El objetivo a nivel psicológico siempre va a ser la regulación emocional. Cuando la disfunción eréctil es psicológica hay una emoción (o varias a la vez, pero siempre suele ser una la que predomina más) la que bloquea la respuesta sexual. La emoción negativa que más relacionada está con la disfunción eréctil es la ansiedad. Por lo tanto, todo lo que pueda hacer el varón para regular su ansiedad ayudará a solucionar la disfunción eréctil.
Las caricias en pareja son muy eficaces dado que la ansiedad es uno de los factores clave en la disfunción eréctil, y uno de los objetivos es eliminar la ansiedad o reducirla que el hombre siente ante las relaciones que implican penetración. Lo primero para conseguir que la pareja esté más relajada hay que potenciar la sensualidad en sus encuentros íntimos y excluir del menú sexual el coito.
Las caricias en pareja son muy eficaces dado que la ansiedad es uno de los factores clave en la disfunción eréctil, y uno de los objetivos es eliminar la ansiedad o reducirla que el hombre siente ante las relaciones que implican penetración. Lo primero para conseguir que la pareja esté más relajada hay que potenciar la sensualidad en sus encuentros íntimos y excluir del menú sexual el coito.
La disfunción eréctil es un trastorno sexual muy común el cual aparece durante la fase de excitación. Su principal característica es la imposibilidad de tener o mantener una erección.
Un sexólogo o sexóloga es la persona que tiene formación específica en este área, que generalmente se obtiene a través de un postgrado o máster. El objetivo de cualquier sexólogo o sexóloga es ayudar a que personas y parejas conozcan mejor su sexualidad, que es única y particular para cada uno, para que puedan expresarla y asumirla de una forma saludable traduciéndose en una mayor satisfacción sexual y, por lo tanto personal
La disfunción eréctil o impotencia masculina, es un problema más común de lo que se piensa o se reconoce. Puede ser un problema temporal pero otras veces se mantiene en el tiempo agravándose. Se puede producir en todas las edades, pero aparece con mayor frecuencia en mayores de 40 años y en menos casos entre los 30 y 40 años. Según las estadísticas en España, alrededor del 19% de los hombres sufren alguna disfunción eréctil, porcentaje que va subiendo al 24% después de los 40 y a medida que la edad es mayor puede aumentar hasta pasar el 50%.