La disfunción eréctil es un trastorno sexual muy común el cual aparece durante la fase de excitación. Su principal característica es la imposibilidad de tener o mantener una erección.
Un sexólogo o sexóloga es la persona que tiene formación específica en este área, que generalmente se obtiene a través de un postgrado o máster. El objetivo de cualquier sexólogo o sexóloga es ayudar a que personas y parejas conozcan mejor su sexualidad, que es única y particular para cada uno, para que puedan expresarla y asumirla de una forma saludable traduciéndose en una mayor satisfacción sexual y, por lo tanto personal
El principal problema de la hipertensión es que, con frecuencia, no presenta ningún tipo de síntoma y, cuando aparece, el daño ya está hecho. Por eso, para detectarla hay que realizar controles periódicos a cualquier edad, pero sobre todo en mayores de 40 años, personas con predisposición familiar, con presencia previa de enfermedades cardiovasculares o embarazo y en tratamientos con ciertos medicamentos, como por ejemplo los anticonceptivos.
Uno de los motivos por los que es importante prestar atención a la disfunción eréctil es porque puede ser la primera señal de una enfermedad cardiovascular. La disfunción eréctil se considera un factor de riesgo cardiovascular, siendo un importante predictor de enfermedad coronaria, sobre todo en menores de 60 años. Además, hay un alto porcentaje de pacientes con enfermedad coronaria que sufren de disfunción eréctil.
Las causas de la disfunción eréctil pueden ser muy variadas, por lo que es importante acudir a un profesional que determine cuál es el tratamiento más adecuado en cada caso particular. Un problema en la erección puede deberse a factores psicológicos, a factores orgánicos o a una combinación de factores psicológicos y orgánicos.
Un sexólogo o sexóloga es la persona que tiene formación específica en este área, que generalmente se obtiene a través de un postgrado o máster. El objetivo de cualquier sexólogo o sexóloga es ayudar a que personas y parejas conozcan mejor su sexualidad, que es única y particular para cada uno, para que puedan expresarla y asumirla de una forma saludable traduciéndose en una mayor satisfacción sexual y, por lo tanto personal
Los trastornos sexuales pueden impedir desarrollar una vida sexual llena y acabar afectando tanto a la autoestima, como la relación de pareja o la salud en general. Las causas pueden ser físicas, psicológicas o una combinación de ambas pero, independientemente del origen se viven con mucha angustia, frustración y sobre todo en muchas ocasiones se viven en silencio por la vergüenza que genera.