad. Superar una infidelidad es uno de los motivos principales por el cual las parejas se plantean ir al psicólogo especializado en psicología clínica o al sexólogo y empezar métodos terapéuticos.

Suelen ser muy comunes también las dificultades entre la pareja y los hijos en un divorcio, por ejemplo. Otro tema que debemos ver cuando tratamos el conflicto en la familia con o sin hijos es la parte de la experiencia del sexo como elemento de satisfacción en nuestra vida.

Rebajar la tensión entre los dos miembros de la pareja y aprender, fomentando el progreso individual de los dos miembros ya que el análisis de los conflictos puede ser una buena ocasión de cambio tanto a nivel personal como de pareja.

Estos procedimientos basados en la psicología clínica son válidos para solucionar posibles dificultades sexuales, la terapia de pareja también puede servir como preparación pre-matrimonial si se quiere perfeccionar la comprensión y la relación antes del matrimonio.

¿Qué ejercicios para terapia de pareja se pueden realizar?

Detrás de las discusiones y malentendidos siempre existen pequeños problemas no resueltos que son los que hay que encontrar. Para ello, se intenta favorecer el diálogo, dejando de lado el monólogo, aprendiendo por tanto a hablar y escuchar, en definitiva empatizar, entender y respetar.

En la terapia de pareja, ejercicios realizables hay de distintos tipos dependiendo del tipo de enfoque: individual o en conjunto, en pareja en la intimidad o en pareja en la consulta. Entre estos enumeraré algunos de los más importantes y sobre los cuales se han observado los mejores resultados.DSI4

Suena difícil y lógico a la vez, pero intentar crear nuevos recuerdos y nuevas vivencias puede ser el mejor ejercicio. Por ejemplo, salir a tomar el aire juntos, leer un libro en común o hacer la comida juntos haría más fácil el crear buenos recuerdos y buenas nuevas sensaciones.

Alejarse del mundo y del día a día. Apagar el teléfono móvil y dedicar un rato íntimo para hablar cada uno de sus sensaciones. El día a día, la rutina a veces nos priva de estos momentos tan importantes para una relación. En los casos que haya niños, aun es menor el espacio íntimo del que se dispone, en estos casos, los otros familiares (hermanos, abuelos, etc.) nos pueden ser de ayuda extra.

Tener alguna afición personal puede favorecer la comunicación, añadiendo cosas sobre las que hablar en los momentos que antes hemos comentado.

Los tratamientos no solo pueden realizarse de forma presencial ante un profesional, en muchas ocasiones no se acude a pedir ayuda por vergüenza o falta de tiempo. A continuación se exponen algunos de los ejemplos de ejercicios que favorecen la comunicación, una de los motivos principales de crisis y malas rachas en las relaciones.

El primer paso es encontrar y adjudicar un momento al día de charla como anteriormente hemos comentado, preferiblemente por la noche, en la que se cuente todo lo sucedido durante el día, los problemas y alegrías, momentos divertidos y todas las anécdotas, así como hablar de sentimientos, si ha estado triste, alegre, cansado o malhumorado.

Asimismo, la tecnología no solo sirve para romper la estructura de las parejas, sino para unirlas más, de manera que puedes dejar mensajes de texto o de voz, eso sí, sin agobiar. Desde este punto de vista, es importante demostrar los sentimientos de amor y cariño a la persona que queremos tener al lado.

Por ejemplo se puede intentar hacer una lista de virtudes o cosas que os gustan de la otra persona, acompañando esta lista de una dedicatoria final, lo que puede ser un muy buen regalo en cualquier momento del día.DSI2 Otra idea puede ser la de dejar un mensaje positivo cada mañana junto con el desayuno o al levantarse de la cama, lo que producirá un sentimiento de felicidad para todo el día. Esto lo podríamos resumir en una frase como: “intercambio de conductas positivas“.

Otro aspecto que debemos considerar es la necesidad de independencia, conceder momentos de soledad, lo que no significa dejar de compartir paseos, comidas o momentos de descanso. Finalmente, se aconseja mostrar gestos cariñosos durante las salidas en grupo, sin hacer un circo de ello. Estos gestos son gratificantes y reconfortantes. Y sobre todo, hablar y comunicarse en todas las cosas que nos molestan, aunque parezcan una tontería, aprendiendo también a respetar lo que molesta a nuestro/a compañero/a.

En la terapia de pareja, el ejercicio beneficiosamente más importante es no creer que la pareja estará ahí pase lo que pase. Han de seguir ganándose su amor y su cariño día a día para favorecer la plenitud de la relación.

¿Qué es necesario para empezar la terapia de pareja con éxito?

Antes de iniciar y acudir a terapias de parejas, ambos miembros de la pareja que quieren acudir deben estar seguros de querer seguir con la relación. Deben no dar por perdido o por acabado nada. Además, son consecuentes de que cada uno es responsable de la situación y están abiertos a cambios en sus actitudes y a implicarse con el proceso del tratamiento. El hecho de una vigente infidelidad, estando alguno de los dos interesado en una relación alternativa con otro individuo, dificulta (por no decir que imposibilita) la terapia de pareja.

De forma general, podemos decir que mejora la efectividad del proceso que ambas partes enumeren algunos aspectos positivos de la relación, al margen de los problemas que existan.

Conclusión y punto de partida.

En la mayoría de las relaciones aparecen momentos de desacuerdo, infelicidad o rutina que pueden poner punto y final al compromiso, incluso en el caso de los miembros de parejas casadas, el divorcio y posible problema con los hijos(si los hay). Es por ello, que con valentía y sin prejuicios, deben buscar terapias de pareja que ayuden a recuperar aquello que un día fue tan importante para ambos.

Así pues, aunque el día a día sea normal, no obstante, existen días en que hay que olvidar la rutina y sorprender, interesarse por los problemas que envuelven a la el cónyuge, entenderla, recuperar la confianza y la comunicación.

De este modo, si no os es posible solucionarlo por vuestra cuenta, podéis consultar en páginas de internet destinadas a este tipo de terapias, como la nuestra, donde os podremos apoyar con algunos consejos. Sobre todo, dejaos ayudar a encontrar y recuperar aquellos sentimientos de amor y pasión que formaron vuestra pareja, aprender de nuevo a ser felices juntos.

Matrimonio no consumado

Matrimonio no consumado

El Matrimonio no Consumado se caracteriza porque la pareja, conviviente o no, luego de un cierto tiempo que ha sido fijado arbitrariamente en seis meses, no ha podido practicar el coito con penetración vaginal.

Algunos prefieren hablar de parejas no consumadas puesto que se puede dar en novios o concubinos. A veces es uno de los dos miembros el que aparenta estar “enfermo”, otras veces son ambos. Él puede tener dificultades en la erección o ella padecer vaginismo. Ella puede tener una verdadera fobia a ser penetrada y él ser un eyaculador precoz que eyacula antes de penetrar. O ambos padecer un deseo sexual inhibido o hipoactivo, con baja libido.1371780807_740215_0000000000_noticia_normal

Los trastornos sexuales pueden alternarse en el tiempo o ser concomitantes, pero siempre se mantienen de a dos. Por ejemplo: cuando ella quiere, él no logra la erección; cuando él la logra, ella presenta una contracción de los músculos de la vagina; si ella pudo relajarse y vencer la fobia, él presenta una eyaculación ante portas (antes de la penetración vaginal). El miedo los invade: a la maternidad o paternidad, al embarazo, a ser desgarrada o lastimada, a sufrir, a dañar o ser dañado en los genitales (claras fantasías castratorias), incluso se detectan fantasías sexuales de caer en la prostitución. No se pude hablar de causas en general ya que se ve cada caso de la pareja en particular pero hay factores psicológicos o psiquiátricos, familiares, educacionales, religiosos y del vínculo en sí mismo. Por supuesto puede haber factores orgánicos en algunas impotencias o en las llamadas dispareunias (coito doloroso) que no se pueden dejar sin resolver. Muchas veces detectamos abusos sexuales en la infancia y antecedentes de violaciones.

El matrimonio no consumado es cada día más frecuente en la consulta sexológica, no porque antes no existiera sino porque ahora, gracias a la mayor difusión e información sobre temas de sexualidad, la gente se anima a sacar a la luz sus problemas.

 Debemos aclarar que este sistema de interacción de la pareja se mantiene entre ambos y no porque uno de los dos sea el “malo de la película” o el “culpable”; quizás les cabe lo que decía Sartre: “semivíctimas y semicómplices”. Uno de los desencadenantes del pedido de ayuda, que pueden motorizar los cambios, suele ser el deseo de tener hijos o cuando alguno de los dos cónyuges amenaza con separarse (es causa de anulación civil y religiosa del matrimonio) o simplemente porque ambos, o uno de ellos, sienten que esa relación no puede seguir así.anorgasmia1-1610x1073

Contra lo que podría pensarse, muchas de estas parejas tienen todo tipo de juegos sexuales, con orgasmos incluidos; lo que no pueden es realizar la penetración vaginal: allí está jugada la escena temida. Incluso he tratado varios casos donde que ellas habían tenido hijos –por cesárea- y seguían siendo vírgenes (sus parejas les habían eyaculado en la puerta de la vagina abierta y lubricada, sin penetración).

Relaciones Adictivas. Tratamiento por Sexólogos Valencia

Relaciones Adictivas. Tratamiento por Sexólogos Valencia

Relaciones adictivas, hay amores que matan

Dicen que el amor mueve al mundo y es por eso que todos soñamos con poder disfrutar de una relación idílica… Pero, ¿Qué es realmente el amor? ¿Es una tormenta arrasadora o es un hermoso día despejado?

Por todas partes nos llegan modelos de lo que debe ser una relación de pareja, a partir de los cuales nos hacemos una idea propia de lo que es el amor. Estas ideas, lamentablemente, no siempre son las más sanas.vivir-en-pareja-el-sueno-o-pesadilla-de-muchos Por eso, las creencias equivocadas pueden convertir a la pareja en una peligrosa droga, sin la cual la vida parece perder sentido.

Amor, yo sin ti no valgo nada

Los niños son como esponjas que absorben todo lo que ocurre a su alrededor. Así, por ejemplo, si las relaciones en el hogar fueron una amalgama de amor y dolor, porque había maltrato, indiferencia o manipulación, es probable que se repitan los mismos patrones disfuncionales o que se generen otros diferentes, pero igualmente perjudiciales. Esto ocurre porque automáticamente tendemos a buscar lo que nos resulta familiar, pues los modelos con los que crecimos dejan una huella profunda en nosotros.

No obstante, esta circunstancia no puede ni debe generalizarse, pues son muchas las personas que habiendo tenido un hogar donde la relación de pareja y/o familiar era conflictiva no desarrollan este tipo de comportamientos, incluso al contrario, adoptan buenas actitudes y un comportamiento asertivo.

Desafortunadamente, en infinidad de casos el amor se confunde con dependencia y las relaciones se tornan tóxicas. Esto ocurre cuando hay una autoestima baja y se cree que hay que buscar el amor fuera de uno mismo y conseguirlo a como dé lugar, aun a costa de la propia dignidad.

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Terapia de pareja: resolver problemas de pareja

Terapia de pareja: resolver problemas de pareja

En Sexólogos Valencia. somos especialistas en Terapia de Pareja. Te informamos, asesoramos y/o ayudamos si tienes dificultades o problemas de pareja.

Todas las parejas viven periodos de crisis, malos momentos y tropiezos, de cómo transcurran estos procesos, podrán o no recuperar el amor, y en este momento es donde puede ayudar la terapia de pareja. No permitas que un pequeño bache pueda arruinar tu relación.

La Terapia de pareja en Sexólogos Valencia consiste en un tipo proceso terapéutico dirigido por un psicólogo – sexólogo, mediante el proceso del cual ayudará a las parejas de cualquier condición a resolver los problemas en su relación en afán de mejorar la misma. Mediante la terapia de pareja, tomarán las medidas adecuadas para la reconstrucción de la relación o la finalización de esta.psicologia-de-pareja-terapia

Ejercicios y consejos en Terapia de Pareja.

No es conveniente hacer caso omiso a los problemas esperando que se mejoren por sí solos. Mediante estos procedimientos, de todas la parejas que acuden a terapia, 4 de cada 5 parejas consiguen descubrir si sus diferencias realmente son imposibles de solucionar o si, en cambio, pueden ser rectificadas. De estas 4 personas, más de la mitad decidieron seguir con la relación, mejorando así la felicidad y plenitud que se había perdido o que nunca se había originado (en muy pocos de los casos).

El plan de terapia de pareja varía respecto a la situación: si alguno de los dos de la pareja se niega a acudir a sesiones de terapia de pareja, este otro puede ir por su cuenta, siendo estadísticamente más complicado reparar una relación si sólo uno de los dos quiere asistir a las sesiones con el psicólogo – sexólogo.

Durante los últimos años, se ha observado un notable aumento de parejas que acuden a pedir apoyo para mejorar su relación. En este aspecto, los factores más influyentes son la falta de comunicación, falta de deseo y confianza. Además, la mayoría de estas parejas exponen posteriormente la gran mejoría que obtienen tras someterse a terapia. (más…)

Educación y Anorgasmia

Educación y Anorgasmia

Papel de la Educación contra la Anorgásmia Femenina.

La anorgásmia femenina o ausencia de orgasmo en la mujer puede ser tratada con una terapia combinada en la que debe tener una importancia fundamental la educación, que resuelve gran parte de las disfunciones sexuales.

Entre los factores que originan la anorgásmia también se encuentran los posibles “antecedentes de abuso sexual o antecedentes biológicos y médicos”, como la toma de fármacos como antidepresivos “o enfermedades de base como las vasculares, que también predisponen”.

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No existe ningún fármaco aprobado específicamente para tratar esta disfunción, “pero se están realizando estudios, por ejemplo con testosterona, ya sea oral o en parches, aunque principalmente en mujeres en la pos menopausia, cuando se produce una disminución de esta hormona”.

Otras posibilidades son “los ejercicios de respiración, el yoga y la meditación” y, en el campo de la terapia cognitiva y conductual y de la educación, “que la persona tenga un mejor conocimiento de su cuerpo y de sus percepciones”, además de “técnicas sexuales en cuanto al coito que permitan una mayor estimulación del clítoris, o el uso de juguetes sexuales”.

Los cuatro “pilares fundamentales” del tratamiento de esta disfunción son la educación, la terapia conductual, la terapia sexual y el uso de fármacos, aunque es “la terapia combinada la que mejor resultado puede dar”, según los Sexólogos o especialistas en sexología. (más…)

Eyaculación Precoz y Estrés

Eyaculación Precoz y Estrés

Es realmente impresionante la cantidad de estrés que fluye por nuestro cuerpo diariamente, aunque la mayoría de las personas no esta consciente de ello. El estrés no solo está asociado a las preocupaciones por trabajo o dinero, mas bien es un compendio de todos los sentimientos: felicidades, tristezas, sorpresas y dolores que se experimentan día a día.

Por supuesto el estrés no es solo una condición que nos afecta mental y emocionalmente, también viene acompañado de problemas físicos y sensoriales; ya que tanto el estrés como la ansiedad activan una serie de cambios químicos en todo el cuerpo humano.

Usualmente nuestro cuerpo está en la capacidad de manejar los efectos rutinarios del estrés, pero cuando las preocupaciones y los problemas aumentan, nuestro organismo no es capaz de lidiar con esto naturalmente y empezamos a sentir ciertos efectos negativos.

En el plano sexual, el estrés puede causar falta de deseo, impotencia y eyaculación precoz, entre otros problemas; esto como resultado de un desbalance químico, hormonal y una estimulación del sistema simpático. estresEl estrés actúa sobreexcitando los nervios del sistema simpático, por lo que el hombre comenzará la relación sexual con un alto impulso para eyacular y por supuesto llegar al clímax demasiado rápido. Además, el estrés también retarda y debilita el control de los nervios para-simpáticos los cuales tienen como función provocar o mantener un estado corporal de relajación, dificultando aún más el control sobre la eyaculación.
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