Los trastornos sexuales pueden impedir desarrollar una vida sexual llena y acabar afectando tanto a la autoestima, como la relación de pareja o la salud en general. Las causas pueden ser físicas, psicológicas o una combinación de ambas pero, independientemente del origen se viven con mucha angustia, frustración y sobre todo en muchas ocasiones se viven en silencio por la vergüenza que genera.
La terapia sexual es un tipo especializado de psicoterapia, un término general para tratar problemas de salud mental al hablar con un profesional de salud mental. A través de la terapia sexual, puedes abordar tus inquietudes sobre la función sexual, los sentimientos sexuales y la intimidad, ya sea en una terapia individual o en una terapia familiar o de pareja.
Es el especialista que se ocupa del tratamiento de las dificultades y los trastornos sexuales de origen psicológico. El 94% de los casos de dificultades en el ámbito sexual son de origen psicológico. El sexólogo clínico estudia la sexualidad y su función, sus características y sus disfunciones para encontrar la solución adecuada a cada caso.
La sexología es la ciencia que estudia los sexos, en el sentido más amplio de la palabra. Esto implica cuestiones como género, identidad, orientación del deseo, salud sexual, cambios físicos y hormonales durante las diferentes etapas vitales, prácticas sexuales, etc.
Un sexólogo o sexóloga es la persona que tiene formación específica en este área, que generalmente se obtiene a través de un postgrado o máster. El objetivo de cualquier sexólogo o sexóloga es ayudar a que personas y parejas conozcan mejor su sexualidad, que es única y particular para cada uno, para que puedan expresarla y asumirla de una forma saludable traduciéndose en una mayor satisfacción sexual y, por lo tanto personal
La disfunción eréctil o impotencia masculina, es un problema más común de lo que se piensa o se reconoce. Puede ser un problema temporal pero otras veces se mantiene en el tiempo agravándose. Se puede producir en todas las edades, pero aparece con mayor frecuencia en mayores de 40 años y en menos casos entre los 30 y 40 años. Según las estadísticas en España, alrededor del 19% de los hombres sufren alguna disfunción eréctil, porcentaje que va subiendo al 24% después de los 40 y a medida que la edad es mayor puede aumentar hasta pasar el 50%.