Disfunción eréctil masculina

Definición

La Asociación Psiquiátrica Americana, en su Cuarta Edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV), establece la posibilidad de una etiología mixta, psicológica y somática que tiende a ser coexistente, aunque admite alternativamente la primacía en cualquiera de estos factores; sin embargo, establece categorías diagnósticas diferentes en caso de que los aspectos somáticos sean predominantes (por ejemplo, uso de drogas o alcohol, o enfermedad médica concurrente)

Establece los siguientes criterios diagnósticos:

  1. Incapacidad persistente o recurrente, para obtener o mantener una erección apropiada hasta el final de la actividad sexual;
  2. La alteración provoca un malestar acusado o dificultades en la relación interpersonal;
  3. El trastorno no se explica mejor por la presencia de otro trastorno del eje I (que no sea disfunción sexual) y no es debido a los efectos fisiológicos directos de una substancia (por ejemplo, drogas o fármacos) o a una enfermedad médica.

Como se puede observar desde el problema de definir la disfunción eréctil, el sexólogo clínico se enfrenta con la disyuntiva de adjudicar categóricamente el origen del trastorno a factores psicológicos o somáticos. En la práctica lo más frecuente es encontrarlos de manera concurrente, en un traslape que requiere de u abordaje diagnóstico mixto, a fin de establecer de manera aproximada el peso relativo de los factores psicológicos y somáticos en el efecto final de la erección.

Etiología biológica

La etiología biológica, o biogenicidad, de la disfunción eréctil se establece a través de la evaluación de la integridad y funcionamiento de los siguientes factores:

a) anatómicos
b) endocrinos
c) neurales centrales y periféricos
d) vasculares

En cuanto al aspecto anatómico hay que considerar la integridad del área pélvica, en sus partes óseas y fibromusculares, así como el adecuado tono de los músculos que forman el piso pélvico. traumatismos graves en esta zona pueden ocasionar problemas de dolores al momento de darse la excitación lo que actúa bloqueando la erección de manera refleja.

Los factores endocrinos se refieren a dos aspectos; el primero relacionado con la acción de hormonas sexuales, y el segundo consiste en hormonas centrales que afectan su acción en el momento de la excitación sexual.

Los esteroides sexuales como la testosterona y los andrógenos, requieren de niveles adecuados (p. ej. la testosterona debe ser mayor de 3 picogramos por mililitro) para el desarrollo de una adecuada libido y potencia eréctil. La testosterona libre se metaboliza a dihidrotestosterona (DHT) por la acción de la alfa-5-reductasa, esta transformación incrementa su actividad hormonal y sus efectos físicos específicos.

Este paso metabólico puede ser alterado o bloqueado por cambios en hormonas centrales como la prolactina, la cual compite adicionalmente por los receptores a la testosterona en el órgano blanco de la erección y también a nivel cerebral causando inicialmente una importante depresión de la libido.

Adicionalmente la acción de otras hormonas sistémicas como la hormona tiroidea puede afectar la velocidad de metabolización a DHT, por ejemplo al producirse un hipotiroidismo bajaría la conversión; por el contrario, al darse un hipertiroidismo puede generarse un incremento paralelo de las proteínas que transportan (y fijan) a las hormonas sexuales, lo que lleva a una disminución de la fracción libre (y metabolizable) de testosterona . En ambos casos se produce una disfunción eréctil por esta causa.

La hormona luteinizante en el hombre estimula a las células de Leydig (HECL) para la secreción de testosterona. La disminución de la HECL provoca una condición de hipogonadismo hipogonadotrópico, en el que es común encontrar disfunción eréctil de toda la vida, con un tipo generalizado.

En cuanto al sistema neurológico podemos abarcar dos grandes rubros: los daños en el sistema nervioso central y los daños en los nervios periféricos.

Los nervios periféricos son tanto de carácter simpático como parasimpático, estos últimos son los que se han implicado principalmente en la función eréctil. Lesiones en la región lumbosacra de la columna vertebral pueden dar lugar a la pérdida de erecciones voluntarias y a la presentación de erecciones reflejas a los estímulos locales (como el roce del pantalón) en el área genital.

La degeneración neuronal periférica propia de enfermedades desmielinizantes, o la acción similar de ciertos tóxicos, drogas y alcohol, puede dar lugar a que se presente pérdida paulatina e irreversible de la función eréctil.

La sección quirúrgica de los nervios parasimpáticos erigentes puede ser una iatrogenia resultado de un accidente al realizar resecciones prostáticas, o de ganglios retroperitoneales. Otro factor igualmente importante puede ser la irradiación pélvica con fines antineoplásicos.

Otro aspecto de la iatrogenia en el origen de las disfunciones eréctiles puede ser el uso de diversos fármacos. Esto de puede deber a su efecto directo como en el caso de los tranquilizantes, los anticolinérgicos o los medicamentos con efecto anticolinérgico como los antidepresivos tricìclicos y ciertos antipsicóticos (tioridacina) los cuales alteran el inicio bioquímico de la erección. O al efecto observado en otros sistemas necesarios para una correcta erección, caso de algunos antihipertensivos como ejemplo.

En cuanto a los vasos sanguíneos se puede dividir su etiopatogenia en la derivada de los vasos arteriales y los venosos. Se debe recordar que el flujo sanguíneo hacia el cuerpo cavernoso depende de la apertura de minúsculos esfínteres arteriolares, los cuales se dilatan bajo la acción de diversos neurotransmisores, por otra parte la potencia eréctil se obtiene al lograr establecer una diferencia a favor entre el flujo de ingreso arterial y la salida al sistema venoso.

La biogenicidad arterial deriva del debilitamiento y oclusión de este sistema, que puede observarse en ateroesclerosis, trombos, aneurismas y también en el engrosamiento del vaso sanguíneo en el paciente hipertenso, su efecto es la reducción paulatina de flujo de ingreso y de ahí el enlentecimiento de la erección y su posterior anulación. Una causa poco frecuente de disfunción eréctil la constituye el síndrome de secuestro, el que se presenta mientras se realizan posiciones de coito que implican un gran esfuerzo en los músculos del muslo y la pierna, pues la sangre que debiera llenar el cuerpo cavernoso del pene, se dirige a dichos músculos, por una característica hereditaria de la arteria ilíaca interna de ciertos sujetos.

El sistema de exclusas que constituyen los cuerpos cavernosos y esponjoso del pene, puede encontrarse congénitamente alterado, dañarse por traumatismos o presentar reblandecimiento de las fascias que generan la división de los compartimientos, esto puede derivar en puentes arteriovenoso anormales que dan lugar a una erección que nunca llega a ser completa.

Finalmente, el sistema de drenaje venoso del pene y del área pélvica, tiene pequeñas válvulas que permiten contener cierta presión de salida, el mal funcionamiento o reblandecimiento de estas válvulas origina una erección muy inestable que antes de alcanzar su plenitud, comienza a declinar.

Etiología psicológica

La psicogenicidad de la disfunción eréctil ha sido abordada por casi todas las escuelas del pensamiento psicológico contemporáneo. a continuación se presenta una breve reseña del planteamiento teórico de cada una de ellas y como entiende el proceso de generación de la disfunción eréctil.

La escuela psicoanalítica clásica, establece que la disfunción eréctil expresa un conflicto edípico, que surge en el sujeto a partir de la contradicción contenida en el deseo incestuoso por la propia madre y una angustia a la castración por el padre. En este contexto la resultante menos perjudicial supone que se pierda la erección, anulando la acción sexual del sujeto, volviendolo pasivo frente a su pareja y al mismo tiempo sometiéndolo al dominio del padre introyectado. Para algunos psicoanalistas esto explicaría el progresivo deterioro de las relaciones maritales.

Las teorías psicodinámicas modernas, plantean que la disfunción eréctil se origina en conflictos pre-edípicos, como por ejemplo, fallas en el proceso de separación e individuación del sujeto; también puede originarse en culpas graves por la actividad masturbatoria durante la adolescencia. Por otra parte en los sujetos con relaciones de pareja, la disfunción eréctil es provocada por crisis en etapas de la vida, como serían el deterioro de la relación de pareja o la viudez.

La escuela conductista moderna, propone que el bloqueo de la respuesta de excitación sexual se da como efecto de la intensa angustia de desempeño del sujeto, dicha angustia se fundamenta en las demandas de ejecución sexual autoimpuestas o derivadas de su compañía sexual. Este planteamiento supone que la ansiedad acompañante al acto sexual, deriva del aprendizaje de respuestas inadecuadas frente a una pareja sexual percibida como exigente.

La escuela cognitiva plantea la existencia de una serie de libretos (scripts) o creencias irracionales, que interfieren con la respuesta eréctil del varón. Por ejemplo, la idea de que el pene funciona de forma similar a una máquina y debería de responder siempre que su dueño lo desee independientemente del contexto emocional del sujeto y de la pareja con quien esté. Otros mitos incluyen 1) que el deber del hombre es satisfacer a la mujer a como dé lugar; 2) que el tamaño y firmeza del pene son determinantes en la satisfacción de la mujer; 3) que la penetración es la parte favorita del acto sexual para las mujeres; 4) que el hombre siempre desea y está listo para el sexo; 5) que una vez que la mujer conoce el sexo se vuelve insaciable y lo exige y 6) que con la edad todos los hombres pierden la potencia de sus erecciones.

La escuela de la nueva terapia sexual de la psiquiatra norteamericana Helen Kaplan hace una integración novedosa de los aspectos psicodinámicos, al plantear el uso de técnicas diversas al psicoanálisis, como serían las de gestalt y de modalidad conductual. Esta teoría plantea que el conflicto psicológico (considerado la causa profunda) aunque se encuentra enraizado en el inconsciente, puede ser advertido a través de manifestaciones mentales perceptibles por el sujeto (causa inmediata). La interacción de causas profundas de tipo intrapsíquico e interpersonal (diádico) bloquean la respuesta sexual normal, resultando en la pérdida de la erección. Un concepto interesante de esta escuela, es el del “equilibrio sexual”, en el que estima que cada parte de la pareja aporta para que se presente la disfunción sexual, remarcando así la importancia del contexto emocional.

La teoría sistémica (teoría de los holones de la sexualidad) prouesta por el sexólogo mexicano Eusebio Rubio entiende a la disfunción eréctil como la manifestación integradora de los conflictos de interacción entre diferentes niveles del holón o subsistema del erotismo y de éste con los que comprenden la reproductividad, la identidad de género y especialmente la vinculación afectiva del sujeto. El conflicto puede darse entonces de manera intraholónica, interholónica alterando la sexualidad o intersistémica afectando toda la personalidad. Esto es, el conflicto puede tener un origen multicausal y mantenerse en base a expectativas que el sujeto genera, al participar de diferentes niveles de integración (biológico, psicológico, psicosocial y cultural) . Por ejemplo, la pérdida de la erección, es un evento que puede atentar contra la autoimagen, el sentido de masculinidad, la expectativa de funcionamiento viril, el sentido de pertenencia y posesión de la pareja, todo de manera simultánea o concurrente, la explicación de lo que ocurre en los genitales es completa solamente se se considera el completo de la experiencia, por lo que un conflicto afectivo (vrg. “ yo tengo que retenerte porque amenazas con dejarme”) puede manifestarse de la misma forma que un déficit en el flujo arterial: enlenteciendo la llegada de sangre a los genitales y dificultando la erección.

Epidemiología

Los trastornos de la erección por un origen biogénico tienden a presentarse con mayor frecuencia a edades avanzadas, el primer informe Kinsey reportaba una prevalencia del 25 % en varones a los 65 años y de 75 % al llegar a los 80.

La presencia de enfermedades sistémicas aumenta su incidencia en el adulto, por ejemplo los diabéticos pueden presentar hasta un 30% de prevalencia a los 30 años de edad y alcanzar un 70 % a los 50 años de edad.

La disfunción eréctil se mantiene como el tercer diagnóstico más frecuente en clínicas especializadas en sexología y es el primero en aquellas con orientación urológica. En la clínica de AMSSAC en México D.F. correspondió al 20 % de los diagnósticos en 224 sujetos masculinos.

Los sujetos jóvenes y adultos sin enfermedades sistémicas ni adicciones, presentan con mayor frecuencia problemas de la erección con causas psicológicas.

Curso

Las diversas formas del trastorno de la erección presentan diferente curso, y la edad de inicio varía de manera sustancial. Los pocos individuos que nunca han sido capaces de tener una erección suficiente como para realizar el acto sexual completo, padecen un trastorno crónico para toda la vida. Los casos adquiridos remiten espontáneamente en un 15 a 30 % de los casos. Los casos de tipo situacional pueden depender del compañero.

Diagnóstico

Cuando se sospecha una biogenicidad predominante es adecuado seguir un flujo diagnóstico en el que inicialmente se hace una adecuada anamnesis del síntoma, sus acompañantes y sus desencadenantes. En la exploración física, se debe comprobar los pulsos periféricos, la sensibilidad periférica y hacer un somero chequeo de las presiones arteriales tanto braquial como del pene (éste deberá tenerla un poco mayor que aquella). Se debe solicitar un perfil hormonal (prolactina, testosterona, LH y FSH). Se debe dejar al final las pruebas con vasodilatadores (prostaglandina E1, o papaverina) y los estudios de gabinete como el hemodinámico (doppler color del flujo peneano) o el neurofisiológico (potenciales evocados somatosensoriales del área pélvica-genital).

La falta de respuesta eréctil en la prueba de vasodilatadores puede ser una falsa positiva, causado por la angustia del sujeto al momento del estudio.

Por lo demás una ausencia de alteración tras este minucioso estudio, nos puede orientar hacia un trastorno con origen psicológico.

Tratamiento médico

Se recomienda revisar en las páginas de los laboratorios correspondientes las nuevas aportaciones medicamentosas para el tratamiento de la disfunción eréctil, ya que este texto fue realizado en 1997.

Tratamiento psicoterapéutico

En todos estos casos que implican biogenicidad, es importante recordar que el consultante es ante todo un ser humano, y que los procedimientos diagnósticos y terapéuticos, atentan contra su autoimagen y autoestima, sus vínculos y su seguridad en el desarrollo de la respuesta sexual.

El psicoterapeuta debe ayudar al consultante a la consecuente información, educación y adaptación a las medidas comentadas para un óptimo resultado. Por ello, es frecuente que las unidades urológicas especializadas en trastornos de la erección, cuenten siempre con especialistas de salud mental para realizar esta importante misión.

En la disfunción de la erección predominantemente psicógena, se expone someramente, el manejo psicoterapéutico de acuerdo a las diferentes escuelas, mencionadas en el apartado de etiología psicológica.

La escuela psicoanalítica clásica indica una psicoterapia individual de orientación psicoanalítica, cuya finalidad es descubrir al individuo, los contenidos inconscientes que el síntoma (disfunción de la erección) manifiesta. Siguiendo la técnica puede sugerirse al paciente acudir a sesiones hasta 3 veces por semana, sin límites de tiempo para concluir la terapia, el clínico debe limitar su acción para favorecer la regresión del paciente y ayudarlo a interpretar los resultados de la exploración en su mundo inconsciente.

Los terapeutas psicodinámicos modernos, orientan sus terapias a la resolución del conflicto que creen explica la disfunción eréctil. Por ejemplo actúan relacionando las crisis vitales con el síntoma. Por otra parte, en los individuos que demuestran problemas en sus relaciones objetales como sería el caso de los parafílicos, parece que la orientación hacia la integración e identificación que busca esta terapia fuera la que da mejor resultado.

La escuela conductista moderna, establece una terapia psicológica centrada en el sujeto y basada en la técnica de la desensibilización sistemática. Esta técnica se desarrolla induciendo la relajación del sujeto y posteriormente, adicionando progresivamente escenas sexuales que provocan grados crecientes de ansiedad. Las sesiones se desarrollan con la ayuda de instrumentos que miden las variables corporales. fuera de las sesiones se dejan tareas para ejecutar en casa, una alternativa en este campo puede ser emplear sesiones conjuntas en coterapia con la pareja y luego sesiones individuales.

La escuela cognitiva, sugiere un abordaje terapéutico, que ayude al hombre y a su pareja a cambiar sus creencias irracionales acerca del síntoma de disfunción de la erección y al mismo tiempo, pretende enseñarles estrategias cognitivas mas adaptativas (nuevos scripts). Puede efectuarse tanto en una marco de terapia individual como en una terapia de pareja, prefiriendo este último. tiene objetivos definidos y un marco temporal breve, menor de seis meses.

La escuela de Kaplan, en su propuesta psicoterapéutica incorpora los métodos diseñados por Masters y Johnson, pero las ajusta al marco psicodinámico moderno. Elimina la necesidad de equipos mixtos de coterapeutas. trabaja sobre las causas inmediatas, que están cercanas a la conciencia del individuo y eventualmente puede enfrentar o saltar el obstáculo que representa la causa profunda (conflicto inconsciente), logrando así avances terapéuticos en un tiempo muy breve (menor de 3 meses).

La teoría sistémica de Rubio, plantea un modelo terapéutico basado en la jerarquización de problemas por cada holón de la sexualidad. Esto permitirá el abordaje secuencial partiendo del individuo, para luego vincularlo a sus relaciones sentimentales y a su perspectiva de género. Para el modelo, el cambio terapéutico resulta de la entrada de información nueva al sistema abierto que constituye el individuo, dicha información actúa en una dinámica, que ayuda a reestructurar la relación cognitiva y afectiva entre los diferentes niveles que integran cada holón. La técnica prefiere las sesiones en pareja y considera muy importante la coterapia como elemento de análisis de la perspectiva de género.

Como mejorar la erección masculina

¿ Cómo mejorar la erección masculina? 10 maneras sencillas para lograrlo

Para saber como mejorar la erección masculina debemos comprender que la disfunción eréctil es un problema de salud crónico que afecta a hombres de diversas edades, puede afectarlo circunstancialmente o de manera prolongada, actualmente se cuenta con diversos métodos para mejorar la erección masculina y hoy te mostraremos sencillas formas de lograrlo.

La disfunción eréctil es una causa frecuente de consulta médica, principalmente se evidencia en varones mayores de 40 años y puede ser un síntoma reflejo de otras enfermedades que están afectando tu salud.

Entendamos cómo se produce la erección; La erección inicia con la estimulación mental y de los sentidos. Se generan impulsos cerebrales y a partir de los nervios locales, estos impulsos hacen que los músculos que componen los cuerpos cavernosos se relajen, y fluya la sangre llenando estos espacios creando presión en los cuerpos cavernosos, generando que el pene se expanda. Posteriormente los músculos del pene al contraerse interrumpen el paso de la sangre y se libera el flujo de salida por las venas, generando que la erección se revierta.

¿Que es la disfunción eréctil?

La disfunción eréctil se define como la incapacidad para conseguir o mantener la suficiente rigidez del pene que permita una relación sexual satisfactoria, esta deficiencia debe mantenerse mínimo durante 3 meses para descartar causas temporales.

Factores que producen disfunción eréctil y cómo combatirlos

Para saber como mejorar la erección masculina debemos comprender que puede afectarse tanto por factores orgánicos (físicos) como psicológicos o ambos.

Entre los factores físicos tenemos cerca de un 60 a 80% relacionados con causas vasculares en las cuales intervienen múltiples factores como Tabaco, Hiperlipidemia, HTA, Diabetes, entre otros. De un 10 a 20% se relaciona con causas neurológicas generadas bien sea por traumatismo, hernias discales, neuropatía diabética y en algunos casos por secuelas luego de procedimientos quirúrgicos. Y finalmente un 5 a 10 % de los factores físicos están representados por causas hormonales como trastornos de hormonas tiroideas, testosterona, prolactina, entre otras.

La primera recomendación que te damos de cómo evitar la impotencia va enfocada en estos factores modificables como eliminar el consumo de tabaco, se ha determinado que este es un factor riesgo relacionado directamente con la disfunción eréctil. Por lo tanto prescindir de este hábito no solo mejorara tu salud de manera integral, además mejorara tu desempeño sexual.

En segundo lugar cuida lo que comes es indispensable mantener una dieta balanceada, a base de alto consumo de proteínas, vegetales y frutas. Como bien se conoce somos lo que comemos, y es importante recordar que el consumo de alimentos con alto contenido de grasa y carbohidratos alteran el funcionamiento de nuestro corazón y sistema circulatorio, afectando la distribución de la sangre hacia todos nuestros órganos incluyendo nuestro sistema reproductor. La erección se produce al momento que los cuerpos cavernosos (estructura interna del pene) se relajan y fluye la sangre generando aumento de presión dentro de los mismos provocando la expansión del pene. Por lo cual necesitamos para una buena erección el flujo de sangre adecuado hacia el pene, tomando esto en cuenta la próxima vez que elijas tus comidas apuesta por aquellas ricas en proteínas, vegetales y frutas para cuidar tu corazón y tu sistema circulatorio contribuyendo además en el control de enfermedades crónicas como la Hipertensión Arterial, hiperlipidemia y diabetes relacionadas directamente con la disfunción eréctil.

Terapia de Pareja para el tratamiento de la Disfunción Eréctil

Se ha evidenciado que aquellos hombres diabéticos tienen 3 veces más probabilidades de desarrollar Disfunción eréctil, incluso en 15% de los varones sanos con Disfunción Eréctil se ha determinado alteración de los niveles de glicemia en sangre. Tomando en cuenta esto nuestra tercera recomendación es el control de los niveles de azúcar en sangre (glicemia). La diabetes implica alteraciones vasculares, neuropatías y por disfunción gonadal. Para mejorar la erección masculina mantén además de una dieta balanceada, el control de los tratamientos establecido por tu medico de cabecera para garantizar niveles de azúcar estables en sangre, y una salud sexual óptima.

Reducir la ingesta del licor, esta es nuestra cuarta recomendación, tanto el consumo de drogas como el consumo de alcohol se ha relacionado con la Disfunción Eréctil.

Como te has podida dar cuenta este problema es multifactorial y hay diversas maneras bastantes sencillas para combatirlo y evitar la impotencia. Una forma fácil y efectiva para mejorar y fortalecer nuestro sistema cardiovascular es ejercitarnos siendo indispensable mantener una rutina de ejercicio, toma en cuenta que crear hábitos saludables requiere dedicación y perseverancia, mantén como objetivo que con estos pequeños cambios lograras un mejor desempeño sexual.

El sexo no depende simplemente de estimulación física genital también requiere de estimulación emocional y un estado psicológico propicio para hacer de ese momento gratificante. Es necesario para mejorar la erección masculina que sean estimulados todos sus sentidos no solo físicamente. Aquí viene nuestra sexta recomendación, se creativo y cambia la rutina sexual, se debe generar un ambiente estimulante y agradable que permita la relajación. Es común ante esta enfermedad que el hombre desarrolle mecanismos contra producente de auto-observación creando más presión sobre sí mismo para mejorar la erección, por lo cual debes acabar con la monotonía y así disminuir esta expectativa que genera mayor preocupación al momento del acto sexual y afecta la capacidad de erección.

Dejar los problemas laborales fuera de la cama, esta es nuestra séptima recomendación. El estrés y el exceso de trabajo afectan nuestra sexualidad. Para tener ese momento de intimidad satisfactorio requiere de tiempo, ambiente emocionalmente sano y estar descansado. Esto es difícil de conseguir con el estilo de vida actual, pero es esencial dedicar tiempo para nuestra relación de pareja. Entre los tips importantes para mejorar las erecciones del hombre se pueden mencionar evitar discutir problemas de tu trabajo durante tu momento de intimidad, estimula conversaciones agradables, has de tu cuarto un lugar sagrado donde enfoques tus energías a tu relación en pareja.

Mejorar la Comunicación en el Tratamiento de la Disfunción Eréctil

La disfunción eréctil es un trastorno que afecta no solo al hombre además afecta a su pareja y depende de ambas personas ya que con la ayuda de su pareja puede mejorar la erección masculina, nuestra octava recomendación es aumentar la comunicación con tu pareja se sinceró y abre el tema de manera natural en pareja, así lograras que sea sencillo combatir este problema involucrándose los dos. Ante la disfunción eréctil, de ser necesario acudir al psicólogo especialista en Sexología, es recomendable hacerlo en compañía de tu pareja de modo que ambos puedan apoyarse para mejorar su calidad de vida y hacer los cambios necesarios en estas para solucionar el problema.

Estudios han reportado que hasta un 90 % de hombres que sufren de Depresión Severa sufre también de disfunción eréctil, es necesario tomar encuentra si además de la incapacidad de generar una erección satisfactoria has notado sentimientos de abatimiento, infelicidad y culpabilidad, puede ser necesario que requieras apoyo psicológico.

Además de las distintas recomendaciones que hemos comentado de cómo mejorar la erección masculina a través de cambio de estilo de vida, contamos con medicamentos con los cuales se ha evidenciado mejoría de la disfunción eréctil independientemente de su causa. Entre los tratamientos de primera línea, como novena recomendación tenemos el uso del Citrato de Sildenafilo o mejor conocido como Viagra, este medicamento permite obtener y mantener la erección y su efecto terapéutico se inicia 30-60 minutos después de su administración. Sin embargo debemos tomar en cuenta ciertas contraindicaciones para la utilización de este medicamento entre las cuales tenemos el uso concomitante de medicamentos con nitrato o fármacos donadores de óxido nítrico y aquellos pacientes en los que esta desaconsejada la actividad sexual (angina inestables, insuficiencia cardíaca grave, infarto reciente), además de aquellos hombres con alergia o intolerancia al fármaco. Es importante recordar que es necesaria la evaluación previa con su médico tratante al momento de prescribir el fármaco.

Nuestra última pero no menos importante recomendación para mejorar la erección masculina es el tratamiento de enfermedades asociadas a la Disfunción eréctil, garantizando el control adecuado de las enfermedades que hemos mencionado como la diabetes, HTA, dislipidemia, entre otras. Esta es una herramienta muy importantes para mejorar la erección masculina, como anteriormente mencionamos la disfunción eréctil en muchas ocasiones es un síntoma de enfermedades que pueden estar afectado de manera crónica tu cuerpo, que han alterado en el transcurrir de los años tu sistema cardiovascular y nervioso. Por lo tanto acudir de a tiempo a tu consulta médica puede llevar al diagnóstico oportuno de enfermedades que pueden ser fácilmente controladas.

En conclusión nuestras 10 recomendaciones para mejorar la erección masculina son:

  1. Eliminar el consumo de tabaco.
  2. Cuida lo que comes.
  3. Controla los niveles de azúcar sanguíneos (glicemia).
  4. Reducir la ingesta del licor y el eliminar el uso de drogas.
  5. Mantener una rutina de ejercicio.
  6. Se creativo y cambia la rutina sexual.
  7. Deja los problemas laborales fuera de la cama.
  8. Aumenta la comunicación con tu pareja.
  9. Uso del citrato de sildenafilo (Viagra).
  10. Tratamiento de enfermedades asociadas a la disfunción eréctil.

Para despedirnos les recordamos que esta enfermedad responde a múltiples causas, por lo tanto el hombre puede estar afectado tanto por causas físicas como psicológicas, lo importante es determinar cuál o cuáles factores están produciendo esta deficiencia y con constancia, creando hábitos saludables mejoraras tu condición de salud que se verá reflejado en tu potencia sexual.

Tratamiento de la eyaculación Precoz

Tratamiento etiológico de la eyaculación precoz

Debe tratarse el cuadro orgánico que está provo­cando la eyaculación precoz.

Tratamiento farmacológico de la eyaculación precoz

  • Los anestésicos tópicos están en desuso. Pueden causar reacciones cutáneas y una excesiva hipoestesia en el pene y en la vagina. No hay estudios fiables con estos fármacos.
  • Los antidepresivos tricíclicos, como la clo­rimipramina, empezaron a usarse a princi­pios de los años 70. Resultaron efectivos, pero hoy día, debido a sus efectos secun­darios, han caído en desuso.
  • Los inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 (IPDE-5) y bloqueadores alfa-1 adrenér­gicos no han sido aprobados para el tra­tamiento de la EP ni en EEUU (Food and Drug Administration [FDA]) ni en la Unión Europea (Agencia Europea del Medica­mento [EMEA]).
  • Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). En 1994 Waldinger fue el primero en demostrar la eficacia de los ISRS en alargar el IELT.
  • La dapoxetina, un ISRS de acción corta, es el primer fármaco diseñado específica­mente para el tratamiento de la eyaculación precoz a demanda en varones de 18 a 64 años y el único aprobado para tal uso por las agencias internacionales del medica­mento. Actualmente está autorizada su co­mercialización en siete países de la Unión Europea (Finlandia, Suecia, Austria, Alema­nia, España, Italia y Portugal). Es un ISRS de acción corta, que ha demostrado inhibir de forma estadísticamente significativa el reflejo eyaculatorio a nivel supraespinal. No necesita, a diferencia de otros ISRS, de un periodo de impregnación, por lo que no es necesario administrarlo a diario, sino a demanda, en una dosis inicial de 30 mg de 1-3 horas antes del coito. Ha resultado igualmente efectivo tanto en la eyaculación primaria como en la secundaria. Se elimina principalmente por vía urinaria en 24 horas, sin otras sustancias activas. Esta farma­cocinética lo convierte en el fármaco ideal para el tratamiento a demanda. La eficacia de la dapoxetina ha sido probada en en­sayos clínicos, controlando los siguientes parámetros: el tiempo de latencia intrava­ginal hasta la eyaculación (IELT), el perfil de eyaculación prematura (PEP) y la percep­ción del control sobre la eyaculación (EP). Todo esto convierte a la dapoxetina en el fármaco que mayores datos aporta sobre la eficacia en el tratamiento de la eyacula­ción precoz.
  • Tramadol. Sin los efectos secundarios de los ISRS. Retrasa la eyaculación inhibiendo la recaptación de norepinefrina y de sero­tonina. Administrado a demanda, en dosis de 50 mg dos horas antes del coito, ha de­mostrado alargar el IELT muy significativa­mente, según el estudio llevado a cabo en casos de eyaculación primaria17,18. Usado a demanda ha mostrado muy pocos efectos adversos.

Terapia sexual de la eyaculación precoz

A nivel individual

  • Ejercicios de relajación.
  • Ejercicios de Kegel, practicando la contrac­ción y relajación de la musculatura bulbo­cavernosa e isquiocavernosa. Los estudios realizados han sido con pocos pacientes, pero confirman éxitos del 60% tras cuatro meses de practicarlos.
  • A estos ejercicios se ha añadido la elec­troestimulación del suelo pélvico para pro­vocar contracciones en la zona y fortalecer la musculatura e incrementar la discrimina­ción de sus contracciones. Estudios publi­cados refieren una mejoría en el 65% de los casos tras un año de tratamiento.

A nivel de pareja

  • Técnica de parada / arranque (stop/start). Mediante la masturbación en pareja en la eyaculacion precoz, se para cuando la excitación es tan alta que se percibe la inminencia eyaculatoria has­ta bajar la excitación y comenzar un nuevo ciclo. Después de cinco ciclos se permite la eyaculación. De esta manera el paciente aprende a reconocer las sensaciones pree­yaculatorias para poder después controlar­las.
  • Técnica de compresión del pene (squee­ze). Cuando el paciente percibe que va a eyacular, la pareja o él mismo, con los de­dos pulgar e índice, se comprime la región balano-prepucial hasta que desaparece la sensación. Bajado el nivel de excitación se reanuda la relación. El ciclo se repite cuatro o cinco veces para terminar eyaculando.
  • Penetración vaginal sin movimientos. La mujer encima sin moverse. El varón intro­duce el pene y aguanta el tiempo que pue­da, familiarizándose con las sensaciones sin eyacular.
  • Técnica cognitivo conductual de la exci­tación, en la que tiene gran importancia que la pareja se comunique sus fantasías sexuales, sus pensamientos, se cuide el escenario y la preparación de la relación, así como el grado de excitación que esto supone para cada miembro de la pareja.
  • Eliminación de las distorsiones cogniti­vas sobre la relación sexual. Rosen señala ocho tipos de distorsiones cognitivas.
  • Técnicas de focalización sensorial. En­trenan al paciente a ir más despacio y en centrarse en las sensaciones placenteras que le produce su pareja mediante la esti­mulación corporal, dejando para el final la estimulación en el área genital.

Francisco Cabello del Instituto Andaluz de Sexología y Psicología propone su pro­pio modelo completo y exhaustivo de la eyaculación precoz en el que integra diferentes estrategias con dos modalidades:

  • 1º. Modelo simple, sin fármacos, que se compone de las siguientes fases: erotización sexual focalizada en mejorar la comunicación sexual de la pareja y propone ejercicios de autoestimulación erótica, pasando después a otra de erotización orgás­mica y por fin a una desensibiliza­ción intravaginal.
  • 2º. Modelo combinado. En el ante­rior modelo, en la fase de erotización orgásmica se introduce el tratamien­to con ISRS.

Tratamiento en grupos.

El objetivo debería ser reestructurar cogni­tivamente la interpretación individualista de la eyaculación precoz con la que acude el varón en solitario a la consulta de atención primaria y enfocarla como un problema de relación sexual de la pareja, que afecta a los dos y por lo tanto la solución ha de ve­nir desde la pareja. Son necesarios para aprender a hacer cambios en el tipo de re­lación sexual que han llegado a construir los dos: ampliar el guión sexual, mejorar la comunicación, derribar tabúes, así como ayudarse de los puntos propuestos en los tratamientos citados.

En definitiva, existen diferentes ofertas terapéuti­cas en lo que se refiere a la eyaculacion precoz, la mayoría centradas en retrasar el reflejo de eyaculación. Muchas lo consiguen. No está claro que la pareja solo y exclusivamente nos esté de­mandando retrasar el cronómetro, alargar la du­ración. Seguro que su demanda también incluye incrementar la satisfacción, por lo que el objetivo irrenunciable con cualquier terapia que se emplee, debería ser conseguir que la pareja llegue a “re-construir” otro tipo de relación sexual más satisfac­toria para ambos.

Eyaculación Precoz. Etiología y Diagnóstico.

La eyaculación Precoz. Disfunción Sexual más frecuente.

La eyaculación precoz es la disfunción sexual más frecuente, afectando al 16-23% de los varones.

En el estudio NHSLS, realizado en EEUU, la pre­valencia aumentó desde el 30%, entre los 18 y 29 años, hasta el 55%, en hombres de 50 a 59 años. El sesgo metodológico empleado en este estudio, al proponer como respuesta solo la opción sí/no po­dría explicar el haber encontrado una prevalencia muy superior a la de otros estudios.

El 43% de los españoles padecen eyaculación pre­coz en algún momento de su vida según el Estudio Demográfico Español sobre la Eyaculación Precoz (DEEP 2009) realizado por la Asociación Españo­la de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva (no publicado). Es más prevalente que la disfunción eréctil. Resulta significativo el dato de que sólo el 38% pensaban que debería consultarse al médico en estos casos.

ETIOLOGÍA

Actualmente, la teoría más en boga es la que se refiere a la sensibilidad de los receptores de la se­rotonina 5-HT1A y 5-HT2C a nivel central y al 5HTT, que facilita su recaptación en la sinapsis y que es el blanco de los inhibidores selectivos de la recap­tación de serotonina (ISRS).

Existen evidencias que sugieren que la Eyaculación Precoz prima­ria es una variable biológica determinada genéti­camente, relacionada con la sensibilidad heredada de los receptores centrales de la 5-HT12.

DIAGNÓSTICO

Aunque el diagnóstico clínico de la Eyaculación Precoz se basa en la información aportada por el paciente y/o la pareja, actualmente de dispone de varios cuestionarios estandarizados:

  • El PEDT (Premature Ejaculation Diagnostic Tool)
  • El PEP (Premature Ejaculation Profile )
  • El Cuestionario de salud sexual masculina sobre disfunción eyaculatoria (Male Se­xual Health Questionnaire Ejaculatory Dys­function (MSHQEjD)
  • El test de eyaculación precoz de Gindin y Huguet. Es el más usado. Puntuaciones entre 30-40 puntos indican una eyacula­ción precoz importante que requiere trata­miento.

La Guía Europea de Urología, actualizada en 2009, propone las siguientes recomendaciones para el diagnóstico:

  • Evaluar el IELT autocalculado por el pa­ciente, el control percibido sobre el reflejo eyaculatorio, la ansiedad y la dificultad in­terpersonal que provoca.
  • Realizar un examen físico en la evaluación inicial de la EP para identificar afecciones médicas subyacentes asociadas u otras disfunciones sexuales, en particular la dis­función eréctil.
  • No se recomienda realizar análisis de labo­ratorio o neurofisiológicos de rutina.